¿Amigo?

Cinco años después…

La nueva década llegó sin prisas.

Alice había dejado la academia como alumna, para volver como profesora. Enseñaba a las niñas de siete u ocho años a bailar ballet. Realmente le encantaba su profesión. De vez en cuando la llamaban para que hiciera alguna representación suficientemente importante, por lo que era bastante reconocida en Nueva York.

Algunos días salía a cenar con las amigas de la academia, pero aquello no ocurría demasiado a menudo, más que nada porque no lograba encajar con ellas.

Había madurado físicamente, había crecido unos centímetros y se había dejado crecer el cabello, pero no demasiado. Finalmente se había desarrollado corporalmente como es debido. Su madre estaba histérica porque aún no había conocido a ningún hombre que le gustara como tal. Estaba empeñada en casarla cuanto antes, pero Alice se lo tomaba con calma. Muchos hombres la habían invitado a cenar con ellos después de las representaciones, pero ella siempre se negaba educadamente. No tenía ganas de estar con nadie, más que nada porque aún no había olvidado a Jasper, aunque no quisiera admitirlo. Siempre que se acordaba de él, intentaba meterse en la cabeza que lo hacía de manera amistosa, que lo que un día hubo entre ellos terminó para siempre, pero en el fondo sabía que no era así y se desesperaba.

Un día, al llegar a casa después de sus clases se encontró con que su madre había organizado algo, y por lo que parecía era algo importante ya que todos iban demasiado bien vestidos.

-¿Qué pasa aquí?-preguntó cuando entró en la casa.

-Vamos, sube a cambiarte que esta noche tenemos una cena muy importante-le dijo su madre.

-¿Una cena?-preguntó ella extrañada-¿viene algún amigo de papá o algo así?

-No, nada de eso. Será algo mucho más entretenido.

Alice la miró con la duda pintada en su rostro.

-Verás hija, he invitado a Bryan Cooper a cenar.

Alice frunció el ceño. Le sonaba muchísimo el nombre, pero en ese momento no sabía decir quién era. De repente le vino a la cabeza. No podía ser quien ella pensaba que era.

-¿No será…?-empezó Alice.

-Si, hija. Trabaja también en la academia, dando clases de violín a los niños.

No podía creer lo que le decía su madre.

-¿Por qué lo has invitado? ¡Casi no lo conozco!

-¿Cómo que no? Un día me hablaste de él.

-¿Qué dices? Simplemente te dije que había cogido la baja porque se había enfermado, eso ni siquiera se considera que te haya hablado de él.

-A mí me dio la impresión de que era muy agradable y simpático.

-¿Y cómo es que lo conoces?

Su madre se removió inquieta. Parecía nerviosa.

-Ayer fui a la academia…y estuve hablando con él.

-¿Qué? ¿Se puede saber que le dijiste? ¿Por qué le invitaste a cenar?

-Ay, hija, no dramatices tanto. Sólo le dije que te gustaría conocerlo y que te haría gracia que viniera un día a cenar.

-No puedo creerlo ¡pero si yo no quiero nada con él!-gritó Alice exasperada.

-Lo sé, lo sé. Sólo quiero que lo conozcas, Alice. No puede ser tan malo.

-Si, seguro. Ahora pensará que estoy interesada en él o algo.

-Bueno…según lo que me dijo, él si está interesado en ti-farfulló la señora Brandon.

Alice le echó una mirada envenenada a su madre. Estaba tan empeñada en conseguirle un pretendiente, que sería capaz de vender su alma al diablo por ello.

-Vamos, ahora sube a cambiarte que no tardará en venir-le ordenó la señora Brandon.

Alice bufó y subió pesadamente las escaleras. Como si no tuviera nada más en que pensar, ahora tendría que aguantar a un pretendiente toda la noche por culpa de su querida madre. No tenía ganas de fingir que se alegraba de verlo. Si casi no lo conocía, solo había intercambiado con él las palabras justas y necesarias. Se metió en la bañera y se vistió con lo primero bonito que encontró en el armario. Estaba terminando de peinarse cuando escuchó la puerta de entrada. Ya había llegado. Era hora de plantarse una sonrisa en la cara y ser educada, aunque no tuviera ganas.

Alice bajó las escaleras nerviosa. No sabía cómo debía comportarse con él. Estaba de pie al lado de las escaleras de espaldas a ella, por lo que se apresuró a terminar de bajar las escaleras rápidamente.

-Hola, Bryan-le dijo acercándose a él mientras le sonreía.

Él era un joven de unos veintitrés años, moreno con el pelo corto. Tenía los ojos verdes y era bastante alto. Era un buen partido desde luego, pero Alice no estaba interesada en él, aunque no podía negar que le atraía físicamente.

-Vaya, hola Alice. Estás muy bonita-le dijo mientras se acercaba para darle un beso en la mejilla, gesto que incomodó un poco a Alice.

-Bueno, no hace falta que os presente, ¿verdad?-les preguntó la señora Brandon con cara de no haber roto jamás un plato.

-No, no hace falta-le contestó Alice sonriendo falsamente. Aún no había empezado ni la cena y ya tenía ganas de que terminara.

-En ese caso, vamos a cenar-habló el señor Brandon.

Se sentaron todos en la mesa, el señor Brandon en una punta, la señora Brandon a su lado, Bryan en el otro lado del señor Brandon y Alice al lado de su madre.

Mientras cenaban, hablaron de temas triviales, de la academia, de las anécdotas que le habían ocurrido a Bryan en sus clases y de las representaciones en las que participaba Alice ocasionalmente.

En un momento en el que todos reían, a Alice le vino a la mente aquella noche que Jasper fue a cenar a su casa por primera vez para conocer a sus padres. Recordaba perfectamente la cara de odio que su madre le dedicaba a Jasper cada vez que pensaba que nadie la veía y también recordaba lo feliz que se puso ella cuando vio que su padre lo aceptaba completamente sin importarle su estatus social.

No se dio cuenta de que se había quedado absorta mirando la nada, hasta que su madre la zarandeó suavemente.

-Alice ¿estás bien?-le preguntó.

-Si, si. Estoy bien-les dijo ella sonriéndoles a todos.

-Si no te encuentras bien, lo mejor será que subas a tu habitación-le dijo su padre.

-No, de veras, me encuentro perfectamente.

-Como prefieras. ¿Por qué no le enseñas el jardín a Bryan? Por la noche es magnífico salir y verlo todo iluminado-le dijo su madre.

-¿Te apetece?-le preguntó ella rogando interiormente que dijera que no.

-Muchísimo-aceptó él encantado, para la desgracia de Alice.

Se levantaron los dos de la mesa y Alice lo llevó hasta el jardín. Pasearon un rato hasta que encontraron un banco y se sentaron.

-Es realmente fantástico-le dijo Bryan.

-Si, aunque visto una vez, visto mil veces-le contestó Alice en tono tedioso.

-Veo que no te llevas demasiado bien con tu madre, si me permites la observación.

Alice se sorprendió al oír aquello.

-Sé que no te ha hecho mucha gracia que yo viniera a tu casa, más que nada porque casi no nos conocemos-continuó hablando-pero si te soy sincero, me gustaría mucho conocerte, Alice-le confesó él.

Ella se quedó sin habla. No sabía si aquello iba con segundas intenciones, esperaba que no.

-Me gustaría que fuéramos amigos-le dijo ella intentando salirse por la vía fácil.

-A mí también-aceptó él-aunque con el tiempo, tal vez podamos llegar a ser algo más-le insinuó.

-No sé…-intentó decirle Alice.

-¿Hay alguien más?-le preguntó Bryan.

-No, no hay nadie más-dijo con voz segura, aunque nada más pronunciar aquellas palabras, la imagen de Jasper se formó en su mente. Se maldijo interiormente por tener que recordarlo en aquellos momentos.

-¿Entonces? ¿No soy tu tipo, o…?

-No, no es eso, en absoluto. Simplemente es que no tengo ganas de estar con nadie, por ahora.

-Tú lo has dicho, por ahora. Tal vez, cuando me conozcas a fondo cambies de opinión.

-Tal vez-le dijo Alice intentando no darle demasiadas esperanzas. Se estaba cansando de aquella conversación.

-Bueno, creo que será mejor que entremos-le dijo él, viendo que, por lo menos, aquella noche no conseguiría nada.


Jejeje la señora Brandon no para...es mas pesada...que agonia de mujer...-__-'

Bueno, ya queda menos para que vuelva a aparecer Jazz^^ (exactamente no se cuantos capitulos, pero muy pocos)

Espero que os haya gustado el capi de hoy=)

NatsuAlice-Quirky: Digamos que Jazz no puede escribirle ninguna carta porque no tiene su direccion, eso no lo puse pero supuse que se entenderia...aunque bueno creo que en la version de Jazz si que lo explique...bueno la cuestion es esa, que el no puede escribirle ninguna carta (por eso todo es mas complicado) Espero que subas capi de tu fic pronto que ya tengo ganas de ver como sigue!!! Me tienes intrigada con lo que va a pasar...pero sere buena y esperare^^ Muchos besos guapa!=)

elianna cullen: Si...a mi me da mucha pena saber que el la echa muchisimo de menos y que tambien piensa que lo olvido porque cree que no le escribio ninguna carta...sniff...es que son tan adorables juntos que me da rabia hacerles eso...pero sino no tendria emocion! Muchas gracias por tus reviews!!! Besitos!:)

antuky: Si..yo mataria a la señora Brandon...pero es que sino iria descompensada esta historia con la de la version de Jazz...xD tendras que esperar para averiguar si Jazz dejara de estar libre por Alice o por otra... muchas gracias por tu review!! Besos=)

Hermsphadora Black: La señora Brandon es una vieja cruel...que asco de mujer...y opino igual del cartero. Y Jazz no puede escribirle a Alice porque no tiene su direccion (eso lo pone en la version de Jasper) auqneu creo que eso de las señales de humo estarian bien (me encanto esa idea! xD) Gracias por tu review! Besos=)

Hasta mañana^^