Hola tomodachis!!! me extrañaron??? XD aqui les dejo la conti, tengo avisos asi que nos leemos mas abajo

Disclaimer: Naruto no me pertenece, de otro modo tendria a Sasuke encerrado en un calabozo para que fuera solo mio


Capitulo 6: Deseos

Sasuke POV

No entiendo porque lo hice, simplemente lo hice, desde un principio todo esto fue una estupidez pero finalmente no me quedó más remedio que aceptar salir con ella, tengo que admitir que me sorprendió verla tan… cambiada, incluso se veía atractiva con ese vestido ceñido al cuerpo y el cabello suelto sujeto sólo por una pequeña hebilla en forma de cerezo, pude notar maquillaje pero estrictamente el necesario, me agradó lo que vi sin embargo se comportó de una forma más patosa que lo normal, a solo unos pasos de su casa se enredó con sus propias piernas y terminó en el suelo, no es que no haya querido ayudarla a ponerse de pie pero el hecho de que usara un vestido tan corto me permitió una visión bastante… amplia.

Y ahí la noche se me salió de control.

Sé que estuvo mal mirar pero ¿Qué podía hacer? Creo que me ruboricé, cosa que ella no notó simplemente porque estaba en peor estado, durante lo que siguió no me atreví a hablarle, se notaba avergonzada y me incomodaba la forma disimulada que me miraba mordiéndose el labio mientras su cara se teñía de rojo ¿En qué estaría pensando? Me limité a comer posando mí vista en cualquier cosa pero mis ojos desobedientes insistían en mirar su escote, recorrí sus facciones, rogado que no notara mi exploración, me sentí tan tonto y frustrado a la vez, masticaba a mayor ritmo cada vez que percibía como cruzaba las piernas bajo la mesa…

Yo Sasuke Uchiha adoptando un comportamiento como ese, me irritó el hecho de que mi temperatura aumentara y el silencio en que ambos estábamos sumidos se volvía insoportable, lo único que se me ocurrió fue preguntar por su apetito, no había tocado su comida, respondió atropelladamente que estaba a dieta, olvidé que cuida mucho su figura y lo hace muy bien porque…. Y allí estaba otro pensamiento indebido, de inmediato quise distraer mi mente y le ofrecí una bebida, pareció bacilar pero finalmente la tomó, propuse brindar y tardo varios segundos en cuestionar el motivo de tal brindis, su piel se veía brillante, suave y sus labios rojos se contrajeron en una sonrisa, así no podía inventar un motivo por lo que no me molesté en hacerlo, estuvo de acuerdo conmigo y se bebió todo el contenido, luego fue otra copa y otra y otra, no quería que terminara en un coma etílico, ya pintaba bastante mal, el rubor había aumentado y comenzaba a tener una expresión ausente, comprendí que debía llevarla a casa cuando comenzó a balbucear cosas que no podía entender entre las que pude distinguir "soy una pervertida" o "Sasuke se ve sexy con esa camisa" estaba seguro que no tenía conciencia de lo que decía y probablemente luego no las recordaría, por un momento tuve deseos de oír más pero opte por no dejar que siguiera avergonzándose sola.

Caminé junto a ella pero tuve la necesidad de adelantarme cuando en la cercanía podía respirar su perfume y mis ojos se movían solos hasta quedar sobre su figura, luego me di cuenta de lo idiota que era ese comportamiento, tal vez la cabeza comenzaba a dolerle y quise cargarla para apresurar el paso puesto que el cielo anunciaba lluvia pero se negó alegando estar mejor, por un momento me sentí aliviado por la negativa, no sé cómo hubieran reaccionado algunas partes de mi cuerpo al sentir el rose de su piel, no estaba seguro de que era esa sensación que sentía ¿Qué era? Ah sí…

Deseo.

Supongo que es parte de la edad y las hormonas, el cuerpo cambia, se comienza a tener ciertas… necesidades incluso a un Uchiha le puede pasar ¿No?

¿Sueños húmedos? Así es como le decían ¿Verdad? Pues Sakura Haruno me había provocado varias noches bastante extrañas sin ni siquiera imaginarlo y por algún motivo deseaba que la fantasía se convierta en realidad.

Abstinencia.

Durante la noche me había repetido que el auto-control era lo mejor pero para eso era necesario la distancia sin embargo ella decidió besar mi mejilla y todo se fue al demonio porque mi cuerpo dejo de obedecer al cerebro y se negó a dejarla ir para poder así buscar sus labios. La bese y sabía bastante bien, tanto que no quise que terminara pero desgraciadamente mis pulmones exigían oxigeno. Al parecer no sólo había dejado de ser dueño de mi motricidad sino también del habla porque sin saber por qué hice una pregunta que no debía.

Su expresión era de sorpresa y en un momento creí que me vomitaría encima… afortunadamente no sucedió sin embargo sus ojos se mantenían muy abiertos, el efecto del alcohol se había esfumado y mantenía su boca ligeramente abierta.

—Creo que es mejor que me vaya, lo siento –le dije con intención de marcharme, no podía mirarle la cara ¿Qué había hecho? Lo mejor era salir de ahí pero algo me retuvo, me giré y vi que sujetaba mi brazo.

—Quédate, por favor.

¿Había oído bien? ¿Quería que me quedara luego de semejante propuesta? De forma automática le seguí al interior de la vivienda, en medio de la oscuridad tanteó buscando el interruptor para encender la luz que nos cegó por unos momentos, me miraba tímidamente y sinceramente no sabía qué hacer, ya no era dueño de mi, quién diría que los deseos pueden ejercer tal control sobre alguien.

Malditas hormonas

No soporté mucho tiempo antes de abalanzarme sobre ella y besarla con exigencia, su departamento era pequeño por lo que no me costó demasiado trabajo adivinar dónde estaba su cuarto, la guié hasta allí sin dejar de besarla y contornear sus curvas con mis manos, despacio la fui depositando sobre el lecho de sabanas rosas y me separé para mirarle.

—Sasuke-kun –musitó con un tonó que me excitó de sobremanera, no iba a esperar su aprobación, ella era mía por derecho, siempre lo había sido, besé su cuello haciéndola suspirar y acaricié su muslo con descaro, escuché como la lluvia comenzó a caer con fuerza mientras me acercaba a su oído para susurrarle algo.

—Esta noche serás toda mía, Sakura.

No asintió, tampoco se negó, sólo oí como pasaba saliva y comenzaba a hiperventilarse, sonreí con sorna y continué con mi labor, cada parte de ella sabía exquisitamente bien y rápidamente la poca cordura que me quedaba desapareció, rasgué de un tirón el vestido que usaba y su rostro se tornó exageradamente rojo.

— ¡Sasuke! –Gritó cubriéndose intuitivamente, sonreí con arrogancia y tomé sus manos apresándola contra la cama para apreciar así su cuerpo y su lencería negra de la cual ya había visto parte — E-espera –suplicó al momento en que desprendí el brasier.

— ¿Qué pasa? –pregunté comenzando a recorrer su delicada piel con mis labios llegando hasta sus senos descubiertos, tuvo un pequeño espasmo al sentir mi lengua pasar por su ya endurecido pezón.

—T-tengo miedo –musitó en medio de un gemido, levante la vista para mirarla a los ojos— yo… jamás lo hice… —esa confesión sólo la volvió más tentadora, más deseable, sentía ese deseo lujurioso recorrerme desencadenando reacciones involuntarias, tenía sed… sed de ella y no iba a detenerme hasta sesearla.

—No tengas miedo, no te haré daño —sisee quitándome la camisa y desabrochando mi pantalón para quedar en un estado similar al de ella, me miró insegura y una vez más reclamé sus labios y aprovechando el momento la despoje de la última prenda que le quedaba, seguí bajando por el resto de su cuerpo depositando húmedos besos hasta llegar a su intimidad, separé con cuidado sus piernas y me deguste con el sabor de aquel lugar tan privado, oía sus gemidos y sus manos se enterraban en mi cabello alborotándolo cada vez más, el aire comenzaba a sentirse pesado y sentía una opresión en mis bóxers, ya no soportaba más, tenía que hacerlo, me coloqué sobre ella sin soltar mi peso por completo pero sintiendo el contacto caliente de su cuerpo con el mío, me adentré en ella con sumo cuidado, clavó sus uñas en mi espalda dando un alarido de dolor pero al cabo de unos minutos sus facciones se fueron relajando y comenzó a moverse a mi ritmo, la sensación era indescriptible y las embestidas fueron aumentando cada vez más, susurraba mi nombre entre los espasmos de placer y no podía evitar el sentimiento de satisfacción al oírla, mantenía los ojos cerrados, su cuerpo estaba perlado por el sudor y presionaba con fuerza los labios hinchados por los besos salvajes, llegó al clímax y yo seguí un poco más hasta correrme dentro de ella, pude notar la mueca que hizo al momento en que mis líquidos entraron en su interior, ya satisfecho me eché a su lado y se acurrucó en mi pecho dispuesta a dormir, cubrí a ambos con una manta y me dispuse a hacer lo mismo mientras la lluvia seguía cayendo.

Hinata POV

Vergüenza…

Esa era la mejor palabra para describir aquella sensación, si bien durante toda mi vida había sido incapaz de mantener una charla con Naruto sin que el rubor se apodere de mis mejillas y el mareo nuble mi visión esa noche sufriría un ataque cardiaco sin duda alguna.

Sé muy bien el efecto que el alcohol produce en las personas y quizás que bebiéramos sake no había sido la mejor idea… bueno, que bebiera sake de hecho pues yo no había probado una gota mientras Naruto se encargó de degustarse con la botella completa acompañando su ramen.

Desde el comienzo de aquella cita supe que no acabaría en nada bueno, esa mirada suya no era usual, jamás me había observado con esa expresión lasciva enmarcada en el rostro, nunca me había tomado la mano, ni en mis sueños me había susurrado al oído lo bien que me veía, me mantuve todo el tiempo en silencio dando respuestas precisas a sus preguntas y sintiéndome muy nerviosa al ser observada sin cesar, estábamos solos en el puesto de ramen, claro… nadie iría a ese lugar en una cita en San Valentín, pero qué más daba el solo hecho de estar con Naruto ya era bueno para mí, sin embargo mi plan se basaba en quizás poder entablar una charla amena, en que me conociera más, en disfrutar de la compañía del otro pero en lugar de eso se había pasado la noche dándome elogios que me incomodaban y rosando con disimulo mis piernas… increíble lo que un vestido sensual puede hacer.

Tonta, tonta, tonta.

Fui una completa idiota, al primer momento de acercamiento retrocedí como un animal asustado, estaba atemorizada por lo que vaya a querer hacer Naruto, empalidecí al oír sus palabras.

—Hinata-chan… te ves tan hermosa, creo que podría acostumbrarme a verte vestida así a diario.

Balbuceé incoherencias y ladeé el rostro para ocultar la sangre que se empecinaba en acumularse en mi mejilla dejando en evidencia lo avergonzada que me encontraba, sentí sus ojos clavados en mi escote y una sonrisa bailando en su cara, atrajo su banquillo hasta quedar a escasa distancia de mí y rió pícaramente.

—Me gustas… —dijo finalmente extendiendo su mano intentando hacer algo que preferí no averiguar, salté como pude del asiento que ocupaba y me eché a correr con el corazón golpeando como tambor, no sé cuánto tiempo corrí ni el rumbo que tomé pero cuando me detuve estaba a las afueras de konoha adentrándome en el bosque y la lluvia comenzaba a caer empapando la fina tela de mi vestido y arrastrando el maquillaje de mi rostro, me senté recargándome en un árbol aprovechando el escondite que proporcionaba la hierba.

Confundida.

No podía explicar exactamente qué sentía, ciertamente me había sentido acosada, pero lo más extraño no era eso sino el hecho de que me agradaba ¡Me agradaba por Kami-sama!!! ¿Cómo era eso posible? No huí por miedo a lo que fuera a hacerme sino porque realmente quería que lo haga y esa idea que causaba más temor.

Pervertida.

¿Desde cuándo tenía esos deseos libidinosos? Tenía que sacarme esa imagen de mi cabeza pero imaginarme sus labios apresando los míos y sus manos recorriendo mi piel era una idea tan placentera…. Como una tonta me puse a llorar por no entenderme a mí misma, siempre estuve enamorada de él sin embargo últimamente deseaba más que sus besos…

Mi debate interno acabo cuando escuché su masculina voz llamando con cierta desesperación en la voz, quise guardar silencio pero un chillido se me escapó y eso bastó para que me encontrara, me puse de pie y sentí una vez más su mirada centrarse en mí, no perdió detalle de cada parte de mi cuerpo ni yo del suyo, me sonrió y casi inconscientemente le correspondí, se aproximó vacilante y pude ver que ahora se encontraba sobrio.

— ¿Estás bien? –me preguntó con sincera preocupación.

—Si, gomen Naruto-kun, yo… yo no debí huir así –me disculpé notando lo tonta que fue mi reacción.

—No Hinata, el que lo siente soy yo, creo que me comporte como un idiota, prometo mantenerme alejado del sake.

—… Naruto-kun ¿Lo que dijiste fue real o… o sólo efectos del alcohol?

La pregunta salió antes de que mi cerebro la formulara y luego me arrepentí al notar el gesto que hacía para pensar.

No lo recordaba.

Estaba ebrio después de todo, era de esperarse, con otra sonrisa me pidió que se lo recuerde y un nudo se formó en mi estomago, no quería hacer eso pero me vi obligada a hacerlo asegurándole que su estado no era bueno y uno dice muchas tonterías cuando se encuentra así sin embargo acortó la distancia y me dejó sin aliento.

— ¿Nunca oíste que los borrachos no mienten? Después de todo el alcohol es el suero de la verdad ¿No?

Luego de una larga disculpa me ofreció valientemente su mejilla para ser golpeado, pero no es eso lo que quería hacer así que por primera vez en mi vida respire hondo y armándome de valor presioné mis labios con los suyos uniéndolos en un beso, se mostró sorprendido pero luego respondió ansioso y un escalofrío me arrasó al sentir la forma en que tocó mi cuerpo y de a poco comenzó a bajar el cierre de mi vestido, temblé entre sus brazos pero no mostré signos de descontento, no pude y no quise controlarme aunque la parte racional que quedaba de mi cerebro me decía que hubiera sido mejor aceptar su oferta

—Hinata… me gustas mucho.

Y allí murió la parte racional que me quedaba.

Nos recostamos en el césped húmedo, cada roce de nuestras pieles era exquisitamente excitante y la lluvia azotando en mi cuerpo desnudo aliviaba el calor que sentía, sin pensarlo comencé a desabotonar su camisa con manos temblorosas, mi espalda se arqueó por la sensación que provocaba su tacto y enloquecí de placer y de vergüenza al sentir su lengua en mi intimidad, un lugar nunca antes visto y mucho menos tocado por nadie, el miedo de apoco se iba disipando y le permití hacer lo que desee conmigo, lo sentí adentrarse en mi interior volviéndonos uno en ese acto de amor, al principio el dolor me obligó a dar un grito que ahogó con un beso y de apoco el placer fue haciendo que mis caderas se muevan pidiendo que sus embestidas aumentaran, me obedeció y en rápidos movimientos nos complacimos el uno al otro, él gimiendo roncamente y yo pronunciando su nombre en medio del delirio.

Pronto me sentí exhausta y nos incorporamos notando que la lluvia no dejaba de caer y de vez en cuando éramos iluminados por los relámpagos que nos permitían una fugaz visión del otro, pasado el éxtasis mi piel comenzó a tornarse de un tono morado debido al helado contacto con el agua y la hierba mojada.

—Vamos a casa, princesa.

Asentí tomando mi vestido y colocándomelo una vez más, no terminaba de procesar lo ocurrido pero sin duda había sido agradable, pecaminosamente agradable.

— ¿Estás bien?

—Maravillosamente… prometo nunca más huir así.

—No te preocupes, si en cada cita huyes para terminar así no me importaría que lo sigas haciendo.

Sonreí mientras me rodeaba con sus brazos y caminábamos de regreso a la aldea.

Temari POV

Es un vago bueno para nada, remedo de ninja, insensible y de mal genio…. Le odio. Entonces ¿Por qué demonios acepte salir con él? Tal vez porque no es odio exactamente lo que siento por él.

Se queja de no entender a las mujeres pero no se da cuenta que las mujeres tampoco entendemos a los hombres, al parecer hablamos dos lenguas distintas e imposibles de traducir. No soy complicada, aunque me repita mil veces lo contrario y ese es el problema, al parecer el señor Shikamaru yo-lo-sé-todo Nara puede con los enigmas más complejos pero en cuestión de mujeres es el más grande de los obtusos, no es que yo sea complicada sino que él es demasiado simple…

Si lo vemos de esa perspectiva tiene sentido… ¿Y me llama a mi problemática? Tuve que esperarlo varias horas y cuando al fin me decido a ir hasta su casa para obligarlo a salir por las malas se le ocurre salir con sólo una toalla cubriendo sus partes.

Demasiado para mis ojos

En cuanto lo vi me olvidé que iba a golpearlo y como si fuera poco el muy descarado sonreía disfrutando del nerviosismo del que fui presa al verlo, pregunté lo primero que se me vino a la mente y me vi obligada a esperar que se vistiera, me quedé de pie en el vestíbulo hasta que se decidió a volver ahora vestido con ropa casual. Caminamos en silencio, no me sorprendía que no hablara, en otras ocasiones habíamos estado juntos y sus planes siempre habían sido "mirar las nubes" harta de que no dijera nada pregunté de un tono nada amigable qué demonios haríamos puesto que a esas horas las reservaciones no servirían. Pareció meditarlo sin ningún interés para luego intentar compensarme su descuido ofertando un helado.

¡Un helado!!!!

Ni que fuera una niña pequeña… enfurecí e iracunda largué en palabras mi decepción y expresando mi exigencia para una cita, obviamente quería todo "el paquete" refiriéndome con eso a una cena decente, flores, chocolates, algún obsequio y al menos un maldito elogio de su parte… pero nada.

—Hay un club nocturno a media cuadra.

Comencé a tronarme los dedos cuando pretendió llevarme a un club de mujeres nudistas, iba a salir con otra de sus ideas idiotas cuando la lluvia comenzó a caer y sin esforzarse más regreso a su casa, era una suerte haber dejado mis armas en casa porque de no ser así un kunai hubiera atravesado su cabeza ¿Cómo podía exasperarme tanto?

Tras un berrinche me vi obligada a permanecer con él, decidí aceptar cambiarme las ropas mojadas, iba en dirección a la alcoba de su madre en busca de algo seco cuando divisé su habitación, la curiosidad pudo más y entré… era una habitación normal, había algo de ropa en el piso, algunos papeles desparramados en un escritorio, una cama bastante amplia y el suelo estaba alfombrado, revisé algunos cajones, si, si…

Metiche

Me sonrojé al encontrar accidentalmente la gaveta donde guardaba su ropa interior y eso empeoró cuando vi que también guardaba algunos condones ¿Con quién demonios los usaba? Bah… no es asunto mío, pero ¿Por qué me sentía tan extraña de repente? Intentaba descifrar ese sentimiento cuando algo llamó mi atención, me asomé a la mesita de noche y vi un retrato de ambos, no recordaba cuando había sido tomado, seguramente en alguno de los tantos trabajos que habíamos realizado juntos, yo mostraba cara de enfado mientras él sonreía sutilmente. En la cama reposaba una camisa blanca de seda, la tomé… estaba impregnada en su perfume masculino y sin pensarlo demasiado la reemplace por mi vestido empapado.

No sé cómo llegamos a lo otro, de repente mi enfado desaparecía, tal vez fue la cena improvisada que preparo, tal vez fue pensar en aquella fotografía que decoraba su alcoba, no lo sé pero no me molestaba seguir con él allí, claro que no podía decírselo, jugamos tiro al blanco con una apuesta algo arriesgada pero que sólo lo volvía más interesante, comenzamos a jugar sucio pero el superó ese límite cuando pronuncio las palabras mágicas "te amo" ¿Acaso no estábamos insultándonos? La ira me invadió al percatarme de su truco, comenzó el verdadero juego, uno más peligroso, estaba jugando con fuego… un fuego con el que ambos podíamos quemarnos, me besó y no me importó hasta que exigió el cumplimiento de la apuesta ordenando que me quitara la camisa.

Libidinoso.

Aprovechado.

Descarado.

Sin vergüenza.

Muchos otros adjetivos se venían a mi mente, esta vez iba a sentir mi furia pero no me permitió hacerlo, volvió a besarme ahora con más pasión nublando mis sentidos y haciendo que la lluvia se llevara mi cordura, la verdad es que la sensación que me provocaba era muy placentera y en lugar de darle el golpe que planeaba me aferré a él y sin saber en qué instante obedecí su pedido. Me entregué a él, fui totalmente suya, no pude resistirme a la tentación, si bien con palabras no logramos entendernos de ese modo la llevamos bastante bien.

Nos confesábamos nuestro amor y me proponía ser su novia cuando la perilla de la puerta se giró y entraron sus padres.

— ¿Shikamaru? ¿Temari? –preguntó escandalizada su madre volteándose de espaldas, me cubrí lo más que pude con la cara ardiendo ¡Que inoportunos eran!!

— ¿Qué se supone que están haciendo, Shikamaru? –Preguntó su padre desviando la mirada.

— ¿No es obvio? –le respondió el imbécil de mi ahora novio, hubiera sido perfecto que un rayo me carbonizara en ese momento, desgraciadamente no paso, me quedé inmóvil hundiendo mi cabeza en los cojines del sofá ¿Cómo iba a mirarlos a la cara nuevamente?

—Sí, es obvio… demasiado obvio.

—Que problemáticos, sálganse un momento, nos gustaría vestirnos.

¡¿Cómo podía tomarse todo con tanta calma?!! Los mayores salieron y le lancé una mirada mortífera al ver que se vestía totalmente despreocupado y sin un ápice de vergüenza.

— ¿No podías echarle llave a la maldita puerta?

—Se me olvidó.

—Te odio.

—Hace un momento me dijiste que me amabas –sonrió pícaramente.

—La distancia entre ambos sentimientos es muy corta –otra vez rió, tomé mi vestido todavía húmedo pero en mejor estado y me lo coloqué— puede que ahora seas mi…. Novio pero todavía me sigues pareciendo un idiota.

— Y yo sigo pensando que eres una niña mimada, egoísta, gritona, acosadora, molesta y sobre todo que eres una bruja —mi palma iba bien direccionada a su mejilla, pero otro intento frustrado— pero eres mi niña mimada, egoísta, gritona, acosadora, molesta y sobre todo mi bruja favorita y con la única que me dejaría hechizar —sentí sus labios aprisionando los míos cuando otra vez sus padres entraron, nos miraban con reproche mientras su cruzaban de brazos.

—Llevaré a Temari hasta su casa –avisó rodeándome la cintura con los brazos, tomamos un paraguas y caminamos fuera.

—Buenas noches –dije como pude antes de partir, ambos respondieron lo mismo al unísono y al cerrarse la puerta pude oír sus comentarios.

—Jóvenes…

—Sólo espero que usen… protección. Soy demasiado joven para ser abuela.

Shikamaru dio un bufido y continuamos caminando, pero era cierto, habíamos olvidado ese pequeño detalle, yo en esos momentos ya podría estar… no, no, no… era mejor no adelantarse a los hechos.

— ¿Preocupada?

—Hay razones ¿No?

—Es un poco tarde ¿No crees? Además, pase lo que pase… valió la pena.

Nos refugiamos bajo el paraguas y caminamos saltando por los charcos.

—Aunque ahora que lo pienso… sería muy problemático…

—Shikamaru… es increíble, pero estoy de acuerdo.


XD que les parecio??? Falta el Sai POV y el Neji POV ya estan listos pero decidi dividir el capitulo en dos xq seria muuuy largo y no queria aburrirlos con todas las historias de una vez, ademas asi alargo un poquito mas el fic

Esperen, esperen, el aviso no termina, luego de la segunda parte que la pondre el viernes vendra lo que todos esperaban, un capitulo donde se enteraran como diablos hizo Tsunade para convenserlos de estas "citas" y luego se acaba u.u ah no, no, no, todavia no, no se desharan de mi tan facil xq hare un epilogo con un capitulo extra con la cita de otra persona, quien seraa???

*musica de suspenso

*Tambores

*Tension

*Mas tambores

*Tomatazos a Mizu XD

Ya lo pensaron?? Adivinen.... tomense su tiempo...

siiiii

Kakashi!!!

Jajaja hoy estoy mas latosa que de costumbre, bueno... gracias por leer y no se olviden de dejar su review, cada review es un momento de felicidad para mi, COLABOREN CON MI FELICIDAD!!!!