¿A qué no me esperabais …eh?…pues bien, no me han secuestrado ni he sido abducida, aunque reconozco que me he llevado demasiado tiempo sin actualizar, pero bueno aquí estoy de nuevo para dejaros otra actualización de esta historia.
LOS PERSONAJES DE NARUTO NO ME PERTENECEN…(aunque me encantaría)
Capítulo 8
El sonido era potente y devastador, similar al producido por las olas de un embravecido océano chocando contra los arrecifes. Un profundo retumbar que atronándole con furia en los oídos, le aturdía confundiendo todos y cada uno de sus sentidos. Pero ajeno al hecho de que, ni el mar estaba cerca, ni mucho menos, algún ruido alteraba en ese momento la beatífica paz del tranquilo jardín; apenas era consciente de que el profundo y vibrante latir era producido por su propia y violenta sangre corriendo veloz y salvaje por sus venas.
Aun no podía creerse que finalmente hubiera tenido el valor de hacerlo. Que dejándose llevar por sus alocados instintos, hubiera mandado todo al diablo y hubiera hecho lo que su corazón clamaba desde hacía tanto: tomar esos labios que deseaba con rayada desesperación.
Ella no opuso ninguna clase de resistencia, por el contrario, se dejó abrazar de forma sumisa, otorgándole el valor necesario para aventurarse a dar un paso mas; así que, rodeando con fuerza el esbelto talle, la acercó mas a su cuerpo incrementando a su vez la pasión del beso que les unía. La joven gimió como respuesta y él aprovechó para deslizar suavemente su lengua en el interior de la femenina boca y poder saborearla con deleite.
Desde ese mismo instante estuvo convencido de que nada existía en el mundo con un sabor tan dulce. Ni el mas selecto manjar, ni la mas delicada golosina podría compararse al inigualable y adictivo sabor de los rosados y jugosos labios de la morena, que con insistencia estaba haciendo suyos. Jamás podría disfrutar de algo tan sublime como los carnosos labios de su prima Hinata.
Sin importarle el tiempo que llevaba con ella entre sus brazos ni la posibilidad de que alguien pudiese verlos, Neji enredó sus dedos en el sedoso y liso cabello aspirando la fresca fragancia que desprendían, mientras permitió a sus instintos guiar todos y cada uno de su movimientos.
Hinata por el contrario, se sentía completamente confundida y sin saber realmente cómo reaccionar. Abrumada por la intensa necesidad que percibía proveniente de Neji y envuelta en el cerco de acero de sus fuertes brazos, se limitaba a dejarse hacer, perdida en la desbordada pasión que recibía y que sin poder evitar, le erizaba cada milímetro de piel.
No entendía muy bien cómo había acabado así. Apenas unos minutos antes estaba procurando digerir el negro futuro que se abría ante ella como esposa de un desconocido; intentando aceptar el hecho de que su vida iba a terminar en un apartado destino, separada de sus seres queridos y alejada de lo que hasta ahora había sido su hogar; para acabar instantes después en los brazos de su primo dejándose besar por él y sumergida en una vorágine de sentimientos encontrados que, no sabía ni podía discernir.
Una sensación de fatiga le sobrevino de pronto causado por la falta de oxígeno y con un gemido de tristeza del que no fue consciente, tuvo que acceder a la repentina frialdad que sintió cuando los cálidos labios de Neji se separaron lentamente de los suyos.
El silencio se apropió del momento sumiéndoles en un mágico instante sin palabras. Hinata reclinó su frente en el fuerte pecho tratando de recuperar el resuello, mientras él apoyaba su mentón sobre la sedosa cabellera negra. Tras largos segundos escuchando el rítmico sonido de su corazón, la joven se aventuró a subir la mirada buscando en los opalinos ojos de su primo una respuesta a todas sus dudas.
- Neji…
Un dedo se posó con delicadeza sobre sus rojizos labios instándola a callar e inmediatamente volvió a sentir como la boca masculina se unía a la suya en un nuevo beso mas intenso que el anterior.
El escondido espía se rió entre dientes y tras observarlos durante unos instantes mas, se giró y se marchó satisfecho del feliz descubrimiento que estaba mas que seguro, sabría bien como y cuando utilizar.
…///….
Cubierta de polvo y barro, y con rastros de sangre reseca a un lado del rostro, la joven Hanabi traspasó el umbral de la mansión. Estaba agotada aunque satisfecha. Su sensei la había felicitado explícitamente a ella, recalcando sus cualidades y valor delante de sus resentidos compañeros de equipo. Pero ella lo valía. Era la mejor y estaba plenamente orgullosa de ello. Sin embargo la ultima frase de su superior solo había conseguido ponerla de mal humor. " Supongo que tu padre estará muy satisfecho y orgulloso de ti, ¿verdad?…Pocos shinobis han logrado desarrollar un potencial como el tuyo. Casi podría decirse que eres tan buena como tu primo Neji"….
Soltando de golpe el macuto en el recibidor, casi le dio una patada a la puerta para abrirla. ¡Qué equivocado estaba su sensei! Su padre nunca estaba orgulloso de ella, y buena prueba era que la había obviado en la sucesión otorgándole algo que debería haber sido por derecho suyo al desgraciado de su primo. El bastardo genio de los Hyugas…
Frustrada pateó finalmente su bolsa consiguiendo que toda su ropa sucia quedara regada por el suelo. Aunque eso no le importó demasiado. Ya habría algún criado que se encargara de recogerla y llevarla a lavar. A fin de cuentas esa era su misión…¿no?
- Hola Hanabi.
La chica dio un salto y se giró velozmente con un kunai firmemente apretado en su mano maldiciendo en voz baja por haberse dejado sorprender, pero el supuesto enemigo no era tal, sino uno de los estirados y apergaminados consejeros de su padre. Haciendo una mueca y dando por hecho que el visitante no era una amenaza, bajó el arma con lentitud.
La fría sonrisa que recibió del intruso le puso inexplicablemente los vellos de punta pero se mantuvo inmóvil hasta que este avanzando llegó a apenas un par de palmos de distancia.
- ¿No me saludas? - preguntó con su voz nasal.
- Hola…- respondió lacónica observándole de hito en hito mientras guardaba su arma en el porta kunais.
- Acabas de llegar por lo que veo, ¿no? - insistió pasando su mirada por las desperdigadas prendas se amontonaban en el suelo. - Todo bien…espero.
La chica sintió su rostro arder por la vergüenza y rápidamente se agachó para recoger el desastre que ella misma había organizado, pero una mano huesuda sobre su hombro la detuvo.
- Querida, no olvides quien eres. Esa es labor de otros.
La chica levantó la vista y la fijó en la enjuta cara del consejero. No le gustaba nada ese hombre. En realidad, nunca le había gustado ninguno de los consejeros de su padre pero aparentemente este estaba intentando sociabilizar con ella y después de varios meses en los que prácticamente todo lo que la rodeaban eran caras largas, eso parecía ser un buen cambio.
Levantándose se sacudió sus sucias ropas intentando adecentar un poco su aspecto y esbozó una estudiada sonrisa.
- Es un placer verle, Hitori san - saludó poniendo en práctica todas las normas de cortesía con las que había sido educada haciendo una leve reverencia. - ¿Está esperando para ver a mi padre?…Si quiere puedo ir a avisarle…
- No te molestes querida. Vi a tu padre hace un rato. En realidad ya me iba, pero al verte aparecer me apeteció saludarte e interesarme por tus logros.
La jovencita le sonrió a medias algo incómoda y haciéndole una seña, le invitó a sentarse en uno de los cómodos bancos que había junto a la entrada, tomando asiento ella tambien.
- He oído maravillas sobre ti, Hanabi. - comenzó diciendo el consejero mirándola de reojo. - Según tengo entendido eres de las mejores kunoichis de tu generación.
- Trato de poner todo mi esfuerzo en lo que hago, honorable consejero. - respondió ella orgullosa. - Esa es mi meta. Llegar a ser la mejor.
El hombre rió y se giró para verla bien.
- Me satisface oírte hablar así, querida. Veo que te han educado bien y eres conocedora de tus deberes. - La chica amplió su sonrisa ante el halago y el hombre continuó. - No olvides que somos el clan mas importante de Konoha y uno de los de mas prestigio de todo el país de fuego. Nuestro linaje nos obliga a ser los mejores en todo, no solamente en la lucha, sino en nuestro trato con las demás aldeas. La gente espera mucho de los Hyugas y tenemos que estar a la altura de las mas altas expectativas. Muchos ojos están fijos en nosotros y nunca debemos defraudarles.
- Todo eso lo sé, Hiroto san, por esa misma razón me esfuerzo al máximo.
- Eso esta muy bien, si señor. Es estupendo encontrar hoy en día alguien con tu valía y tu arrojo. Eres lo que se espera de un miembro tan importante y representativo de nuestra familia, como lo eres tú Hanabi. ¡lastima que no todos se te parezcan!. - dijo con clara intención en la voz. Ella lo miró a su vez tratando de interpretar lo que trataba de decirle, pero el volvió la vista nuevamente al frente para continuar.
- ¡En fin, es una verdadera pena! Estoy convencido de que tú hubieras dado completamente la talla, pero…- Hiroto se detuvo sin terminar la frase dejándola en suspenso, luego tras unos segundos suspiró con afectación y volvió a mirarla con insistencia. La chica se enderezó en su asiento y le preguntó a su vez.
- ¿Pero…?
El hombre se tomó su tiempo y luego haciendo un gesto con la mano le quitó importancia añadiendo: - No, nada…. cosas mías.
Después un tenso silencio reinó en la habitación y la chica dudaba entre despedirse y marcharse o continuar con la conversación. Viendo que el consejero se mantenía en su sitio, optó por lo segundo, segura de que este tenía otra intención cuando se hizo el encontradizo con ella y la curiosidad pudo mas que nada.
- Bien, y…¿Qué le traía hoy por aquí, Hiroto san?
Una sonrisa falsa adornó el rostro enjuto y achicando los ojos, se volvió nuevamente hacia ella.
- He venido para arreglar lo del matrimonio de Hinata. .- soltó de pronto.
La cara de Hanabi se desencajó de momento por la sorpresa y con los ojos como platos, preguntó con curiosidad:
- ¿Hinata va a casarse?…Yo ni siquiera sabía que ella salía con nadie.
La prepotente risita del hombre la irritó sobremanera pero supo esconder su molestia y tratando nuevamente de esbozar una cortés sonrisa, esperó por la aclaración.
- ¡Oh no, querida!…Su futuro marido no es ningún advenedizo de nuestra aldea, por el contrario será alguien escogido especialmente para ella. Una persona influyente y de buena familia…
- ¿Ah sí?…y ¿Quién es?
- Pues aun no está totalmente decidido, pero hay tres candidatos bastante convenientes.
- ¿Candidatos? - La chica parpadeó sorprendida. No esperaba para nada esa respuesta, pero el hombre asintió sacándola de dudas.
- Si, concretamente tres. Dos señores feudales y el hijo mayor de un noble. Todos han solicitado la mano de tu hermana en matrimonio. El último es el mas joven, pero los dos primeros, aunque son quizás algo mayores para ella, tambien serían una muy buena opción.
- ¿Cómo de mayores? - preguntó sin poder evitarlo. El hombre se encogió de hombros y sonrió.
- Pues uno es unos diez años mayor que tu padre y el otro ronda los sesenta.
Ella tragó saliva y desvió la mirada. Al principio la imagen de un sonriente Naruto había pasado por su mente cuando las palabras matrimonio e Hinata sonaron en la misma frase, pero tras la explicación del consejero, un sentimiento de genuina compasión por su hermana la embargó repentinamente. A pesar de su irritación con ella y la frustración que sentía por todo lo acontecido en los últimos tiempos, ella la quería y el futuro que se le presentaba no era para nada halagüeño.
- Son… muy viejos…- dijo en un leve susurro, aunque no lo suficientemente bajo como para que el hombre no la escuchara y sonriera fríamente.
- Bueno, los matrimonios concertados no son perfectos, pero las cosas son así. Sé que quizás te parezca injusto, pero Hinata se debe como todos nosotros al clan, y la mejor manera de servir a la familia en estos momentos es unirse con alguien que aporte honor y beneficios a los Hyugas, y si para eso tiene que sacrificarse, pues….Aunque supongo que a ti no tengo que explicarte algo como esto. ¿Verdad?
Hanabi alzó el rostro y miró de frente al hombre. Su cara estirada y seca le repugnaba y sabía por su mismo padre, que solía ser una persona bastante intrigante, pero en ese momento la parte de ella que había sido educada para anteponer el bienestar del clan por encima de todo, le tuvo que dar la razón, aunque una pequeña parte de su corazón se compadecía profundamente de su hermana mayor.
….///…..
Mientras tanto y ajenos al hecho de que habían sido observados, la pareja seguía estrechamente abrazada en el jardín.
No podría decir cuánto tiempo estuvieron unidos disfrutando del contacto ni tampoco si la tierra seguía aun girando sobre su eje, ya que ellos perdidos en su propia burbuja disfrutaban de su propio mundo. Un mundo donde solo existían ellos y lo que estaban compartiendo en ese justo momento. Pero nada es eterno y un ligero carraspeo les devolvió a la cruda realidad. Neji totalmente reacio a dejar salir del posesivo círculo de sus brazos el frágil y delicado cuerpo de su prima, tuvo que hacer tripas corazón y soltando su presa, se volvió irritado hacia el causante de la repentina interrupción.
Una sorprendida sirvienta los observaba con los ojos como platos asombrada ante la extraña visión, pero acostumbrada a servir en la honorable casa de los Hyugas, supo inmediatamente como recomponer el gesto y asumir que no había visto nada.
- Neji Sama…
Antes de que el genio de los Hyugas pudiese contestar, Hinata aprovechó la confusión para escabullirse rápidamente bajo la impotente mirada de su primo que nada pudo hacer para detenerla. Irritado volvió de nuevo sus implacables ojos hacia la sirvienta obsequiándola con una mirada glacial.
- ¿Qué quieres? - preguntó con brusquedad.
El tono furioso del joven la obligó a bajar la cabeza y haciendo una pequeña reverencia respondió sin levantar el rostro.
- Discúlpeme, pero hay un ambu en la puerta que le busca.
El joven dándose cuenta de que había cargado su frustración injustamente contra la pobre mujer, cambió inmediatamente el tono y asintió con un ligero cabeceo.
- Gracias, ahora mismo voy. Puedes retirarte.
La mujer repitiendo la reverencia salió rápidamente para volver a sus quehaceres dejando al joven Hyuga observando anhelante la puerta por donde había desaparecido Hinata.
…./////…..
Corriendo atropelladamente por los pasillos, evitaba encontrarse con nadie por el camino que pudiese notar su agitado aspecto. Su rostro tan rojo como un farolillo era bastante notable y cualquiera que la viese se daría cuenta de que algo le pasaba. Con el corazón en la garganta, enfiló el pasillo de su dormitorio y se introdujo en el cuarto encerrándose inmediatamente. Ya dentro, se apoyó sobre la puerta intentando aclarar el tumulto de pensamientos que se agolpaban en su cabeza.
"Neji, Neji la había besado. Peor aun…Neji la había abrazado y besado en la boca de una manera que…"
Cubrió sus labios con sus manos y sintió su mejillas arder. Una peregrina idea que le había estado revoloteando por su cabeza desde hacía mucho se volvía cada vez mas sólida. Ella podía ser inocente, pero no era idiota. Desde algún tiempo atrás había tenido la sospecha de que su primo albergaba por ella ciertos sentimientos que iban mas allá del fraternal cariño, pero se había obligado a sí misma a desechar esa idea. Razonándolo fríamente aquello era algo imposible e incluso ridículo. ¿Cómo alguien como su magnifico primo, el genio de la familia, podría estar enamorado de ella?. Ella que era la gran decepción de la familia. Una kunoichi mediocre que había dejado manifiesta su debilidad al ser destituida como heredera de la familia. Nunca un shinobi como Neji, con su genialidad, con su valor y su fuerza, podría siquiera plantearse fijarse en alguien como ella. ¡Si incluso hasta hacía relativamente poco tiempo el la odiaba, pero por lo visto ahora…
Se maldijo interiormente por no haberse dado cuenta. ¡Si estaba tan claro…! Solo tenía que haber atado los cabos y lo hubiera adivinado. Su comportamiento que a veces se le hacía tan extraño. Decenas de intensas miradas con las que le había sorprendido mirándola cuando pensaba que no se daba cuenta, sus repentinos, inexplicables y coléricos celos a causa de Naruto, conversaciones y comentarios con un claro doble sentido que de pronto recordaba y escenas como la vivida en la academia semanas atrás, se convertían en pequeñas piezas que iban poco a poco encajando y componiendo el extraño y controvertido puzzle que era el corazón y los sentimientos del joven Hyuga.
…Y por último, ese beso. La forma en que la había atraído hasta sus brazos y la besó no dejaba lugar a dudas. Neji con toda probabilidad estaba enamorado de ella…
Lentamente se dejó caer hasta quedar sentada en el suelo. Su descubrimiento la había dejado completamente anonadada e inmediatamente una nueva pregunta se abrió paso en sus pensamientos. Neji la amaba, cierto, pero ¿Qué sentía ella por él?…No podía negar que había disfrutado del beso y que él le resultaba muy atractivo…¡Por Dios, tenía ojos en la cara y su primo era en verdad algo digno de ver!…¿pero podría corresponder a sus sentimientos? …
Su mirada se desvió inmediatamente hacia un pequeño joyero que estaba sobre su cómoda donde dentro de un cajón secreto guardaba un pequeño tesoro: una foto ajada y de reducidas dimensiones de un sonriente rubio.
Naruto…- suspiró. -¿Qué debería hacer?…
Aun sabiendo que era un amor imposible, una parte de ella aun guardaba un rescoldo de ternura para su amigo de dorados cabellos, sin embargo tenía que reconocer que nunca había sentido nada parecido a lo experimentado un rato antes en los brazos de Neji. ¿Sería siempre así cuando te besan?, se preguntó tocando apenas con la yema de los dedos sus labios. No lo sabía. Nunca antes la habían besado, pero dudada de que pudiese volver a experimentar algo parecido con otra persona.
De todas formas, no tenía sentido pensar mas en eso. ¿Qué futuro tendría una hipotética relación entre ellos?… No podía ignorar que ella prácticamente iba a ser "subastada", pensó con asco, y que poco o nada se podría hacer ya al respecto.
Sus ojos se posaron en un pajarillo que se posó en el alfeizar de la ventana trinando alegremente. Con una triste sonrisa comprendió que Neji tendría que aceptarlo y olvidarla, para después entregar su corazón a otra mujer que pudiese corresponderle. Apenas tuvo ese pensamiento una profunda desazón la embargó haciéndola sentir terriblemente desgraciada.
Fin del capítulo 8.
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Bueno espero que os haya gustado. Sabéis que voy lenta pero segura. Como ya he dicho en interminables ocasiones, nunca dejo una historia sin terminar. Lo que ocurre es que he cometido el error de llevar varios fics a la vez y entre el poco tiempo que he tenido y el tener que actualizar otras historias, hacen que me demore mas de la cuenta. De todas formas espero no tardar tanto la próxima vez.
Tambien quiero daros las gracias por vuestra infinita paciencia y por los comentarios que me dejáis. Ya sabéis que vuestros reviews son el mejor aliciente para los escritores de fics, por lo que os pido que esa buena costumbre la dejéis nunca…
Finalmente paso a agradeceros personalmente y a contestar a algunos reviews:
SweetHyuuga: Siento muchísimo no haber actualizado antes, pero te prometo que no te dejaré tanto tiempo con la intriga. Gracias por tus amables palabras.
Suki Tenshino: Me alegra que te guste tanto mi historia. Espero seguir contando con tu apoyo para el resto del fic.
Maranine Scual: Es un placer para mi tambien el saludarte. No te arrepientas de no haber leído antes mi historia, así al menos la leíste toda seguida y te enteraste mejor de la trama. Respecto a lo que dices sobre la visión que ambas tenemos de Neji y de Hiashi pues me complace saberlo. Sobre todo con Hiashi. Muchos lo tienen por una especie de déspota sin sentimientos, pero yo prefiero verlo como un hombre obligado por las circunstancias pero que a pesar de ello, ama a sus hijas. …y sí, ¡ya se besaron! A partir de ahora, veremos a dónde les llevará todo esto…
Suki Tenshino: gracias a ti tambien por tus comentarios. Espero que esta nueva actualización sea de tu gusto. Un saludo.
tsukinousagi2008: al igual que al resto, te agradezco enormemente tus palabras. Es una gran satisfacción saber que os gusta lo que escribo.
Claressa: Tienes razón, esas hormonas van a volver loco a Neji..¡Pero que le vamos a hacer, el chico está enamorado!…muchas gracias por tu review. Espero seguir viéndote por aquí.
StEpHyGrOcK3107: hola, me alegro de verte por aquí. Se que eres de mis incondicionales y me da mucho gusto ver tus comentarios. Siento haberos hecho esperar tanto en esta ocasión, pero como ya habrás leído, el siguiente capítulo llegará mas pronto esta vez.
Hinoiri-chan: bueno como puedes ver no he abandonado la historia, aunque comprendo que quizás hayáis llegado a pensarlo. Espero al menos que la demora haya valido la pena. Gracias por tus comentarios.
Inuneanne. Ja, ja…no te cortes el dedito. Tienes razón, es Hiroto. No lo he dicho expresamente en este capítulo pero lo he dejado entrever. Mas adelante sabremos cómo piensa utilizar esa información….
viicoviic: Bien, aquí tienes la continuación. Espero que te guste y muchas gracias por tu review.
Ya solo me queda despedirme y dar tambien las gracias a todos aquellos qué, aunque no hayan dejado ningún comentario, han dedicado parte de su tiempo a leer mi historia. Muchísimas gracias.
Besos, Fern25
