Capitulo VI: Una fiesta... inigualable

El amor es algo serio, complicado y hasta ciertas veces cruel y masoquista.

Bella POV

Salir tomada del brazo de Edward era simplemente irreal, ya mi mente estaba empezando a crear situaciones que posiblemente nunca se harán realidad, y ¿por qué?, simple, Edward siempre me vería como su mejor amiga y nada mas. Cuando llegamos al final del pasillo justo antes de bajar las escaleras que daban paso a la sala, convertida ahora en un gran y elegante salón de fiesta, nos encontramos con Alice y Emmett, que hacían una cómica pareja, debido a su diferente contextura. Me reí del asunto

- ¿De que te ríes? – me preguntó Edward sonriendo también

- Se ven muy cómicos – dije señalando con la cabeza a sus hermanos - ¿No le será difícil bailar a Alice con tu hermano? Digo, porque el le lleva unas cuantas cabezas – Edward se rió más duro y chocó su cabeza suavemente con la mía.

- No creo, Alice podría bailar con cualquiera -

- Seh – dije con desgano – otra cosa que nos hace polos opuesto a ella y a mi – dije sonriendo suavemente – yo no podría bailar con nadie

- Lo has hecho conmigo – dijo él suavemente – y lo volverás a hacer esta noche – me susurró al oído, haciendo que la parte de atrás del cuello se me erizara

- Uju – fue lo único que pude llegar a contestar

- Al fin llegaron! – dijo Alice dando saltitos – Te ves hermosa Bella – sonrió y yo le respondí el gesto

- También tu Alice... y... wow Emmett, nunca en mi vida pensé verte tan elegante – bromeé y el hizo un gesto simulando indignación

- ¿Qué has querido decir con eso, pequeña saltamontes? – dijo – has ofendido mi ego -

- Nada, Emm – dije riéndome

- Que eres un completo desastre siempre – le contestó Edward sonriendo de lado y alzando las cejas, Emmett le hizo una mueca

- Bien chicos – dijo la madre de Rose – mi niña ya está lista, viene con Jasper, creo que es hora de que vayan bajando – dicho esto bajó las escaleras

- Bien vamos – dijo Alice tomando del brazo a Emmett y bajando gracilmente las escaleras

- Vamos – me dijo Edward apretando un poco mas mi brazo – Tranquila, no te voy a dejar caer, si caes caemos los dos – dijo con una sonrisa a lo cual no tuve mas que sonreírle yo también.

Comenzamos a bajar y el salón estaba sencillamente hermoso, más que cuando llegamos en la tarde. Había flores blancas, amarillas y lavanda por todos lados, la pista estaba despejada y sólo había una tenue luz entre violeta y blanca alumbrándola. Alice y Emmett se pusieron de un lado de la escalera, mientras Edward y yo ocupamos el lado opuesto. En ese momento comenzó a sonar una suave melodía instrumental y la escalera se alumbró dando paso a Rosalie, quien estaba tomada del brazo de su hermano. Se veía hermosa, y al voltear pude darme cuenta de la cara de idiota que tenía Emmett viéndola, tuve que aguantarme el reírme.

Rose lucía radiante y llevaba una hermosa sonrisa en su rostro. Jasper se veía emocionado también, estaba muy elegante con su smoking negro con el fajín y el moño vinotinto, el cabello, rubio al igual que su hermana, completamente peinado y los ojos azules radiantes. Bajaron con paso seguro y elegante hasta encontrarse con su padre, quien la esperaba al final de la escalera con una rosa roja en la mano. Rosalie le sonrió aun más, si eso es posible, y él le depositó un beso en la frente, la tomó de la mano y en ese instante comenzó a sonar el "Vals de los 15 años".

Rosalie y su padre se movían con gracia sobrenatural por la pista, sonriendo y de vez en cuando su padre le besaba la mejilla. Se notaba lo orgulloso que estaba de su hija. En ese momento, Jasper se acercó a su hermana y su padre, puso una mano en el hombro de éste y le pidió permiso para bailar con Rose, le dio un fuerte abrazo y comenzaron a bailar. Todo estaba transcurriendo plácidamente y yo estaba con los ojos vidriosos deseando que, aunque yo no era de esas que soñaba con grandes fiestas ni nada por el estilo, alguna vez tuviera una fiesta tan hermosa como ésta.

Así pasó un tiempo, la festejada bailó con casi todos los invitados hombres que habían en la fiesta. Lo más cómico fue ver a un nervioso Emmett intentando bailar vals, daba vueltas equivocadas, pisaba a Rosalie, y esta le lanzaba miradas asesinas al tiempo que intentaba sonreír. Edward a mi lado escondía su cara detrás de mi cuelo y su cuerpo se estremecía de la risa, mientras yo le daba codazos en la costilla para que dejara de hacer eso, porque podía poner más nervioso a su hermano. La pieza terminó cuando por fin el pobre Emmett había agarrado bien el paso, el le sonrió a Rose y le besó el dorso de la mano. Lo siguiente fue la onda de felicitaciones, besos y abrazos de todos los invitados para Rosalie

Cando hubo pasado todo el alboroto nuestra amiga se acercó a donde estábamos sonriendo. Alice corrió y la abrazó con mucha fuerza y ambas dieron vueltas. Luego se acercó Emmett apenado y solo la abrazó y le dio un beso en la mejilla.

- Lo siento Rose – dijo mientras se pasaba la mano por la cabeza – de veras -

- No pasó nada Emmett – sonrió ella

Yo me acerqué y le di un fuerte abrazo mientras la felicitaba, para que después fuera el turno de Edward. Al rato diferentes chicas que estudiaban con ella y la comenzaron a felicitar y a charlar. También se acercaron Jessica, Taylor, Eric, Ben, Ángela y Mike, que estudiaban con nosotros, pero que igualmente Rose invitó, ya que los conocía y la mayoría le caían bien.

La música comenzó a sonar de nuevo y Rosalie tiró de Jasper para bailar, seguida por Alice quien iba dando saltitos con Ben, mientras Ángela quien era su novia, reía sin parar. Yo empecé a caminar hacia la mesa, hasta que alguien tomó mi muñeca, volteo y veo a un sonriente Emmett

- Vamos a bailar pequeña saltamontes – lo miré con fastidio

- Emmett yo no bailo – le dije lentamente, el me hizo un puchero que me dio risa – Anda a bailar con Ángela, que Alice le robó su pareja – el rodó los ojos y me dejó ir, llevándose a Ángela a la pista

- Anda Eddie, vamos a bailar – decía una insistente Jessica, yo sólo rodé los ojos

- Jessica, yo no bailo – lo miré alzando las cejas al tiempo que el me miraba rogándome que le salvara - ¿cierto Bella? – me preguntó, lo iba a hacer sufrir un rato, sonreí y el abrió sus ojos más.

- La verdad – dije riéndome, Edward empezó a negar con la cabeza rápidamente – es que no has podido escoger mejor pareja, Stanley – la chica tiró del brazo de Edward a la pista, no me hacía gracia el asunto, pero la cara de Edward lo valía un millón de veces.

Yo me le quedé viendo y el me articulo un "Te odio" con los labios cuando la chica le pasó los brazos por el cuello, mi ceño se frunció, mi broma no me salió como quería, porque en este mismo instante me estaba debatiendo entre salir y quitarle sus asquerosos brazos del cuello de él, o darme la vuelta e ignorarlos del todo. Suspiré y me di la vuelta, total, yo no era quien para hacerlo.

Me senté en la mesa mientras seguía viendo a mi tortura persona, Edward y Jessica bailando, a pesar de que él se mostraba incomodo me molestaba, "bien Isabella, tu misma lo lanzaste ahí" me dije mentalmente. Estaba jugando con la punta del mantel cuando sentí que alguien corrió la silla de mi lado

- Hola, Bella – me dijo Mike sonriendo

- Hola Mike – respondí igualmente

- Pensé que ibas a estar bailando – yo reí

- Yo no bailo Mike -

- Veo – dijo distraídamente – yo tampoco, aunque podría hacer una excepción – Ook, ¿Estaba intentando coquetearme o eran ideas mías?

- Hummm... – fue lo único que respondí y volví a mirar hacia la pista. Edward ahora se encontraba bailando con Alice, suspiré de alivio y sonreí

- Y entonces – Mike se aclaró la garganta - ¿bailamos?

- Mike, yo no bailo – le dije sinceramente – lo siento – el chico asintió y se quedó sin mas nada que decir

- La fiesta ha resultado muy buena – dijo después de un corto tiempo

- Si, no esperabas menos de Rosalie Hale, ¿cierto? – le conteste sonriendo, en cierto modo, me daba pena el chico

- Cierto – contestó animado – no esperaría menos de ella ni de los Cullen – yo reí afirmando con la cabeza – pero eso no tengo que decírtelo, siempre has estado ligada a ellos, en cierta forma -

- Si, siempre he estada ligada a ellos, en cierta forma – repetí sus palabras con una ligera sonrisa recordando todos los momentos que he pasado con ellos

- Especialmente con Edward – me dijo. Ok, eso si no me lo esperaba. ¿Tan obvia soy? No, no puede ser. Lo miré confundida

- Edward es mi mejor amigo – dije para los dos – sólo eso – terminé bajando la voz

- Si, solo eso – dijo con algo de desaprobación en su tono – Voy por algo de tomar, ¿quieres algo?-

- No gracias, ahora no – se levantó y se fue. Yo volví a mi juego anterior con el borde del mantel, clavando mi vista en este y pensando en lo que había dicho Mike de Edward.

Tenía toda mi vida conociéndolo, a él y a toda su familia, habíamos sido amigos desde siempre, nadie me conoce mejor que él y yo creo conocerlo bastante bien. Sabía que era un chico dulce, dedicado, inteligente, sensible, algunas veces bromista, educado, culto a pesar de su edad, guapo, y parecía comprender mejor a la gente, como si fuera capaz de leer sus pensamientos, es el chico perfecto para cualquier joven, y sólo tenía casi 15 años, cuando sea mayor será todo un rompecorazones, corrijo, ya lo es. Suspiré y yo, la simple y común Isabella, su mejor amiga, su confidente, su compañera de juegos y travesuras, estaba locamente enamorada de él. Volví a suspirar.

- Suspiras por Mike – dijo una voz a mi lado, que me hizo sobresaltar

- No seas idiota, Edward – le respondí y el soltó una carcajada suave

- Solo pregunto, como lo vi hace rato sentado contigo, charlando amenamente – eran ideas mías o la voz de Edward tenía un toque de molestia, sacudí mi cabeza

- Solo hablábamos y me negaba a bailar con el – Edward sonrió

- Me lo negarías a mi – preguntó viéndome fijamente – Me lo debes por lo que me hiciste con Jessica – dijo serio

- Vamos Edward, sólo fue una broma -

- Una de muy mal gusto, por cierto – yo reí, si mal gusto, para los dos, pensé

- Ok, ok, ¿Qué puedo hacer para compensarte? – "demonios"... Edward sonrió, se levanto, estiró la mano hacia mí y se inclinó suavemente

- Baila conmigo – dijo firme y claramente, yo suspiré derrotada y el sonrió aun mas, si eso era posible.

- Bien – mascullé, le tomé la mano y me levanté

Gracias al cielo la música había cambiado a una balada, bueno, no se si eso era bueno o no para mi salud mental, balada igual a bailar pegados, definitivamente la vida estaba jugando en mi contra desde que me di cuenta que me gustaba mi mejor amigo, o era que ahora veía todo de otra perspectiva.

You're in my arms
And all the world is calm
The music playing on for only two
So close together
And when I'm with you
So close to feeling alive

La música sonando, Edward me dio una vuelta y pasó su mano por mi cintura, tomando la otra y poniéndola sobre la mía, para luego dirigirla hacia su hombro, para empezarse a mover lentamente

A life goes by
Romantic dreams must die
So I bid mine goodbye and never knew
So close was waiting, waiting here with you
And now forever I know
All that I want is to hold you
So close

Señores, esto para mi, era estar en el mismísimo cielo, con mis manos en los hombros de Edward, las suyas en mi cintura y la suave música, era como si lo demás hubiera desaparecido. Levanté la vista y Edward tenía una hermosa sonrisa y me estaba viendo fijamente, le sonreí de vuelta.

So close to reaching that famous happy ending
Almost believing this one's not pretend
And now you're beside me and look how far we've come
So far, we are, so close

Suspiré y Edward me apretó un poco más. Dejé reposar mi cabeza sobre su pecho, su olor era sencillamente único, dulce y varonil, fuerte y atrayente. Respiré un poco más hondo. Sentí que el apoyaba su mejilla en mi cabeza mientras seguíamos bailando al compás de la música.

How could I face the faceless days
If I should lose you now?
We're so close
To reaching that famous happy ending
Almost believing this one's not pretend
Let's go on, on dreaming for we know we are
So close
So close
And still so far

La música acabó y yo salí de mi ensoñación. Edward me dio una última vuelta y al final tomó mis manos y las besó.

- No estuvo tan mal, ¿cierto? – preguntó suavemente

- No – coincidí, apenas pudiendo hablar – para nada – el se rió.

Terminamos y nos fuimos a sentar de nuevo. Bueno, Edward fue por algo de tomar y yo a sentarme. Busqué con la mirada a los chicos y sólo distinguí a Rosalie a lo lejos, hablando con la gente de una mesa. ¿Dónde se habrán metido los demás?

Emmett POV

Oh por Dios, quien lo iba a creer, yo Emmett Cullen, el chico listo, bromista, intimidante la mayoría de las veces, estoy nervioso y muy nervioso. En el mundo entero existe una sola persona capaz de hacerme sentir con el más mínimo ratoncito de biblioteca, chiquitito y acobardado. No, no es mi madre, ni siquiera la atemorizante duendecillo de mi hermana. No. La única persona que puede hacerme caer completamente de rodillas, bajar el cielo o subirle a buscar una estrella si así lo desea se encuentra en el salón de su casa, luciendo un hermoso vestido color crema, con hermosas ondas rubias recogidas en un elegante peinado. Si, es ella, Rosalie Hale. ¿Quién iba a pensar que ese ángel podría tener tanto poder sobre mí?. Respiré hondo una vez más.

- Ok basta Emmett Cullen – dijo Alice – me estás mareando

Paré en seco de dar vueltas y caminar de un lado a otro en la habitación en la que estaba con mi hermana y con Jasper, quien estaba recostado en la pared con los brazos y con una estúpida sonrisa en su cara, ya quiero verlo a él cuando se enamore.

- Y ¿si no sale bien? - pregunté

- No va a salir mal, Emmett – exclamó mi hermana – DIOS! -

- ¿Cuándo llegará? – pregunté por enésima vez

- En aproximadamente – Jasper vio su reloj – media hora, tranquilo – contestó calmadamente, el siempre está calmado ¿COMO?

- Tranquilo, tranquilo – espeté moviendo mis manos hacia delante. Alice y Jasper soltaron una risita.

Como a la media hora, que se me hizo la media hora mas larga de mi vida. Cuando se acercaron para decirnos que todo estaba listo sentí desfallecer. Mi cabeza daba vueltas y mi mente estaba en blanco. "Perfecto" pensé "justo ahora se me va a olvidar todo". Respiré hondo una vez mas y miré a mis "cómplices", y vaya ayuda, Jasper estaba con la mano en la boca para no soltar la carcajada y Alice estaba con la cara escondida detrás de él, con su pequeño cuerpecito temblando de la risa. Bravo, lo que faltaba.

- Anda, vamos, es hora – me dijo Alice después de respirar varias veces para no echarse a reír en mi cara. Yo asentí.

Salimos y todo estaba como si nada estuviera pasando. "Idiota, se supone que nada esta pasando" me dijo mi conciencia. Caminamos hasta la tarima donde estaba el grupo que ha estado tocando en vivo durante toda la noche y tomé el micrófono. Me aclaré la garganta una vez y tomé aire.

- Bue... – me volví a aclarar la garganta – Buenas noches a todos – el público empezó a prestarme atención y Alice y Bella ya traían a Rose hasta la parte de frente al escenario – Rose, quería darte algo especial para tu cumpleaños y la verdad no sabía que – me reí y ella sonrió – quería darte algo que estuviera a tu altura y – reí frunciendo el ceño – no lo conseguí – suspiré – Bien... y también quería aprovechar el momento para decirte que eres una persona muy especial, una chica lista, inteligente, glamorosa y muy muy hermosa – ella me veía atentamente con una angelical sonrisa en su angelical rostro – y bueno, creo que nuestro invitado especial para esta noche, podrá decirte todo lo que siento en su canción – me aparté un poco dejando paso a un joven de cabellos rubios castaños – Rosalie, mi regalo es Axel Fernando para ti ... o bueno, el no, sus canciones, entiendes no? – terminé nervioso haciendo que ella soltara una risita. La música empezó a sonar suavemente.

Estoy enamorado de tu voz y tu ternura

Tu eres mi color, mí poesía y mi música

Estoy enamorado de tu mirada tan profunda

Que se mete en mi alma, la eleva y me inunda

Estoy enamorado de tu vientre y de tu ombligo

De tus manos, tu lengua y hasta tus oídos

Estoy enamorado de tu piel tan transparente

Y de tu boca directa que me habla de frente

Y nunca dejarás, de mi boca escuchar, decir que...

Algunas chicas gritaron, otras aplaudieron, otras suspiraron, Rosalie estaba concentrada en la canción, sonriendo levemente con cada palabra y lanzándome miradas que tenían un dejo de sorpresa, emoción, nervios y amor. Yo me acerqué lentamente y le tendí la mano, la cual acepto sin vacilar, la llevé al centro del escenario y pasé mi mano por su cintura

Yo quiero ser tu amor por siempre

Yo quiero ser tu amor por siempre

Yo quiero ser tu amor por siempre

Por siempre, por siempre

Sé mi amor, por favor, por siempre...

Comenzamos a bailar lentamente, al ritmo de la música, ella no despegó sus ojos azul cielo de mí, y yo empecé a cantarle la canción pasito, sólo a ella.

Estoy enamorado de tus besos mariposa

De tus logros, tus sueños, de todo lo que tocas

Estoy enamorado de las cosas que no veo

Tus secretos, tu historia, lo que guardas dentro

Y nunca dejarás, de mi boca escuchar, decir que...

Miré a mí alrededor y todos sonreían. Alice estaba dando saltitos con las manos pegadas a la boca, hasta que Jasper puso sus manos sobre los hombros de ella para que dejara de vibrar. Bella y Edward estaban parados justo al lado de los padres de Rosalie, y me di cuenta que su madre estaba a punto de llorar y su papá, para mi sorpresa, tenía una sonrisa en su cara. Mis padres estaban abrazados y sonriendo. Volví mi atención hacia el ángel que tenía entre mis brazos y la apreté un poco más hacia mí

Yo quiero ser tu amor por siempre

Yo quiero ser tu amor por siempre

Yo quiero ser tu amor por siempre

Por siempre, por siempre

Sé mi amor, por favor, por siempre...

Alice tenía razón nada salió mal. Acerque mi cara a su oído y le pregunté

- Rosalie ¿Quieres ser mi novia? - ella se apartó un poco de mi, con sus manos aun en mi cuello, sonriendo

- Ya pensaba que no me lo ibas a preguntar nunca -

- Eso ¿Qué quiere decir? – pregunté dudoso, temiendo que ella sólo jugara conmigo, aunque no esa no era Rosalie, no la que yo conocía

- Que por supuesto que si, tonto – me dijo riendo, yo reí aún más y me acerque y le di un corto beso en los labios

...Tu amor...por siempre...

La gente estalló en aplausos y ella volteó riendo y sonrojada, tomando mi mano. Luego se volteó de nuevo y me miró fijamente

- Gracias – me dijo dándome otro beso, y yo, era el hombre más afortunado del mundo.

Después de darle las gracias al cantante y él desearle un muy feliz cumpleaños a Rosalie, se retiró y la fiesta continuó. Rosalie y yo salimos al jardín de la casa, tomados de la mano. Rosalie dio la vuelta y me encaró con una sonrisa

- Emmett Cullen, no conocía esa parte de ti -

- No todo el mundo saca mi buen lado – le dije acercándola a mí - ¿Te gusto?

- Me encantó, y lo sabes -

- Me alegro – sonreí – ahora si voy a terminar de ser la envidia de todo Forks High School, respetable, intimidante y con la mas hermosas de las estudiantes a mi lado -

- No cambias, Emmett – me dijo ella riéndose

- No, la verdad no, y me amas como soy – dije con suficiencia

- No puedo negarlo – me dijo con fingida indignación

La abracé y respiré su aroma floral. Ella pasó sus manos por mi cintura y apoyó su cabeza en mi pecho. Ahora si todo era perfecto para mí. Miré al cielo y di las gracias, por todo. Le besé el cabello y ella sonrió.

- Te amo, princesa – le dije al oído

- Yo también te amo, osito – me dio risa el apodo, de otra no me hubiera gustado, pero de sus labios, como que no sonaba tan mal.