Hola amigos!!!!!! Como les prometi les dejo el epilogo de esta historia producto del divague y la falta de ganas de estudiar XD

Espero que les guste, en mi opinion me qudo algo rara al igual que el capitulo anterior, como les dije antes ando en mis momentos de divague y escribo lo que se me cruza por la cabeza en ese estado jiji pero de todos modos me diverti muchisimo creando esto y quisiera creer que a ustedes le gusto leerlo, es el epilogo, el ultimo de la historia y me parecio genial terminarla con Kakashi uno de mis personajes favoritos, ojala que se diviertan

Este capitulo esta dedicado a mi BF4E Hitto, es por ella que escribi esto XD

Ahora si los leo mas abajo

Disclaimer: La vida es tan cruel que ni Naruto ni sus personajes son de mi propiedad, les pertenecen a Kishimoto-sama, pero eso no me impide que los use para mis ideas locas XD


MOMENTOS INTIMOS

Epilogo:

La misteriosa cita de Kakashi-sensei

15 de febrero, 10 a.m.

El sol brillaba en el cielo de konoha, los ninjas del viejo equipo siete se encontraban reunidos bajo la sombra de un cerezo en el campo de entrenamiento de siempre. Naruto echado en el suelo agitaba con impaciencia las piernas, Sasuke se recargaba por un árbol de brazos cruzados y los ojos entrecerrados mientras sakura permanecía sentada a un costado del moreno.

—Maldita sea ¿Dónde estás Kakashi-sensei? –gritó el rubio incorporándose mientras apretaba los puños en señal de enojo.

—Otra vez tarde, ya deberías estar acostumbrado –lo calmó la pelirosa.

—Pues si pero ya lleva dos horas de retraso, me hubiera gustado dormir un poco más –se lamentó el ojiazul con un par de cascaditas en los ojos.

—Sí, seguramente la noche fue agitada ¿Eh? –interrogó Sakura con una mueca pícara.

—Ah… ¿A qué te refieres, Sakura -chan?

—Vamos Naruto, escúpelo… ¿Qué sucedió con Hinata? Tus clones estuvieron por toda la aldea gritando su nombre hasta el amanecer.

—Oh —se sorprendió Naruto para luego reír nervioso— … se me olvidó desaparecerlos –pensó entornando los ojos.

—Quiero saber que sucedió –pidió con un brillo en los ojos que asustó a Naruto.

—Que chismosa resultaste, Sakura-chan.

—Sólo me preocupo por Hinata ¿Qué le hiciste? –replicó fingiendo preocupación.

—Eh… bueno, digamos que me sobrepase un poco con el sake… p-pero todo terminó bien— se apresuró a aclarar.

—¿Qué tan bien?

—Pues… muy bien –respondió recordando la escena de la noche anterior. Sakura disimulo una risita al tiempo en que Naruto se sonrojaba— ¿Y qué tal ustedes? ¿Cómo la pasaste con el Teme?

Ambos intercambiaron miradas ruborizándose, sakura comenzó a tartamudear jugueteando con los dedos y Sasuke desvió la mirada con un tono rosa en su blanco rostro .

—¿Por qué se ponen tan nerviosos? –Preguntó curioso— ¿Qué hicieron?

—Pues… bueno… cenamos –respondió la chica rascándose una mejilla.

—¿Y qué más? –Siguió Naruto con un gesto libidinoso recordando a Sasuke entrando al departamento de Sakura.

—Eh… después… etto… ¿Qué tarde está llegando el sensei, verdad?

— ¡No intentes cambiar el tema, Sakura-chan!!! –Le gritó señalándola acusadoramente con el dedo.

—Ya cállate, dobe… molestas –irrumpió Sasuke con su tono sereno de siempre, el rubio se sentó cruzado de brazos y piernas mientras inflaba las mejillas.

—Me pregunto por qué tarda tanto –dijo con los ojos enchinados luego de un rato.

—Tal vez se volvió a perder en el camino de la vida –repuso sakura repitiendo una de las excusas baratas de Kakashi.

—O se cruzó con un gato negro.

—Jamás cambiará –los tres suspiraron casinamente recordando las incontables veces que su maestro los hacía esperar durante horas.

—¿Creen que haya salido con alguien anoche?

Sakura lo meditó por unos momentos llevándose los dedos al mentón.

—Mmm, no lo creo… en todos los años que lo conocemos nunca lo vi salir con nadie.

—Ni yo… —la apoyó su rubio amigo entrecerrando los ojos mientras pensaba.

—En ocasiones llegue a pensar que… ya saben.

—¿Qué cosa? –Preguntó inocentemente Naruto.

—Que tiene gustos…. Diferentes –continúo Sakura haciendo ademanes con las manos.

Ambos muchachos abrieron exageradamente los ojos con imágenes mentales que prefirieron desechar agitando la cabeza. Naruto friccionó sus brazos para calmar el escalofrío del que fue presa antes de tomar la palabra.

—No, no creo –al fin dijo tragando saliva.

— ¿Cómo estás tan seguro?

—Lo que pasa es que… verán… recuerdo una ocasión en la que lo fui a buscar para entrenar, la puerta no tenía seguro y vi Kakashi, tenía compañía y estaban…

—Dobe ¿No sabes lo que es demasiada información?

—Pues ustedes preguntaron, Sasuke teme.

—Yo no pregunté. —le recordó sin perder el tono calmo de siempre.

—Aunque pensándolo bien no llegué a ver si era mujer porque salí corriendo –continuo ignorando al pelinegro— Y no pude dormir durante una semana…

—Ya deja de hablar de esas cosas…

—No seas aguafiestas, sólo intentamos matar el tiempo discutiendo las preferencias sexuales que podría tener ka…

—Hola.

Los tres se giraron lentamente con una expresión de horror, su sensei los miraba con una sonrisa bajo la máscara mientras se tronaba los dedos.

—Kakashi sensei…–Naruto se rascó la nuca riendo nerviosamente— Que gusto verlo…

—si… ¿De qué hablaban? —inquirió su maestro, un aura negra parecía formarse a su alrededor.

—Hablábamos de… de… —balbuceó Naruto sin saber que excusa dar.

—De nuestras citas –interrumpió Sakura.

—Si, eso es, de nuestras citas ¡Dattebayo!!!

—Oh, creí que habían mencionado mi nombre

—No, no… para nada —le aseguró agitando las manos en señal de negación.

— ¿Seguros?

—Si… bueno… en realidad nos preguntábamos como había pasado su día de San Valentín, nosotros nos divertimos mucho y nos angustiaba la idea de que usted haya estado solo.

—Si, como es un solter… —Sakura le dio un fuerte codazo que dejó sin habla a Naruto.

—Em, Gracias por preocuparte Sakura –dijo alzando una ceja con desconfianza— pero en realidad me la pasé muy bien.

—Oh ¿En serio? ¿Vio una película mientras comía cantidades industriales de helado? –preguntó Naruto antes de recibir otro golpe de sakura, se sobó la cabeza con un gesto de dolor mientras Kakashi respondía.

—De hecho… salí con alguien.

—¿Con una mujer?

—Si, ¿con que si no?

—Pues… —sakura se apresuró a tapar su boca riendo exageradamente.

—No le haga caso, sensei –pidió moviendo la mano para restarle importancia— Pero díganos… ¿Quién es ella?

—Eh… su nombre es Hitto –carraspeó desviando la mirada.

—¿Hitto? Suena como el nombre de un chico –susurró Naruto a sus amigos mientras asentían moviendo la cabeza.

—¿Qué dijeron?

—Nada… que debe ser una chica muy guapa. —mintió forzando una sonrisa.

—Si, tiene cabello castaño y ojos marrones.

— ¿La conocemos?

—No creo –respondió luego de pensarlo un poco.

—¿Es un ninja? —insistió Sakura aparentemente interesada.

—No.

—¿La conoce desde hace mucho?

—Hace algunos meses cuando comenzó a trabajar en la librería donde compro los tomos de Icha Icha Paradise. —comentó con cierta emoción.

—Así que ahí fue.

—Sí, compartimos los mismos gustos literarios así que en ocasiones pasaba a platicar con ella.

—Ósea que es una pervertida igual que él –volvió a musitar Naruto a sus compañeros.

—¿Y cómo fue que comenzó a gustarle? — Preguntó la pelirosa en el afán de disimular los susurros de Naruto.

—Siempre me pareció una chica hermosa, es tierna, ocurrente e inteligente además tiene el toque de malicia que busco en las mujeres, pero cuando me vendió el tomo ilustrado de Icha Icha Paradise a mitad de precio supe que era amor.

Sus alumnos lo miraron con una gotita en la frente mientras el peliplata reconstruía esa escena en su mente.

—Así que la invité a salir, aunque es una chica algo tímida.

—¿Lee ese tipo de cosas y es tímida?

—Insistió en llevar a una amiga para una cita doble —prosiguió Kakashi sin oír lo que murmuraba el ojiazul— Se me ocurrió llevar a Gai pero al parecer las cosas no salieron muy bien. Como sea, lo perdimos de vista luego de que la chica huyera y el la persiguiera… Es extraño pero creo que se deprimió y yo que pensaba que Gai… ya saben, tenía gustos… diferentes –tosió— en fin, sorpresas que da la vida. La última vez que lo vi corría por el parque…

—Creo que mis clones se lo encontraron, estaba hecho un ovillo bajo un árbol –contó Naruto.

—Entonces si era él el bulto que vi cuando venía de camino –lo siguió Kakashi sacando su libro— luego iré por él.

Pasaron algunos minutos de completo silencio, los tres observaban al mayor mientras él parecía muy concentrado en su lectura.

—Kakashi-sensei… —gruñó Naruto.

—¿Eh? ¿Sucede algo?

—¿Qué demonios está haciendo?

—Leo la novela y me interrumpiste en la mejor parte.

Naruto lo observó con un tic en el ojo al igual que sus dos compañeros, los tres ya estaban impacientes por la actitud de su ex sensei.

—¡Nos citó por una misión!!!

—Oh, es cierto… pronto será la hora –dijo con un tono misterioso al tiempo en que miraba la hora en su reloj— Síganme…

Los tres se encaminaron tras él intercambiando miradas sin comprender de qué se trataba aquella misión, poco a poco fueron saliendo del bosque y se encontraban caminando por las calles de la aldea.

—¿A dónde nos lleva Kakashi-sensei? ¿Es una misión importante? –Cuestionó el rubio, presa de la curiosidad— ¿Es de rango A? ¿O quizás S?

Mientras fantaseaba con una misión llena de acción y peligro en la que salía victorioso, todos lo aclamaban y Tsunade le cedía el puesto de Hokage chocó con la espalda de su mentor notando que se había detenido, miró su rostro confundido, siguió el camino de su mirada y vio que se encontraban frente a una librería.

—¿Qué hacemos aquí?

—Verán… invité a Hitto a almorzar.

—¿Y eso qué?

—Que necesitamos que alguien se haga cargo de la librería mientras estamos fuera.

—¿Esa era la misión? –Preguntó sakura con una venita palpitando en su frente, por su parte Sasuke cerraba fuertemente los puños conteniendo su ira.

—Sí, era eso.

Antes de que pudieran acotar algo más la campanilla de la puerta anunció la salida de una chica castaña de tez blanca y figura esbelta. Una amplia sonrisa se dibujó en su rostro al ver al ninja de más edad.

—¿Ya estás lista Hitto-chan?

—Claro que si –le respondió con su dulce voz.

—Entonces ya saben… atiendan bien a los clientes.

Les ordenó con una seña de que los vigilaba, la mujer se tomó de su brazo y se perdieron en una esquina dejando a los tres chicos en la puerta de la tienda.

FIN

¿¿FIN??


Primero que nada... colorin colorado, esta historia se ha acabado pero recuerden que habra una secuela, la estare poniendo el proximo domingo y se titula "Consecuencias de una cita" si les gusto esta historia espero leerlos por alli tambien!! me haran muy feliz

Dejenme su ultimo review con una opinion

Agradecimientos

Nini Cullen Uchiha

Nanamii

ETOLPLOW-KUN

Tania56

Myri Weasley28

Karina Natsumi

Hatake Nabiki

Joselyn_Uchija

Asuka Cullen

missclover

*-_Shinofan_-*

_Sakura-chan_

Liz

Y a todos los que en algun momento me dejaron un review, se los agradezco

Espero no haberlos decepcionado con esto ultimo y que sigan leyendo lo que sigue.... no me voy a poner sentimental porque pues se acaba y no se acaba a la vez jejeje

Recuerden pasar por el foro de PINK LEMONADE encuentran el link en mi perfil!!! La pasaran bien, se los aseguro

Ahora si, me despido, espero que esten de lo mejor y no sigamos leyendo!!!

Hasta pronto

MOMENTOS INTIMOS

Epilogo:

La misteriosa cita de Kakashi-sensei

15 de febrero, 10 a.m.

El sol brillaba en el cielo de konoha, los ninjas del viejo equipo siete se encontraban reunidos bajo la sombra de un cerezo en el campo de entrenamiento de siempre. Naruto echado en el suelo agitaba con impaciencia las piernas, Sasuke se recargaba por un árbol de brazos cruzados y los ojos entrecerrados mientras sakura permanecía sentada a un costado del moreno.

—Maldita sea ¿Dónde estás Kakashi-sensei? –gritó el rubio incorporándose mientras apretaba los puños en señal de enojo.

—Otra vez tarde, ya deberías estar acostumbrado –lo calmó la pelirosa.

—Pues si pero ya lleva dos horas de retraso, me hubiera gustado dormir un poco más –se lamentó el ojiazul con un par de cascaditas en los ojos.

—Sí, seguramente la noche fue agitada ¿Eh? –interrogó Sakura con una mueca pícara.

—Ah… ¿A qué te refieres, Sakura -chan?

—Vamos Naruto, escúpelo… ¿Qué sucedió con Hinata? Tus clones estuvieron por toda la aldea gritando su nombre hasta el amanecer.

—Oh —se sorprendió Naruto para luego reír nervioso— … se me olvidó desaparecerlos –pensó entornando los ojos.

—Quiero saber que sucedió –pidió con un brillo en los ojos que asustó a Naruto.

—Que chismosa resultaste, Sakura-chan.

—Sólo me preocupo por Hinata ¿Qué le hiciste? –replicó fingiendo preocupación.

—Eh… bueno, digamos que me sobrepase un poco con el sake… p-pero todo terminó bien— se apresuró a aclarar.

—¿Qué tan bien?

—Pues… muy bien –respondió recordando la escena de la noche anterior. Sakura disimulo una risita al tiempo en que Naruto se sonrojaba— ¿Y qué tal ustedes? ¿Cómo la pasaste con el Teme?

Ambos intercambiaron miradas ruborizándose, sakura comenzó a tartamudear jugueteando con los dedos y Sasuke desvió la mirada con un tono rosa en su blanco rostro .

—¿Por qué se ponen tan nerviosos? –Preguntó curioso— ¿Qué hicieron?

—Pues… bueno… cenamos –respondió la chica rascándose una mejilla.

—¿Y qué más? –Siguió Naruto con un gesto libidinoso recordando a Sasuke entrando al departamento de Sakura.

—Eh… después… etto… ¿Qué tarde está llegando el sensei, verdad?

— ¡No intentes cambiar el tema, Sakura-chan!!! –Le gritó señalándola acusadoramente con el dedo.

—Ya cállate, dobe… molestas –irrumpió Sasuke con su tono sereno de siempre, el rubio se sentó cruzado de brazos y piernas mientras inflaba las mejillas.

—Me pregunto por qué tarda tanto –dijo con los ojos enchinados luego de un rato.

—Tal vez se volvió a perder en el camino de la vida –repuso sakura repitiendo una de las excusas baratas de Kakashi.

—O se cruzó con un gato negro.

—Jamás cambiará –los tres suspiraron casinamente recordando las incontables veces que su maestro los hacía esperar durante horas.

—¿Creen que haya salido con alguien anoche?

Sakura lo meditó por unos momentos llevándose los dedos al mentón.

—Mmm, no lo creo… en todos los años que lo conocemos nunca lo vi salir con nadie.

—Ni yo… —la apoyó su rubio amigo entrecerrando los ojos mientras pensaba.

—En ocasiones llegue a pensar que… ya saben.

—¿Qué cosa? –Preguntó inocentemente Naruto.

—Que tiene gustos…. Diferentes –continúo Sakura haciendo ademanes con las manos.

Ambos muchachos abrieron exageradamente los ojos con imágenes mentales que prefirieron desechar agitando la cabeza. Naruto friccionó sus brazos para calmar el escalofrío del que fue presa antes de tomar la palabra.

—No, no creo –al fin dijo tragando saliva.

— ¿Cómo estás tan seguro?

—Lo que pasa es que… verán… recuerdo una ocasión en la que lo fui a buscar para entrenar, la puerta no tenía seguro y vi Kakashi, tenía compañía y estaban…

—Dobe ¿No sabes lo que es demasiada información?

—Pues ustedes preguntaron, Sasuke teme.

—Yo no pregunté. —le recordó sin perder el tono calmo de siempre.

—Aunque pensándolo bien no llegué a ver si era mujer porque salí corriendo –continuo ignorando al pelinegro— Y no pude dormir durante una semana…

—Ya deja de hablar de esas cosas…

—No seas aguafiestas, sólo intentamos matar el tiempo discutiendo las preferencias sexuales que podría tener ka…

—Hola.

Los tres se giraron lentamente con una expresión de horror, su sensei los miraba con una sonrisa bajo la máscara mientras se tronaba los dedos.

—Kakashi sensei…–Naruto se rascó la nuca riendo nerviosamente— Que gusto verlo…

—si… ¿De qué hablaban? —inquirió su maestro, un aura negra parecía formarse a su alrededor.

—Hablábamos de… de… —balbuceó Naruto sin saber que excusa dar.

—De nuestras citas –interrumpió Sakura.

—Si, eso es, de nuestras citas ¡Dattebayo!!!

—Oh, creí que habían mencionado mi nombre

—No, no… para nada —le aseguró agitando las manos en señal de negación.

— ¿Seguros?

—Si… bueno… en realidad nos preguntábamos como había pasado su día de San Valentín, nosotros nos divertimos mucho y nos angustiaba la idea de que usted haya estado solo.

—Si, como es un solter… —Sakura le dio un fuerte codazo que dejó sin habla a Naruto.

—Em, Gracias por preocuparte Sakura –dijo alzando una ceja con desconfianza— pero en realidad me la pasé muy bien.

—Oh ¿En serio? ¿Vio una película mientras comía cantidades industriales de helado? –preguntó Naruto antes de recibir otro golpe de sakura, se sobó la cabeza con un gesto de dolor mientras Kakashi respondía.

—De hecho… salí con alguien.

—¿Con una mujer?

—Si, ¿con que si no?

—Pues… —sakura se apresuró a tapar su boca riendo exageradamente.

—No le haga caso, sensei –pidió moviendo la mano para restarle importancia— Pero díganos… ¿Quién es ella?

—Eh… su nombre es Hitto –carraspeó desviando la mirada.

—¿Hitto? Suena como el nombre de un chico –susurró Naruto a sus amigos mientras asentían moviendo la cabeza.

—¿Qué dijeron?

—Nada… que debe ser una chica muy guapa. —mintió forzando una sonrisa.

—Si, tiene cabello castaño y ojos marrones.

— ¿La conocemos?

—No creo –respondió luego de pensarlo un poco.

—¿Es un ninja? —insistió Sakura aparentemente interesada.

—No.

—¿La conoce desde hace mucho?

—Hace algunos meses cuando comenzó a trabajar en la librería donde compro los tomos de Icha Icha Paradise. —comentó con cierta emoción.

—Así que ahí fue.

—Sí, compartimos los mismos gustos literarios así que en ocasiones pasaba a platicar con ella.

—Ósea que es una pervertida igual que él –volvió a musitar Naruto a sus compañeros.

—¿Y cómo fue que comenzó a gustarle? — Preguntó la pelirosa en el afán de disimular los susurros de Naruto.

—Siempre me pareció una chica hermosa, es tierna, ocurrente e inteligente además tiene el toque de malicia que busco en las mujeres, pero cuando me vendió el tomo ilustrado de Icha Icha Paradise a mitad de precio supe que era amor.

Sus alumnos lo miraron con una gotita en la frente mientras el peliplata reconstruía esa escena en su mente.

—Así que la invité a salir, aunque es una chica algo tímida.

—¿Lee ese tipo de cosas y es tímida?

—Insistió en llevar a una amiga para una cita doble —prosiguió Kakashi sin oír lo que murmuraba el ojiazul— Se me ocurrió llevar a Gai pero al parecer las cosas no salieron muy bien. Como sea, lo perdimos de vista luego de que la chica huyera y el la persiguiera… Es extraño pero creo que se deprimió y yo que pensaba que Gai… ya saben, tenía gustos… diferentes –tosió— en fin, sorpresas que da la vida. La última vez que lo vi corría por el parque…

—Creo que mis clones se lo encontraron, estaba hecho un ovillo bajo un árbol –contó Naruto.

—Entonces si era él el bulto que vi cuando venía de camino –lo siguió Kakashi sacando su libro— luego iré por él.

Pasaron algunos minutos de completo silencio, los tres observaban al mayor mientras él parecía muy concentrado en su lectura.

—Kakashi-sensei… —gruñó Naruto.

—¿Eh? ¿Sucede algo?

—¿Qué demonios está haciendo?

—Leo la novela y me interrumpiste en la mejor parte.

Naruto lo observó con un tic en el ojo al igual que sus dos compañeros, los tres ya estaban impacientes por la actitud de su ex sensei.

—¡Nos citó por una misión!!!

—Oh, es cierto… pronto será la hora –dijo con un tono misterioso al tiempo en que miraba la hora en su reloj— Síganme…

Los tres se encaminaron tras él intercambiando miradas sin comprender de qué se trataba aquella misión, poco a poco fueron saliendo del bosque y se encontraban caminando por las calles de la aldea.

—¿A dónde nos lleva Kakashi-sensei? ¿Es una misión importante? –Cuestionó el rubio, presa de la curiosidad— ¿Es de rango A? ¿O quizás S?

Mientras fantaseaba con una misión llena de acción y peligro en la que salía victorioso, todos lo aclamaban y Tsunade le cedía el puesto de Hokage chocó con la espalda de su mentor notando que se había detenido, miró su rostro confundido, siguió el camino de su mirada y vio que se encontraban frente a una librería.

—¿Qué hacemos aquí?

—Verán… invité a Hitto a almorzar.

—¿Y eso qué?

—Que necesitamos que alguien se haga cargo de la librería mientras estamos fuera.

—¿Esa era la misión? –Preguntó sakura con una venita palpitando en su frente, por su parte Sasuke cerraba fuertemente los puños conteniendo su ira.

—Sí, era eso.

Antes de que pudieran acotar algo más la campanilla de la puerta anunció la salida de una chica castaña de tez blanca y figura esbelta. Una amplia sonrisa se dibujó en su rostro al ver al ninja de más edad.

—¿Ya estás lista Hitto-chan?

—Claro que si –le respondió con su dulce voz.

—Entonces ya saben… atiendan bien a los clientes.

Les ordenó con una seña de que los vigilaba, la mujer se tomó de su brazo y se perdieron en una esquina dejando a los tres chicos en la puerta de la tienda.

FIN

¿¿FIN??