Día normal

Trece años después…

Se despertó a causa de los débiles rayos de luz que entraban por su ventana. Le daba pereza levantarse, más que nada porque era Lunes y debía volver a sus clases. Volvió a cerrar los ojos y se tapó entera con la colcha. Aquella noche había refrescado y no era para menos ya que se encontraban a mediados de Febrero. El sueño la fue venciendo de nuevo hasta que escuchó unos suaves golpes en su puerta, y a continuación como esta se abría.

-Buenos días señorita Alice-a continuación notó como la destapaban y sintió el frío por todo su cuerpo.

-Buenos días Amy…-le contestó sarcásticamente echándole una mirada envenenada a la mujer que se encontraba delante de ella, mientras se sentaba en la cama.

-Vamos, cada mañana hace lo mismo. Ya tiene el desayuno preparado y si no baja rápido se le enfriará.

Aún tenía que ducharse así que terminaría frío igual.

Se levantó a regañadientes y se dirigió a su cuarto de baño con Amy pisándole los talones. Esta se puso a prepararle el baño de agua caliente y mientras esperaba, Alice se puso delante el espejo observando su figura. No tenía nada en contra de su cuerpo, lo único que le molestaba era ser tan bajita. En lo que a estatura se refería, parecía una niña de once años en vez de una de diecisiete. Aunque sus facciones revelaban claramente que no tenía once años. Estaba ensimismada mirándose al espejo cuando Amy la sacó de sus pensamientos.

-Vamos, métase en el agua, no sé que tiene que mirarse tanto al espejo si ya sabe lo bonita que es.

-¿Tú crees?-le preguntó a Amy.

-Me hace esa pregunta casi cada día, de modo que ya conoce la respuesta.

-Si, pero tú lo dices porqué me conoces desde siempre.

-Si le hace esa pregunta a cualquier persona que no la conozca, también se lo diría, y ahora déjese de tonterías y métase en la bañera.

Alice se desvistió y le hizo caso a Amy. Sintió un gran alivio al notar el agua caliente mojar su piel, realmente hacía mucho frío.

Cuando salió, se tapó con una toalla y se dispuso a arreglarse el cabello. Hacía poco que se lo había cortado y cada vez que recordaba la cara de su madre al ver lo que se había hecho, le entraban ganas de reír estrepitosamente. A ella también le había dado pena cortárselo, ya que lo tenía largo desde pequeña pero necesitaba demostrarle a su madre que no haría siempre lo que ella quisiera. Había sido un momento de rebeldía, como lo había llamado Amy. De todos modos tampoco le quedaba mal y mientras a ella le gustara, poco le importaba la opinión de los demás.

Se vistió, salió de su habitación y bajó las escaleras con prisa. Se había entretenido bastante con su pelo y aún tenía que desayunar. Se encontró a su madre en la mesa, ella ya había terminado su desayuno.

-Buenos días mamá-la saludó mientras se sentaba a su lado y empezaba a untar mermelada en un trozo de pan.

-Buenos días-le dijo secamente. El tono de su voz dejaba claro que no estaba de humor para mantener una conversación.

-¿Cuándo volverá papá?

-Tal vez mañana o pasado, no estoy segura. Y ahora desayuna que llegaremos tarde.

Su padre casi siempre estaba de viaje comprando empresas. La academia a la que acudía, la New Orleans Dance and music Academy, era de él, y por supuesto su madre trabajaba allí como profesora de ballet.

Alice terminó de desayunar a toda prisa y corrió hacia su habitación para coger su bolsa, donde llevaba las zapatillas y la ropa que utilizaba para sus clases de ballet.


Hii!

¿Cómo estáis? Espero que todo bien.

Como véis este capitulo es introductorio, en el próximo ya empieza lo que es la trama.

Espero que os haya gustado el capi y que me dejéis muchos reviews!!! Por cierto, gracias a las tres personas que me dejaron uno ayer, sois geniales!!^^ (mañana os los contesto porque hoy no tengo tiempo =C)

Hasta mañana!=)