Hola amigos!!!! Yo otra vez!!! Al fin puedo actualizar, lo estuve intentando ayer pero la pagina no estaba disponible u.u pero aqui estoy con el cap 4, sobra decir que estoy muuuuy contenta por la respuesta que estoy teniendo con este fic en los diferentes lugares donde lo publique!! Eso me dice que estoy escribiendo bien o que hay mucha gente perver por ahi jiji

Bueno, ya no los aburro y le dejo el shikatema, espero que les guste

Disclaimer: Naruto me pertenece solo en mis sueños pero en el mundo real es de Kishimoto-sama


Momentos íntimos

Capitulo 4: Juego

**ShikaxTema**

Problemático.

Esa era la única palabra que se me viene a la mente al pensar en los sucesos de la noche y en la dichosa cita del día de los enamorados ¿Cómo demonios caí en eso?

El agua tibia de la regadera cae sobre mí relajando mis músculos, quiero tener la mente en blanco, sin ningún pensamiento, sin preocupaciones, sin stress pero eso se pone difícil cuando el timbre suena incesantemente y la voz de Temari retumba por toda la casa.

—Shikamaru ¡Abre de una vez!!!!!

Que fastidio tener que salir con la mujer más problemática del planeta porque definitivamente ella es la más problemática del planeta. Sin prestar atención permanezco cinco minutos más bajo la ducha.

—Nara ¡Eres hombre muerto!!!!

Me paso una toalla por la cintura y con el agua todavía resbalando de mi cabello a mi abdomen abro la puerta, Temari tiene la mano en alto con clara intención de golpearme pero al verme se detiene súbitamente enrojeciendo por completo, lo que me roba una sonrisa, lleva el cabello inusualmente suelto y usa un vestido color plata, con un bonito escote en V y lo suficientemente corto como para permitirme apreciar con privilegios sus largas piernas.

—¿Qué… que haces? ¿Por qué no abrías?? –pregunta atropelladamente al sentirse observada de forma descarada.

—Me bañaba ¿No es obvio?

—Sí ¡Pero se supone que saldríamos a las diez!!!!! –me dice dándome un suave empujón entrando sin ser invitada

— ¿Y? –pregunto en medio de un bostezo que no me molesté en ocultar.

—Son las once cuarenta y cinco –replica cruzándose de brazos y apretando los dientes.

—No te pongas pesada, voy a vestirme y salimos.

Sin darle tiempo a algún tipo de acotación camino hasta mi habitación, mi madre a diferencia de mi estaba muy emocionada con esto de la cita y no me sorprende en absoluto encontrar sobre mi cama el vestuario que se encargo de prepararme, fastidiado lo dejo de lado buscando en mi closet algo menos formal, no usaré un traje, voy a salir con Temari no a casarme con ella. Tomo unos jeans, una camiseta y me coloco encima de ésta una camisa sin abotonar, me peino igual que de costumbre y vuelvo al recibidor donde Temari todavía permanece de pie con la impaciencia brillando en sus ojos.

Salimos sin cruzar palabra y tras caminar un par de cuadras por fin se atreve a hablar, claro que de una forma nada cariñosa.

— ¿A dónde diablos vamos? Seguro ya perdimos la reservación en el restaurante.

—No sé –le digo encogiéndome de hombros— ¿No te conformas con dar un paseo? Te compro un helado –ofrezco, pero a cambio recibo una mirada asesina, sus pies se entierran en el suelo, me doy vuelta para observar la pose altanera que ha adoptado al llevarse las manos a la cadera, si que se ve… ¿Encantadora?

— ¿con quién crees que estás saliendo? Si tuve la amabilidad de aceptar salir contigo –expresa señalándome con un movimiento de cabeza— al menos me hubieras compensado con una cena, flores y todo el paquete.

Arrugo la frente sin entender que significa en el indescifrable idioma femenino "todo el paquete"

—Hay un club nocturno a media cuadra –sus dientes rechinan mientras comienza a tronarse los dedos, entonces empiezo a asustarme.

— ¿Quieres llevarme a un club nocturno? ¿A ese club nocturno?

Miro a lo lejos el cartel de luces de neón donde indican la presentación de mujeres nudistas esta misma noche.

—Esta no es mi idea de cita –abro la boca para decir algo pero no me deja continuar— ¡Y no soy problemática!

Exigente

Histérica

Gritona

Mandona

Exasperante

Eso para mí si encaja en la definición de problemática. Suspiro casinamente y meto las manos en las bolsas de los pantalones, esta será una larga noche.

—Si quieres podemos ir al lago y mirar las… —entonces una enorme gota de lluvia golpea mi frente— estrellas… — a esa gota la siguió otra, pronto una fuerte lluvia azota sin piedad las calles de tierra de konoha. Ella hace una mueca de irritación e intenta inútilmente cubrirse.

—¡Maldición!!

—Volvamos a casa –digo volviendo sobre mis pasos, tan solo ese corto trayecto bastó para que ambos lleguemos empapados, al entrar me dejo caer en el sofá mientras ella permanece de pie todavía enfadada.

—Que genial cita, Nara ¡Me largo! –grita con clara ironía y gira nuevamente el pomo de la puerta con la intención de marcharse.

—Está lloviendo mucho –comento en un intento inútil de detenerla pero tengo que tomarme la molestia de salir tras ella y meterla a arrastras hasta la sala pues se niega a quedarse por propia voluntad.

— ¡Suéltame, Shikamaru!!

Haciendo uso de sus habilidades ninja logra soltarse pero aprovecho la sombra que proyectaba el umbral de la puerta para capturarla con mi jutsu.

— ¡Me las vas a pagar! Nadie me trata así –la obligo a sentarse a mi lado y nos observamos mutuamente comenzando una silenciosa guerra de miradas.

Es molesta, definitivamente la más problemática de todas las mujeres que he conocido, pero también con la que más me gustaba estar, claro que no iba a decírselo, debo estar loco por pensar eso… con lo fastidiosa que es…

Poco a poco la voy liberando pero no se mueve, se queda allí a mi lado desviando la mirada.

— ¿Tus padres?

—Salieron… mi madre insistió en tener una cita –sonrío al recordar aquella escena— Estás empapada –comento pasado algunos minutos.

—¡Oh! ¿Enserio?

—Ve a secarte…

—¿Y que se supone que me ponga?

—Usa lo que quieras de mi closet

— ¿Tienes algún vestido por casualidad?

—No… mejor usa algo de mi madre –sugiero algo hastiado de esa insulsa charla.

Sin decir más se pierde por el pasillo y no puedo evitar dirigir mi vista a su cuerpo y al modo en que el vestido mojado se ciñe a su figura esbelta. Luego de unos diez minutos vuelve con el cabello todavía húmedo y vistiendo una de mis camisas, era de seda, blanca y bastante larga pues le llegaba casi a las rodillas.

—Tu madre viste horrible, preferí esto –dice sonrosándose y sentándose a la mesa que había preparado— ¿Qué es esto?

—Tu cena

— ¿Cocinaste?

—En realidad solo puse algunas cosas al microondas.

—Sigue sin encajar con mi idea de cena, pero al menos parece comestible.

Es imposible satisfacer a una mujer como ella y no pretendo ni siquiera intentarlo así que ignoro su comentario y lleno su copa con una de las bebidas que acostumbraba a beber mi padre.

Para las 1 a.m. la lluvia sigue cayendo y los dos nos encontramos tumbados en el sofá de la sala sin nada más divertido que mirar la blancura del techo.

—Cuanta diversión, Shikamaru.

Chasqueo la lengua harto de que dijera esa frase por décima vez en los últimos minutos.

— ¿Quieres jugar shogi?

—No –sentencia cortante.

— ¿entonces qué?

Se incorpora mirándome con una sonrisa torcida provocándome el extraño presentimiento de que esto no terminaría en nada bueno.

—Juguemos a algo más… divertido.

—Define diversión.

No me gustaba la forma en que pronuncia la palabra "diversión" y mucho menos la forma en que baila esa sonrisa sádica en su rostro, trago saliva y espero que continúe.

—Juguemos a… —examina detalladamente con la mirada toda la sala hasta que sus ojos se detienen sobre la mesa de té donde mi padre había dejado unos dardos— tiro al blanco.

Tiro al blanco.

De acuerdo, no se oye tan mal.

—Pero…

Y ahí viene la parte mala.

—El que pierda tendrá que hacer todo lo que el otro quiera.

Sonrío de medio lado y tomo el dardo, yo jamás fallo.

—El primero que falle pierde.

—Está bien.

—Primero las damas.

Lanza su primer tiro y da justo en el blanco, le sigo obteniendo el mismo resultado, tiramos por segunda vez, tercera, cuarta, quinta, sexta vez y nadie falla.

—Eres un idiota –me dice llegado mi turno veinte, pretende desconcentrarme pero no lo logra puesto que fui certero una vez más.

—Tú una histérica –expreso al momento de su lanzamiento.

—Cobarde.

—Bruja.

—Parodia de hombre.

—Problemática.

—Aburrido.

—Lunática.

—Debilucho.

—Fea.

—Remedo de ninja.

Así continuamos insultándonos sin conseguir que el otro falle, es el turno cien de Temari cuando decido que lo mejor era cambiar de táctica.

—Te amo –le digo y el dardo va a parar a cualquier lugar menos al centro, me mira con los ojos como platos y boquiabierta, tomo otro dardo y doy en el centro.

—Creo que gané.

Luego de unos segundos en los que su cerebro puede procesar lo sucedido y recuperarse del shock se abalanza furiosa estallando en un grito.

—Eres un maldito, te voy a… —pero mi risa hace que una mueca de confusión reemplazara la de enojo— ¿De qué te estás riendo??

—De lo boba que eres.

— ¡Te odio!!!

— ¿Me odias??

— ¡Muchísimo!!!

— ¿Enserio? –le pregunto acercándome a su rostro, balbucea sonrosándose otra vez, tengo que admitir que esa reacción es terriblemente encantadora en ella, sus labios se ven muy deseables y su cuerpo menudo es excitante, problemático sentimiento es el deseo y mucho más problemática la persona que me hace sentirlo — ¿Qué harías si yo por ejemplo… mmmm te besara?

— ¿Por qué no lo averiguas? –obedezco y saboreo suavemente sus labios hasta que su mano se impacta en mi mejilla— Eso haría.

Lejos de enojarme, sonrío y vuelvo la cara a ella quien esta arrinconada en un extremo del sofá, su figura envuelta en la suave tela de mi camisa y el pelo cayendo en cascada le da un aire muy sensual.

—Quítate la camisa –le ordeno y de inmediato su cara pasa de rosa a un rojo intenso.

— ¿Qué????

—Yo gané, se supone que debes hacer lo que yo quiera, de eso se trataba el juego –explico con obviedad.

— ¡Aprovechado!!

—Pensé que para esta cita querías "El paquete completo"

Hace un además de golpearme pero esta vez le sujeto la muñeca, lo intentóa nuevamente con la otra e igualmente la atrapo, la beso de lleno en los labios, en un principio su reacción es de rechazo pero a medida que voy intensificando el beso va cediendo hasta entrelazarse en mi cuello abriendo levemente la boca para darme lugar a explorar a gusto su cavidad, sigue insultándome entre susurros pero sin hacer esfuerzo por escapar.

Le beso la mejilla, la barbilla, todo hasta llegar a su cuello dejando un camino húmedo en su piel nívea, veo como comienza a desabotonar la camisa obedeciendo a mi orden y río con autosatisfacción al ver sus senos redondos, tan deseables coronados por un botoncito rosa, llevo mi boca hasta allí para probarlos, sin dejar de prestar atención al otro con mis manos, me dispongo a lamerlos, succionarlos y de vez en cuando mordisquearlos .Arrancándole gemidos de placer en el proceso, recorro con mis manos su vientre plano hasta llegar a cierto lugar, lentamente le quito las bragas que todavía lleva, uno de mis dedos se introduce en ese lugar, luego otro mientras intenta disimular los gemidos que de todos modos llegan a mi oídos.

—Shi-ka-ma-ru

Oír su respiración agitada sólo me incita a ir por más, luego de esa estimulación mis besos siguen bajando hasta llegar a su intimidad y río maquiavélicamente al ver como su pecho sube y baja con desenfreno. Su rostro refleja la temperatura de su cuerpo y puedo oler en el aire esa mezcla de miedo y deseo.

Es excitante inhalar eso.

Clavo mis ojos sobre ese lugar tan privado, acariciando sus piernas que se encontraban sobre mis hombros y comienzo a saborear aquel lugar, sus manos se enredan en mi cabello soltando la coleta y pidiendo más, tras varios minutos me pungo de pie y con su ayuda me quito la ropa quedando en su mismo estado.

Otra vez río cuando sus ojos se centran en cierta zona de mi anatomía y luego pasaba a mi rostro mirándome con suplica.

—Es… grande –dice tragando saliva.

Todavía se encuentra recostada en el sofá mientras yo estoy de pie, tímidamente se anima a tomar mi miembro con sus manos y devolverme algo del placer que yo le había dado minutos atrás, mi cuerpo me pide a gritos estar dentro de ella así que me posiciono sobre Temari repartiendo mi peso en ambos brazo

—Se suave –me pide con dificultad, claro que tenía intenciones de serlo, de forma lenta me adentro en ella, siento como esa barrera se rompe, cuando percibo que su cuerpo se acostumbra a mi intromisión y sus caderas comienzan a menearse empiezo a embestirla, el ritmo va subiendo hasta convertirse en un movimiento salvajemente placentero, disfruto de cada gemido y del aroma que emana su cuerpo perlado bajo el mío, llega primero al clímax y yo la sigo un poco después.

— ¿Hay algo más que quieras que haga? –preguntó de forma burlona.

—Sí, que tengamos otra cita un día de estos.

Me sonríe antes de que la bese una vez más, seguramente esto iba a ser muy problemático pero ya qué más da.

— ¿Serías mi novia?

—Iba a asesinarte si no me lo pedías

— ¿Eso es un sí?

—Supongo, pero tendrás que hacerte algunos cambios.

Pretendo replicar cuando la perilla de la puerta se gira y mis padres entran discutiendo como solían hacerlo

— ¿Shikamaru? ¿Temari? –pregunta mi madre horrorizada

Si, esto será problemático.


¿Que les parecio?? ahora si hice un lemon!! jejeje, dedicado para Hitto ya que necesita recolectar informacion de este tipo

Nos leemos en la proxima!!! Que sera pronto, como siempre

Gracias:

Nad-sempai

Etolplow-kun

Hatake nabiki

Shinofan

Hitto

Karina Natsumi

Se que quieren presionar ese boton, no se resistan

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