HOOOLA!!!! BUENO PUES AKI LES ACTUALICE ESTA HISTORIA PRIMERO, POR AHORA VOY A DEJAR BLOOD MOONLIGHT EN PAUSA POR Q LA VERDAD NO ME SIENTO MUY INSPIRADA CON ESA HISTORIA Y LO DE LA U ME TIENE SUPER ESTRESADA ASI QUE CUANDO TENGA TIEMPO ME ENTREGARE POR COMPLETO A ESA HISTORIA... BUENO YO SE QUE ESTA HISTORIA ES SUPER RAPIDA PERO ES COMO UN ONE-SHOT PERO CON TRES CAPITULO JIJIJIJ ASI Q MIL DISCULPAS POR ESO, PERO COMO DIJE EN UN PRINCIPIO FUE UNA LIGERA HISTORIA QUE SE ME OCURRIO, NO MAS... ESPERO QUE LES GUSTE ESTE CAPITULO, TRATARE DE SUBIR EL TERCERO LO MAS RAPIDO POSIBLE YA QUE ES MUY CORTO Y YA ES EL FINAL...BUENO SIN MAS ARGUMENTOS, LOS DEJO...BESOS A TODOS, GRACIAS POR LOS REVIEWS...XD
Acariciando su piel contra las tersas sabanas de su cama, se levantaba lánguidamente. El cansancio y la pereza amonestaban en su contra para levantarse. Era un nuevo día y tenía muchas cosas que hacer, no era momento para holgazanear…
Un momento…
"¡SASUKE!"
Saltó de la cama sobresaltada… lo de anoche no había sido un simple sueño morboso… en realidad había ocurrido…
Pero…¿en donde estaba sasuke?... se encontraba desnuda en su cama cubierta solamente la parte baja de su cuerpo con las telas blancas y sola…
Miró atontada por todos lados de la habitación, el primer indicio fue la ropa desparramada del pelinegro por todo el suelo. Era imposible que corriera desnudo a su habitación, estaban muy apartadas así que eso era descartable.
Entonces…
El sonido del agua caer dentro del baño le dio a entender que el Uchiha se estaba duchando. Al parecer no la había dejado sola del todo y por lo visto se tomaba las atribuciones necesarias para no huir tan descortésmente de ella.
Por lo visto, sasuke no desmentiría lo sucedido anoche y mucho menos lo haría ella.
La puerta del baño se abrió dejando ver al joven con la toalla amarrada hasta la cintura y con otra secando sus traviesos cabellos negros. Era demasiado excitante tener aquel hombre semidesnudo, enseñando la belleza que Kami-sama le brindó en frente de uno y aun más sabiendo lo animal que se comportaba en la cama… de tan solo tener esa idea correr por su inocente mente, entre comillas, la piel se le erizaba extremadamente.
Lo primero que se le ocurrió fue voltear su rostro a otro lado y tapar lo que mas pudiera su pequeño cuerpo con las sedosas sabanas. Al ver la reacción por parte de la pelirrosa que yacía desnuda en la cama donde exhumó su casta pureza hacia un par de horas atrás le hacía reír… sakura a pesar de demostrar esa fiereza de mujer todavía guardaba la ternura y dulzura de pequeña.
-¿Qué sucede sakura… acaso temes que te vuelva HACER EL AMOR?.- rió burlón al tener enfrente a la vergüenza en persona.
Sakura bufó molesta por aquel comentario, tarde o temprano tendrían que arreglar las cosas, lo que mas le preocupaba en ese momento era lo que sucedería si Orochimaru se enteraba de lo sucedido entre ambos. A el no le convenía que sasuke tuviera una relación con alguien, a menos que fuera de extremo odio y un instinto asesino…
Pero mezclar el placer con los negocios, eso era otra cosa…
-sasuke…- le susurró mientras se sentaba en el borde de su cama cubriéndose con la blanca sabana y dejando ver su desnuda espalda.
Aun restregando la toalla en su oscura cabellera, alzó su mirada para verla… que mal era para un hombre tener a semejante mujer, desnuda y exhibiendo la piel de su esbelto dorso y sabiendo todavía que el fue el primero en tenerla entre sus brazos… las ganas de deseo y lujuria se apoderaron nuevamente de su cuerpo. Tener la toalla amarrada en la cintura ya empezaba a convertirse en un "enorme" estorbo…
Verla con el cabello despeinado, ondearle por los hombros y ver como acariciaba la piel del inicio de su cuello…
Sakura hacia un buen rato que estaba hablando y por lo visto sasuke permanecía atrás de ella escuchándola "atentamente"… pero el solo respiro de su aliento en su oreja provocó que su corazón se detuviera y que cada vello de su piel se erizara. Sentía el cuerpo de la pelirrosa estremecerse delante de el…
-¿Qué pasa sakura…?.- le susurró en un tono tan sensual en su oído.
¡¡¡Oh por Kami-sama!!!! Este hombre le despertaba hasta el último instinto de erotismo y lo peor de todo era que volvía su pura realidad en algo totalmente inexistente.
-s-sasuke…- sus pequeños labios temblaron al pronunciar ese nombre.
El pelinegro respondía con leves gemidos mientras se ocupaba de devorar su fino cuello. Era tan deliciosa… eso era algo totalmente innegable…
El olor de su piel, de sus rosados cabellos y el calor de su cuerpo… lo estaba volviendo completamente loco… sakura se estaba volviendo el manjar prohibido de los Dioses… y eso que para ella el era un Adonis…
-p-para…Uchiha…-
-sakura… ¿Qué pasó con las cortesías de anoche…?- sonrió orgullosamente malicioso. La noche anterior, sakura había sido todo lo contrario…gritaba "sasuke-kun" como loca en sus oídos.
Sus besos se fueron volviendo mas candentes y a medida que bajaba y retiraba la molesta sabana del cuerpo de la joven, sasuke iniciaba nuevamente el juego de seducción… quería probarla de nuevo, sentir su interior y saborearla hasta la ultima penetración…
El juego del Uchiha estaba dando inicio a una nueva sesión de sexo ardiente y sakura, estaba perdiendo la batalla… que mas daba… sentirse rodeada de esos brazos tan masculinos y ese espectacular hombre, no haría mal a nadie y mucho menos a ella…
Luego habría momento para las preocupaciones… por ahora, solo se limitaría a probar nuevamente cada parte de su cuerpo…
-sasuke…kun…- murmuró en sus fríos labios antes de dejarse consumir por el deseo y la lujuria.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Sentía sus ojos pesados… parecía que había estado en coma una semana y aparte de eso sentía el peso de algo… o mejor dicho de alguien encima.
Los abrió lentamente y pudo ver con algo de claridad una cabellera rosada en su desnudo torso. Como no olvidar a la mujer de sus sueños mas mojados….
Una pervertida sonrisa se formó en sus delgados labios. Por favor, a quien engañaríamos… sakura a pesar de tener un aspecto tosco, era una joven deliciosamente atractiva, aparte de que traía consigo una despampanante personalidad de mujer agresiva pero con un leve toque de ternura y sin duda alguna, un exquisito cuerpo que era al fin y al cabo TODO SUYO. Sakura le pertenecía, quisiese o no… ella ya le pertenecía al Uchiha, en cuerpo y alma…era absolutamente suya…
Las manos de ellas rozando la blanquecina piel de su pecho y sus cabellos regados en el, le producían a el esa tranquilidad tan desconocida y tan repentina en su corazón, que ni el mismo era consciente que aquella joven durmiendo en sus pectorales era la que le estaba brindando el bienestar y la paz que tanto estaba buscando.
De todas formas el odio y la sed de venganza permanecían luchando contra aquellos buenos sentimientos en su interior, las cosas no se podían quedar así con su hermano. El se había declarado vengador y destruiría al ser que acabo con la felicidad de su familia y la suya propia antes que nada.
Pero era inevitable olvidarse de aquella mujer que permanecía duradera en sus pensamientos…
"Sakura…"
No negaba en el mismo, que desde hacia mucho tiempo atrás, cuando la conoció en un principio le pareció una enorme molestia en su vida y en su camino para realizarse como asesino ninja renegado que era; pero poco a poco las cosas fueron cambiando entre ellos, a pesar de que ella no lo notara…
El sentimiento hacia sakura se hizo fuerte con el pasar de los días, las semanas y los meses. Era algo inevitable…la amaba… aunque el no se percatara y jamás se lo demostrara a ella.
Como las noches anteriores el pensaba en ella en sus sueños mas húmedos y la deseaba en sigilo eterno. Fue por ella que aprendió lo que era el placer y la soledad, el amor y el silencio… todo ella…
"Ella era la única persona por quien daría la vida y velaría hasta derramar la ultima gota de sangre en el campo"
Solo sakura podría acabar con su angustia y el sosiego de dolor, siempre y cuando la tuviera cerca…
El no era de esos hombres que se declaraban con piropos ni nada por el estilo, su carácter se había formado en base a las lágrimas y al sufrimiento. Era un hombre frío, calculador, posesivo y por supuesto un asesino.
Siempre supo que sakura nunca estuvo de acuerdo con respecto a sus planes, aunque ella no dijese ni una sola palabra notaba la incomodidad en su rostro y cuerpo de tan solo mencionarlo delante de su mentor.
Los gemidos de la joven al intentar levantarse le hicieron volver a la realidad.
-ya es de noche…- le susurró una voz grave por arriba de su cabeza.
Con sus manos se frotaba la vista para poder visualizar mejor. Una vez que pudo ver mejor, levantó su rostro, apoyando el mentón en el torso del joven y lo miró enternecidamente.
"¡POR FAVOR QUIEN NO SE DERRITE VER A UNA MUJER ASI TAN ANGELICAL DESPUES DE HABERLE HECHO EL AMOR DOS DIAS SEGUIDOS!"
Sasuke sonrió ladinamente. La mirada de sakura demostraba cansancio total al igual que todo su rostro.
-por favor sasuke ten piedad conmigo…- le murmuró divertida. El Uchiha rió por el comentario. La sujetó de sus codos con ambas manos y la arrastró hacia el, haciendo que el rostro de ella quedase a tan solo centímetros de el viril rostro del joven.
La pelirrosa se apoyó con sus manos en los pectorales del joven y su rostro se acercó al de el, permitiéndole tener a ambos una mejor vista de su amante.
Los labios de sakura se posaron en los del joven, rozándolos y dándole un suave toque de cariño. Una sonrisa maliciosa apareció en los labios de ambos…
Habían cumplido sus cometidos, lo hecho, hecho estaba y ya no había vuelta atrás…
-sakura…- susurró el mientras la rodeaba entre sus brazos.
La joven gimió en respuesta mientras jugaba con su nariz en el rostro del pelinegro.
-tenemos que mantener esto en secreto. Orochimaru y mucho menos kabuto se pueden enterar de esto, podríamos estar corriendo peligro.- lo último lo dijo en un tono casi fingido. Sabía perfectamente que la más perjudicada en esto sería ella, por lo que tendría que protegerla a cualquier precio.
Su esmeralda mirada se opacó como un rayo al caer en el suelo, la desvió hacia un costado y su rostro mostró la aflicción que tanto trataba de esconder.
-lo sé…- susurró por lo bajo. Le dolía saber que en cualquier momento, un pequeño error, todo a su alrededor se acababa… incluyendo sasuke.
El nudo en la garganta se incrementaba al igual que el manojo de lagrimas en sus ojos, no quería demostrarse débil ante el Uchiha, era lo menos que podía hacer después de tanta incitación y pelea entre ellos.
Sentía un gran amor hacia el desde pequeña, pero nunca se atrevió a demostrárselo, era lo menos que podía hacer. Sasuke estaba destinado a otro camino muy diferente al de ella, algo que sin lugar a dudas era lo que más le dolía si es que ella llegase a faltar.
Los dedos del pelinegro removieron los traviesos cabellos del rostro dela joven, permitiéndole tener una mejor vista de esa triste razón.
-sakura, no te pongas así, no quiero ponerte en peligro eso es todo.- le murmuró a la vez que sujetaba la barbilla de ella y la hacia mirarlo a los ojos.
-lo sé sasuke, es solo que…- escuchaba esa vocecilla resquebrajarse.
-es solo que tengo miedo…- murmuraron sus rosados labios.
Sasuke la miró fríamente, el no era de esas personas que demostraban a primera vista sus sentimientos y sakura lo sabía perfectamente, era el solo hecho de pensar que le podía hacer Orochimaru a la pelirrosa si se enteraba.
-solo mantendremos esto al margen, no pasara nada… lo prometo.- los ojos de sakura brillaron como los rayos del sol caer en la cristalina agua y antes de que pudiera responder algo, el Uchiha acercó sus labios a los de ella y con un tierno beso la calló.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
1 mes mas tarde…
Llegó a su cuarto exhausta… todo el bendito día había estado trabajando en sus ninjutsus médicos. Kabuto la hacía esforzarse demasiado, lo suficiente como para dejarla en cama por tres días seguidos.
Claro y sin falta alguna, las noches de sexo apasionante y lujurioso con el Uchiha. Los desvelos y las quedadas hasta tarde en su habitación o viceversa y sin tiempo alguno para descansar.
La última vez que lo hicieron, fue en la mañana del día de hoy. Tan solo caminaba solitariamente por los pasillos y sasuke aprovechó la oportunidad para agarrarla desprevenida y hacerle el amor como un animal en pleno corredor. Por suerte Orochimaru y kabuto habían salido…
De tan solo recordar eso sentía cierto cosquilleo en su estómago e infaltablemente esas sonrisas de alegría que traía en su cara de tan solo pensar en el pelinegro.
Se recostó agotada en su cama boca abajo…
Por fin tenía tiempo de dormir aunque fuese por poco tiempo. "Pero no todo lo que brilla es oro" - dicen por ahí…
La puerta del cuarto sonó. Maldición ni un segundo de su vida podía estar tranquila…
-¿Quién?.- gritó desde adentro la pelirrosa, estaba fastidiada.
La puerta en cambio volvió a sonar.
-Maldita sea.- bufó molesta a lo que se levantaba a abrir la puerta del cuarto.
-¡sasuke!- espetó sorprendida.
El pelinegro la rodeó entre sus brazos e hizo presión entre ambos cuerpos dejando que sus labios atraparan los deliciosos cerezos de la joven.
Un gemido de pudor salió de los labios de sakura al sentir la erección del pelinegro en su vientre. El Uchiha no se demoró un segundo más y la cargó en el lecho donde ambos compartían el amor eterno y la lujuria incesante.
-sasuke… ya para por favor…esta noche no…- le dijo entre besos y sonrisas perversas la pelirrosa.
Sasuke hizo caso omiso como siempre a las peticiones de la joven, en esos momentos solo quería devorarla…
Fue despojándola de la ropa de entrenamiento que traía puesta… la blusa de color rosado, pronto sus manos bajaron traviesas a la tenue rosada falda que traía encima de un short negro… sumergiéndola en el placer y haciéndola caer rendida ante sus caricias…
-sasuke-kun…- susurró lujuriosa la joven.
-shh…- entre besos y roces con la boca, silenciaba las aclamadas suplicas de la mujer.
Sus manos intervinieron dentro del negro sostén, llevándose consigo los senos de la joven. Sus labios se divertían en la piel de su vientre, tratando de marcar cada parte de ella.
Los gemidos de locura insaciable salían de los labios de la joven, pidiendo por más… la ropa de la de la pelirrosa se dispersó en el suelo y sasuke pudo ver la desnuda piel de su amante con detenimiento…
Era simplemente hermosa…
Solo la deseaba a ella…para el…
Pobre de aquel que se atreviera a ponerle un dedo encima… se estaba extasiando del sabor de su piel, de sus labios y del aroma de su cuerpo…
La amaba con fervor… no podía ni aguantaba un segundo mas lejos de ella… necesitaba de sakura…
Aun con la ropa puesta, el Uchiha se abrió paso entre las tersas piernas de la pelirrosa, sus manos se escondieron en la espalda de la joven y de un solo salto la cargó sentada en su regazo…
Ella…desnuda ante la disfrazada mirada del pelinegro…
Su piel rozando la ropa del joven e intentando inútilmente sentir la piel de su amante. Las manos de sasuke se movían como con desespero en el cuerpo de sakura, saboreando cada parte de el.
Las manos de sakura, las cuales se hallaban entrelazadas en la nuca del pelinegro, arremetieron contra la molestosa vestimenta y fueron retirándola entusiasmadamente tratando de tener pronto al Uchiha en las mismas condiciones de ella…
Luego de un rato los desnudos y sudorosos cuerpos sentados uno encima del otro se brindaba el tan deseado placer carnal de la noche. Los movimientos de sakura encima de sasuke eran suaves y lentos… quería sentir cada parte del miembro de el en su húmeda cavidad…
Los labios de la pelirrosa temblaban a cada movimiento que ella daba… el solo dejaba que sakura lo hiciera todo… lo mejor, el excitante placer que sentía al poder palpar mejor su cavidad…
Solo se miraban con intensidad… con eso bastaba para poder decirse todo… de los labios de sasuke salían ronquidos gemidos en cada intrínseco movimiento…lo mismo era ella… sus tiritantes labios emitían leves e inaudibles gemidos de placer… solo eso era suficiente para saber que los dos se volvían uno solo…
Sus varoniles manos acariciando la empapada espalda de la joven y registrando cada parte de su piel…quería tenerla grabada en su mente, en su tacto…para siempre…
Los gemidos se fueron haciendo cada vez más intensos al igual que las embestidas de ambas partes… pronto llegarían al orgasmo y sasuke depositaría su semilla dentro de ella…
Una vez mas…
La recostó en las tersas sabanas de la cama y el sin salir de su interior se posó encima de ella…
-sakura…- aun jadeando le habló.
-necesito que hagas algo.- bueno el tono de su voz se tornó mas serio y mas firme, por lo que no era algo bueno.
-¿Qué sucede sasuke?.- susurró mientras todavía reconciliaba el aire en sus pulmones y retiraba los cabellos del moreno del rostro para poder ver mejor su cara.
-dentro de dos días tenemos que irnos de aquí- sin dudar un segundo le soltó de una lo que tenía en mente.
Sakura se sentó precipitada en la cama botando al Uchiha de encima y miraba desconcertada al joven a un lado de ella.
-¿Q-que… fue lo que dijiste?.- casi tartamudeando y atontada por lo que dijo el pelinegro se acomodaba para entender mejor la noticia.
-si sakura, lo que escuchaste… dentro de dos días nos vamos de aquí, ya tengo todo arreglado.- con una serena tranquilidad le respondió a la joven.
-espera, espera… ¿Qué pasa?.- su voz se resquebrajaba de los nervios, eso de huir así como así no era nada fácil y mucho menos teniendo a Orochimaru pisándoles los talones.
-sakura, quizás no te has percatado, pero en estos últimos días Orochimaru ha estado en mal estado, dentro de poco será la transferencia de cuerpo y….- de tan solo verla temblar horrorizada delante suyo lo asombro. Sabía que eso no era nada bueno y que sakura no quería que eso pasara…
-tranquila…- le susurró dulcemente mientras calmaba su angustia al pasar su mano por su mejilla.
-ya tengo todo planeado sakura, déjamelo a mi… tu estaras bien… hare lo posible por mantenerte a salvo.- su mirada se tornó sombría y frunció el ceño de manera que le brindaba la seguridad necesaria a la pelirrosa para tranquilizarla. Pero no era suficiente, le angustiaba saber que sasuke podría resultar lastimado o quizás…muerto. Tenía miedo, no lo negaba… miedo a perderlo…no soportaba la idea de saber que el moriría.
-sakura cálmate, todo estará bien, te lo prometo.- miraba tan relajado al Uchiha acostado en su cama, como si nada. Le molestaba de sobremanera eso, pero…era lo mejor. Por fin se libraría de las garras de Orochimaru, por fin podría deleitarse del dulce sabor de la libertad, junto a sasuke…
El nudo en su garganta no le permitía articular ni una sola palabra. Solo moviendo la cabeza aceptó lo dicho por el joven.
-ven, miedosa.- al decir eso la jaló de uno de los brazos y la arrastró devuelta a la cama, abrazándola y acurrucándola en su pecho. Sakura le devolvió el gesto y lo abrazó fuertemente hacia ella, quería sentir su olor, su piel, sus labios cerca y recordarlo como un placentero recuerdo en su mente.
-sakura…quiero que hoy… tu seas mi noche…- con esto cerró la lujuriosa noche y dio inicio a las caricias y besos, disfrutando de la compañía del otro.
Sakura solo se limitó a cerrar sus ojos con fuerza y apretarlo más hacia su cuerpo. Las lágrimas estaban por brotar y eso era lo que menos quería esta noche…que quizás podría ser la ultima…
Rápidamente borró ese pensamiento de su mente, subió sus labios hasta los del Uchiha, delicadamente los rozó dando un tenue beso y luego, acercó sus labios al oído de este…
-hoy seré tu noche…siempre lo seré sasuke-kun…-
La noche cayó y los cuerpos se durmieron en mutuo silencio abrazados, esperando fortalecer su amor y no dejarse vencer por el odio…
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Dos días después…
El día había llegado, era un completo manojo de nervios y el miedo sucumbía hasta lo mas recóndito de su ser.
Apenas eran las 4 de la mañana y sasuke aun no se asomaba a su habitación. Ya quería que todo esto pasara rápido…el corazón no le dejaba de palpitar como loco y el temor se apoderaba de su pequeño cuerpo como nunca… las ganas de llorar no se hicieron esperar.
La puerta del cuarto se abrió sigilosamente dejando ver detrás de ella al Uchiha quien buscaba cautelosamente con la mirada a la pelirrosa.
-sasuke- se acercó ella a paso acelerado hacia el joven y lo abrazó con tanto temor que hasta el podía sentir el pequeño cuerpo de la joven temblar.
-sakura, ya es hora de irnos.- su tono de voz era tan firme y tan seco como siempre que parecía que el miedo era algo inexistente para el.
-sasuke espera- al decir eso lo sujetó de la blanca camisa y atrajo sus labios a los de ella, propiciándole un apasionante beso…probablemente el último…
-sakura…- sonrió lujurioso al ver la actitud arrebatadora de la joven… lo hacía para tranquilizarla sobretodo y no notarse tenso ante ella ni mucho menos.
-bien vámonos…- la agarró de la cintura y salieron corriendo con suma cautela por los pasillos. Para su suerte en esos momentos Orochimaru y kabuto estaban tan ocupados durmiendo que era más fácil huir a esa hora.
El Uchiha corriendo delante de la joven, vigilaba en sigilo que nadie los siguiera o se percataran de sus presencias en movimiento. Pronto ambos jóvenes se encontraban en las afueras de la guarida de Orochimaru. Esa había sido la parte más fácil de todo el plan, pero lo que se acontecería mas adelante, llevaría en riesgo la vida de sasuke y el sufrimiento de sakura.
-bien sakura, ahora sígueme.-
-¿a-a don-de vamos?- su voz se quebraba de los nervios y sus labios temblaban sin remedio, por lo visto el miedo dejaba rastros todavía en su cuerpo.
Detrás de unos arbustos sasuke le susurró…
-vamos a ir a una aldea que queda a 3 días de aquí, se que es muy lejos pero valdrá la pena quedarte allá hasta que yo regrese.- su mirada era inexpresable, ¿como era el capaz de mantener tanta tranquilidad en un momento como este y sabiendo que la muerte los acechaba como lobos?. ¡Ah cierto! era sasuke Uchiha, el asesino mas temido por todos los ninjas y el ultimo de su clan… que estúpida…sabía que esa pregunta era demás.
El plan de sasuke consistía en dejarla a manos de la penumbra en una aldea que no conocía y el volvería para acabar con su maestro. Por más que trató de convencerlo, el pelinegro tenía toda la razón del mundo. Orochimaru los buscaría hasta el centro del mundo y acabaría con sakura para después devorar el cuerpo del Uchiha. Cuanto odiaba saber que sasuke tuviera siempre la razón y más en esto.
Saltaban de rama en rama lo mas rápido que pudiesen, tenían que llegar lo mas temprano posible a su destino…para que sasuke se pudiera deshacer del legendario sannin y poder finalmente destruir a su hermano….
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Luego de 3 días…
Sakura miraba atontada las casas y la gente de la aldea… nada se le hacia familiar. El caminar de sasuke se detuvo en la entrada de una enorme casa de estilo japonés. Era hermosa…
-¿s-sasuke… d-de quien es esta casa?.- su lengua se trababa al hablar de tan solo ver la magnifica estructura del hogar.
-esta sakura… es nuestra casa…- sin voltearse a verla le respondió pasivamente.
-¿¡QUE!?- sus ojos no se pudieron abrir mas del espanto y la sorpresa. No creyó entender bien la respuesta del Uchiha.
-¿Qué sucede sakura acaso no te gusta?.- le preguntó perversamente. Quería ver la reacción de sakura al saber que el había conseguido tremenda casa para los dos. La verdad era más para molestarla.
-n-no…n-no es eso… es solo que…s-se ve muy grande para los dos… jeje.- una carita de inocencia pura se adueño de ella. No quería verse intimidada por el pelinegro, pero tampoco semejante casa para los dos, solos…
-sakura- se giró a verla a los ojos detenidamente. Sin saber ni siquiera el como ni el porque su frágil cuerpo empezó a temblar de verlo tan cerca suyo.
-esta casa no solamente va hacer para los dos-
"¿Entonces para quien mas?".- pensó sin entender un bledo de lo que decía el Uchiha.
Quizás comentar con ella sobre este tema era algo muy vergonzoso y que por lo visto dejaba al descubierto el enorme ego de sasuke…
-tengo otro planes en mente, contigo…- trataba de aclarar la garganta a la vez que pronunciaba cada palabra que salía de su boca.
-¿q-que… q-qui-eres decir, sasuke?.- no sabía a donde iba este tema, pero por lo visto no tenía buena cara.
-mira… aparte de acabar con la vida del ser que acabó con la poca felicidad que tenía cuando era niño, también se llevó a mi familia…y…. a decir verdad…yo… también tengo en mente… restablecer… mi clan… de nuevo.- ok, eso iba mas allá de lo que tenía en mente. La gotita detrás de su cabeza demostraba lo mucho que esperaba una respuesta de completo terror… ha sido lo contrario.
-O-ósea… que –y-yo…- eso la había tomado de improvisto.
-si sakura…yo quiero y deseo que tú seas la madre de mis hijos…- (escritora suspirando: no todo hombre guapo y lleno de lujuria te pide una vez en la vida que seas la madre de sus hijos…). Sintió su corazón palpitar a tal velocidad que en cualquier momento sentía que lo vomitaría delante de el.
Sasuke no quitaba su lúgubre mirada de los tiritantes ojos de ella. En ese momento su cerebro estaba procesando todo lo que se había dicho, hecho y comunicado…
Quería hablar, sus labios trataban de todas las formas posibles decir algo, pero nada… estaba ahí parada como tonta delante de el, derritiéndose ante lo dicho… hasta que por fin se digno a decir algo.
-y-yo…y-yo…la..Madre…de… tus hijos…- volvió a aclarar la declaración del pelinegro.
-si…- como si nada, como que si fuera lo más normal de este mundo para el. Pero para ella era como que le pidieran que saltara de un precipicio, en el buen sentido claro.
El solo se acercó con un caminar tajante, rodeó ambos brazos alrededor de su pequeña cintura y la apretó hacia su cuerpo, por su parte, sakura todavía permanecía en un estado de trance por lo que cualquier movimiento de sasuke era como si estuviese volando en las nubes y no sintiera que de repente estaba cayendo y la traían devuelta a la realidad.
-sakura…te deseo junto a mi, por siempre y para siempre…- le susurró a tan solo unos cuantos centímetros de esos rosados labios que tanto lo enloquecían y lo despojaban de cualquier cosa existente de su mundo, solo el amor por ella era lo que florecía en su interior y permanecía duradero en su corazón.
Ya no aguantaba mas… sus ojos se llenaron de ese líquido transparente que libera todo sentimiento interno. Las lágrimas empezaron a rodear sus enrojecidas mejillas y lo único que pudo decir fue…
-sí, sasuke-kun…soy toda tuya, siempre lo seré…y sí, quiero ser la madre de tus hijos…- entre el llanto, la emoción y la tristeza de perderlo se entregó en cuerpo y alma a el. Sabía que sasuke no era un hombre que expresara mucho lo que sentía, mas con lo que había dicho, era suficiente para sentir esa explosión de amor, de regocijo, de sueños y de simple ternura en su interior.
Sakura lo besó desenfrenadamente mientras las lágrimas cubrían ambos labios. Fue que después de un rato, acercó su boca al oído del joven y seductoramente le susurró…
-Hazme el amor…antes de irte…-
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
La veía dormitar a su lado como un ángel… desde que entraron a la casa no pararon de hacer el amor desenfrenados por el deseo del otro.
La extrañaría, demasiado, lo suficiente ya que estaría lejos de ella mucho tiempo… el único detalle que le había omitido en la muerte de Orochimaru, era que después de eso aprovecharía para buscar a su hermano.
Lamentaba mentirle, pero era lo mejor, no quería hacerla sufrir… ni mucho menos reconocer que el era el autor de ese doloroso sufrimiento.
Ya era hora de partir…
Ya era media noche y ella todavía dormía en silencio…ambos cuerpos desnudos, acostados en la vacía sala del lugar, cubriéndose solamente por una tela rojo de terciopelo. Retiró los mechones rosados cabellos para verla por ultima vez y antes de levantarse plantó un sutil beso en su frente.
Luego de eso se vistió y partió a su misión, lejos de ella…con el temor de no volver algún día…
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
3 meses después…
Sí, habían pasado dos sombrías meses sin su presencia. Lo extrañaba, lo extrañaba con fervor y amargura… ya no sabía cuanto tiempo mas aguantaría ese martirio en que el la había dejado. A veces se cruzaba por su mente la idea de que el había muerto, pero siempre dispersaba tal pensamiento con la esperanza de que el llegaría algún día.
Los días se hicieron largos, las horas pasaban en desespero y las noches en completa soledad…
Llegó exhausto a la casa, entró en completo sigilo, quería darle una sorpresa. Sabía que en esos momentos ella lo golpearía hasta matarlo por haberla dejado sola tanto tiempo, pero ya había vuelto a casa por ella, quería verla; la deseaba con todo su cuerpo, la extrañó con toda su alma y apenas tenía aliento para besarla con pasión.
Al entrar se dio cuenta que no había nadie, no sentía la presencia de ella por ninguna parte de la casa.
Decidió esperarla…
Había terminado de hacer las compras. Ya regresaba a casa cansada, últimamente todo lo que hacía la agotaba, esta noche haría la cena, se bañaría y se iría a dormir…que mas podía hacer ella en su soledad.
Ninguna noticia, ninguna señal, era como si hubiese desaparecido del mapa…
Trató de caminar rápido antes de que la noche cayera y el frío hiciera su entrada bajo la luna. Sacó las llaves de la enorme casa de fina arquitectura japonesa y entró. Era hora de preparar la cena, el hambre en esos momentos corrompía su diminuto cuerpo, tenía que alimentarse lo suficiente, debido a su estado.
Entró a la cocina sin mirar a otro lado de la casa. Dejó las bolsas de comida en el mesón y se acercó al lavaplatos para asear sus manos, de repente un flujo de aire recorrió toda su espalda…ese aroma, tan familiar…
-sasuke…- susurraron sus labios mientras su mente divagaba en sueños irreales que ella creía.
-sakura…- el eco de su voz fue tan potente que por un segundo creyó que fue verdad.
Abrió sus ojos desmesuradamente, era el…
Ahí estaba… no podía ser verdad…
Tratando de hacer su cuerpo reaccionar, giraba a ver si la voz que había hablado no era una simple ilusión que maquinaba su mente.
Ahí estaba, parado en el marco de la puerta de la cocina…como si nada…
-s-sasuke…- miraba los labios de la joven temblar al igual que su cuerpo y sus verdes ojos. Era como si hubiese visto un fantasma.
Era un manojo lleno de sentimientos delante de el, no sabía cuanto podrían aguantar sus piernas si continuaba flaqueando de esa manera.
Trataba de comprender si era real, si no era un simple engaño… sasuke empezó a caminar en dirección a ella con caminar pausado. Sakura se limitaba a estar parada como una estatua delante de el, el llegó hasta ella y quedando a tan solo pocos centímetros, la pelirrosa comprobó que no era una mentira.
Sentía el respirar de el en su frente, algunos mechones rosados se movían por la brisa… su calor, tan cerca de ella, su mirada tan penetrante como siempre, intimidándola y dejándola como un indefenso animal delante de su presa…
Lo miraba de pies a cabeza, tratando de ver en que había cambiado, si estaba herido…quería tocarlo, intentaba por todos los medios mover su cuerpo, pero este seguía sin responder. Hasta que fue él, quien dio el primer paso…
Una de sus manos acarició su enrojecida mejilla, ella apoyó su cara en ella, acariciándola, sintiéndola nuevamente, lo extrañaba… solo un gemido salió de los labios de la joven en señal de ese lejano sentimiento.
-sakura…- la pelirrosa saltó encima de el y lo abrazó con fuerza mientras las lagrimas no dejaban de brotar como acantilados de sus ojos.
Lloraba, lloraba con desesperación y una mezcla de sentimientos que invadían su ser…. Simplemente era difícil creer que había vuelto….
-e-eres un estúpido….te odio…- le gritaba con angustia entre el llanto. Sasuke solo la miraba frustrado…le había fallado, tenía conocimiento que a ella le dolía haberlo perdido por tanto tiempo y que quizás la idea de que haya muerto era irreconciliable…
-perdóname…- le murmuró en sus rosados cabellos mientras la apretaba mas a su cuerpo.
Solo el llanto de ella aplacaba el lúgubre silencio del lugar…
Nada más…
