Tenedores en la línea del tiempo: el futuro incierto de Usagi

"Usagi-chan!!!! ¡Apúrate o llegaremos tarde a la escuela!!"

Todavía agotada, corrí por las escaleras y tomé mi almuerzo de la mesa en la cocina. Camino a la puerta, puse mis zapatos y tomé mi maletín. Afuera de mi puerta está Minako, golpeando el piso impacientemente con su pie.

"¿Podrías ir más lento? Anda, antes de que se haga más tarde". Y comenzamos a correr.

Mi nombre es Tsukino Serena, tengo 17 años casi 18. Hoy es mi último día de clases de preparatoria y mi día de graduación. Pronto, mi destinado futuro se hará realidad. Pronto, me convertiré en la reina del mundo.

Algo que nadie sabe más que mis amigas más cercanas, es que alguna vez fuí la Princesa del Reino de la Luna durante el Milenio de Plata. Cuando el reino de la Luna fue destruido por el Negaverso, la reina de la luna, reina Serenity, nos envió a todos a la Tierra para renacer en un futuro donde pudiéramos vivir en paz.

Desafortunadamente, el Negaverso también renació y comenzó a atacar a la gente de la Tierra. Fue cuando conocí a mi destino y me convertí en Sailor Moon, agente y defensora del amor y la justicia.

Minako es una sailor senshi también: Sailor Venus. En verdad, todas mis amigas son sailor senshi. Protegemos a la Tierra del mal y así en convertirse en el futuro Tokio de Cristal, donde me convertiré en Neo Reina Serenity. Es mucha responsabilidad saber que ese futuro esta sobre tus hombros, pero me puedo encargar de eso.

Me tropecé con un hoyo en la banqueta y volé hacia Minako quien también voló hacia los brazos de alguien. Bueno… espero que pueda con el futuro. Me levanté rápidamente y vi a Yaten quien sostenía a Minako.

"¡Oh Yate-kun! ¡Me salvaste!" Minako lanzó sus brazos alrededor de el.

"¡Quítate! Y no te acostumbres. Fué solo un accidente!" Yaten la empujó y ella enfureció.

"Ohaiyo, Yaten-kun, Taiki=san. Dónde esta…" comencé a decir, pero entonces una voz se escuchó detrás de nosotros.

"Oi, Odango!"

"¿Algún día te dejara de llamar de esa manera? Preguntó Minako.

"Está bien. No me importa". Seiya llegó corriendo y se detuvo en frente de mí. Se inclinó y puso sus manos en sus rodillas, jadeando. Miró hacia mí y me dió esa sonrisa que solo tiene guardada para mí.

"Lo siento. Estoy tarde. Vamos. Hay que irnos antes de que nos den detención en el último día de de clases". Comenzamos a caminar de nuevo. Seiya puso un brazo sobre mi hombro, algo que hace digamos, todos los días. Minako me miró y sonrió un poquito. Le di una mirada confusa y ella solo sacudió la cabeza y rodo sus ojos.

Seiya, Taiki y Yaten son también senshis de otro planeta: Sailor Star Fighter, Sailor Star Maker y Sailor Star Healer respectivamente.

Un par de años atrás, cuando nos enfrentamos a Galaxia y las Animametes, los tres llegaron buscando a su princesa perdida. Es por eso que se convirtieron en el famoso grupo musical Three Lights. Al mismo tiempo, peleaban a lado de nosotras como las StarLights, aunque haya tomado tiempo en darnos cuenta de quienes eran realmente. Después de vencer a Galaxia, los tres regresaron a su planeta con su princesa para reconstruirlo. Pero al terminar, ellos decidieron regresar a la Tierra y vivir con nosotros.

Unas cuantas cuadras después, nos encontramos con el resto de nuestras amigas. "Ohaiyo, minna!" llamé. Rei, Makoto y Ami se detuvieron y esperaron para que las pudiéramos alcanzar.

"Ohaiyo!" todos dijeron. Rei es Sailor Mars. Makoto Jupiter y Amy Mercury.

"Usagi-chan, ¿dónde esta Chibiusa-chan?" Preguntó Ami. Pensé por un momento y me di cuenta que no recordaba haberla visto esta mañana. Chibiusa usualmente se viene con nosotras, pero tardé mucho en levantarme esta mañana.

"Tal vez tenía mucho tiempo de haberse ido mientras seguía dormida". Dije. "Ella y Hotaru-chan siempre salen temprano."

Chibiusa es mi hija del futuro, quien viene y pasa tiempo aquí con nosotros. Cuando nos conocimos era pequeña y misteriosa y necesitaba de nuestra ayuda para evitar que el futuro fuera destruido. Ahora se queda aquí y entrena para ser una sailor. Ella es Sailor Chibi Moon.

Hotaru es la mejor amiga de Chibiusa y también Sailor Saturn. Al principio, pensamos que era peligrosa y destruiría a la Tierra. También estaba siendo poseída por Mistress 9, pero vencimos su parte malévola y salvamos al planeta.

Hotaru y Chibiusa son de la misma edad así que van a la misma escuela.

Justo en el momento de dar la vuelta en la última esquina para llegar a la escuela, alguien me llamo del otro lado de la calle. "Usako". Voltee y vi a Mamoru correr hacia mí.

"¡Mamochan!" me zafé del brazo de Seiya y le di un beso a Mamoru. "¡Viniste!"

"No podía perderme el gran día de mi Usako". Entonces voltio hacia los demás. "Ohaiyo, minna", dijo. Mamoru es parte del equipo también: el es Tuxedo Kamen. Cada vez que tenemos un problema, nos rescata para así terminar con la batalla. En nuestras vidas pasadas, Mamoru fue el príncipe de la Tierra. Ahora él es mi novio, mi dulce amor. Y en el futuro el Rey Endimión de Tokio de Cristal.

"Mamoru-san", Seiya asintió, pero su expresión era estoica.

"Seiya-kun", Mamoru asintió también.

Seiya y Mamoru nunca se han llevado muy bien. Tal vez es porque soy el factor denominador entre ellos. Nunca se dicen más de unas cuantas palabras y siempre tratan de impresionarme enfrente uno del otro enfrente mío.

Cuando Mamoru tomó mi mano para continuar hacia la escuela, Seiya tomo mi otra mano. Suspiré. Nunca aprenderán a llevarse bien. Se dieron miradas explosivas rápidamente para después voltear a otro lado. Continúe mi caminata volteando hacia el frente e ignorando a ambos.

Por fin llegamos a la escuela. Rei estaría con nosotras, ya que sus clases habían terminado para el verano, y quería vernos graduar. Todos caminamos hacia el auditorio. Rei y Mamoru se sentaron a unas cuantas filas de enfrente, en lo que nosotros nos dirigimos hacia atrás del auditorio para prepararnos para la ceremonia.

Ya todos estábamos listos, mis nervios comenzaron. No eran nervios por la ceremonia (había una oportunidad de tropezar en lo que iba por mi diploma) pero más por la anticipación de lo que venía después. Pronto seria reina de Tokio de Cristal y mi amado Mamoru y yo por fin nos casaríamos y tendremos a nuestra hija, Chibiusa.

"¿Estás bien Odango?" Seiya me pregunto. Todos estábamos sentados ya en el escenario. La cortina enfrente de nosotros permanecía cerrada pero aun así podíamos escuchar a la audiencia hablando emocionadamente. "Solo un poco nerviosa. Eso es todo".

Seiya tomó mi mano. Estaba bien. No hay nada de qué preocuparse. Teniendo mi mano en la de él hacía sentirme más calmada así que no la quite.

Finalmente, la cortina se levantó y la audiencia aplaudió. Mire a Mamoru y Rei y salude con mi otra mano. Saludaron de regreso. Escuche a Seiya gruñir un poco. Desceraría que fuera menos celoso.

A pesar de que no fue culpa de Mamoru el que nunca se halla comunicado conmigo cuando peleábamos contra Galaxia, Seiya nunca lo perdonaría. "Pudo hablarte telepáticamente". Siempre dijo. "Solo para que no te preocuparas y supieras donde estaba". Por lo general cambio el tema. No discuto nuca porque… a veces lo que dice tiene sentido.

"Gracias por venir a la graduación de estos estudiante". Dijo el director. "Su duro trabajo y dedicación los a traído a este lugar el día de hoy". No pude dejar de sonreír un poco cuando dijo eso. "Antes de la entrega de diplomas, el valectariano o debería decir los valectarianos les gustaría darles un discurso juntos. Mizuno-san, Taiki-san, es todo suyo".

Ami y Taiki subieron al pódium y comenzaron su discurso. No estaba escuchando realmente. Usaban grandes palabras y estaba tratando de entenderles. Tenía alguien distrayéndome de todas maneras.

"Ne, Odango". Seiya me palpó y me cuchicheo. "Quieres ir por un helado después? Mi trato". Helado. Siempre tentándome con algo! Era un día realmente caluroso.

Cuando estaba a punto de aceptar, algo chocó atravesando la pared. Los estudiantes en el escenario salieron volando de sus sillas. Todos los de la audiencia comenzaron a gritar. Mire a mi alrededor buscando a mis amigos. Rei y Mamoru ya se encontraban corriendo para transformarse. Yaten, Minako, Taiki, Ami y Makoto estaban enredados con el resto de la multitud.

Seiya y yo tuvimos la suerte de escaparnos de la multitud así que seguimos a Rei Y Mamoru. "¿Todos listos?" pregunté. Los otros tres asintieron.

"¡Fighter Star Power, Make Up!"

"¡Mars Crystal Power, Make Up!"

"¡Moon Eternal, Make Up!"

Mamoru tomó su rosa y se transformó en Tuxedo Kamen y así los cuatro regresamos al auditorio. Ahí, donde la pared fué volada, dos figuras siniestras estaban de espalda a espalda.

Una de ellas tenía su pelo rojo obscuro sujetado en una cola de caballo alta que tenía una piedra preciosa sujetándola y un poco de pelo cayendo sobre un ojo color rojo sangre. Vestía un tanque de arriba de color rojo con una correa en su hombro izquierdo y una correa que va alrededor de la parte izquierda de su cuello y se reunió bajo su hombro derecho. La camisa se redujo en forma inclinada en la parte inferior. También llevaba una minifalda roja, zapatos de tacón negros y guantes sin dedos.

La otra que estaba al lado de ella, su cabello era azul claro que era corto y ondulado. Un azul hielo. Vestía un sujetador azul obscuro con una piedra preciosa azul en el medio. Había un encaje en la parte superior e inferior y una seda traslucía en la parte inferior y cortar justo por encima de su ombligo. Llevaba una falda larga y se abría para mostrar la mayor parte de sus piernas. Usa sandalias que se amarraban en sus piernas.

"¿Quiénes son ustedes?" demandé. La de azul rió y la de rojo se vió aburrida.

"¿Quiénes somos? ¿No sabes? ¡Todo el universo sabe nuestros nombres!" La de azul dijo para después reír. "Entonces otra vez la gente de esta galaxia no saben mucho de lo que pasa en su sistemas solar".

"¡Somos soldados de dos imperios unidos bajo Nenkaningen-sama! Soy un soldado de la Dinastía Tanjouseki, Ganneto" la de rojo habló.

"¡Y yo vengo del Imperio Rekigetsu! Soy Juunigatsu! Juntas las acabáremos, guerreras. ¡Conquistar la Tierra y buscar venganza! Juunigatsu rió torpemente y Ganetto solo suspiró desinteresada.

"Diablos". Dijo Fighter. "Ya están aquí." Volteé a verla pero no estaba poniéndome atención. ¿Acaso las StarLights sabían de lo que iba a pasar?

"No me importa cuales son su planes". Dije "¡Han interrumpido una ceremonia importante y por eso no te perdonare, y te castigare en el nombre de la Luna!"

"No tienen salvación", dijo Juunigatsu. "¡Koyonomi!!" Puso una mano hacia adelante y un calendario apareció enfrente de ella. Una luz morada resplandeciente salió de la pagina y lleno el auditorio.

Sentí dos manos tocarme. De repente, la luz del calendario fue empujada hacia él por algo más, procedente de nuestra dirección. Nadie estaba usando sus poderes, pero estábamos peleando de alguna manera esa luz morada, el calendario se desintegro. Juunigatsu parecía angustiada y Ganetto confundida.

"¿Netto- chan, que fue eso?" Juunigatsu voltea a ver a su compañera desesperada.

"¡No me llames así! Pero si no estoy equivocada, eso fue el Talismán." Ganetto se vio metida es sus pensamientos por un momento. "Tenemos que regresar de inmediato." Desapareció en una luz roja.

"¡Esto aun no termina, sailor senshi!!" dijo Juunigatsu. Así, ella desapareció en una luz azul. Volteé hacia los estudiantes que todavía se encontraban inconscientes en el escenario. Los demás nos veían consternados. Les señale para vernos afuera.

Ya que todos estábamos afuera de la escuela, comenzamos a discutir la situación. "¿Mas enemigos?" Minako preguntó, exasperada. "¿Cómo puede ser esto posible? Derrotamos a Caos. Eso debió ser el fin de todo mal".

"Aparentemente no."Dijo Ami. "¿Que fue eso de lo del Talismán?"

"No tengo ni idea, pero sea lo que sea, es poderoso". Mencionó Seiya. Recordé lo que le había dicho antes.

"¿Tu sabias de esto verdad?" volteó hacia mí con un pequeño sonrojo en sus mejillas y rió entre dientes nerviosamente. "¿Porqué no me dijiste algo como esto?"

Seiya coloco su mano en mi mejilla y me miro directamente a los ojos. "No quería preocuparte, Odango." Sentí como mi cara se calentaba. Mamoru aclaro su garganta y la mano de Seiya cayo instantáneamente. "De todas formas, no sabemos mucho. La princesa solo nos dijo que había nuevos enemigo planeando un ataque a la Tierra y que teníamos que estar aquí."

"De el Talismán", Taiki continuo. "Nunca menciono nada acerca de él, pero tenemos que encontrarlo. Pareció esta cerca allá dentro. Me pregunto que lo provoco." Recordé. En cuanto Seiya y Mamoru me sujetaron, la luz del Talismán comenzó a brillar. Uno de ellos lo había provocado, ¿pero quién de ellos?

Justo entonces, escuche una pequeña voz llamar mi nombre. Todos volteamos a ver a Hotaru corriendo hacia nosotros, con lágrimas en su rostro. Le faltaba el aire y se veía como que se iba a desmayar en cualquier segundo. Puse mis brazos y ella cayó en ellos.

"Respira hondo Hotaru-chan" le dije. "¿Que es lo que está pasando?"

Hotaru se quedo callada un momento tratando de recuperar el aliento. Por fin pudo hablar. "Chibiusa-chan… No… puedo… encontrarla… se ha ido…"

" ¡¡Nani!!"

Dos figuras caminaron silenciosamente hacia el genial, redondo cuarto donde sus líderes estaban. Uno se estremeció y el otro mantuvo su cara compuesta. Ella se acercaron, pero no lo suficiente para mirarles las caras de sus líderes entre las sombras.

"Ganetto. Juunigatsu. ¿Cuál es el significado de este fracaso?" el de en medio demandó.

Las dos chicas hicieron una reverencia y Juunigatsu hablo. "Lo siento mucho, Nekaningen-sama. Pero el Talismán apareció y…"

"¡Espera! ¿El Talismán?" La persona a la derecha de Nenkainingen tenía una expresión de sorpresa en su cara. "¿Cómo lo sabes?"

"Eso es lo que veníamos a decirte", Ganneto dijo. "Estábamos apunto de usar nuestro Koyomi y la luz del Talismán lo hizo polvo. Si puede hacer esto cuando ni siquiera está en su potencial completo, imaginen que más puede hacer."

"Si". La persona en su izquierda sonrió. "Si podemos apoderarnos de el primero, entonces seriamos los seres más poderosos".

"Sin mencionar, Rekigetsu, que mi venganza en contra de la tierra, el príncipe y la princesa, sería mucho mejor." Nenkaningen también sonrió. "Tanjouseki," habló volteando a su izquierda. "Quiero que pienses en una forma en cómo podemos usar un Koyomi para extraer el Talismán de la gente. Rekigetsu, tu lo ayudaras". Los asintieron. "Nosotros gobernaremos".

Hotaru explico lo que había pasado esa mañana. "Llegue a la escuela como siempre. Pensé que era extraño que Chibiusa-chan aun no llegara y que tal vez llegaría tarde. Pero la primera parte del día pasó y no había señales de ella. Estaba tan preocupada por ella sí que vine para ver si estaba contigo."

"No la vi esta mañana", le dije. "¿Qué habrá pasado? Se pudo haber perdido o sido secuestrada. ¿Qué tal si el enemigo la atrapo? Oh dios. ¿Dónde podrá estar?

"¡Creo poder contestar eso!" Una nueva voz hablo.

"¡Setsuna-san!"

"Creo que todos ustedes deberían venir conmigo. Algo extraño está pasando." Setsuna nos guió a un callejón donde Uranus y Neptune estaban ya. Cuando los ojos de Uranus y Seiya se encontraron, se quedaron viendo por un momento. No se llevaban muy bien, aunque no tan mal como Seiya y Mamoru.

"¿Nos transformamos?" Pregunte. Satsuna asintió. "Moon Eternal…"

"Mercury Crystal Power…"

"Mars Crystal Power…"

"Jupiter Crystal Power…"

"Venus Crystal Power…"

"Saturn Crystal Power…"

"Pluto Crystal Power…"

"Fighter Star Power…"

"Maker Star Power…"

"Healer Star Power…"

"¡¡MAKE UP!!!"

Ya que todas estábamos transformadas, Pluto nos indico que nos transportaríamos a las Puertas del Tiempo. Eso me dio un mal presentimiento. Estaba temerosa de preguntar la razón del porqué estábamos aquí, pero Maker hizo la pregunto por mí.

"¿Qué está pasando, Pluto?" preguntó mientras caminaba por la neblina hacia las puertas.

"He estado notando algunos cambios extraños cuando he venido a checar la línea del tiempo. No eran tan grandes al principio, pero no han parado y se han convertido cada vez más prominentes. Cuando llegué hoy, esto es lo que vi". Estábamos parados enfrente de la Puerta del Tiempo. Pluto agitó su báculo y las puertas se abrieron, mostrando una extraña escena.

Los cielos estaban obscuros, el suelo rocoso, pero en la distancia, podrías ver una ciudad brillar. Se parecía a Tokio de Cristal. "No veo el problema", dije.

"Mira otra vez". Pluto agito su báculo otra vez y ahora se pudo observar la cuidad, pero no estaba hecha de cristal como mi futuro reino. Más bien estaba hecha de todo tipo de piedras preciosas de todos colores. Era hermosa, hasta que el interior del castillo fue mostrado.

Había un gran cuarto redondo con tres tronos, todos ocupados. Las caras de las personas en los tronos estaban en sombras pero obviamente no eramos ni yo ni Mamoru. Encadenados a los tronos, había otras dos personas. Una mujer tenía el perlo rojo, que se veía como su hubiera sido elegante alguna vez, pero se veía maltratado. El vestido que traía puesto estaba trizas. El hombre tenía el pelo corto y negro solo vestía un pantalón todo roto. Cuando voltearon, todos respiraron con dificultad.

"Princesa…" Las StarLights dijeron.

"Mamo-chan..." Lloriqueé.

"¿Quién es y porque nuestra princesa esta como esclava?" Exigió Fighter.

"Ese es Nekaninge", Pluto explicó, apuntando a la figura del trono más grande del centro. "El recluta a la armada de la Dinastía Tankouseki, y el Imperio Rekigetsu para trabajar bajo su mando, prometiendo que en el futuro, todos gobernarán. Ellos son más fuertes de todos a los que nos hemos enfrentado, más que todo, por eso". Apunto hacia algo brillante arriba del trono de Nekaningen.

"Ese es el Talismán, el Kinmotsuai No Tier. Tiene el poder ya sea para destruir a Nenkaningen o ayudarlo a alcanzar este futuro. Nadie sabe donde esta, pero tenemos que encontrarlo antes que ellos, ó este será nuestro futuro."

"Y Chibiusa-chan…" Saturno tenía unas lágrimas en sus ojos. Pluto asintió. Comencé a llorar también. Pensar que había un enemigo lo suficientemente fuerte para cambiar el futuro tan drásticamente. Casi pasa una vez con Neherenia, pero la detuvimos a tiempo. Que podría pasar ahora que el futuro ha sido alterado tan drásticamente antes de que las batallas empiecen.

"Estas línea del tiempo corren paralelas entre sí". Pluto enseñó el futuro de Tokio de Cristal del futuro de los enemigos. " El que será el futuro de nuestro mundo aun sigue en el aire. Todo depende de nosotros. Lo único que podemos hacer ahora es pelear. A lo que se refiere a la búsqueda del Talismán, tener a las StarLights de regreso será de gran ayuda. Ellas aceptaron.

"¡Esperen! ¿Dónde estamos?" pregunto Mercury. Pluto vio incomoda para después hacer un movimiento con su báculo, la imagen de la puerta cambió a un cementerio. A ese punto en su mayoría estaban llorando. ¿Este fue realmente nuestro destino? Comencé a retroceder hacia Fighter y Tuxedo Kamen. Los dos posaron sus manos sobre mis hombros, para después mirarse.

"Regresemos a casa". Dijo Uranus. Pluto acepto y nos tele transportamos de regreso al callejón de donde salimos. Nos destransformamos y nos quedamos en silencio, pensando que hacer.

"Seiya, deberíamos irnos a casa". Yaten habló.

"Tenemos mucho trabajo que hacer si queremos encontrar ese Talismán." Menciono Taiki. Seiya volteo a verlo para después voltear hacia mí. Parecía meditar algo, luego se inclinó y me dio un beso en la mejilla antes de salir corriendo. Cuando lo vi salir correr, pensé verlo voltear y sonreírle a Mamoru. ¿Porqué Seiya hacia cosas que estaban mas allá de mi?

Observe a Mamoru y me fije que tenía una mirada horrorizada. La parte donde Seiya me había besado, la sentía tibia, el resto de mi estaba sonrojada. Mamoru tomó mi mano rápidamente y nos fuimos con dirección a mi casa después de despedirnos de las chicas.

"El nervio de ese tipo". Comenzó a decir. "Besándote enfrente de mí."

"Eso es todo lo que hace, Mamo-chan", le dije. "Y Seiya es mi mejor amigo y no me importa si te cae bien a ti. A mi si." Mamoru gruñó pero no dijo nada más. Cuando estábamos afuera de mi casa, me dió un beso y nos despedimos. Me quede afuera mientras lo veía desaparecer en la calle.

En mi cuarto, le conté a Luna todo lo que había pasado. " Luna… ¿podremos acabar con ellos? ¿Qué tal si no encontramos el Talismán?"

"No lo sé Usagi-chan, pero no quiero insistir en que no. Esta ha sido solo la primera vez que atacan. Si el Talismán estuvo cerca esta mañana, no será tan difícil encontrarlo." Sabía que
Luna tenía razón, pero no podía dejar de preocuparme. El destino de mis amigos y el mío dependía del Kinmotsuai No Tier y nadie sabia donde estaba.