Momentos respeto
Gryffindor había ganado la copa de Quidditch. Aleluya, gloria a Merlín. Eso significa una semana de festejos, burlas a los de Slytherin (para variar…) y una super fiesta, organizada obviamente por James Potter y Sirius Black, o mejor conocidos como 'el dúo dinámico'. La 'fiesta' consiste en un montón de chicas bellas de otras casas infiltradas en la sala común de Gryffindor, con la menos cantidad de ropa posible, (porque cuando Black estaba involucrado con alguna chica, generalmente ella siempre llevaba poca ropa), banderas y dibujos adornando y haciendo estruendo, música a todo volumen, y como siempre, alcohol, conseguido ilegalmente (no hace falta aclarar por quienes…)
En el festejo usualmente podía verse a Peter Pettigrew siguiendo a Sirius (como siempre), festejando cada una de sus bromas y felicitandolo por cada chica que besaba, es decir como veinte veces por noche.
En cambio, Remus Lupin solía estar junto a Lily Evans, ambos parados en alguna esquina con mirada de desaprobación confiscando objetos ilegales o acompañando a la enfermería a los que había bebido demasiado. Pero esta vez, esto había cambiado, y la que debía ir a la enfermería a causa de la terrible borrachera que tenía era Lily. Nadie podía creerlo; ¿Lily Evans, premio anual, prefecta, chica diez, promedio más alto pociones, BORRACHA?
Y el que menos podía creerlo, era James.
-¿Cómo? – le preguntó suspicaz a Mary Mcdonald, una de sus amigas.
Ella se encogió de hombros
-Estabamos haciendo una competencia para ver quién bebía más vasitos de tequila, ¡Lily solo bebió tres!
James rio entredientes, con razón se puso así tan rápido. Sirius y el podían tomarse hasta diez vasitos, ya que estaban acostumbrados a sus usuales escapadas nocturnas a Cabeza de Puerco. Si estaban en una buena noche, tal vez llegaban hasta doce o trece.
Lily estaba ahora sentada en una de las bancas frente a la chimenea rodeada de algunos chicos, o 'aprovechadores' como prefería decirles James.
Llegó rápidamente junto a ellos, y no necesitó siquiera hablar después de echarles una mirada de esas que dicen claramente 'LILY EVANS ES MIA Y SOLO MIA'.
Porque en realidad, todo Hogwarts sabía que Lily era 'propiedad privada' (menos ella, claro).
Los chicos se esfumaron rápidamente buscando alguna otra víctima, y James se sentó en la banca de al lado.
-¿Asi que borracha, eh?
Lily giró la cabeza y lo miró tontamente.
-No estoy… borracha – dijo entre risitas.
-Quién lo hubiese imaginado, Evans, ¿no deberías ser un ejemplo para los alumnos?
-¡Potter, te digo que no estoy… borr… eso, me entiendes! – contestó entre hipos y más risitas.
-Deberías ir a acostarte, o el dolor de cabeza mañana será terrible Lily… Recuerdo mi primera borrachera con Sirius, pero fue hace unos años atrás… ¡Eramos inexpertos!
Ella lo miró haciendole pucherito con la boca y cruzandose de brazos ofendida.
-¿No me quieres? ¿Me mandas a dormir?
(N/A : pensamientos de James en cursiva)
A ver, Jimbo, tranquilo, respira, uno dos… ¡NO PUEDO! Lily Evans está totalmente borracha y recriminándote que no quieres estar con ella… Calma, tómatelo con cal…-
-¿Qué sugieres Evans? – Lo siento mente, pero estas oportunidades no se desperdician.
Ella arrastró su banqueta en frente de él y lo miró a los ojos.
-No se, Potter, pero ¿te dije que hoy luces mejor que nunca?
Mierda, mierda y mierda. Analicemos las opciones vigentes;
a) Estar con Lily, besarla, tocarla, y tal vez algo más, como siempre quise y voy a querer en mi patética vida,
b)Conquistarla y convencerla de que aceptó salir conmigo y cuando ella lo nigue mañana, llorar falsamente alegando que me rompió el corazón
c)… cuidarla hasta que se duerma y llevarla a su habitación como si nada hubiese sucedido.
La opción A es malvada, la B es cursi… y la C es la correcta. Malditos sentimientos de culpa y todas esas cosas. La vida es dura, James.
-Lily, no voy a hacer nada contigo en este estado. Vamos, te acompaño hasta la puerta de tu habitación.
Pero Evans era una Gryffindor, y borracha o no, siempre conseguiría lo que quiere. Así que se levantó, pero en vez de ir a su habitación… se sentó encima de James.
¡Ella se lo está buscando, de verdad lo quiere! Auch, Lily, no te sientes ahí…no… no me acaricies el cabello así, ¿por qué me lo haces tan dificil? ¡No, el cuello no…!-
-No me quieres, Potter, no me quieres – y Lily estaba al borde de las lágrimas.
¿Quién entiende a las mujeres? Cuando los chicos y yo nos emborrachamos, acabamos tirados en el piso riendo y tal vez en boxers, pero todas las mujeres lloran…
-Lily, si te quiero pero no me voy a aprovechar… Mañana cuando estés sobria hacemos todo lo que quieras – Nunca pero nunca pensé que podría decir algo asi, merlín, el mundo me odia.
-¡Nadie me quiere! Ni mi hermana, ni mis amigas, ni tu!
-¡Yo si te quiero! Pero si hago algo, mañana no puedo soportar que me persigas y me pegues por haberme 'aprovechado' sin ni siquiera escuchar que tu eras la que se tiraba encima mío…
-Mañana, mañana es otro día… Hablemos de ahora.
Mierda, ¿como puede estar su cara tan cerca de la mía…? Esta chica es terrible. Seis años rechazandome, y ahora se me tira encima borracha. Un beso… un beso no va a matar a nadie… Esta bien, se va a enfadar mañana, y mucho, pero siempre se enfada conmigo. No, James, no.
James se levantó firmemente, con ella en brazos, quejándose, y fue hasta donde estaba Mary con Alice, otra amiga de Lily.
-Chicas, acompáñenla hasta su habitación…-
-¡No quiero, James, quiero besarte! – gritaba Lily caprichosa.
Me odio, la odio, me odio, la odio mas a ella.
James depositó a Lily con cuidado en el piso y sus amigas se la llevaron a la habitación.
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-¿Ja, Bambi, intentas decirme que Evans suplicó por un beso tuyo anoche? – Sirius recién se levantaba, después de las escasas tres horas que habían dormido. Tenía las ojeras marcadas más que de costumbre y no paraba de bostezar.
James, en cambio, a pesar de haber dormido el mismo tiempo que Sirius, estaba radiante y exaltado. Los ojos le brillaban y no paraba de hablar y moverse ni un segundo
-¡Canuto, te lo juro! Pero estaba demasiado borracha… No quise aprovecharme, aunque estuve a muy poco…
Sirius lo miró despectivamente
-Jimmy, tratas demasiado bien a las chicas. ¿Sabes con cuántas estuve anoche? Calculémos, veinte. ¿Sabes cuantas estaban sobrias? NINGUNA.
James lo miró ofendido.
-Lily no es una 'chica'. Lily es mi amor de la vida, deberías saberlo Canuto.
-¿Saberlo? Es de lo único que hablas además de Quidditch – se mofó Sirius.
No lo mato porque estoy de muy buen humor.
Y los dos Gryffindor bajaron últimos, porque Peter y Remus ya estaban sentados desayunando. James y Sirius también ocuparon sus respectivos asientos, y se pusieron a charlar de cualquier cosa, cuando James sintió que alguien le tocaba el hombro
LILY
-James…Buen día. ¿Podemos hablar?.
James se levantó rápidisimo (no sin antes echarle a Sirius una mirada de 'TE LO DIJE, CANUTO') y acompañó a Lily a los terrenos.
Caminaron hasta el árbol del lago, o así lo llamaban en Hogwarts, ese que era usado por miles de alumnos como sombra en los días de calor.
Lily se apoyó en el árbol y suspiró antes de decir;
-Gracias.
¿Gracias?
-¿…Por qué? – Preguntó él confundido.
-Alice y Mary me contaron todo lo de anoche… Que bebí mucho, y… intenté 'acosarte' o eso dijeron ellas entre risas.
Acosarme es poco, Evans.
-Ah, si, algo así – contestó James entre risitas – Tuve que ser muuuuy fuerte para no dejarme acosar – dijo el secándose lágrimas de mentira.
-¿Por qué lo hiciste? – preguntó ella sin poder evitar la curiosidad.
-Bueno… en principio, por respeto. Y también porque no me gustaría que mi primer beso con Lily Evans sea ante su voluntad. Ah, y porque tampoco quiero pasar una semana enfermería después de tus golpes. Porque tampoco me hubiese beneficiado a mí, Lily, en ningún aspecto.
Ella lo miró sin poder evitar sonreir durante todo su monólogo… y se acercó un poco más.
-Bueno… Por ser paciente y respetarme, tienes una recompensa.
-¿Ah si? - Interesante.
¿¿¿¿¿¿????? ¡¡¡¡¡¡¡!!!!!! LILY EVANS ME ESTÁ BESANDO. OH, SI , OH SI.
Lily se había colgado (literlamente) del cuello de James, al que agarró totalmente desprevenido.
Merlín, como besa esta chica. Lo que Evans tiene de santita, yo lo tengo de … no sé, elfo doméstico. Me esta volviendo L-O-C-O. James, valió la pena esperar, eres el más inteligente, yeah. Evans está muerta por ti… ¿Por qué deja de besarme tan rápido…?
Se miraron, James sonriente y con el ego al 1000% y Lily tal vez algo avergonzada, pero no se podía ver ni una pizca de arrepentimiento en esos ojos verdes que deleitaban a varios.
-¿Lily Evans-Potter, quieres salir conmigo?
Y ella rió, asintiendo, tal vez por el sobrenombre que le había puesto James, tal vez por la felicidad de al fin salir con él, o la euforia del primer amor y todas esas cosas en las que empezaba a creer desde ese mismo instante. El amor existía, y estaba parado en frente de ella con la corbata torcida y una sonrisa sexy.
