Preocupaciones por el futuro; El Cristal de Plata pierde su poder.

El palacio se sentía vacio sin ellas. Se sentía tan sola en ocasiones. Por supuesto, había mucha gente a su alrededor, pero nada podía remplazarlas. A veces pensaba que no debió dejarlas ir.

Pero como iba a ser posible retenerlas con esa miradas en sus caras todos los días. Conforme pasaba el tiempo las veía con menos energía, casi no hablaban, se veían mas y mas infelices. Especialmente la líder. Extrañaba a alguien en especial en la Tierra, la extrañaba tanto que a veces se veía tan deprimida.

De manera agridulce, la suerte estuvo con ellas. La Tierra pronto se encontraría en grandes problemas y las otras necesitarían ayuda. Fue la excusa perfecta para regresar y poder ver a aquellas que tanto extrañaba. Pero en realidad, ella las estaba dejando ir para siempre, solo que ellas no lo sabían aun.

Fue su decisión y prefería saber que ellas eran felices. Ellas ahora no tenían que tener lazos con su planeta si no lo querían. Podían ser libres, viajar por todas las galaxias, y sabía exactamente en cual galaxia se quedarían.

"Starligihts, espero que estén bien, espero que sean felices, inclusive en estos tiempos de peligro," susurró.

Justo en ese momento, hubo un gran estruendo y se oyeron pisadas de gente corriendo por el corredor en su dirección. La gente le gritaba a alguien que se detuviera. Los guardias debieron permitir la entrada al palacio; y ella estaba sin la protección de sus senshi.

Dos figuras se acercaron hacia ella. Corrió en dirección contraria para encontrarse con sus guardias buscando su protección. Después de unos momentos, el diabólico par se dio cuenta que habían perdido a su objetivo y corrieron de regreso solo para ver el largo cabello volar dando la vuelta por uno de los pasillos.

Cuando por fin la alcanzaron, estaba siendo protegida por su grandísima guardia, cada uno armado con lanzas y espadas. "¡Para atrapar a la princesa, tendrán que pasar por nosotros!" les dijo uno de ellos.

"Muy bien," dijo la mujer y colocó sus manos enfrente de ella. Una extraña luz rodeó a cada uno de ellos. De un solo movimiento, hizo que los guardias salieran disparados en diferentes direcciones y estrellarse en las paredes del palacio.

El otro personaje se lanzó hacia la princesa capturándola. Golpeó un punto de presión en el hombro de ella que la hizo perder el conocimiento instantáneamente, la puso sobre su hombro y se encaminó a donde se encontraba su compañera.

"¡Princesa Kakkyu!" los guardias gritaron.

"Ni piensen en volver a verla," el hombre les contestó antes de desaparecer los dos a través de un portal negro.


En el templo, todos estábamos reunido en el cuarto de Rei. Makoto, Ami y Minako estaban en la cama junto a Rei. Hotaru se encontraba sentada frente a ellas. Yo estaba sentada en la mesa teniendo a Mamoru y a Seiya, cada uno a mi lado. Haruka y Michiru frente a nosotros. Taiki y Yaten recargados sobre la pared. Luna y Artemis sobre la mesa examinando mi broche.

"¿Qué piensas que está pasando, Luna?" Le pregunté

"Me temía esto. Usagi-chan, el Cristal de Plata esta reservando energía. Necesita suficiente poder para así poderte ayudar a crear Tokio de Cristal. Solo le queda un poco de energía para poderte convertir en Sailor Moon y ya que la has usado bastante últimamente, se está terminando. Parece ser que no podrás transformarte más."

Las palabras las disolví lentamente. Me estaba desmoronando. A excepción de Seiya, nadie más me había visto tan molesta por los problemas que hemos tenido desde la graduación. Rompí en llanto y corrí fuera del templo a toda velocidad. Escuche a Seiya y a Mamoru llamarme pero no me detuve. Solo seguí a donde mis piernas me llevaron.


Todo lo que pudimos hacer fue verla correr. Pensé en seguirla. Aunque ella corriera a su máxima velocidad, hubiera sido fácil alcanzarla. Pero Rei me detuvo justo cuando me disponía a hacerlo. Solo pude ver como desaparecía, deseando que hubiera algo que pudiera hacer para ayudarla.

Nadie podría imaginarse que ella se estaba sintiendo así, parecía que se lo había estado guardando por un buen tiempo y supo cómo mantenerlo en secreto. La mayoría de la gente hubiera perdido esa mascara de felicidad para así tener a sus amigos alrededor apoyando. Pero esa Usagi… No era la primera vez que escondía sus sentimientos.

Ami hablo después de un momento. "¿Qué pasará cuando Usagi-chan ya no pueda transformarse en Sailor Moon?"

"Nada. El poder del Cristal de Plata seguirá reservándose hasta que sea el momento de cambiar a Usagi-chan en la Neo Reina Serenity," contestó Artemis. "Por el momento necesitamos el Talismán. Dicen que le da poder, ¿no es así?"

"Si," Contestó Minako. "Usagi-chan menciono que el Talismán le da más poder y un nuevo ataque."

"El ataque de Sailor Moon toma energía del Cristal de Plata." En esta ocasión fue Luna quien habló. "El Talismán es una fuente de energía, así que le da energía al Cristal para que ésta se transfiera al cetro de Sailor Moon. Es como si el Talismán estuviera recargando al Cristal de Plata. Cuando lo obtengamos, Usagi-chan no tendrá que preocuparse más de no poder transformase en Sailor Moon."

Luna y Artemis bajaron de la pequeña mesa en la que habían estado. "Creo que es tiempo de ir a casa. No se preocupen por Usagi-chan. Regresará a casa cuando ya se sienta un poco mejor." Luna se acomodó el broche de Usagi. Artemis saltó a los brazos de Minako y salieron del cuarto. Ami y Makoto se fueron juntas. Haruka, Michiru y Hotaru también lo hicieron, dejándonos a Rei, Mamoru y a nosotros tres.

En el momento en el que Taiki, Yaten y yo nos retirábamos, Mamoru me llamó. "Seiya-kun, ¿podemos hablar?" Eso fue sorprendente, cuando apenas la otra mañana estábamos pelando. Se debió haber dado cuenta de mis sentimientos en mi expresión. "Por favor. Es importante." Les dije a los muchachos que los alcanzaría más tarde.

Mamoru y yo bajamos las escaleras del templo juntos. "¿Qué quieres?" le pregunté.

"Hay algo que necesito decirte" comenzó. "Yo… yo no sé qué hacer." El viento se sintió más frio, alborotando nuestros cabellos. "Estoy entre dos importantes cosas, pero tengo que hacer lo es mejor para mi vida en este momento que optar por mi futuro distante."

"¿De qué hablas?" Lo miré sospechosamente.

Mamoru tomó aire y dijo. "Regreso a Estados Unidos para el otoño."

"¿Qué?"

"Esto no es algo que quiero hacer, pero tengo que hacerlo. Tengo otras cosas que hare antes de que me convierta en Rey del futuro Tokio de Cristal. No puedo vivir solo de pan y agua hasta que llegue ese día. Tengo que tener algo para poder sobrevivir mientras tanto."

En ese momento pude haberle partido la cara. Me moría por hacerlo. El coraje hacia él ha crecido desde que conocí a Usagi y pensaba en Mamoru como un mal novio, combinado ahora con que la iba a dejar, todo hirvió bajo mi piel. Apenas si podía controlarme.

"¿Acaso tus estudios se han vuelto mas importantes que ella? ¿Cómo puedes siquiera PENSAR en dejarla en un momento como este?" Le grité.

"Ya te lo dije, no quiero, pero tengo que hacerlo. Mis estudios son mi primera prioridad, y despues Usako. No los puedo abandonar."

"¿Entonces la abandonas a ella?"

"Es por eso que quería hablar contigo. Aunque no me caes bien, ella te aprecia mucho. Sé que si me voy, el que tú estés con ella la ayudará para seguir adelante. Tú eres su amigo más cercano, tal vez más que las chicas. Te estoy pidiendo esto como la persona que la ama. Por favor, cuida de ella mientras no estoy." Mamoru me miró y pude ver las emociones en su cara. Tristeza, amor, pesar y algo más que no supe identificar.

"Cuando conocí a Odango, di lo mejor para estar siempre con ella. Prometí protegerla, incluso después de revelarle mi identidad secreta. Traté lo imposible por no dejarla sola. Cuando llegó el momento de mi partida, estaba tan preocupado por ella. ¿Quién la protegería? No sabía nada acerca de ti."

"Después regresé y traté de estar ahí por ella. Y aún así ella te sigue amando. Le he dedicado todo mi tiempo y ella te escoge a ti; el inconsistente, el poco fiable, el que solo piensa en él, niño trajeado, solo porque ella piensa que tu eres su única opción. Solo porque ella piensa que está atada a su destino. Que si ella lo deja, decepcionará a todos."

"He escuchado de tus pasados contratiempos con los enemigos, capturándote y haciéndote un lavado de cerebro. Luego te vas a América y te matan. Encuentro difícil tu papel de protector, es por eso que siempre estoy cerca de ella."

"Ahora te vas otra vez y estoy más que seguro que ella te escribirá y pensará en ti todos los días." Rei de mi propia ironía. "Me vuelve loco el solo pensar que ella te amaría después de todo lo que le has hecho."

"Nunca, pero nunca haría algo por ti Mamoru-san. Pero cuidaré de Odango por que la amo. Cuidaría de ella inclusive teniéndote aquí." Lo miré directo a los ojos con furia. El me miró un momento y luego negó con la cabeza y se alejo de mí. "Pero cómo va a tomar ella esto…" susurre cuando el ya se había ido.


De alguna manera, llegué al Centro de juegos Crown's. No había estado ahí en años, probablemente desde antes que atacara Galaxia. Recuerdos de estar jugando todo tipo de video juegos por horas con las chicas vinieron a mí. Y después recordé a Motoki y a Unazuki. ¿Todavía me recordaran?

Decidí en probar y entré. Inmediatamente escuché una voz muy familiar decir mi nombre. "¿Usagi? ¿Eres tú?"

"¡Motoki-kun!" corrí hacia él y lo abracé. Rogué que no se diera cuenta que había llorado. No quería preocuparlo.

"Wow, ha pasado mucho tiempo. ¡Pero si sigues igualita! ¿Cómo estás?"

"¡Estoy muy bien! Pero te he extrañado. Creo que han pasado casi dos años desde la última vez que nos vimos. ¿Qué has hecho?" Un sentimiento de culpa creció en mi interior. ¿Realmente han pasado dos años desde la última vez que lo vi? No solo a él, sino también a todos mis amigos que no son senshi. Naru tal vez no me vuelva a hablar nunca.

"Oh solo… pasando el tiempo. Solo voy a la escuela. ¡Más bien ya me gradué! Estoy tan sorprendida! Ni yo me la puedo creer." Eso realmente era cierto.

"Estoy orgulloso de ti. Yo también sigo en la escuela. Estoy tratando de hacer algo con agricultura."

"Que interesante. Y, ¿cómo está Unazuki?"

"Ella está bien. Irá a la universidad muy pronto. No puedo creer que mi pequeña hermana está creciendo tan rápido." El tiempo realmente se está moviendo rápidamente y mis viejos amigos se estaban superando sin que yo estuviera cerca. "¿Piensas ir a la universidad, Usagi?"

"Oh, todavía no se…" No con el nivel de estas batallas.

"Hey Motoki, te necesitamos aquí." Uno de sus compañeros le habló.

"Muy bien. Hey, me encantó verte Usagi. Asegúrate de regresar más seguido." Se despidió y regresó al trabajo detrás del mostrador. Decidí quedarme a jugar y despejar mi mente de tantos problemas.

No había nadie en mi juego favorito; Sailor V. ¿Por qué escogí ese juego cuando estaba tratando de olvidar todo lo relacionado con las senshis. No tengo ni idea, pero definitivamente ayudó. Introduje una moneda y una versión animada de la vieja identidad de Minako salió en la pantalla. Dejé ir mis pensamientos completamente y los derretí en esa maquina viciosa.


Debí de haber estado en el juego por horas jugando Sailor V porque cuando mire hacia arriba, el cielo estaba obscuro. También me di cuenta de que había gente a mí alrededor viéndome jugar. Los pequeños números arriba de la pantalla me dijeron que estaba en el último nivel y casi estaba por llegar al millón de puntos. Eso es lo que pasa cuando juegas video juegos para despejar tu mente de algo.

Decidí jugar hasta llegar al millón de puntos para después irme. Solo tuve que dispararle a un par de malos mas. El puntaje subió hasta que por fin vi los seis ceros. También había ganado el juego.

"Wow, Usagi-chan, eso fue maravilloso! Nunca habías sido tan buena es este juego." Motoki me dijo. La gente a mi alrededor decía mi nombre. ¿Cómo me hice tan buena en este juego? Porque lo vivo ahora.

"Gracias, pero es hora de irme. Se está haciendo tarde." Puse mi nombre con el puntaje más alto y me levante de mi asiento. La gente se hizo a un lado para dejarme pasar. Sentí mis ojos extraños, casi sin enfoque. Después de no haber jugado por tanto tiempo, no estaba acostumbrada a pasar horas viendo la pantalla.

Me fui a casa. Todos han de estar preocupados por mi después de que me fui de esa manera. Ojala no estén dando vueltas buscándome. Cuando llegue a casa me fui directamente a mi cuarto. Luna estaba en mi cama.

"He estado esperándote Usagi-chan." Me dijo. Mi broche estaba frente a ella y me lo acercó con su nariz. "Tú no deberías salir sin esto."

"¿Para qué? Ya ni siquiera funciona." Dejándome caer en la cama, tomé el broche y lo abrí. El cristal ya no brillaba igual que antes.

"Usagi-chan, todavía te puedes transformar en Sailor Moon. No te puedes dar por vencida cuando todos tienen las esperanzas en ti." Las lágrimas regresaban otra vez, pero no como antes. "El Talismán."

"El Talismán, el Talismán, necesitamos en Talismán." Eso es todo lo que escucho, pero no lo encontramos. Ni siquiera tenemos una sola idea donde puede estar. Acéptalo Luna, el mundo ha llegado a su final."

"Por favor, escucha, Usagi-chan. El Talismán puede darte poder. Alimenta al Cristal de Plata cuando estés cerca y así entonces vas a poder pelear. Ahora, ¿Qué exactamente pasó para que el Talismán te de su poder?"

Recordé a Fighter colocando una mano en mi hombro y después sentí un poder recorrer mi cuerpo. Pero después de esa batalla cuando me volvió a tocar, nada paso. "No estoy segura…" Conteste.

"El Talismán esta cerca.," dijo Luna, mas para ella misma. "Si puedes usar su poder, eso quiere decir que esta muy cera. Solo no sabemos en donde…"

Mis pensamientos se estaban siendo aparentemente correctos. Si el Talismán estaba tan cerca que lo podíamos usar, tendría que estar dentro de una de las senshi. Solo en cual… aunque Fighter lo podía disparar, solo era por un momento para después desaparecer. No tenía sentido.

Mi cabeza, me estaba matando, así que decidí ir a la cama temprano.


Mi sueño recurrente me obsesionó una vez más. Esta vez fue menos espantoso porque tuve una idea de lo que vendría. Pero algo me confundió. No supe quien era la persona a lado mío. Obviamente él era alguien al que quería mucho. Tenía el pelo negro y ojos azules. Pensé que era Mamoru, pero me sentía algo extraña.

El teléfono sonó, despejándome de mis pensamientos. Fui al pasillo y contesté. Era Haruka.

"¿Koneko-chan? ¿Estás bien? Estábamos preocupados por ti." Dijo

"Estoy bien, Haruka-san, de veras. Solo tenía que despejarme un poco."

No respondió inmediatamente. Después suspiró y dijo. "Está bien. Solo no lo hagas otra vez. Nos asustaste a todos."

"No lo hare otra vez. Lo prometo." Luego nos despedirnos.

Iba hacia mi cuarto cuando el teléfono sonó otra vez. En esta ocasión era Mamoru.

"Usako, ¿estás bien?"

"Si, Mamo-chan. Estoy bien. Solo tenía que aclarar mi mente un poco."

"¿Estás segura? Digo, cuando saliste de esa manera, no sabíamos que iba a pasar."

"Está bien. Estoy bien. Lo juro." Hubo un silencio.

"Muy bien." Dijo por fin. "Bueno, ¿quieres que nos veamos mañana en el parque? Tengo algo importante que decirte."

"¿Qué es tan importante que no me lo puedes decir por teléfono?"

"Creo que vendrás y nos veremos mañana. ¿Qué te parece al medio día?"

Fue extraño. Mamoru usualmente me dice las cosas por teléfono. ¿Qué lo hacía tan diferente? Estaba preocupada.

"Está bien… entonces te veo mañana."

"Muy bien. Adiós."

Colgamos, pero aun me encontraba preocupada y confundida porque quería contarme algo en persona. En el segundo intento de querer regresar a mi cuarto, el teléfono sonó una vez más. Seiya era quien me hablaba es esta ocasión.

"¿Odango, estas bien?"

"¡SI, POR DIOS! ¡Todo mundo me está llamando! ¿Acaso no hay alguien que crea que puedo cuidarme yo sola? Le grité a la bocina. Escuche un 'ouch' venir del otro lado y me di cuenta que debí de haber lastimado el oído de Seiya. "Gomen, Seiya, pero a veces siento que todos me tratan como a una irresponsable pequeña niña."

"Por supuesto que nos preocupamos, Odango. Cuando te fuiste de esa manera, especialmente sin tu broche, pudiste tener problemas. No queremos que eso pase. Te queremos." Tenía sentido. Estaba bien en el pasado, antes de poder convertirme en Sailor Moon y debía aprender a estar bien ahora que ya no volvería a transformarme en Sailor Moon.

"Solo me gustaría que alguien me diera algún crédito."

"Yo te doy crédito. Solo quería saber que estas bien. ¿Quieres que hablemos?" No creí que pudiera hablar de nada en este momento. Tampoco podía seguir llorando.

"No, está bien.: hubo una pausa. "Ne, Seiya, Mamo-chan me dijo que me quería ver mañana en el parque. Me dijo que tiene algo importante que decirme. ¿Qué crees que quiera decirme?"

Seiya no dijo nada al principio. Cuando por fin lo hizo. "No estoy… seguro. No creo que sea nada malo. Eso espero. Por tu bien." Otra pausa. "¿A qué horas quedaron?"

"Mediodía"

"Bien. Entonces, te veo después, está bien?"

"Um… está bien. Adiós." Y colgamos. Corrí hacia mi cuarto antes de que el teléfono sonara otra vez. Pensé que iba a recibir más llamadas del resto de mis amigas. De regreso a mi cuarto, Luna estaba levantada.

"¿Te sientes un poco mejor, Usagi-chan?" me preguntó.

"Tal vez un poquito, pero no mucho. Todo mundo me está llamando a la misma vez y es loco. Nadie cree que me puedo cuidar sola." Suspiré y me tiré a la cama. "Supongo que tienen razón. Ahora lo único que puedo hacer es gritarle a los monstruos. Alguien más peleara por mí."

"Usagi-chan, tu puedes hacer mucho mas siendo tu misma. Yo se que puedes manejar las cosas por ti misma. Pero todos te quieren y por eso se preocupan."

"Eso mismo me dijo Seiya. Y mañana Mamo-chan quiere decirme algo 'importante' en el parque. Tengo más miedo ahora. ¿Qué tal si rompe conmigo?"

"No creo que eso pase," me dijo. "¿Sabes lo que necesitas? Un día completo y total solo para ti. Les diré a todos que estas bien y así podrás relajarte y no tendrás que preocuparte por nadie ni nada relacionado con las guerreras. Será bueno que tomes un descanso."

"Gracias Luna. Muchas gracias." Sentí que ya no podía mantener mis ojos abiertos por un momento más. Así que los cerré y me volví a quedar dormida.


Hola chicas. Aqui un capitulo mas. Espero que este tambien alla sido de su agrado. Ha avido varias chicas que me pidan que alargue mas los capitulos. Me encantaria hacerlo, pero recuerden que solo estoy traduciendo capitulo por capitulo. Ojala que este capitulo haya sido mas de su agrado, ya que en el anterior no recibi muchos reviews. LOL. Ok chicas, las vere en el proximo capitulo. Chao