Ay quiero pedirles mil disculpa por tan grande retraso en mis publicaciones, tengo dos excusas, aunque no valgan mucho jeje

Empece a trabajar y bueno, mi vida social se ha consumido un poco, pero al fin estoy ejerciendo mi profesion!!

Estuve por mas de una semana sin Internet en mi casa, se me había dañado el router de la conexión inalambrica!

Pero aquí está otro cap de esta historia. Nos vemos luego y gracias por el apoyo

Capitulo VII: Nuevos descubrimientos, nuevas sensaciones

El amor es algo serio, complicado y hasta ciertas veces cruel y masoquista.

Edward POV

Ya mi mente había entendido todas las cosas que me pasaban. Yo estaba enamorado de Isabella Swan. ¿Cómo no había caído en cuenta?, toda ella me ha atraído desde hace muchísimo tiempo, pero yo no quería aceptarlo. Pienso en ella día y noche, siempre está metida en mi cabeza resonando como una gotera de una llave mal cerrada, todo lo que hago o pienso por una u otra razón siempre está relacionado con ella, lo hago pensando en ella, me hace recordar a ella. Que descubrimiento tan verdadero ha hecho mi mente, y pensar que todo se lo debo al idiota de Mike Newton.

Doy una nueva vuelta en la cama, estiro la mano y alcanzo mi teléfono para ver la hora, son las 3:15 de la mañana, suspiro dejándome caer nuevamente sobre la almohada, intentando en vano dormir. Mi nuevo descubrimiento me tiene eufórico, ansioso y nervioso. Si nervioso, porque para bien o para mal, Bella es mi mejor amiga, mi confidente, mi todo, desde que tenemos uso de razón, y ahora esto, ahora me doy cuenta que no la veo como sólo mi amiga, no, sino como algo más. Suspiro frustrado y me coloco la almohada sobre la cabeza.

Respiro pausadamente y me pongo a recordar el momento en que mi corazón me dijo "Idiota, ella es algo mas, o no te das cuenta que te estás muriendo de celos?"

Flashback

Luego de que Rose bailó el vals con la mayoría de los invitados hombres que había en la fiesta, la música cambió a un ritmo más movido y todos se fueron felices hacia la pista. Emmett intentó sacar a bailar a Bella, la cual, obviamente se negó, mi intención era quedarme a hacerle compañía, nada más deseaba yo en ese momento, hasta que la estridente voz de Jessica Stanley lo arruinó todo.

- Anda Eddie, vamos a bailar – decía insistentemente Jessica, ¿Por qué Dios me tiene que dar este castigo?, vi que Bella rodaba sus ojos, he ahí mi salvación.

- Jessica, yo no bailo – miré a Bella, rogándole con la vista, que me salvara de esto, ella alzó las cejas - ¿cierto Bella? – pregunté, ella me sonrió y eso no me daba buena espina, abrí mis ojos al máximo, presintiendo lo peor por parte de mi "querida y amada mejor amiga"

- La verdad – dijo riéndose, a lo cual le empecé a negar fuertemente con la cabeza, en señal de que no abriera la boca más que para ayudarme es que no has podido escoger mejor pareja, Stanley – cerré los ojos resignado mientras Jessica me halaba del brazo hacia la pista. "Esto lo vas a pagar caro, Bella Swan" pensé.

Bella se me quedó viendo fijamente y yo le dije moviendo los labios un "Te Odio", al tiempo que Jessica pasaba sus brazos alrededor de mi cuello, ella frunció el ceño, luego suspiró y se fue a sentar. Si supiera que lo que más deseaba yo en ese momento era que sus brazos fueran los que estuvieran entorno a mi cuello, la miré por unos segundos más.

Ella se puso a jugar con la punta del mantel de la mesa distraídamente, se veía hermosa. Jessica me hablaba de no se que cosa, su sola voz me hacía doler la cabeza. Gracias a Dios mi adorada hermana me salvó de los brazos de esa chica, estaba a punto de explotar y alejarla no tan caballerosamente de mi. Le sonreí a Alice cuando empezamos a bailar, ella rió divertida. Volví a mirar en dirección a Bella, y lo que vi hizo que mi estómago se contrajera.

Junto a mi Bella estaba el baboso de Mike Newton, ese chico verdaderamente me hacía peder los estribos, suspiré profundo. Estaban hablando, ella reía de vez en cuando. Él le dijo algo, ella negó suavemente y luego miró de nuevo hacia mi dirección al tiempo que Newton se retiraba. Volví a suspirar, pero esta vez de alivio.

Bella se quedó pensativa, se veía distraída. Le dije a Alice que ya no quería seguir bailando y me dijo que no había problema, le di un beso en la mejilla y en seguida se fue hacia los brazos de Jasper, esos dos si que se traen algo. Me acerqué lentamente hacia mí mejor amiga, sin que me escuchara, justo cuando suspiró, mi corazón se detuvo. ¿Estaba suspirando por Mike? No, de ninguna manera, eso no podía ser, ¿o si?.

- Suspiras por Mike – le dije suavemente, haciéndola sobresaltarse un poco

- No seas idiota, Edward – me respondió con una suave carcajada, haciéndome reír a mi también aliviado, lo confieso

- Solopregunto, como lo vi hace rato sentado contigo, charlando amenamente – le dije sin poder evitar que me salieran las palabras un poco molestas, ella sacudió la cabeza con algo de incredulidad.

- Solo hablábamos y me negaba a bailar con el – sonreí

- Me lo negarías a mi – la miré fijamente a sus ojos chocolates – Me lo debes por lo que me hiciste con Jessica – dije serio

- Vamos Edward, sólo fue unabroma - y de muy mal gusto, muy mal gusto

- Una de muy mal gusto, por cierto – hice eco a mis pensamientos, ella rió

- Ok, ok, ¿Qué puedo hacer para compensarte? – y ahí está, mi oportunidad de oro, sonreí y me levante, luego estiré la mano hacia ella inclinándome levemente, ella me miró cayendo en cuenta de lo que le pediría

- Baila conmigo – le pedí firme y claramente, me miró por un instante y suspiró derrotada, con eso mi sonrisa se ensanchó.

- Bien – dijo de mala gana al tomarme la mano y levantarse. Cuando nuestras manos hicieron contacto sentí como si me hubiesen dado un corrientazo que bajó por toda mi espina dorsal. Ok! Eso no me había pasado antes, pensé.

La música cambió a una más lenta, eso me gustaba. Le di una vuelta y luego pasé mi brazo por su cintura, eso se sentía malditamente bien, cómo no me había dado cuenta, o quizás si, pero no quería aceptarlo. Empezamos a movernos lentamente, me sentía en el mismísimo cielo, sonreí sin poder evitarlo. La sentí suspirar y luego apoyó su cabeza contra mi pecho, la abracé un poco mas, para luego apoyar mi mejilla sobre su cabeza, absorbiendo todo el maravilloso olor a fresas que emanaba de su cabello. La música fue acabando, para mi desgracia, le di una última vuelta para después tomarle las manos y besarlas.

- No estuvo tan mal, ¿cierto? – pregunté suavemente

- No – dijo en un susurro apenas audible – para nada – reí. Nos fuimos a sentar nuevamente, bueno, yo fui por algo de tomar, sintiéndome extrañamente feliz.

Fin del flashback.

Volví a mirar el reloj, iba a ser casi las cinco de la mañana y yo no había podido pegar un ojo en toda la noche. Perfecto, y para colmo hay había clases. Forcé a mis ojos que se cerrara y caí dormido. En lo que fue nada sonó el despertador.

- Maldición – dije contra la almohada. Tenía todo el sueño encima, por culpa de Bella, si sólo su culpa, por quedarse toda la noche dando vueltas en mi cabeza.

Me levante con toda la mala gana posible, revolví el armario hasta encontrar unos jeans gastados y una camisa blanca manga larga, tomé unos boxers y me fui a dar una ducha, la cual necesitaba urgentemente si quería permanecer despierto en el Instituto. Me di una ducha rápida, me vestí y bajé a desayunar

- Emmett Cullen, te comes todo el cereal de colores y vas a conocer mi furia – gritaba Alice en la cocina, seguida por la estridente risa de mi hermano.

- Enana enana – dijo riéndose – toma, para que no te quejes – Alice le arrebató la caja de PopCorns y la vació en su plato sonriente.

- Buenos días – saludé al entrar, dirigiéndome hacia la nevera buscando algo para comer.

- Eddie, hermano – sonrió Emmett, yo rodé los ojos, odio cuando me llama así - ¿Cómo amaneciste el día de hoy? – desde que estaba con Rose esta radiante todo el día, casi, casi igual que Alice.

- Con mucho sueño, Emmy – le dije el apodo a su nombre, el cual tampoco le agradaba, me hizo una mueca y siguió comiendo

- ¿Hoy vamos a buscar a Bella? – preguntó Alice

- No creo enana – dijo Emmett, yo lo miré confundido, era ya una costumbre pasar buscándola todas las mañanas – nos toca irnos en bus, papá tuvo una emergencia anoche y mamá tenía la reunión hoy en Seattle temprano - asentimos

Con todo el pesar del mundo nos fuimos en Bus, ya quisiera yo tener mis bien cumplidos 16 años y poder comprarme el carro de mis sueños, el Volvo C30 sincrónico, suspiré de nuevo para luego volverme a enfurruñar en el asiento, cerrando los ojos, la noche en vela pensando en mi mejor amiga y recién descubierto amor de toda mi vida, me estaba pasando factura gravemente. Al poco tiempo llegamos al Instituto, caminé lentamente, total, todavía era temprano, o eso creo. Cuando estábamos entrando la hermosa sonrisa de mi amiga nos recibió, estaba junto con Jasper y Rose. Ok, ahora que hago, se que no voy a ser el mismo, pero si ella nota algún cambio, seguro le molesta o le hace sentir incomoda. Respiré hondo mientras avanzábamos. Malditos nuevos descubrimientos, malditas nuevas emociones.

- Al fin llegaron – dijo Rose con una sonrisa mientras se acercaba a Emmett y le daba un dulce beso en los labios, para luego tomarse de las manos – Tenemos la primera hora libre, osito – le informó

- OSITO – le bromeo Jasper – buenos días – dijo entre risas, a las que nos unimos todos – Buenos días Alice – dijo dulcemente a mi hermana, quien estaba casi tan sonrojada como solía ponerse Bella en todo momento. Ok ¿alguien me puede decir porque siempre tengo que estar comparando o pensando siempre en ella?

- Hola Jazzy – contesto y le dio un beso en la mejilla sonriendo – BELLS!! – saltó luego a abrazar a su mejor amiga, a nuestra mejor amiga

- Alice – le correspondió sonriendo, para luego posar sus preciosos orbes chocolates en mi – Edward, como amaneciste? – se acercó para darme un abrazo, yo me tensé lo que no pasó desapercibido para ella, quien me vio curiosa - ¿Todo bien? – preguntó después que me abrazó

- Si – tragué – todo bien, Bells – le dije sonriendo de lado. Ella asintió lentamente - Vamos a clases. Alice – le llamé ya que se encontraba perdida en una conversación de sabe-Dios-que-cosa con Rosalie – Se nos hace tarde, andando – nos despedimos y empezamos a caminar hacia el salón

Bella y Alice iban hablando, una tratando de convencer a la otra para ir al centro comercial y la otra negándose, se podrán imaginar cual es cual. Yo de vez en cuando le daba miradas de reojo a Bella, quien se veía algo contrariada, no pude evitar sonreír. En ese momento, no se como, Bella se tropezó con algo, típico de ella, su adorable torpeza, la tomé por la cintura para evitar que se diera contra el suelo, al alzar sus ojos hicieron contacto con los míos, sentí perderme por un momento, ella respiraba agitada por el susto y tenía sus labios entreabiertos, mi vista pasó de sus ojos a sus labios instintivamente, no se en que momento, ni como, le había dado la vuelta, quedando frente a frente, ella colocó sus manos en mi pecho, y me llenó una sensación de calidez con su toque.

- Gracias – susurró ella. Yo asentí y la estabilicé nuevamente, sin soltarla. Ella me sonrió

- Bueno – interrumpió mi adorada hermanita - ¿se van a quedar ahí todo por el resto del día? – preguntó divertida. Bella se sonrojó intensamente y yo la solté, al hacerlo mi manos comenzaron a picar, a sentirse vacías. Suspiré cuando empezamos a tomar rumbo nuevamente al salón. Esta vez íbamos en completo silencio, Bella mirando hacia el suelo al tiempo que jugaba distraídamente con el asa de su bolso, Alice dando miradas divertidas e interrogantes las cuales pasaban de Bella a mi, y yo, pues, con los puños apretados mirando de vez en cuando a la chica que tenía a mi lado.

Cuando llegamos al salón, menos mal que el profesor no comenzaba aun la clase, tomamos nuestros asientos, Alice se puso a parlotear un poco con Ángela y Bella sacó su libro y comenzó a pasar distraídamente las páginas

- Bella – me armé de valor y pregunté - ¿estás bien? – ella inmediatamente volteó a verme

- Si – contestó – es solo que... no se – soltó una risita y negó con la cabeza. En ese momento el profesor llamó la atención y comenzó la clase

La clase transcurrió igual que siempre, bueno no igual, ahora yo ya no podía ver a mi compañera de escritorio de la misma manera en como la venia viendo desde hace mas de 10 años.

Bella POV

Edward estaba muy extraño desde ese lunes después de la fiesta de Rosalie, estaba distraído y a la vez tratando de evitarme lo más posible, la verdad no entiendo que le pasa. No me gusta estar así, me duele estar distanciada de él, lo extraño horrores. Hoy de casualidad hablamos en el Instituto, y de camino a casa fue como si yo no existiera para el, o mejor dicho, como si nadie existiera.

Estaba sentada en mi escritorio haciendo mis deberes, y de vez en cuando mi mente se iba hacia cierto chico de cabellos cobrizos y ojos esmeraldas. Suspiré frustrada y lancé el lápiz contra el libro. Me paré y caminé hacia la ventana, el día estaba, como de costumbre, frío y nublado.

La verdad no se que me pasaba últimamente, o si lo sabía no quería comprenderlo, sobre todo después de la fiesta de Rose, ya Edward no era ante mis ojos el mismo chico que conozco desde hace mas de diez años, definitivamente algo había hecho clic en mi mente, pero ¿Qué realmente es? Me recosté de la ventana viendo el crepúsculo, el cielo en ese color rojizo anaranjado se veía espectacular. Volví mi vista hacia el escritorio tenía unos papeles donde estaba empezando a escribir una supuesta canción para un proyecto de la clase de música que nos habían asignado la semana pasada. Teníamos que hacer una especie de presentación en grupo, por supuesto, Jasper, Edward y yo nos habíamos juntado para hacerlo. Edward compondría la melodía y entre Jasper y yo haríamos la letra. Tomé mi celular y le escribí a Jasper, para ver como iba con la canción, porque yo trataba de exprimirme las neuronas y nada me salía.

"Jazz, ¿cómo vas con lo de música? Yo me estoy enloqueciendo, nada me sale" envié el mensaje y volví a centrarme en la hoja de papel

Tenía tantas emociones juntas que no sabía ni como plasmarlas, la profesora nos había dicho que lo mejor para que saliera algo bueno era hacerlo en base a todas nuestras experiencias o nuestros sentimientos, pero ahí estaba mi problema: carecía de experiencias previas en cosas del amor y mis sentimientos estaban todos revueltos en estos momentos. También nos dijo que buscáramos un punto de inspiración, algo que nos agradara, algo que despertaba sensaciones internas, y eso lo tenía, mi punto de inspiración partía y culminaba en Edward, de eso estaba casi cien por ciento segura. En ese instante recibí un mensaje

"Bella, estoy igual, tengo algo, pero no se aún, he tratado de seguir los consejos de la profesora, pero no se me hace nada fácil. ¿Podemos reunirnos mañana después de clases para ver si juntos sacamos algo?", alivio, no era la única.

"Claro Jazz, eso suena genial, porque la verdad voy a parar en loca, y eso es para la semana que viene. ¿Sabes como va Edward?" le respondí, era un alivio, tenía que reconocer que necesitaba ayuda para ordenar todo y que mejor ayuda que Jasper, el siempre ha sido el amigo que ayuda a descifrar los sentimientos, tiene un don especial para saber que le está pasando a uno, es como un sexto sentido

"Si no lo sabes tu que es tu mejor amigo, Bella. No me ha dicho nada" claro, mi mejor amigo que me ignoraba y del cual no había tenido noticias claras desde el sábado. Suspiré.

"Voy a llamarlo a ver como va y decirle lo de nuestra reunión mañana. Que descanses y nos vemos mañana"

Tomé el teléfono y marqué a casa de Edward. Estaba algo nerviosa, o ansiosa no se, jugaba con el cable del aparato mientras repicaba. Lo hizo una vez, dos veces, tres veces...

- Bueno - contestó Alice

- Ali, soy yo, ¿cómo estás? -

- Bells, bien bien ¿y tu? ¿Sucede algo? – preguntó mi amiga

- Bien... estaba llamando porque quería hablar con Edward – no era mentira, quería hablar con el, pero también necesitaba hablar con él - ¿Está por ahí? – mi amiga soltó una risita

- Si, debe estar en su cuarto, ya te lo paso – dicho esto trancó

Empecé a golpear frenéticamente el suelo con mi pie, estaba nerviosa, no, más bien ansiosa. ¿Desde cuando Edward Cullen me hace sentir así? Fácil, desde que había dejado de significar sólo un amigo para mi, sólo mi mejor amigo, ya no era nada más eso, era muchísimo más, pensaba en él todo el tiempo, para cosa, y lo peor estaba confundida, porque no quería aceptarlo, no quería pensar que después de tantos años mi amigo, mi confidente, pudiera ocupar un lugar tan especial en mi corazón, y esa confusión no sabía como plasmarla en el papel.

- Bueno – contestó con u aterciopelada voz, sacándome de mis cavilaciones y sobresaltándome

- Edward – susurré. "IDIOTA, quien más tendría esa hermosa voz" me reprendió mi conciencia

- Bella – dijo algo asombrado, por que se sorprendería que su mejor amiga lo llamara - ¿cómo estas? -

- Bien y tu – sonreí, extrañaba esto

- Bien... me alegra oírte – mi respiración comenzó a acelerarse

- También a mi... me preguntaba ¿Cómo vas con lo de la canción? -

-La verdad está casi terminada la melodía, lo único que faltaría sería cuadrarla bien con lo que Jasper y tu compongan– dijo orgulloso - ¿cómo van?

- Ehm... yo... la verdad... es que no tengo nada aun – dije rápidamente y me sonrojé – Jasper, creo que me dijo que tenía algo, pero sabes como soy, soy un desastre para estas cosas, para "expresar sentimientos" – dije recalcando con la voz las últimas palabras

- Ay Bella, mi Bella – mi corazón se aceleró. ¿Dijo MI Bella o mi mente me hizo una mala jugada? - ¿Qué voy a hacer contigo? – soltó una melodiosa risa

- No te burles de mi Edward – le dije riendo también

- Te juro que no lo hago, jamás lo haría – escuché toda la sinceridad en su voz – Bueno, que te parece si mañana después de clases nos ponemos a trabajar en ello, ¿quieres?

- Eso precisamente iba a decirte, que hablé con Jasper y me dijo lo mismo, así que te llamaba ara ver si tú te ibas a reunir con nosotros, si no tienes inconveniente -

- Por supuesto que no – sonreí, creo que volvía a ser el mismo

- Edward – dije - ¿Puedo preguntarte algo? -

- Claro Bella, ¿Qué pasa? – dijo y creo haber escuchado su cama, como si se estuviera sentando

- ¿Está todo bien?... Digo, es que últimamente has estado algo alejado, apartado, extraño... especialmente conmigo – dije esto último en un tono de voz más bajo

- Esta todo bien – dijo suspirando – sólo que algunas cosas van cambiando Bella, con el tiempo algunas cosas van cambiando – no comprendí nada de lo que dijo

- Entre nosotros no tiene nada que cambiar, Edward – tomé aire

- Lo siento Bells, no era mi intención hacerte sentir mal – dijo bastante apenado

- Está bien, ¿hablamos mañana? -

- Claro, que duermas bien – me dijo

- Edward – volví a preguntar – estamos juntos en todo por siempre, ¿cierto? -

- Y para siempre Bells... descansa – colgó el teléfono y yo seguía insistiendo que algo pasaba, estaba extraño. Tranqué y subí de nuevo a ver si lograba sacar algo, me daba pena aparecerme mañana en blanco.

Al llegar a mi cuarto tomé el block de notas y me senté en mi cama, pensé en lo que más o menos quería, habían algunas cosas de las que estaba segura: 1) Pensaba en él todo el día, 2) Sentía mas que una amistad y 3) Tenía miedo de perderlo y no volver a ver sus hermosos ojos o escuchar su aterciopelada voz o perderme en su sonrisa.

Suspiré y comencé a escribir unas líneas, las cuales iba a afinar con Jasper mañana.