Por siempre y para siempre

Capítulo 8: Componiendo y compartiendo

Jasper POV

Luego de que me llamó Bella para preguntarme como iba con la asignación que nos habían mandado en la clase de música me senté suavemente en mi cama, era cierto que tenía algo, pero todavía ese algo no me terminaba de convencer. Desde hace ya un tiempo Alice, la pequeña, frágil y hermosa Alice, me estaba dando vueltas y vueltas en mi cabecita. El día de la fiesta de Rose estaba muy linda, con su vestido morado y su sandalias color plata, con un delicado maquillaje que la hacía lucir como todo un ángel, pero yo, gracias a mi tonta timidez, no había podido hacer nada más que verla y admirarla de lejos.

Cuando Emmett le pidió a mi hermana que fuera su novia pude ver un brillo especial en los ojos de mi duendecillo, se notaba la felicidad y la esperanza de que algún día alguien hiciera algo parecido por ella, y yo estaba que me moría por ser ese alguien, pero no me atrevía a dar el paso, no aun y eso me asustaba, temía que alguien mas valiente que yo lo hiciera y se ganara el corazón de mi dulce Alice. Por los momentos me conformaba con ser su amigo, no la quería perder, no quería separarla de mi lado, toda la energía y la felicidad que irradiaba a diario era suficiente para hacerme un día mejor.

Pensando en estas y muchas otras cosas se me vino a la mente una idea, podía utilizar mi asignación para desahogar un poco mis sentimientos hacia ella, así no supiera que eso iba dirigido hacia su persona. Decidido me levanté y tomé mi guitarra, mi compañera y confidente. Poco a poco se me fue viniendo a la mente frases sueltas, pero para la melodía aun tenía mis dudas, en eso tendría que ayudarme Edward, el sabía de esas cosas.

Habían ciertas cosas de las cuales estaba seguro: Alice era un ángel que desde que apareció en mi vida y sin yo darme cuenta la iluminó con su luz, no quería separarme de ella, daría mi vida por ella, era única, una aguja en un pajar, por la cual yo estaba dispuesta a gastarme la vida tratando de encontrarla.

- Jazz, voy a salir con Emmett un momento al parque - Me dijo mi hermana desde la puerta - regreso temprano, si pregunta mamá le dices que estoy aquí antes de las seis -

- Ok, yo le digo, que te vaya bien - le contesté, ella me sonrió y salió. Mi hermana se sentía muy feliz desde que estaba con Emmett, se le notaba, así ella dijera que esta igual que antes, yo sabía que no era así

Continué escribiendo hasta que de repente sonó el teléfono, salí de mi cuarto hasta la sala para contestar

- Bueno– dije al auricular

- Jasper, ¿como andas? - Era Edward, que extraño que me llamara, el casi nunca lo hacía, lo había estado notando extraño, algo se pasaba, se sentía tenso el ambiente cuando el y Bella estaban juntos, pero no era una tensión mala, era una tensión extraña

- Hey, Ed, ¿que paso? - pregunté casualmente

- Bella me llamó para decirme que se iban a reunir mañana para afinar lo de la canción - hizo una pasusa - le dije que si quería se vinieran aquí y podíamos ensayarla poniéndole melodía y todo, te parece? -

- Si eso está muy bien, entonces mañana nos vemos en tu casa -

- Seguro amigo, nos vemos - respondió antes de colgar.

Definitivamente a Edward Cullen algo le pasaba y yo estaba casi seguro que ese algo tenía nombre y apellido, esas cosas del amor estaban haciendo estragos con nosotros, y si, me incluyo, porque yo estaba completa y perdidamente enamorado de la duendecillo, de eso si que estaba seguro como me llamaba Jasper Hale Withlock.

Me quedé el resto de la tarde sacando la letra, o parte de ella, inventando un poco con mi guitarra, creo que sonaba bien, espero que a los chicos les guste. No se cuanto tiempo pasó cuando oí la puerta principal abrirse y cerrarse de nuevo, dejé la guitarra a un lado y bajé a ver quien había llegado, era Rosalie, quien llegaba con una enorme sonrisa en su rostro, le sonreí de vuelta, me alegraba mucho que mi hermana estuviera feliz

- ¿Que hay hermanita? - pregunté desde la escaleras

-Todo bien, Jazz- me respondió sonriendo -¿Mamá no ha llegado?- yo negué con la cabeza, ella se encogió de hombros y paso directo a su habitación

Yo subí de nuevo y busqué mi ropa de dormir, me di un baño y luego me acosté para poder levantarme temprano mañana para ir a clases. Dejé arreglado todo lo que iba a necesitar luego en la casa de Edward y caí en un profundo sueño el cual era acompañado con una hermosa sonrisa y los ojos de mi ángel.

Bella POV

Ese día las clases pasaron sin nada en particular de especial, Edward seguía un poco distante conmigo, eso me dolía mucho, sentía que perdía a mi mejor amigo y el amor de mi vida, se estaba alejando cada día mas de mi. Perdida en mis pensamientos, y sin prestarle mucha atención a lo que decía el profesor de Bilogía, pasó la clase. Cuando sonó el timbre que anunciaba el final me sobresalté, Edward, que estaba a mi lado, soltó una risita, haciéndome voltear a verlo y sonrojarme

- Se nota que prestaste mucha atención a la clase, Bells – me dijo en un tono divertido y con una hermosa sonrisa en sus labios

Yo le sonreí de vuelta mientras recogía mis libros y el hacía lo mismo con los suyos. Me alegraba que estuviera volviendo un poco a ser como siempre ha sido conmigo.

- Vamos Cullen, quiero llegar a casa – le dije poniendo mi bolso en mi hombro y caminando hacia la salida

- Claro, Swan – respondió sonriendo – pero te recuerdo que tenemos que esperar a Jasper, el sale una hora más tarde -

Todas mis esperanzas de llegar temprano a la casa se fueron a pique con el comentario. Jasper estaba tomando otra clase, y no salía sino dentro de una hora, mientras tanto Edward y yo nos fuimos a sentar en el jardín del colegio, en las banquetas más alejadas, a pesar de que había pocas personas por ahí, la mayoría ya se había ido y el resto estaba aún en clases. Saqué el pequeño cuaderno donde estaba "componiendo" la canción y un lápiz, para ver si podía sacar algo más. Me quedé viendo el cuaderno y de vez en cuando volteaba hacia Edward, quien parecía estar entretenido mirando algo en la distancia, aunque seguí su mirada y no vi nada interesante. Me encogí de hombros.

- Bella!! – oí que gritaban mi nombre y levanté el rostro para encontrarme con la persona que menos esperaba ver

- ¿Jacob? – pregunté asombrada – Pero... ¿Qué haces aquí? – le dije sonriendo.

Jacob Black era mi amigo también desde que estoy en Forks, igual que los Cullen y los Hale. El padre de Jacob, Billy, es un amigo de toda la vida de Charlie, ergo, conozco a Jacob de toda la vida, aunque debido a que vamos a diferentes escuelas y vivamos en distintos sitios, un poco alejados, no teníamos una relación tan estrecha como la tenía con Alice o Edward.

- He venido a visitarte aprovechando que Billy subió de la reserva para hablar algo con tu papá – dijo sonriente. El era un año mejor que yo, pero no lo parecía, siempre tenía una amable sonrisa en su redondeado rostro y llevaba el cabello un poco más largo de lo normal, negro azabache.

- Cullen – saludó a Edward cuando llegó a nuestro lado.

- Black – saludó secamente Edward, mientras yo me les quedé mirando a los dos en silencio, parecía que se odiaran mutuamente, pero eso sería imposible, si apenas se conocían

- Y ¿bien? – pregunté rompiendo el incomodo silencio

- Bueno, vine a ver si querías salir por ahí un rato, mientras nuestros padres conversan – me dijo sonriente

- Jacob... yo...- miré a Edward, estaba tenso, con la mandíbula apretada y con sus orbes verdes posados en mi, algo me decía que estaba molesto, pero, ¿tan mal le caía Jake?

- Bella, tenemos deberes – dijo Edward duramente, haciéndome mirarlo fijamente de nuevo – Jasper está por salir – concluyó y no necesité mas.

- Lo siento, Jake – dije apenada – tenemos que hacer un trabajo urgente, para la semana que viene y no llevamos nada – terminé y le eché otra vista a Edward, quien continuaba viéndonos serio y fijamente

- Bien – masculló – será en otra oportunidad, entiendo – dijo sonriendo, pero sin que la sonrisa le llegara a los ojos – Nos vemos Bella – se despidió con un beso en la mejilla

- Saludos a Billy – dije y le sonreí. Se marchó con menos de la mitad de la alegría con la que había llegado, haciéndome sentir culpable. Respiré hondo y vi de nuevo a Edward, todavía estaba tenso o molesto, mejor dicho

Edward y yo nos quedamos viendo por un rato, algo había en su mirada que no había visto antes, una mezcla de rabia, cariño y... ¿celos? No, imposible, me reí internamente, ¿Edward Cullen sintiendo celos? ¿Por mi? ¿De Jacob? Imposible.

- Bien, Edward, suéltalo – pregunte luego de un tiempo, durante el cual el presto toda su atención a su libro de Física y yo a mi cuaderno de Música, sin mucho éxito - ¿Qué fue eso? – el no levantó la vista

- ¿El que? – pregunto con voz monótona. Cerré con fuerza mi cuaderno

- Ese comportamiento hostil para con Jacob – dije sin tapujos mirándolo, el todavía no me miraba

- No de de que hablas – dijo calmadamente

- Te conozco bien, Edward Cullen, y tu no te comportas así por nada – en ese momento el se digno a mirarme

- Pues parece que no me conocieras bien – dijo poniéndose de pie y caminando nuevamente hacia dentro de la escuela

- Parece que no – susurre para mi misma y guardé mis cosas y lo seguí, ya faltaba poco para que salieran los demás de clases.

No se que le pasaba, últimamente estaba más que extraño, insisto, desde el día de la fiesta de Rosalie, Edward Cullen no era el mismo, no se que le había pasado, y eso me tenía preocupada, más que preocupada, aterrada, lo estaba perdiendo y no sabía que hacer para traer de vuelta al viejo Edward, a mi Edward.

Cuando entré a la escuela, las personas que estaban saliendo de clases caminaban de un lado a otro, no era mucha gente, por lo cual pude localizar a los chicos cerca de la puerta de salida. Caminé lo más rápido que pude, sin tropezarme, y los alcancé. Emmett iba tomado de la mano de Rose y Alice iba charlando animadamente con Jasper, en realidad hacían linda pareja, sin embargo, Edward iba callado, ausente, distraído, hablando con nadie y caminando con la vista hacia el suelo.

- Pequeña saltamontes – me dijo un sonriente Emmett mientras me pasaba su brazo libre por los hombros – ya estábamos preguntando donde estabas – le sonreí

- Estaba recogiendo mis cosas – conteste y le eché una mirada a Edward por el rabillo del ojo.

- Bien – dijo – vamos, muero de hambre, pareciera que no hubiese comido en años -

- Tu siempre estas como si no hubieses comido en años – le replicó Rosalie, al tiempo que rodaba los ojos, haciéndonos reír a todos.

El viaje a la casa de Edward, en autobús, fue relativamente tranquilo, sin muchas complicaciones y sin que Edward me volviera a dirigir la palabra. Charle con Alice y Rose todo el camino, mientras que los chicos hablaban de futbol, autos y esas cosas.

- Llegamoooooooooos!!!!!! – gritó Alice cuando entró en la casa

- Alice – dijo Edward – te recuerdo que no hay nadie en la casa – la pequeña de los Cullen le sacó la lengua a su hermano, gesto que nos hizo reír

- Igual – dijo ella – llegamos -

- No me digas – dijo Emmett mientras se tiraba en el sofá – pensé que todavía estábamos en el salón de Bilogía – dijo rebuscando entre el asiento - ¿Dónde está el control del televisor? – preguntó frustrado

Rose se sentó a su lado y se lo extendió, ella lo había conseguido en algún lado. Seguidamente Alice subió a su cuarto y llegó la hora de ponernos a trabajar

- Bien. Subamos a acabar con esto – dije rompiendo el silencio. Jasper asintió y Edward empezó a caminar hacia su cuarto en silencio

Al llegar yo me senté en el sofá de cuero negro que había allí, Jasper a mi lado y Edward se sentó en la orilla de su cama.

- Y ¿Qué tenemos? – preguntó desde su sitio

Edward POV

Me sentía como un completo idiota por haber tratado a Bella de esa manera, pero la rabia y los celos que en ese momento me había dado Jacob Black con el solo hecho de invitarla a salir, estaban haciendo estragos en mi interior. Definitivamente eso habían sido celos, no podía encontrarle otro nombre. No me hacía la idea de que un chucho como Black viniera y me quitara a MI Bella. "Idiota, no te pueden quitar lo que no es tuyo", dijo burlona mi voz interior, tenía razón, Bella no era mía. Eso me hizo sentir peor.

Durante todo el trayecto hacia la casa no hice muchos comentarios, no tenía ánimos, en el autobús Emmett estaba hablando sobre la última proeza del Manchester, o algo así, la verdad, no le presté mucha atención. Bella hablaba animadamente con mi hermana y Rose, sonreía, se veía hermosa, radiante.

- Llegamoooooooooos!!! – gritó Alice al llegar, rodé los ojos, definitivamente mi hermana no tenía arreglo

- Alice – dije calmadamente – te recuerdo que no hay nadie en la casa – mi hermana infantilmente me sacó la lengua, todos rieron, Alice siempre era tan Alice.

- Igual – dijo ella – llegamos – si, definitivamente, tenía problemas.

- No me digas – dijo Emmett mientras se tiraba en el sofá – pensé que todavía estábamos en el salón de Bilogía – dijo rebuscando entre el asiento - ¿Dónde está el control del televisor? – preguntó frustrado y con el ceño fruncido.

Rose se sentó a su lado y se lo extendió, ella lo había conseguido en algún lado. Seguidamente Alice subió a su cuarto y llegó la hora de ponernos a trabajar

- Bien. Subamos a acabar con esto – dijo Bella rompiendo el incomodo silencio. Jasper asintió y yo comencé a caminar hacia mi cuarto en silencio

Al llegar Bella se sentó en el sofá de cuero negro que había allí, con Jasper su lado y yo me senté en la orilla de la cama.

- Y ¿Qué tenemos? – pregunté

- Bueno, yo escribí algo, no se si les guste – dijo Jasper al tiempo que sacaba y me pasaba su cuaderno de anotaciones

Jasper realmente estaba inspirado, leí cuidadosamente lo que había escrito, la verdad, me sentía bastante identificado con sus palabras. Bella se levantó y caminó hacia mi, poniéndose a mi lado. Me tensé al sentirla tan cerca. ¿De cuando a acá me pasaba eso con mi mejor amiga?

- Wow Jasper, está realmente hermoso – le dijo con una sonrisa en su angelical rostro

- Gracias – dijo mi amigo orgullosamente – simplemente, tuve buena inspiración – reconoció en un susurró. Bella alzó las cejas, curiosa, haciendo que él se ruborizara – Y ¿Qué hay de ti? – preguntó. Bella se ruborizó encantadoramente

- Bueno – dijo y se mordió el labio inferior – la verdad... es que no tengo mucho, y lo que tengo no creo que sea tan bueno como lo tuyo – concluyó sonriéndole

- Tenemos derecho a ver, ¿no? – le pregunté, haciendo que viera en mi dirección.

- Bien – suspiró y busco en su maleta – de todos modos no me gusta, no me parece que suena bien, no se... – dijo algo nerviosa.

Jasper y yo leímos un poco lo que había escrito Bella, estaba hermoso, no se por que ella pensaba lo contrario. Ella nos veía nerviosa, mordiéndose el labio y suspirando de vez en cuando.

- Jazz, ¿Me sigues con tu guitarra un segundo? – el aludido asintió y sacó el instrumento del forro, al tiempo que yo me dirigía al piano que estaba en mi cuarto.

Empecé a entonar unas notas, mas o menos cuadrándolas con lo que había compuesto anteriormente, Jasper ayudó llevando las notas a la guitarra. Bella nos veía con el ceño fruncido y Jasper con una sonrisa.

Comencé a cantar lentamente mirando a Bella, la cual me miraba con una perfecta "O" en sus perfectos labios

Sabes no pido nada mas

Que estar entre tus brazos

Y huir de todo el mal

Que a todo he renunciado

Por estar junto a ti

En ese momento Bella caminó y se sentó junto a mi en el banquillo del piano, Jasper estaba sentado en el mueble con su guitarra, tocando. En ese momento la melodiosa voz de mi mejor amiga se comenzó a escuchar

Sabes no dejo de pensar

Que estoy enamorada

Te quiero confesar

Que soy solo una esclava

Que no sabe vivir sin ti

Seguí, leyendo del cuaderno de Bella, sintiendo que le dedicaba cada una de las notas que entonada y de las palabras que salían de mi boca

Cuando llegaste tu te metiste en mi ser

Encendiste la luz

Me llenaste de fe

Tanto tiempo busque

Pero al fin te encontré

Tan perfecta como te imagine

Jasper, empezó a cantar su parte, lo que el había compuesto.

Como aguja en un pajar

Te busque sin cesar

Como huella en el mar tan difícil de hallar

Tanto tiempo busque pero al fin te encontré

Tan perfecta como te imagine

Le sonreí, la canción estaba tomando cuerpo, me gustaba como sonaba, en mi interior se la dedicaba a Bella, a MI Bella, cuanto deseaba decírselo. Ella siguió cantando, ahora viendo las notas de Jasper.

Sabes te quiero confesar

Que te encuentro irresistible

No dejo de pensar que haría lo imposible

Por quedarme cerca de ti

Jasper y yo comenzamos a cantar al unísono, el coro, haciendo sonreír a Bella, le gustaba

Cuando llegaste tu te metiste en mi ser

Encendiste la luz

Me llenaste de fe

Tanto tiempo busque

Pero al fin te encontré

Tan perfecta como te imagine

Como aguja en un pajar

Te busque sin cesar

Como huella en el mar

Tan difícil de hallar

Tanto tiempo busque

Pero al fin te encontré

Tan perfecta como te imagine

Ella acabó la canción, con voz suave, dulce, perfecta, quien no se enamorara de ella en este momento, no tenía vida alguna, era un ser completamente insensible, la verdad, quien no la amara, no se podría llamar humano. Y yo me sentía más humano que nunca.

Sabes no pido nada mas

Que estar entre tus brazos...

- Wow – murmuró Bella, yo volteé a verla, capturando su mirada, perdiéndome en sus ojos como últimamente me pasaba cuando la miraba directamente – se oyó... nada mal – dijo sonriendo y sonrojándose, sin apartar mi mirada

- Yo diría que está perfecta – dijo una voz desde la puerta, al voltear Alice, Rose y Emmett nos estaban viendo. Jasper al ver a mi hermana se sonrojó y Bella solo sonrió tímidamente, y ahí se rompió de nuevo nuestra burbuja, la cual se hacía cada vez más seguido.

- Ya quisiera saber los afortunados que sirvieron de inspiración – dijo Rosalie, guiñando un ojo.

Los tres nos vimos y nos sonrojamos furiosamente, definitivamente, esto de amar a Bella estaba haciendo salir mi lado mas oculto.