Holaaaaaaaaaaaa otra vez yo con esta historia XD. Ultimamente ando sin ganas de estudiar así que me puse a escribir, no me quedo taaaan bien como le hubiera gustado peeeero ahí se las dejo
Disclaimer: Naruto es mío, en serio, me pertenece, especialmente Sasuke ¿No me creen? ¬¬ bueno está bien ¿A quién engaño? Es de Kishimoto-sempai
Momentos íntimos
Capitulo 3: Inexperto
**SaixIno**
— ¡Hay que tener sexo!
Por alguna razón la palabra sexo retumbó en eco por la habitación, ambos estamos sumidos en el más profundo silencio dejando pasar los segundos, mirándonos a los ojos ¿Yo dije eso eso? Tal parece que sí pues él mantiene la boca abierta en clara señal de sorpresa, yo intuitivamente me cubro la boca con las manos por la vergüenza.
Inútil salida, ya es demasiado tarde.
Sé que no debí decir eso, al menos no en voz alta pero es que nunca imaginé que fuera una persona tan… tan… ¿Cómo decirlo? ¿Despistada? ¿Ingenua? ¿Idiota? Lo más probable es que fuera las tres cosas.
Y aquí estoy yo, parada en medio de la sala de su departamento gritándole lo que hubiera sido mejor guardar para mis adentros. No sé qué decir tras esto y él para disminuir la tensión sonríe, una sonrisa resplandeciente, cautivadora…
Falsa.
La noche había sido tan perfecta, cena romántica a la luz de las velas en la privacidad de su pequeño pero nada modesto departamento, incluso había cocinado para mí y tengo que admitir que no lo hizo nada mal, me regaló flores, chocolates, pasó varios minutos mencionando lo bella que me veía y lo bien que me asentaba el azul, claro que desde un principio supe que todo aquello lo hizo siguiendo el consejo de un libro, así es Sai, un maldito inadaptado social que no sabe ni sonreír con naturalidad pero puso tanto empeño en todo, además hay algo que siempre me atrajo de él… quizás es el misterio que infunde su persona, el hecho de no saber que hay detrás de esa sonrisa o simplemente la tentación que produce poder manipularlo con tanta facilidad, cree en todo lo que le digo y hace todo lo que le pido… hay que admitirlo eso es tentador.
Suena mal, lo sé. Le quitaron sus emociones y no tiene idea de lo que es "comportarse como un adolescente normal de 18 años" una de mis metas para esta cita era no-aprovecharse-del-poco-conocimiento-de-Sai, lo repetí durante varias horas pero se puso difícil cuando el desgraciado se aparece vistiendo como un galán de telenovela.
¡Vaya si hasta me recitó algunas líneas sacadas de alguna novela cutre!
Respira profundo y rectifícate, inventa algo maldita sea.
—Ino…
Oh no, aquí viene. Seguramente me dirá que soy una pervertida, tal vez se ría de mí, o quién sabe qué vaya a hacer. Siento perfectamente como mi cara adopta un color rojo intenso, demonios sigo con esta pose idiota. Bien, es mejor enfrentar estos casos con dignidad, frente en alto y…
— ¿Quieres postre?
¿Qué? ¿Oí bien? Agudizo mi oído y le hago un gesto dándole a entender mi total desconcierto, mi mueca debe ser realmente cómica porque se carcajea con descaro y continua señalando la fuente que contenía el postre.
—Hay pastelillos.
El calor comienza a subir por todo mi cuerpo amenazando con estallar en un fuerte grito, camino dando grandes zancadas hasta sentarme nuevamente frente a él, lo miro con cara de pocos amigos aunque en realidad debería estar agradecida porque ignorara por completo lo que dije sin embargo me siento terriblemente molesta.
Humillada.
¿Quién se cree para ignorarme de ese modo? Cruzo mis piernas con parsimonia y le sonrío como el acostumbraba a hacer, me ofrece un estúpido pastelillo y tomo por inercia, no hablamos durante un largo rato hasta que él se atreve a romper el hielo con otro comentario que no viene al caso.
—Creo que va a empezar a llover.
¿Ah sí? Pues ¿Sabes? No me importa, por mi que se caiga el cielo, que haya relámpagos, un apagón, que caigo un rayo y mucho mejor si lo hace sobre ti.
—La lluvia es bonita –al menos eso logré callarme y reemplazarlo por otro comentario igual de tonto que el suyo.
—Iré por algo de beber –me avisa poniéndose de pie y dirigiéndose a la cocina.
Y allí estaba mi tentación, viste unos jeans negros con una camisa a cuadros negra con blanca, esa ropa marca perfectamente su cuerpo bien trabajado y no puedo evitar que mis ojos se desvíen hasta "ese" lugar indebido cuando camina de espaldas.
Sai está muy bueno.
Aish ¿Justo hoy tenía que tener esa charla a cerca de hombres? Si, ya sé… quizás me extralimité con eso de querer ganar conocimiento, no debimos ver esa película. Sakura frenesota santurrona ¿tenias que advertírmelo? Ahora me siento como una completa depravada.
Pero, volvamos al comienzo de este asunto ¿Por qué grité semejante barbaridad? Mis hormonas desenfrenadas serían una buena explicación, además del hecho de que llevábamos tres horas de cita en la que me la pasé hablando sola mientras el asentía respondiendo con risas bobas aunque lo que dijera no fuera gracioso, comenzaba a desesperarme, me confundía con sus comentarios ensayados, hasta que tocó un punto débil, me preguntó qué era lo que más deseaba, en un principio vacile pues no estaba segura a donde estaba orientada la pregunta y mucho menos el modo de responder, considerando la persona de la que venía la cuestión, las respuestas podrían ser muy diversas.
—Lo que más deseo es a alguien que me ame y me haga sentir especial — esa fue mi respuesta, el no parecía entender y siguió interrogando y analizando mis contestaciones.
—Quiero ser de alguien –le dije finalmente con la intensión de acabar la charla.
— ¿Ser de alguien? Creí que las mujeres detestaban sentirse como un objeto, que la traten como una pertenecía, al menos eso leí.
Otra vez las benditas lecturas, mis explicaciones se acababan y seguía preguntando.
—Quiero ser de alguien y poder pasarla bien con ese alguien, hacer cosas que nos gusten a ambos…
— ¿cómo qué?
—Bueno, como salir a algún lugar, ver algunas películas, comer juntos.
—Ósea como estamos ahora.
—No exactamente, me refiero a una relación algo más… personal
— ¿Mas personal?
—Ya sabes… ser novios — ¿Por qué me tocaba explicarle eso a mí?
—Pero ¿Cuál es la diferencia si harían lo mismo que estamos haciendo ahora?
—No, no sería lo mismo, hay otras cosas que hacen, caricias… besos… —me miraba muy interesado, al parecer tomaba nota mental de todo lo que decía.
— ¿Sólo eso?
—No, bueno jejeje las parejas también hacen otras cosas.
—Salidas, caricias, besos… —enumeró con los dedos— y…
No, no me hagas decirlo, no quiero
— ¿Qué más hay que hacer?
—Mmm lo otro es… los enamorados… ellos –maldición me miraba con esos ojos inocentes como si en realidad no lo supiera.
— ¿Qué es importante hacer además de las caricias y besos? Dime por favor.
Y allí fue cuando exploté y dije lo que no era necesario, tal vez si hubiera usado otra frase que se oyera mejor, pero realmente me exasperaba y que llevara la charla hasta esos límites sin ni siquiera notarlo hacía que me sienta acalorada y a la vez poderosa, además el hecho de que el no supiera nada de lo que hace cualquier pareja lo volvía bastante excitante, si ya sé…. Pervertida, pero no es así, sólo digamos que tuve una estimulación extra para pensar en esas cosas.
"Apuesto a que no te tiras a Sai"
Temari, te aseguro que cuando te vea ya no tendrás cabello para hacerte esas coletas. Si, es muy fácil culparla a ella, pero no puedo dejar de lado lo sexy que se ve él en esta noche, el aire romántico, las hormonas, el sake, las hormonas ¡Qué difícil es tener 18! Hay tentaciones a las que uno no se puede resistir y palabras que no se pueden decir sin parecer pervertida.
Seguramente si un chico tiene esa clase de pensamientos o este tipo de ideas no resultaría nada extraño, apuesto a que hasta sería divertido pero una chica no puede tener deseos, es totalmente incorrecto querer ciertas cosas, está totalmente censurado leer cierto contenido y si evades esas reglas implícitas en el manual de comportamiento humano eres una total pervertida ¡Muchas gracias, machismo! Pues no, yo me revelo.
Esta noche yo, Ino Yamanaka volveré loco a Sai tanto que rogará por algo de atención, para que lo sepan las mujeres tenemos armas más eficaces que los hombres a nuestro favor: Lindas curvas donde ningún hombre se resiste a perderse.
Seducción, esa es la clave
— ¿Bebes vino? –Me pregunta apareciéndose con una botella en manos, le sonrío casi maquiavélicamente pensando en lo que haré y afirmo con la cabeza, se sienta a mi lado en el sofá arqueando una ceja y me sirve una copa, bebo lentamente mirándolo de soslayo mientras él digiere todo el líquido.
Perfecto
—Y dime, Sai ¿Qué tal va ese escuadrón ANBU?
—Mmmm todo va bien, ayer capturamos a algunos ladrones.
—Oh, qué bien… este vino está sabroso, bebe más –le sugiero lamiéndome el labio y acercándome un poco, él sólo frunce el ceño y obedece, la lluvia comenzaba a caer más fuerte, pasan unos veinte minutos y el vino se agota mientras comienzo a sentirme mareada a pesar de haber tomado sólo dos copas, en cambio Sai ni siquiera se inmuta, el muy condenado esta de lo mejor, más fresco que una lechuga y yo comienzo a sulfurarme
—Sai…
— ¿Si?
— ¿Te gusto? –le pregunto sin rodeos siguiendo con los dedos el circulo de la copa, pasan varios segundos y no obtengo respuestas, me decido a mirarlo pero su rostro está demasiado cerca, tomo la iniciativa y lo beso suavemente en los labios hasta que…
—Ino…
— ¿Qué sucede?
—No puedo hacer esto
Definitivamente que un chico te diga eso es muy malo, ¿razones?… pues se me ocurrían dos, una Sai quiere a otra mujer, dos Sai quiere ser una mujer. Me separo cruzándome de brazos y con la palabra enfado escrita en toda la cara.
—Yo…
—No te gusto, punto.
—No, no es eso, me gustas.
— ¿Enserio?
—Sí, eres toda una belleza, además de divertida y muy extrovertida.
—Pero…
—Pero… no sé cómo decirlo.
—Sólo escúpelo… no es literal –me apresuro a aclarar pues de él podría esperar cualquier cosa.
—Es que yo nunca… ya sabes.
—Ah… eso –digo entornando los ojos.
—Todavía no llego a esa parte del libro.
— ¿Por qué te molestas en leer? Existen DVD´s ¿sabes?
Creo que es la primera vez le veo una sonrisa sincera, me aproximo otra vez a su rostro para besarlo con mayor intensidad que la vez anterior profundizando el beso al rodear su cuello con mis brazos, luego de unos minutos cuando el aire comienza a ser indispensable me separo respirando agitadamente.
—Ino… de verdad no sé cómo hacerlo.
—Déjame enseñarte —Le digo empujándolo para que se recostara en el sofá.
Oh por Kami, si soy una pervertida
—Oye… —volvió a interrumpir haciendo que pierda la paciencia— ¿esto quiere decir que somos novios? –Pregunta con ingenuidad.
—No sé… ¿Tu quieres?
—Quiero hacer esto, así que supongo que si.
—Bien, pero si lo haremos promete algo.
—¿Qué?
—Que ya no harás más preguntas
—Lo prometo….
Se imaginaron que Sai seria asi?? jaja pues quise escribir algo diferente, ya saben la chica siempre es la inocente y el chico el experto pues sai me dio la gran oportunidad de cambiar eso XD
Comentarios??? se aceptan insultos
