Tristeza
Al día siguiente Amy fue a despertar a Alice. Tocó con los nudillos a la puerta pero nadie contestó. Entró en la habitación y vio a Alice durmiendo profundamente. Tenía los ojos rojos, como si hubiera estado llorando toda la noche. Se acercó a ella y la zarandeó suavemente. Alice se removió pero no se despertó.
-Señorita, Jasper está al teléfono-le dijo.
Al oír eso, Alice abrió los ojos de golpe y saltó de la cama. Ni siquiera se molestó en ponerse las zapatillas. Bajó corriendo las escaleras hasta el estudio de su padre y una vez que estuvo allí, se abalanzó sobre el teléfono.
-Hola Jazz-lo saludó aún con la voz pastosa.
-Buenos días, me temo que te he despertado.
-No importa, para una vez que me llamas-le dijo ella.
-Si, es que me gustaría verte esta tarde. ¿Te parece bien?
-Claro-en aquel momento recordó que tenían que hablar sobre la carta que había recibido el día anterior.
-¿Quieres que te pase a buscar a tu casa sobre las cinco?-le preguntó él.
-No, es que tengo que ir a comprar con mi madre. Mejor voy yo a tu casa a las cinco y media.
-Yo estaré en casa de mi abuela, si quieres te espero allí.
-Está bien.
-Pues a las cinco y media en casa de mi abuela, entonces.
De acuerdo.
-Hasta luego, Alice. Te quiero.
-Y yo-le dijo sonriendo. Colgó el teléfono y se sentó en el escritorio de su padre. A los pocos minutos, su madre entró en el estudio.
-¿Recuerdas que esta tarde tienes que venir conmigo de compras?-le preguntó a Alice.
Ella asintió sin dejar de mirar al suelo.
Su madre salió del estudio dejándola sola con sus pensamientos.
Por la tarde, acompañó a su madre al centro de la ciudad para comprar ropa, zapatos y algún que otro bolso. A las cinco y media le dio la dirección de la casa de la abuela de Jasper al chófer para que la llevara. Se extrañó mucho de que su madre no se quejara cuando le dijo a dónde iba.
Al bajar del coche, escuchó la voz de su madre.
-¿Se lo dirás ahora?-le preguntó con una sonrisa algo maliciosa.
Alice asintió y cerró la puerta del coche. Fue hasta la puerta y dio unos cuantos golpes con los nudillos. En menos de cinco segundos la puerta se abrió dejando ver a un Jasper sonriente, pero le cambió la cara cuando vio la expresión de Alice.
-Hola-le dijo ella sin mucho ánimo.
-¿Qué pasa?-le preguntó él preocupado.
-Tengo que decirte algo…-le dijo Alice.
Él la invitó a entrar, si debían hablar era mejor que lo hicieran dentro.
Se sentaron en un sofá, tapado con una sabana blanca.
-¿Qué es?-le preguntó él visiblemente preocupado y algo nervioso.
-Verás…ayer recibí una carta del Juilliard School. Me han aceptado para el curso que viene-le dijo ella con un hilo de voz, mirando el suelo.
-¡Pero eso es genial, Alice!-le contestó él alegrándose.
-No, no lo es.
-Claro que si.
-Jasper, tendría que irme a Nueva York y tendríamos que separarnos y yo no quiero separarme de ti-le dijo ella.
Él puso cara de enfermo al oír aquello. Sabía que era su sueño, pero el simple hecho de pensar en separarse de Alice hacía que le entraran ganas de vomitar. -Pero…-empezó a decir Jasper.
-No, me quedaré aquí y continuaré en la New Orleans Dance and music Academy, de ese modo estaremos juntos. Aún soy joven, puedo tener muchas oportunidades como esta.
-Alice, no puedes hacer eso-dijo finalmente Jasper.
-¿Por qué?-le preguntó ella sorprendida.
-Escucha, un día me dijiste que querías ir a una escuela de Nueva York, y ahora tienes la oportunidad, no puedes desaprovecharla.
-¿Me estás diciendo que me vaya?-le preguntó Alice con expresión de dolor en su rostro.
-No, te estoy diciendo que debes hacer realidad tus sueños, y que no debes desaprovechar la oportunidad que se te está dando solo por que no quieres que nos separemos.
-Pero…ahora…-empezó a decir ella.
-Escúchame Alice, yo tampoco quiero que nos separemos, pero debes ir a Nueva York para convertirte en una gran bailarina. Ese es tu sueño ¿recuerdas? Me sentiría fatal si te quedaras aquí y hubieras desaprovechado esa gran oportunidad.
Mientras le decía eso, empezaron a brotar lágrimas de los ojos de Alice. En parte tenía razón, pero no quería separarse de él ahora que estaban tan bien.
-¿Cuánto tiempo tendrías que estar allí?-preguntó él finalmente.
-No lo sé…supongo que unos cuantos años…nos iremos en agosto, para estar allí instalados en septiembre.
-Me alegraría mucho que lo hicieras Alice-le dijo Jasper.
-¿Te alegrarías?-le preguntó ella sin poder contener más las lágrimas.
-Claro que no-aceptó él finalmente-¿Cómo quieres que me alegre? Te vas a una ciudad que está en la otra punta del país durante unos cuantos años y no nos veremos durante todo ese tiempo, no sé que haré sin ti Alice. Pero tampoco quiero que te quedes aquí sabiendo que te espera algo mejor allí-le contestó él agachando la cabeza intentando reprimir las lágrimas.
Alice lo abrazó con fuerza.
Estuvieron bastante rato abrazados sin decirse nada, seguramente pensando en lo que se les vendría encima ahora que debían separarse por tanto tiempo.
Ya había anochecido, los dos se encontraban tumbados en el sofá. Jasper fue el primero en hablar.
-¿Te llevo a casa?
Alice solo asintió.
Se subieron los dos a la camioneta sin decirse nada. En el trayecto, Alice miraba por la ventanilla sin ver realmente el paisaje.
Finalmente llegaron a casa de Alice.
-Escucha, aún nos queda un mes para estar juntos, lo aprovecharemos ¿de acuerdo? Pienso pasar todo el tiempo que pueda contigo-le dijo intentando animarla, y en el fondo, intentando animarse él también.
-¿Y cuando llegue agosto?-le preguntó ella con una gran tristeza en su mirada.
-Pues…te abrazaré, te besaré, te desearé toda la suerte del mundo…y te dejaré marchar-le dijo él sinceramente.
Alice suspiró.
-Dicho así parece muy fácil.
-Pues no lo es, créeme-le dijo él sonriendo a su pesar.
-¿Nos vemos mañana?-le preguntó Alice para cambiar de tema.
.Claro, nos veremos todos los días.
-Hasta mañana Jazz-se despidió Alice, le dio un beso en los labios y se bajó de la camioneta.
Había intentado ser fuerte delante de Jasper, y había intentado no llorar durante todo el trayecto, pero ahora que se había marchado, no había razón por la cual esconder las lágrimas.
Ains que penita :'( pero bueno, que le vamos a hacer.
Espero que os haya gustado el capi!=)
elianna cullen: pues si, a veces las buenas noticias llegan cuando uno menos quiere y de golpe se vuelven malas noticias =S Gracias por pasarte!! Besos:)
NatsuAlice-Quirky: Juu...si sera bueno que un escritor sea capaz de transmitir esos sentimientos pero yo no quiero teneros llorando a todas! xD Espero que no llores mas (aunque sinceramente, a medida que escibia este capi, yo tambien lloraba T_T) Gracias por todo!! Y x cierto, tu fic es una pasada, me tienes super enganchada! Y ahora mas sabiendo que viene el trozo de Jazz! jejejeje Kisses!!^^
Serena Princesita Hale: Pues respecto a tu pregunta, Alice no sabia nada de la carta. Ella solo sabia que su madre habia enviado una carta a la academia para que la aceptaran, y luego es cuando le llega la carta de aceptacion. Espero haber resuelto tu duda! Gracas por todo!:) Besos!!
ALICE CULLEN -LUISA-: Si, tu tiempo es corto y el mio esta empezando a serlo xD entre las clases, el resfriado y todo ya empiezo a estresarme, pero intentare estar x aqui siempre que pueda! Gracias y muchos besitos!=)
Hasta mañana!^^
PD: Para las que leeis tambien mi otra historia "El protector", lo mas seguro es que actualice mañana o pasado porque aun no tengo escrito el ultimo capitulo y tengo que estudiar y hacer deberes. Intentare subirlo mañana, pero si no pasado sin falta;)
