Nuevamente con la continuación de esta historia. Esta vez no he tardado demasiado…o eso espero…
Las cosas se están poniendo calentitas y el personal parece no estar muy contento. Ya veremos lo que pasa.
Bueno no me alargo mas y os dejo con el fic. Deseo sinceramente que os guste, y sobre todo que me dejéis vuestros comentarios. No os imagináis lo mucho que inspira el ver vuestras opiniones sobre los capítulos. Eso nos ayuda a mejorar y nos mueve a escribir con más ganas.
Un saludo, Fern25
Como ya sabéis, LOS PERSONAJES DE NARUTO NO ME PERTENECEN, porque de ser así Jiraya no hubiera muerto sin haber tenido antes algún buen momento con Tsunade… ¡eso seguro!…
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Capítulo 5.
La expectación era total en la gran sala donde se aglutinaban los líderes integrantes de la rama principal y la secundaria. Unos y otros asimilaban como podían la información recibida, intentado hacerse una idea de las repercusiones que semejante decisión tendría en las estrictas e inflexibles normas que regían el clan. Hiashi en completo silencio, observaba a los allí congregados analizando todas sus reacciones y preparándose para el segundo enfrentamiento, que estaba mas que seguro, no tardaría en llegar.
Murmullos y quedos cuchicheos se iban poco a poco convirtiendo en airados comentarios o en entusiastas muestras de apoyo. Neji, ajeno a todo aquello aun no era capaz de reaccionar ante el improvisado anuncio de su tío. Jamás se le hubiera pasado por su imaginación que precisamente él, un miembro de la rama secundaria y quizás el mas problemático de todos, hubiera sido el elegido por su tío para sobrellevar sobre sus hombres el honorable titulo de ser el sucesor en el liderazgo del clan Hyuga. Apretando fuertemente sus puños, intentaba aclarar su mente y procesar todo el asunto, procurando evitar oír algunos de los comentarios groseros o cuando menos, poco educados que llegaban hasta sus oídos.
Hiashi cansado ya del barullo se adelantó hasta el centro de la sala intentando imponer silencio. Cosa que le estaba costando bastante, ya que los ánimos estaban algo agitados. Una mujer de la rama principal se levantó de su silla y con voz pausada se dirigió a él.
- Hiashi sama…creo que deberíamos hacer una votación. Este tema es algo
delicado y aunque reconocemos que como líder tienes todo el derecho a designar a tu heredero, seria una buena forma de evitar posibles problemas futuros.
El padre de Hinata la miró severamente pero esta, impasible ante su dura mirada continuó con su explicación.
- Todos estamos de acuerdo en que el joven Neji, aquí presente, es un shinobi excepcional. Un ninja como no ha habido otro en generaciones- argumentó mirando al joven con una amplia sonrisa, mientras este se mantenía erguido con sus ojos fijos en la mujer.
- Pero también hasta ahora ha pertenecido a la rama secundaria de nuestra familia. La cual siempre ha sido la encargada de la servidumbre y de la protección. No ha recibido la adecuada preparación para ser un líder capaz y enérgico, ni la educación básica en diplomacia y relaciones…
- Neji ha sido instruido por mi mismo durante largo tiempo – la interrumpió Hiashi molesto ante lo que la mujer estaba insinuado. - Está más que capacitado para hacerse cargo de todo, y por encima de todo, dispone de mi más plena confianza.
Un fuerte cuchicheo siguió a la frase que el hombre habia dicho con tanta determinación, consciente de que Hiashi no estaba dispuesto a ceder. La mujer se acercó hasta él y colocando una suave mano sobre la manga de su kimono se acercó para hablarle de forma más discreta.
- Hiashi, escucha. Las cosas no están muy bien en la familia ahora. Esto puede ocasionar disputas e intentos de disgregación por parte de algunos miembros. Si asientes a la votación, tendrán que aceptar lo que la mayoría apruebe y no podrán protestar después.
- Ya…pero mi sobrino no cuenta con muchas simpatías que digamos…
- Shhss…ten confianza. Seguro que las cosas saldrán bien.
El hombre no estaba muy convencido. Sabía que una votación no favorecería en nada a su sobrino. La rama secundaria al completo, obviamente apoyaba la idea, pero la rama principal estaba claramente dividida y eso no era bueno. En general el respaldo a Neji era abrumadoramente mayoritario, prácticamente casi todo el clan era partidario del joven genio, pero el problema residida en que los integrantes del Bouke no tenían derecho a voto, por lo cual la decisión estaba en manos de la veintena de miembros del Souke que se encontraban presentes.
Intercambió una mirada con el joven que permanecía en su recta y silenciosa postura a unos pasos de él y luego volviendo sus blancos ojos hacia el resto del personal que se encontraba en la sala, accedió con un asentamiento de cabeza antes de añadir. – De acuerdo, votemos…
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Hanabi nada mas oír a su padre presentar a su primo como nuevo heredero, sintió como el rencor le subía por la garganta en forma de amarga bilis que le inundó la boca. Apretando con fuerza los puños hasta hincarse las uñas sobre las palmas, escuchaba los diferentes alegatos que hacían a su favor y en su contra. Estaba asqueada de oír, ¡cuan magnifico ninja era!... ¡lo maravilloso que era el genio de los Hyuga!..¡La facilidad que tenia para aprender cualquier técnica y lo fuerte que era en el combate cuerpo a cuerpo! Con un bufido exasperado, se largó de la habitación sin que la notaran.
A grandes zancadas volvía hacia su habitación harta de toda esa comedia. Estaba irritada, estaba furiosa, estaba…herida… Su padre la habia postergado para darle paso a él. A Neji. El bastardo que habia estado a punto de matar a su hermana hace unos años y que les habia odiado a muerte durante otros pocos. El mismo que habia vivido en su casa, rumiando el rencor que habia albergado por años hacia ellos.
La joven ya en su habitación empezó a empacar con furia en una pequeña bolsa varias de sus armas ninjas junto con algo de ropa y comida. Cuando estuvo lista, se la colgó a la espalda y saltando por la ventana salió de la residencia de su padre con destino al bosque. No tenia ninguna misión en dos días, los cuales aprovecharía para irse a entrenar y no tener que verles las caras a ninguno de su familiares durante unas maravillosas 48 horas.
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La votación habia terminado y las cosas estaban aun peor que antes. Los miembros del Bouke aullaban indignados, mientras los del Souke se mantenían con el semblante serio. Como estaba previsto, solo la rama principal habia participado en el sufragio y el resultado habia sido descorazonador. Hiashi miraba los pequeños papeles donde los participantes habían escrito sus decisiones. Veinte votos estaban sobre la mesa. Diez a favor y diez en contra. Un empate.
Suspirando, levantó la vista para volver a mirarlos a todos. Unos y otros intentaban convencerse mutuamente, esgrimiendo diferentes razones. Estaba claro que la mayoría del clan acogería al joven Hyuga favorablemente, pero la intransigencia de aquellos diez viejos consejeros, los mas recalcitrantes de la familia habia que decir, estaban haciendo lo imposible para que eso no ocurriera.
- Creo que no es justo que solo por diez votos Neji no pueda ser investido como heredero.
La voz de Hiashi sonó claramente molesta por encima del murmullo general. Varias voces se alzaron dándole la razón, pero el mas anciano de los diez consejeros alzó su huesuda mano pidiendo silencio.
- ¡Acéptalo...Hiashi…! Así son las normas. Como ha habido un empate, se repetirá la votación en el plazo de una semana y si nuevamente surgiese otro empate, tendrás que buscar un nuevo heredero más… aceptable.
Sin decir mas, los miembros del consejo se giraron para marcharse dignamente, cuando una suave y casi imperceptible voz se oyó en el fondo del dojo.
- Un…un…mo...momento…por fa...favor….
Todos se volvieron algo sorprendidos. Apenas recordaban que ella estaba aun allí. Hinata con su precioso kimono bordado, con su hermosísimos y negros cabellos y con su dulce rostro, era poco mas que un delicado adorno en aquella espaciosa sala.
Con clara impaciencia el anciano se dirigió hacia la joven.
- ¿Qué quieres tú?..Que yo sepa ya no pintas nada aquí…
La negra melena tapaba casi la mitad del rostro pero en un extraño arrebato de valor, la oscura cabeza se elevó rápidamente y una determinada luz brilló en sus ojos de perla.
- Yo también soy miembro del clan. – empezó diciendo con voz clara. –Soy miembro del Souke y desde hace muy poco mayor de edad.
Neji y su padre la miraban sorprendidos. La pequeña florecilla apenas habia abierto la boca durante toda la reunión a pesar de haber sido insultada y humillada en varias ocasiones, pero ahora un repentino atisbo de orgullo pareció impulsarla a hablar.
- ¿Y qué con eso?
- Pues…que… que yo también tengo derecho a votar y no me habéis pedido mi voto….- añadió mirando titubeante a su padre.
Un repentino silencio se instaló en el lugar. Neji con los ojos como platos miraba de hito en hito a su prima. ¿Qué estaba planeando hacer?...Por otro lado Hiashi esbozó un pequeñísima y casi imperceptible sonrisa. Sin temor a equivocarse estaba convencido de que en aquella ocasión sería una de la veces en las que más orgulloso estaría de su primogénita. Sin decir palabra, asintió con un gesto que le devolvió la confianza a Hinata. Correspondiendo de la misma manera, la joven volteó su cabeza y le dedicó una fría mirada al anciano consejero. Adelantándose unos pasos se situó junto a su asombrado primo y tomando su mano, se inclinó en una pequeña reverencia ante el.
Todos esperaban expectantes a que la joven tomara nuevamente la palabra y cuando esta lo hizo, pocos quedaran defraudados.
- Neji sama…yo te acepto como nuevo heredero del clan Hyuga. Mi voto es para ti.
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Una semana habia pasado desde la fatídica reunión y todavía no podía acostumbrase al nuevo trato que recibía por parte de la mayor parte del clan. De ser Neji o Neji san a secas en el mejor de los casos, ahora habia pasado a ser tratado con el honorífico trato de Neji sama. Todo eso le hacia sentir un poco incómodo y violento. Él no estaba acostumbrado a toda aquello que catalogaba de repugnante hipocresía, especialmente cuando veía como algunos de los miembros del clan, que en el pasado habían sido los que más le habían despreciado y maltratado, ahora cambiaban totalmente de actitud, mostrándose con falsas sonrisas plantadas en sus caras, mientras le halagaban y elogiaban torpemente con tal de ganar su favor. Era asqueroso….
Su tío comprendiendo su aprensión, le aseguró que era totalmente lógico sentirse así al principio, pero que más tarde o más temprano, se acostumbraría a todo aquello. Pero Neji no estaba tan seguro de eso. Para él era vomitivo ver aquella panda de ambiciosos disputándose su atención como aves de rapiña e intentando ganar algún punto que les favoreciera dentro de la familia. Todo ese espectáculo que tanto le enfurecía pero que Hiashi llamaba diplomacia. Lo único bueno de todo aquello era ver como los que en el pasado habían humillado a su padre y a su familia, tenían que rendirle pleitesía e inclinarse ante el. ¡Qué razón tenían quienes afirmaban que la venganza era muy dulce!
Sin embargo habia algo que no estaba dispuesto a aceptar y era el hecho de que su prima Hinata, al igual que todos, intentara darle el mismo tratamiento. A eso si que negó en rotundo. Este cambio de posiciones no podía volver a crear una nueva distancia entre ellos. ¡De eso nada!... y mucho menos…ahora.
Sentando en el suelo de un extremo del dojo, mientras descansaba después de un arduo entrenamiento, recordaba como habia terminado aquella noche.
La familia Hyuga al completo ya había abandonado la sala de reuniones, dejando a Hinata y al nuevo heredero a solas. Hiashi les habia acompañado hasta el jardín donde la servidumbre habia preparado unas mesas con suculenta comida y bebida mas que suficiente con la cual agasajar a los miembros del clan que esa noche habían asistido a la reunión. Pero los dos jóvenes aun permanecían en el solitario dojo en completo silencio. Hinata con el corazón todavía bombeando con fuerzas en su pecho y con el rostro de un intenso color rojizo, permanecía de pie junto a su primo con la mano de este fuertemente apretando a la suya propia, mientras que Neji incapaz de asimilar todo lo que habia sucedido, se mantenía aferrado a la suavidad que los pequeños y delicados dedos de la joven le ofrecían.
Después de interminables minutos en lo cuales ninguno de ellos soltaba prenda, la joven optó por intentar romper ese muro de silencio. Suavemente alzó la otra mano que aun tenia libre para rozar el brazo del castaño.
- Neji nee san…
El joven volteó el rostro para mirarla pero sin verla realmente. Tenía la mirada perdida y la joven volvió a zarandear el brazo para intentar captar su atención.
- ¿Estás bien?...
- Si… - Neji pestañeo rápidamente como despertando de un sueño. -¿Por qué lo pregunta?...
- Parecías ausente…- respondió la joven. - Comprendo que todo esto te haya cogido por sorpresa pero…
- Contésteme a algo...por favor – la interrumpió de repente clavando sus intensos ojos en los de su prima intentando captar cualquier gesto que le aclarase algo que le llevaba carcomiéndole por varios minutos.
Hinata asintió en silencio a su demanda y esperó a la pregunta.
-¿Por qué me diste tu apoyo?... ¿Por que votaste a mi favor?...
La pelinegra lo miraba sin comprender. Su primo estaba terriblemente serio. Parecia molesto, o mejor dicho, furioso. Sintiéndose cohibida ante su mirada la chica susurró.
- N... no te entiendo…
Soltando la mano de ella que aun tenia retenida, se giró hasta quedar frente a ella.
-Yo soy quien te ha arrebatado el puesto que te correspondía por derecho. Has dejado de ser la heredera para que ahora lo sea yo. Tuviste en tus manos la posibilidad de cerrarme esa puerta, pero en lugar de eso me diste tu apoyo consintiendo que lograra ser en un futuro el líder de nuestro clan, dejándote a ti al margen…
La larga explicación fue hecha de una sola vez y con una voz fría y distante que a la joven le partía el alma. Neji entonces inclinándose aun más para quedar a su altura, acercó su cara a centímetros del sonrojado rostro de Hinata.
- Se lo vuelvo a preguntar… Hinata… ¿Por qué?...
Armándose de valor, la morena levantó la cabeza con una serena mirada en su rostro pero con una titubeante sonrisa en sus labios.
- Porque yo…yo amo a mi clan y creo que no hay nadie mas capaz que tú para…para desempeñar esa función.
Las manos de Neji aferraron los suaves hombros de Hinata con fuerza acercándola más a él, mientras que en sus ojos empezaba a arder un extraño fuego.
- Eso no es cierto…Hinata sama. ¡No me mienta! Por favor…
La joven observaba totalmente estupefacta la extraña reacción de su primo tan habitualmente inexpresivo.
- Yo...yo no te miento…
- ¡No soy idiota!, así que no me subestime…- contestó con un tono de amargura en su voz...- Se que todo esto viene movido por un estúpido sentimiento de culpa que sienten tanto su padre como usted misma por mi. Creen que pueden resarcir de alguna manera la injusticia que hicieron con mi padre y mi familia otorgándome este…"honor" y eso es algo que no puedo tolerar…
En un brusco movimiento la soltó y le dio la espalda. Pero segundos después, apretando fuertemente los puños, giró la cabeza para mirarla nuevamente.
- ¡Que os quede claro! ¡Yo no necesito la compasión de nadie!...
La negra cabeza se movió en un gesto de negación balanceando su sedosa cabellera, mientras sus dedos se entrelazaban nerviosos
- Te… te equivocas, primo. No hay nada de eso. Lo cierto es que el clan necesita un nuevo líder, fuerte y capaz, y yo…yo no puedo ser ese líder. – respondió la pelinegra bajando la voz. - Tú lo sabes al igual que yo.
El joven se separó aun más de ella y caminó unos pasos hacia la salida. Dejándola detrás, y haciéndola creer que se marchaba, por eso se sorprendió cuando la masculina voz llegó nuevamente a sus oídos.
- Si quisiera usted aun podría intentar recuperar su posición…
- ¡No!... – respondió con energía Hinata. – Yo no podría…yo... nunca estaría a tu altura, Neji. Por mucho que me esforzara.- añadió bajando la voz nuevamente. - No me arrepiento para nada de lo que he hecho. Se que ha sido lo correcto…para todos.
El joven no respondió así que la joven se acercó tímidamente hasta él. Con suavidad tocó su fuerte espalda mientras susurraba su nombre. Este siguió sin contestar y ella rodeó su figura hasta colocarse justo delante de sus ojos.
- ¿Neji?..
- Ni siquiera me han preguntado mi opinión. Si quiero ser el futuro líder….
La cálida mano de Hinata se posó sobre el fuerte antebrazo masculino.
- Lo se. Pero sabemos que siempre podemos contar contigo,… por eso quisiera saber… ¿Aceptarás?..
Un simple cabeceo fue la respuesta. Desviando su mirada nuevamente hacia ella, el joven se deleitó con la hermosa sonrisa que embelleció aun mas el rostro de Hinata, consiguiendo que sus propios labios también esbozaran otra aunque mas tímidamente. Durante un rato ambos se mantuvieron en un cómodo silencio escuchando el barullo de fondo que les llegaba desde el jardín donde todo el clan se encontraba disfrutando del pequeño banquete. Hasta que Neji, haciendo un pequeño gesto de dolor, se dirigió nuevamente hacia su prima.
- Esto…Hinata sama…
- ¿Si?...
- Lamento tener que dejarla, pero debo ir a mi cuarto cuanto antes.
Los perlados ojos femeninos lo miraron con curiosidad.
- ¿Qué te ocurre?
La respuesta le llegó en forma de una mano ensangrentada que el joven le mostró y que hizo que la morena exclamara asustada. La parte superior de la vestimenta de Neji estaba manchada con la sangre que brotaba de la herida del costado y que habia terminado de calar el apresurado vendaje que el joven se habia hecho.
- ¡Oh…Dios mío…estas herido!... ¿Por qué no dijiste nada?...
Hinata inclinada frente a él intentaba apartar la ropa hacia un lado para poder ver la herida, pero el joven no se lo permitió.
- Por favor, no se moleste. Ahora mismo me marcho a mi habitación y alli me lo atenderé adecuadamente.
- Bien…pero voy contigo.
A pesar de la negativa del joven, la chica insistió y le acompañó hasta su dormitorio, donde tras esperar a que Neji su duchara, se dispuso a curar el tajo que tenia en el costado. No era muy profundo ni tampoco de mucha gravedad pero necesitó una pequeña sutura que Hinata realizó en un momento.
El joven soportó la situación estoicamente. Ni una queja salió de sus labios, aunque para ser justo lo realmente duro para él no fue soportar el dolor, sino aguantar la dulce tortura de los suaves dedos de la chica tocando su piel y el fragante aroma de sus cabellos que se colaba por su nariz, intoxicándole totalmente.
Tendido sobre su futón y con la joven inclinada sobre él mientras sentía como la sedosa cabellera negra acariciaba su torso, fantaseaba con la posibilidad de enredar sus dedos en su negra melena y tenderla a su lado para besarla con vehemencia hasta que ambos perdieran el sentido por falta de oxigeno.
Bufando ligeramente se recriminó mentalmente por sus pocos adecuados pensamientos, pero la verdad es que habia que tener una fuerza de voluntad enorme para no caer en la tentación, sobretodo teniéndola tan cerca.
Hinata al oírle levantó la cabeza para mirarle extrañada.
- ¿Te hice daño?...
Enrojeciendo ligeramente el joven negó con un gesto.
- Bien…pues ahora solo queda cubrirlo con un apósito.
Con extrema delicadeza, tapó suavemente la herida con un pequeño vendaje y sonrió al verlo terminado.
- No soy muy buena en esto, pero al menos ya no se infectará ni sangrará más. – dijo mientras se retiraba un poco y se sentaba sobre sus talones.
Neji se incorporó entonces y sentándose sobre su futón se examinó la cura atentamente.
- Gracias,..está perfecto.
Sonriendo con mayor amplitud, Hinata inclinó su cabeza en una pequeña reverencia que el joven contempló con los ojos como platos.
- Es usted muy amable, Neji sama…
- ¡NO!..
Totalmente choqueada por la respuesta de su primo, a Hinata se le congeló la sonrisa y retrocedió inconscientemente hacia atrás, mientras miraba con aprensión la desencajada expresión de Neji, intentando descubrir que habia hecho mal para hacer enojar a su primo.
- Y..yo..yo …
Una mano firme y cálida se posó en su muñeca con fuerza pero sin dañarla, atrayéndola nuevamente más cerca de él.
- Lo siento. No quise gritar, solo quiero decir que no quiero que me llame así...Por favor…usted No.
Dándose cuenta tarde de su inexplicable estallido, su primera reacción fue evitar que la chica se alejara de él. Sonrojada como acostumbraba, la mirada de la joven se deslizó por el brazo que la tenia sujeta para luego subir buscando sus ojos. Estos la enfocaban intensamente pero no supo descubrir que se ocultaban tras ellos. Tras varios segundos en silencio, la joven volvió a hablar.
- Yo..pensé que era lo co…correcto…Ahora usted es después de mi padre la persona mas..importante del clan..
Suavemente la mano desprendió su agarre y el joven con ínfimo suspiro se volvió a tumbar.
- Yo nunca me consideraré por encima de usted, Hinata sama.
La morena se puso de pie y fijó su mirada en la tumbada figura.
- Un día será el líder de nuestra familia. Todos le debemos respeto, además no se porque aun..aun…
La joven no terminó su frase sintiendo como volvía a enrojecer furiosamente, tanto que su cara hacia competencia con un tomate maduro. Rápidamente bajó su cabeza para que este no fuera visible, pero era inútil. Neji ya la habia visto. Tragando saliva el joven se levantó y se acercó lo suficiente como para contemplar su bonito rostro.
- Aun…¿que?
- Me sigue llamando Hinata sama…a mi que ya no soy… nadie…
- Eso no es cierto. Para mi usted siempre será la persona mas importante de la familia y a la que he jurado proteger con mi vida…
Sorprendida la morena alzó su mirada para enlazarla con los ardientes y blancos ojos de su primo. Este con su rostro impenetrable la miraba desde su altura sin mostrar ninguna clase de emoción. Hinata envidaba secretamente la capacidad que tenia el joven para esconder sus sentimientos, si es que de verdad los tenia, porque a veces llegaba seriamente a planteárselo.
- Ya no tiene que hacerlo…ahora es parte de la rama principal y yo ya no soy la heredera, por lo cual no tiene obligación ni de emplear ese titulo conmigo, ni mucho menos protegerme…
Adelantando una mano y sorprendiéndose ante su propio atrevimiento, el joven sujetó con delicadeza el rostro de Hinata obligándola a mirarle de frente.
-El protegerla nunca fue una obligación para mi, sino un privilegio, al cual no pienso renunciar nunca, pero creo que en lo otro tienes mucha razón. Me gustaría que desde ahora, ambos dejáramos de hablarnos con tanto formalismo…Hinata…
Con una tímida sonrisa, la joven accedió. – Por…por supuesto, Neji nee san...
El genio Hyuga hizo una pequeña mueca de desagrado que no pasó desapercibida para la chica.
- Tampoco me gusta demasiado ese título, Hinata. Preferiría simplemente Neji…
La verdad es que oírla llamarlo de esa manera le jodía muchísimo. Le hacia sentir el secreto amor que albergaba por ella como si fuera algo incestuoso o sucio, cuando no era así ya que en realidad ellos no eran hermanos.
- De acuerdo…Neji.
El joven se deleitó con la hermosa sonrisa que embelleció aun más el rostro de Hinata, consiguiendo que su mirada se desviara hacia esa boca de labios tan rojos, que le parecían tan tentadores. Sin darse cuenta, la mano que sujetaba la barbilla de Hinata, se deslizó por el costado de su rostro hasta posicionarse sobre la parte trasera de su cabeza a la altura de la nuca y enredándose en sus cabellos. La chica ante este gesto, dejó escapar un pequeño jadeo de sorpresa que consiguió que Neji volviese a fijar sus perlados ojos sobre los de ella. Durante un minuto, se miraron intensamente perdiéndose uno en los ojos de otro. Sin saber bien como, poco a poco el genio de los Hyugas se fue acercando a ella. Su rostro iba acortando la distancia que les separaba, milímetro a milímetro, mientras que sus corazones se agitaban furiosamente.
Hinata cerró los ojos cuando sintió sobre sus labios la cálida respiración de Neji, a la vez que el sonoro latir de su corazón atronaba en sus oídos…
Fin del capitulo v.
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Bueno hasta aquí por ahora. Os espero en la próxima entrega.
Fern25
