LOS PERSONAJES DE NARUTO NO ME PERTENECEN.

Capitulo 6.

"Hinata cerró los ojos cuando sintió sobre sus labios la cálida respiración de Neji, a la vez que el sonoro latir de su corazón atronaba en sus oídos…"

…//….

Acercándose lentamente, de forma casi angustiosa, fue acortando la distancia que le separaba de la morena. El aire parecia volverse mas denso entre ellos y prácticamente ya casi podía sentir sobre sus labios la sedosa suavidad de los labios de su prima. Apenas unos milímetros separaban sus bocas cuando el sonido de unos pasos acercándose le instó a separarse abruptamente y alejarse lo suficiente como para que el inoportuno visitante no les pillase en tan violenta situación.

Solo un par de segundos después, la puerta corredera se abrió totalmente y la figura Hiashi en persona llenó el hueco de la puerta reclamando la atención del joven. La pareja a una prudencial distancia uno del otro, le saludaron con una ligera y respetuosa inclinación. El actual líder del clan no pareció notar el profundo rubor que teñía las mejillas de su hija ni el agitado respirar de Neji, pero si lo vio no hizo ningún comentario al respecto, sino que simplemente se limitó a mirar al nuevo heredero. Este a su vez habló intentando que su voz sonase lo mas tranquila posible, teniendo en cuenta las circunstancias.

- ¿Si?.. Hiashi sama…

- ¿Por qué no estáis en la fiesta?...Sobre todo tú...Neji. Como recién nombrado heredero, debes hacer acto de presencia en todas las reuniones del clan, más aun en esta en la cual se te ha otorgado el honor de ser elegido.

- Lo lamento, tío. Solo subí a mi habitación un momento. En seguida bajamos.

El hombre al oír la alusión a ambos, giró su curiosa mirada hacia su primogénita extrañado por la presencia de la joven en el cuarto de su primo, pero antes de que pudiera preguntar, Neji se dispuso a aclarar la situación.

- Hinata sama solo vino a ayudarme con mi vendaje. Yo solo no podía…

Hiashi enfocó entonces su pálida mirada en el desnudo torso de su sobrino, descubriendo el blanco apósito que cubría gran parte del costado del joven.

- No sabía que estabas herido. ¿Por qué no fuiste a que te curaran? – preguntó dando un par de pasos y adentrándose en la habitación.

- No tuve tiempo, señor. Acababa de llegar de mi misión cuando fui informado de la reunión que teníamos esta noche con el clan y...

- Eso no es excusa, Neji. – le interrumpió Hiashi. – Podías haber avisado y hubiéramos esperado el tiempo que fuera necesario.

El joven se sintió algo violento ante la seriedad y la preocupación que reflejaba el rostro de su tío, así que trató de quitar importancia al asunto acercándose a su armario para tomar una nueva prenda con la que cubrirse, mientras contestaba con la mayor naturalidad posible.

- Solo es un pequeño tajo…nada de mucha gravedad.

- Pues no lo parece. - respondió el hombre observando las manchadas ropas y los restos de vendas que el joven acababa de quitarse y que estaban sobre el futón. – Por la cantidad de sangre que parece que has perdido, debió ser una herida de bastante consideración. Debería haberte atendido un profesional…

- Su hija hizo un magnifico trabajo, Hiashi sama…No tiene de que preocuparse.

Hinata que hasta entonces se habia mantenido en completo silencio, sintió la intensidad de la mirada de su padre sobre ella como esperando su confirmación a las palabras de Neji.

- E…es cierto, padre…Aunque la herida es profunda, no está infectada y he po...podido suturarla fácilmente.

- Bien… En ese caso…bajamos de una vez….La familia nos espera.

Dándose la vuelta, el líder del clan Hyuga salió con toda la dignidad que solía acompañar cada uno de sus gestos, seguido de Neji, que antes de traspasar la puerta de su habitación, se detuvo y cedió galantemente el paso a su prima que se encontraba tras él. La chica al pasar junto al joven le sonrió con timidez, sin poder evitar que un lindo sonrojo colorease nuevamente sus tersas mejillas, para deleite del castaño que a pesar de sus esfuerzos, no conseguía apartar la mirada de la deliciosa imagen que Hinata representaba para él.

…//….

La velada habia transcurrido con bastante calma. Las dos facciones de la familia habían llegado a un relativo acuerdo y ambas habían aceptado por igual al nuevo heredero del clan Hyuga, para inmenso alivio de Hiashi. Así que ahora completamente rodeado por los familiares que llenaban el jardín de la mansión, Neji recibía con inmensa paciencia, las felicitaciones más o menos efusivas de todos los miembros del clan.

Hinata mientras tanto apartada del incesante bullicio, contemplaba la escena desde su tranquilo lugar cercano a una de las columnas que sustentaban el porche. Con su bebida entre las manos, sonreía amablemente a las escasas personas que se dignaban a saludarla. Nunca habia gozado de las simpatías de la rama secundaria y después de su voto de apoyo hacia Neji, tampoco podría decirse que fuese la persona mas apreciada por la rama principal.

Consciente de ello, sus ojos se fijaron en su primo que con una de sus escasas sonrisas recibía la enhorabuena de un miembro anciano del Bouke. El joven de manera respetuosa hablaba con el hombre que lo palmeaba en el hombro con un claro orgullo plasmado en su rostro. Hinata sonrió levemente. Era lógico, pensó mientras contemplaba la alta y elegante silueta de Neji. El genio de los Hyuga habia demostrado ser el máximo exponente del clan. Un simple miembro de la rama secundaria pero que era con mucho, el mas fuerte y hábil de toda la familia. Lentamente su blanca mirada recorrió la figura del ambu. Habia cambiado su habitual vestimenta por un kimono oscuro parecido a los que solía usar su padre y su atractiva figura llenaba el espacio con la fuerza y el poder que irradiaba de manera inconsciente. No cabía la menor duda, Neji seria el mejor líder que el clan pudiese tener.

Perdida en sus pensamientos no se dio cuenta de la presencia que tenía a su lado hasta que su voz la devolvió a la realidad.

- ¿Decepcionada?

Su rostro se giró para enfrentar los blancos ojos de su progenitor.

- ¿Por qué habría de estarlo, padre?

El hombre cruzó los brazos sobre su pecho y desvió su mirada hacia su sobrino que a partir de esa noche, se habia convertido en el centro de atención.

- Él está disfrutando de algo que debería haberte correspondido a ti.

Hinata negó con un suave gesto de su cabeza que provocó que la suave seda de sus cabellos tapase por milésimas de segundo su rostro

- No padre. El puesto de líder siempre le ha de corresponder al mejor ninja de nosotros y Neji es ese ninja. Yo nunca hubiera podido ocupar ese puesto, y… tú lo sabes tan bien como yo.

La seguridad que emanaba de la voz de su hija le sorprendió gratamente, pero antes de poder contestarle, ella continúo hablando.

- Además me alegro especialmente por dos razones. Creo que Neji se lo merece más que nadie, y por otro lado…

Su voz se quebró pero tragando con fuerza la chica retomó la palabra.

-Por otro lado, tú podrás por fin estar orgulloso de un miembro de tu propia sangre…padre.

- ¿Qué te hace pensar eso?

Hinata no contestó durante un breve instante, pero al insistir su padre sobre el tema, la chica se limitó a encogerse de hombros.

- Es algo obvio… ¿no?

Hiashi elevando su blanca mirada hacia la pálida luna que brillaba en el cielo, se quedó pensativo unos instantes antes de responder a su hija.

- Hinata…Tengo mucho que agradecer a la vida, pero sobre todo el haber conocido a tu madre con la que viví los años mas felices de mi vida y que me dio la familia que ahora tengo. Hanabi es algo voluntariosa e indisciplinada, pero será una magnifica kunoichi algún día y tú… también eres especial...

- Especial…bonita manera de decir que no soy más que una decepción para ti. – respondió la chica tristemente uniendo su mirada con la de su padre sobre el blanco astro.

- He de reconocer que tienes toda la razón al reprocharme que muchas veces he sido excesivamente duro contigo y algo injusto, Hinata. Bueno, quizás muy injusto – escuchó decir a Hiashi con voz dolida. - Pero hay algo en lo que te equivocas. Nunca fuiste una decepción para mí. No puedo ocultarte que hubiera deseado otro final para esto, pero quiero que sepas que jamás en toda mi vida, he estado tan orgulloso de nadie como lo he estado esta noche de ti, querida.

La joven se estremeció cuando oyó las palabras de su padre. Esas que siempre habia deseado que dijera, pero que jamás habría imaginado oírle.

- Hace falta ser muy valiente – añadió suavemente después de un breve silencio. - y sobre todo, muy generosa para hacer lo que tú hiciste.

La chica se volvió a medias para fijarse con asombro en el impasible rostro de su padre, escrutando sus facciones e intentado descubrir algún gesto en ellas.

- Tú eres tan parecida a tu madre…- continuó con una palpable melancolía en la voz que enterneció profundamente a la joven. - y yo nunca fui capaz de ver su fuerza, como no quise ver la tuya. Sin embargo ambas teníais algo especial. Un espíritu puro y fuerte. Capaces de derrochar tanto amor que conseguíais vencer cualquier obstáculo, por duro o difícil que este fuese.

En un suave movimiento, Hiashi se giró para quedar frente a su hija que lo miraba con los ojos llorosos. Entonces con una suave sonrisa, acercó una mano hasta el fino rostro de la chica y lo acarició con dulzura.

- No es mejor ninja el que siempre gana hija, - añadió mientras deslizaba sus dedos por la mejilla de Hinata. - sino el que nunca se rinde.

En un arrebatado impulso, la joven se abalanzó a los brazos de su padre que la acogió con toda la ternura que habia guardado para ella durante años. Durante unos minutos se mantuvieron en esa postura ajena a los ojos de Neji que los observaba con una sincera sonrisa dibujada en su cara.

…//…

El tiempo había ido pasando tranquilamente convirtiendo los días en semanas y las semanas a su vez en meses. Poco a poco la familia habia ido aceptando el cambio y Neji ya era por derecho propio y de forma indiscutible, el futuro líder del clan. Por otro lado, Hinata habia visto por fin terminadas todas esas agobiantes sesiones de protocolo y etiqueta a las que se habia visto obligada a asistir en los últimos meses, por lo que ahora disfrutaba de mas tiempo libre el cual dedicaba mayoritariamente a su pasión. Enseñar a los chicos en la escuela. Esa ocupación le permitía derrochar la paciencia y la dulzura que la caracterizaban sin sentirse culpable ni cohibida ante su falta de "dureza". Ver sus caritas sonrientes y sus naricillas mocosas, la hacían sentirse plenamente satisfecha y por primera vez en su vida, totalmente realizada.

Aunque dicen que la felicidad nunca es completa y en su caso se cumplía totalmente. Habia algo que la preocupaba y le causaba una gran tristeza. Un pequeño escollo en su nueva y satisfactoria vida,… Hanabi.

Su hermana pequeña se habia convertido en un nuevo dolor de cabeza para toda la familia. La actitud de la chica habia cambiado sustancialmente. No se podía decir que antes fuera especialmente amable y cariñosa, pero desde el nombramiento de su primo, la chica se habia vuelto mas fría y distante que nunca y su carácter se habia agriado de tal manera que habia llegado a afectar incluso a su relación con los miembros de su propio equipo.

Le dolía el alejamiento de la chica y sobre todo, la pena que se plasmaba en el rostro de su padre cuando la veía salir de la casa, a veces en misiones de varios días, sin ni siquiera despedirse. Habia tenido la esperanza de que con el tiempo las cosas se fueran amainando, pero después de mas de cinco meses, no parecia que eso fuera a ser así.

Incluso Neji habia intentado hablar con ella, pero fue completamente inútil. La pequeña de los Hyuga lo dejó con la palabra en la boca y se marchó dando un sonoro portazo. Hiashi en un arrebato de furia, la amenazó con sellarla pero fue precisamente su sobrino quien se negó en redondo, rogándole a su tío que desistiera de su idea. Luego mascullando entre dientes, juró que cuando él fuese el líder, terminaría con el sellado de la rama secundaria de una vez por todas.

Neji…Al pensar en su primo no podía evitar que un brillante sonrojo adornase sus mejillas. Después de aquel extrañó momento vivido la noche de su nombramiento, no habían vuelto a tener ese tipo de acercamiento, sino que por el contrario su relación habia vuelto a desarrollarse dentro de un clima de educada cordialidad, cosa que sin saber bien por qué, la tenía en un estado de creciente expectación.

Una parte recóndita de ella esperaba… algo más. Un roce fortuito o una leve caricia quizás… Con la cara como un tomate maduro, se sorprendía a sí misma preguntándose que sabor tendrían los labios de su primo que tan cerca estuvo de probar aquella única vez o qué se sentiría al estar presa entre sus fuertes brazos.

Reprendiéndose mentalmente, se decía que eso nunca sucedería. Ellos eran simplemente primos que incluso habían estado distanciados durante bastante tiempo, sin contar además que él no habia vuelto a intentar un nuevo acercamiento hacia su persona como el ocurrido aquella noche, pero a veces después de captar de improviso las intensas miradas que el joven le dirigía cuando pensaba que nadie le veía, o el brillo que se reflejaba en sus blancos ojos cuando sus miradas se cruzaban de forma fortuita, algo en su interior, quizás algún tipo de instinto, le hacia sentir que el cariño que Neji sentía por ella iba mas allá del puramente fraternal

El vibrante sonido del timbre la sacó de su ensoñación y con una deslumbrante sonrisa dejó a sus pequeños pupilos que saliesen al patio para disfrutar del pequeño rato de recreo que tanta falta les hacia. Acariciando alguna que otra revuelta cabecita, los vio desfilar con sus meriendas en la mano camino del jardín donde desfogarían toda esa inagotable energía que tenían acumulada.

Con un hondo suspiro, la joven empezó a recoger los cuadernos que habían dejado sus pequeños alumnos sobre los pupitres mientras seguía pensando en el joven ambu. Recordaba vivamente algunos momentos en los cuales parecia que él estaba a punto de hablarle, como queriendo decirle algo importante, pero que siempre, por alguna desconocida razón, parecia terminar reprimiéndose y cambiando rápidamente de conversación o bien, simplemente marchándose.

Esos pensamientos la traían algo confundida y bastante frustrada, ya que ella misma tampoco estaba muy segura de sus propios sentimientos. Por un lado la posibilidad de que Neji sintiese algo por ella, le calentaba ý le agitaba el corazón de una manera desaforada, sacando a relucir su parte mas insegura, al punto de empezar a tartamudear en su presencia como le solía pasar cuando era mas joven y estaba enamorada de Naruto. Pero por otro lado, a pesar de que poco a poco habia ido mermando su romántica ilusión por el rubio y haber renunciado a la idea de llegar a algo más profundo con él, no podía evitar sentir una ternura especial cuando el joven estaba cerca o cuando la deslumbraba con una de sus maravillosas sonrisas.

Sonriendo a su vez, se sentó en una de las sillas que habia junto a las mesas y se quedó mirando a través del amplio ventanal a los niños que jugaban felizmente en el patio, mientras en su mente recreaba la imagen de los dos jóvenes que significaban tanto para ella. ¡Eran tan distintos!...pero a ambos los quería de una manera especial…

Mordisqueando sus perfectas uñas, no pudo reprimir una risita nerviosa.

- Parezco una adolescente tonta e indecisa…. – murmuró para si misma consciente del pequeño dilema que ella misma se planteaba.

- Yo no estoy de acuerdo. Más bien diría que pareces una joven mujer fuerte y muy segura de si misma…

Hinata dio un salto por la sorpresa y se giró para enfrentar al recién llegado. Un ninja alto con su uniforme de ambu sucio de polvo y con la cara cubierta por su mascara, se encontraba con los brazos cruzados y apoyado en el quicio de la puerta mirándola fijamente.

- ¡Ne...Neji!…me has asustado. – respondió con la mano sobre el pecho donde su corazón parecia querer salírsele por la impresión.

El joven aun con la máscara puesta se acercó con sus elegantes andares hasta llegar a unos pasos frente a la joven.

- Lo siento. No era mi intención asustarte, pero estabas tan distraída que no pude resistir la tentación de sorprenderte.

Con un suave movimiento se desprendió de la mascara, dejando su apuesto rostro al descubierto. Hinata lo miró por un momento asombrada de verlo con el mentón sombreado por una incipiente barba. Le extrañó verlo así ya que el joven era escrupulosamente estricto con su higiene y jamás habia aparecido ante ella sin afeitar. Sin embargo no podía negar que ese aspecto algo desaliñado junto con su cabello recogido en una coleta, le daba un aire extremadamente atractivo y viril.

Con la cara como un tomate, ante sus propios pensamientos, la chica giró la cabeza intentando despejar la mente antes esas…"ideas".

- ¿Qué…que haces aquí?...

- No sabía que te molestase…pero si quieres puedo irme...

- ¡N...no! por favor, no te vayas – Agitando nerviosamente sus pequeñas manos frente a ella, la chica intentaba explicarse mientras negaba con la cabeza. – Yo no…quiero decir…tú no…no me molestas. So...solo me sorprende verte por aquí…

El joven esbozó una leve sonrisa ante su palpable nerviosismo y luego se pasó de manera ausente la mano por la rasposa barbilla mientras bajaba la mirada para ver su desastrado y sucio aspecto.

- Bueno, acabo de llegar después de mas de dos semanas fuera y tuve el repentino impulso de venir a verte…aclaró buscando con una intensa mirada los claros ojos femeninos. - pero al parecer quizás debería haber pasado antes por casa para asearme un poco…

- No...no lo digo por eso. A...a mí no me molesta. Sólo es que no sabia que ya ha...habías llegado…- intentó aclarar sin poder evitar el leve temblor en su voz. Furiosa consigo misma ante su alarde de inseguridad, respiró hondo para intentar tranquilizarse.

- ¿Có...cómo te fue? – volvió a preguntar tratando esta vez de sonar algo mas tranquila.

- No muy bien, la verdad. No tuvimos muchos problemas en llevar a buen fin la misión, pero surgieron varios imprevistos y al final tuvimos que estar más días de lo que pensábamos en un principio, por lo que se hizo bastante agotador. – respondió el joven mientras acortaba la distancia que lo separaba de ella.

Hinata lo vio acercarse y no pudo evitar un repentino estremecimiento que la recorrió de arriba abajo. Cuando llegó justo a su lado, posó una de sus manos sobre el respaldo de la silla donde la chica estaba sentada provocando que la morena tuviese que luchar contra el impulso de levantarse y poner una prudencial distancia entre ellos.

- Pu...pues…vaya... ¡que mal!..¿N...no?..

Sintiendo un repentino calor subirle por el rostro, la chica evitaba mirarle de todas las formas posibles, mientras rezaba para que se alejase de ella. El joven asintió con una sonrisa y se desprendió de la katana que llevaba a la espalda dejándola apoyada sobre el lateral de la silla.

-¿Y a ti?..¿Qué tal te ha ido?..– preguntó después sentándose sobre la mesa que habia junto a ella y tomando uno de los cuadernos que la joven tenia en sus manos para hojearlo de forma distraída.

Maldiciendo para sus adentros su repentina timidez, miró de soslayo al joven que parecia estar esperando por su respuesta. Estaba perpleja. No sabia que le habia traído hasta allí. Normalmente él nunca iba a buscarla ni nada parecido. Simplemente se veían en la casa y en las escasas ocasiones en los que coincidían por algo. Pero ahora su nueva actitud le chocaba un poco y de paso la ponía especialmente nerviosa. ¿Por qué habría venido a verla tan de repente?..

- B...bien…

- ¿Sólo… bien?..– preguntó con una aparente indiferencia mientras seguía pasando las hojas del libro que tenia entre manos. - ¿No ha ocurrido nada especialmente interesante?.. ¿Nada que contar?..

La morena se sorprendió ante el repentino interés que demostraba por su trabajo. ¿Qué estaba pasando allí? Lentamente levantó la mirada para fijarla en su primo que seguía con sus pálidos ojos aparentemente fijos en la lectura.

- Pues...No…No ha ocurrido nada especial…ya sabes…lo de siempre… ¿Por...Por qué lo preguntas?...

Neji se giró e inclinándose hacia ella, la tomó por debajo de su barbilla para obligarla a girar la cabeza y pudiera quedar frente a él.

- Por curiosidad, supongo.- respondió con una extraña sonrisa – La verdad es que me sorprende mucho tu actitud. Yo esperaba encontrarte mas… - añadió alzando una ceja mientras parecia buscar el término exacto. – Humm…no sé, exultante. Sobre todo teniendo en cuenta las circunstancias.

La voz de Neji se habia vuelto repentinamente ronca y con un ligero tinte de rabia. Sorprendida buscó los ojos de su primo.

- ¿Las circunstancias?..¿A...a qué te refieres…Neji?

La mano del chico aflojó su agarre y tras dejar el cuadernillo sobre la mesa se puso de pie.

- Pues a la visita que tuviste ayer y con la que últimamente sueles salir a comer casi todos los días, si no me equivoco. – replicó fijando sus blancas pupilas en ella.

La chica sabia a quien se refereia y observó asombrada la frialdad que se palpaba en sus opalinos ojos. Bastante incomoda ante su intensa mirada, desvió la vista y la fijó sobre su propio regazo.

- ¿Te refieres a N...Naruto?...

Neji metió las manos dentro de sus bolsillos donde apretó con fuerza los puños, evitando de esa manera que la joven pudiese verlo.

- Ajá…He oído que desde hace unos días viene a verte casi a diario…Supongo que estarás encantada. Por fin se cumplen tus anhelados sueños…El chico al que tanto perseguías cuando eras una niña, por fin parece que te hace caso…- respondió el castaño con una ira apenas contenida en su voz, pero que la chica no fue capaz de captar. Por el contrario, las palabras del joven la hicieron recordar las recientes tardes pasadas con el rubio y las íntimas conversaciones que ambos habían mantenido.

Con una triste sonrisa, Hinata negó con la cabeza.

- No es lo que crees…Neji.

-¿Nooo?..

El tono sarcástico empleado por el hyuga le dolió especialmente. Lentamente se levantó de su asiento y se acercó hasta la ventana, alejándose del joven que con las manos aun dentro de sus bolsillos se recostaba sobre la pared.

- Naruto y yo sólo somos amigos y… nunca seremos nada mas.- respondió con un toque de tristeza. - Él aun sigue enamorado de Sakura y eso no cambiará nunca.

- Así que no estáis juntos… ¡Que pena! - replicó el chico con ironía. – pero deberías mostrar algo mas de dignidad, querida prima. No queda muy bien reconocer que no estáis juntos porque es él quien no quiere estar contigo… a pesar de que todos sabemos que tú si que estarías mas que dispuesta a seguir intentándolo aunque él no sienta nada por ti. ¿No?..

Hinata enrojeció violentamente no sabiendo realmente si por vergüenza o por rabia. Sintiendo cada vez más fuerte la furia crecer en ella, casi gritó al contestar al joven.

- ¡Yo no he dicho eso! ¡No malinterpretes mis palabras ni hables de lo que no sabes!..

El joven pareció sorprendido ante su repentino estallido, pero en menos de un parpadeo, el castaño estaba frente a ella, que apenas pudo contener un jadeo cuando se encontró con su masculino rostro a milímetros de distancia.

- Yo no malinterpreto nada…Hinata. Todos en la aldea saben que habéis estado saliendo juntos, y yo se bien lo que tú sientes por él…así que solo he tenido que atar cabos…

Tragando saliva con dificultad, la joven consiguió que su voz saliese aunque de manera estrangulada por su garganta.

- Pues déjame decirte que te has equivocado en tus conclusiones...

Chasqueando la lengua en un gesto de desprecio, el joven añadió observando atentamente las bellas aunque airadas facciones de su prima.

- No lo creo, auque me decepciones. Nunca pensé que llegases a ser una ofrecida…primita.

Conteniendo las lágrimas que amenazaban con salir de sus ojos, la chica giró el rostro apartándose de la furiosa mirada del capitán ambu.

- Ya te he dicho antes...que no… no hay nada entre no...nosotros, además, tampoco es asunto tuyo…ni pienso permitir que me sigas insultando.

El joven la obligó a girar nuevamente su cara y acercando aun más su rostro hasta que casi sus narices se tocaban, le habló entre dientes.

- Solo te estoy avisando, Hinata. Naruto no te conviene…

- Creí que eras su amigo… - respondió en un susurro.

- Y lo soy…aunque no lo creas. – respondió el joven mientras que con lentitud se alejaba de la chica un par de pasos, devolviéndole la porción de espacio personal que le habia robado minutos antes.

- Pero eso no quita – continuo diciendo - que él no sea adecuado para ti…aparte de que sabes que el clan nunca lo admitiría…y tú te debes a la familia.

- Ya veo…y tú como futuro líder del clan no haces más que cumplir con tu misión... Por eso has venido hoy aquí... ¿cierto?..Para recordarme mis deberes. ¿No? - preguntó totalmente dolida sin importarle ya que las lagrimas tanto tiempo reprimidas corriesen libremente por sus mejillas.

El joven no respondió y ante su silencio la chica se volvió y empezó a recoger furiosamente todo el material que sus alumnos habia dejado en sus pupitres.

- No te preocupes.- añadió dando la espalda a Neji. - No dejaré en mal lugar a la familia. Puedes estar tranquilo. Pero la próxima vez no hace falta que vengas hasta aquí para decírmelo. Será suficiente con que me recuerdes "cual es mi sitio"… cuando estemos en la casa. No es necesario que pierdas tu tiempo ni me hagas perder el mío…

Neji completamente frustrado, observaba como la joven guardaba los lápices en sus cajas sabiendo por la manera en que su espalda se tensaba, que estaba furiosa y sobre todo herida. Y no podía culparla. En cierta manera él habia dejado que ella sacase sus propias conclusiones y quizás por cobardía no la habia sacado de su error. Pero el caso es que le habia dado a entender algo que realmente no era cierto. Nadie habia comentado nada sobre un posible noviazgo entre el rubio y ella, y menos aun dentro del clan. Lo único que habia ocurrido es que el al volver de su misión lo primero que habia oído en el cuartel del ambu era un comentario sobre la estrecha relación que existía entre el chico demonio y ella, y los negros celos que le habia recorrido como una purulenta infección habían hecho el resto.

Sin meditarlo un momento, pero furiosa y ciegamente, se habia encaminado a encontrarla y tratar de averiguar lo que habia de cierto en todo aquello, pero lo único que habia conseguido era abrir aun mas la brecha que últimamente se habia originado entre ambos.

Maldiciendo mentalmente, se giró y desapareció dejando a la chica sumida en su tristeza y a él mismo siendo devorado por la impotencia.

…///….

Fin del capítulo.

Siento mucho la tardanza pero espero que os haya gustado. Y ya sabeis...para bien o para mal, espero vuestros comentarios.

Un abrazo, Fern25