Disclaimer: Ninguno de los personajes de Sailor Moon no me pertenecen ni esta historia. La historia original le pertence a SailorXStar, yo solo estoy traduciendo con su permiso.

DEDICADO A UNA ESTRELLA MAS EN EL CIELO. VICTOR, SIEMPRE EN MI CORAZON

¿Mamoru se va? Los sentimientos de Seiya. Usagi piensa en el Destino.

Al día siguiente cuando me desperté el reloj me indicó que eran las 7:30 a.m. Sabía que me encontraría con Mamoru a las 12:00, así que comencé a arreglarme. Cuando terminé, eran solo las 8:15. Me pregunté si Naru-chan estaría despierta.

En lo que marcaba su número, me pregunté si ella quisiera hablar conmigo después de no hacerlo por tanto tiempo. El teléfono sonó una vez. El teléfono sonó dos veces. El teléfono sonó tres veces. Colgué imaginándome que la familia seguía durmiendo. Trataría de llamarla mas tarde.

En lugar de quedarme en casa sin hacer nada, decidí dar una vuelta por el centro. Era una manera fácil de distraerme de todo lo que estaba pasando en mi vida. En lo que caminaba, me di cuenta que mis pies me llevaban al centro de juegos.

"¡Hola Usagi! Qué bueno verte," Motoki me recibió. ¿Vas a tratar de superar tu propio record?"

"Nah, creo que jugaré un juego diferente en esta ocasión." Había otro juego que usualmente siempre lo jugaba con Minako. Era un juego de carreras para dos, pero no tenía a nadie más con quien jugar. "Hey Motoki, ¿estás ocupado?"

"Estoy a punto de tomar mi receso. ¿Por qué?"

"¿Quieres jugar conmigo?" sonrió y aceptó. Pagué por el juego y los dos nos sentamos en 'los asientos de conductores'. El juego se tenía que jugar a gran velocidad y se me complicaban mucho las curvas. Por supuesto que comencé perdiendo.

"No te preocupes Usagi. Veras que aprenderás. ¿Por qué no sigues jugando y sirve que practicas? Tengo que regresar a trabajar pero mañana en mi receso jugamos otra vez." Motoki regreso al mostrador y comenzó a limpiar el vidrio.

Me quedé en el centro de juegos hasta las 11:45 practicando. Comenzaba a tomarle ritmo, pero sabía que tenía que irme. No quería hacerlo. Cuando estaba jugando, era como si me olvidara del mundo real. No tenia que preocuparme de mis problemas. Al cruzar las puertas automáticas del Centro, era como entrar a un lugar seguro. Eso era algo que estaba necesitando.

Me despedí de Motoki y emprendí mi camino hacia el parque. Mamoru estaba sentado en una banca cerca de la entrada. "¡Usako!" me llamó cuando me vio. Corrí hacia él y me dio un beso. "Llegaste a tiempo." Se escuchó sorprendido.

"Me desperté temprano hoy." No quise decir nada sobre los sueños que tengo que hablan de mis miedos acerca de mi destino.

"Usako, quería decirte algo. Es difícil para mí decirlo pero tengo que hacerlo." Estaba un poco inquieto. Tal vez estaba tratando de buscar las palabras correctas. "Está bien," por fin dijo. "Usako… me voy a los Estados Unidos por un semestre."

Otra pérdida.

Mis ojos estaban borrosos y con lagrimas, así que no podía ver hacia adónde iba. Fue una repetición del otro día, solo que esta vez, Mamoru corrió detrás de mí. ¿Porque hubiera querido ser consolada por él, cuando él era el causante de este problema?

Supongo que correr cuando no puedes ver, es una mala idea. Corría tan rápido que choqué con alguien y los dos caímos. "Lo lamento," dije mientras trataba de levantarme y seguir corriendo, pero la persona me envolvió con sus brazos.

"Todo está bien. Shh, shh. Todo está bien." Reconocí la voz y a mi mente vino el recuerdo de un apagón en una discoteca hace unos cuantos años atrás. Esa persona me abrazo fuertemente. Los pasos que me seguían me alcanzaron y se puso enfrente de nosotros. "Tenía el presentimiento de que esto pasaría." La persona que me consolaba le dijo a la persona que me seguía.

"Usako, por favor. Es solo por un semestre. Mi educación es importante. Por favor comprende." Mamoru rogo.

"¿Tú crees que eso es fácil?" susurre mientras apoyaba mi cara en la camisa de Seiya. "¿Tú crees que te puedo dejar ir con una sonrisa, especialmente ahora? Entiendo Mamoru que tienes que estudiar, ¿pero no lo puedes hacer aquí?" Mi cuerpo tembló y Seiya acarició mi espalda.

"Creo que te tienes que ir," Seiya habló con una voz fría. Escuché a Mamoru comenzar a protestar. No pude ver lo que estaba pasando, pero puedo decir que Seiya le estaba matando con la mirada. Los pasos de Mamoru desaparecieron en la distancia.

Seiya y yo nos dirigimos a una banca. Aun seguía llorando, pero ya no tan fuerte. Me sentó en sus piernas y me abrazó mientras yo seguía llorando. No estoy segura cuanto tiempo pasó pero por fin, me detuve.

"¿Te sientes mejor?" Seiya preguntó

"No. Solo que ya no puedo llorar." Traté se sonreír pero no pude. "¿Porqué todo me está saliendo mal?"

"Siempre va a ver malos momentos en la vida. Solo tienes que seguir adelante y todo tendrá que cambiar. El futuro que tú viste, los dos futuros que viste, no están escritos en piedra. Ellos siempre pueden ser cambiados." Cuando dijo eso esbozó una breve sonrisa que me hizo sentir mejor.

"Muchas gracias, Seiya. Siempre estás conmigo. Eres el mejor amigo que nunca he tenido." Con eso, la expresión de Seiya cayó por un momento, pero rápidamente la quitó y la remplazó con otra sonrisa. Pude ver un dolor en sus ojos. "¿Dije algo malo?"

"Odango…" comenzó con una voz muy bajita. "Tengo que preguntarte algo. Algo muy importante. Y antes de que me contestes, quiero que pienses en mi pregunta y pienses en tu respuesta. Piensa mucho. ¿Puedes hacer eso?" Pensé que estaba actuando raro, pero acepté.

Seiya me miro con esos profundos ojos azules y sentí estar incapacitada. Sus mejillas tomaron un color rosado. "Odango, ¿me quieres?"

Me sorprendió que hiciera esa pregunta, ya que él sabía muy bien la respuesta. "Claro que si Seiya."

"¡No, no! No de esa manera. ¡Dios, pensé que a estas alturas ya te habías dado cuenta!" colgó su cabeza en derrota. Fue cuando realmente comencé a pensar en la pregunta que él me estaba haciendo.

Todos los recuerdos de cuando nos conocimos vinieron a mi mente. Cuando pasamos juntos sus días libres, cuando se quedo en mi casa para protegerme, cuando tratamos de vernos a pesar de que lo teníamos prohibido, cuando nos despedimos en el camerino en el concierto final. Un momento en particular sobresalió; decirnos adiós en el techo de la escuela.

Seiya estaba parado enfrente de mí. La princesa Kakkyu estaba al lado de él y Taiki y Yaten a lado de ella. "Odango, me da mucho gusto que tu novio se encuentre sano y salvo" Seiya dijo y sonrió.

"Fue gracias a ti Seiya. Con la ayuda de tus consejos, pude salir adelante. "Un suave sonrojo apareció en sus mejillas.

"Odango…sabes, yo nunca me olvidare de ti", sonrió hacia mí.

"Si. Nosotros seremos buenos amigos para siempre"

Yaten y Taiki comenzaron a reír. Seiya puso una mano en su frente. ¿Por qué todas se reían de mí? ¿Por qué no había entendido?

También recordé cuando estuvimos en el Crown's: "Odango, ¿tú sabes lo que es amar a alguien y saber que esa persona no te ama de las misma manera?" Todo estaba más claro. Inclusive la canción que él dijo que yo no podría entender.

"Seiya…Tu…Tu… ¿tu estas enamorado de mi?"

La cara de Seiya se puso extremadamente roja. "¿No lo sabías?"

"Entonces todo este tiempo en el que has estado cerca de mí, ¿es porque me amas?"

"Bueno, no al principio." Miró hacia el cielo y el sonrojo se rehusaba dejar su cara. Sonrió al recordar. "Al principio, cuando te conocí, me sentí atraído por tu resplandor. Era más resplandeciente que cualquier otro. Inclusive más que el de la princesa Kakkyu." El rojo en sus mejillas se puso más rojo y más rojo. "Pero entre más y más tiempo que pasábamos juntos, realmente me enamore de ti."

Todo me llegó de repente. Siempre supe que Seiya estaba enamorado de mi, solo que no lo quería admitir. Y creo que fue porque sería más fácil amarlo también.

"Seiya, me tengo que ir." Me levanté y corrí.

Seiya se me quedó viendo con una mirada dolorosa. Odio hacerlo sentir como si a mí no me importara, pero no estaba segura de lo que estaba pasando. Antes de decidir hacer algo, necesitaba saber cómo me sentía.


Cuando por fin llegué a casa, corrí hacía mi cuarto a pensar y pensar. No le dije a nadie acerca de lo que había pasado con Seiya esa tarde y dudo mucho que le cuente a alguien.

Nuevos pensamientos llegaron a mi mente. No los quise desaparecer, tal vez algo me pueda dar una respuesta. Así que las ideas flotaron, pero nada ayudó. Perdí la noción del tiempo, hasta que por fin me di cuenta que ya eran las 3:00. El teléfono sonó.

Estaba temerosa de contestar, pensando en quien podría ser. O era Mamoru, Seiya o una de las chicas. Podría hablar con una de ellas, pero no con uno de ellos por el momento.

La contestadora contesto. "Usagi, soy Naru. Me di cuenta que trataste de hablarme en la mañana y estaba hablándote de regreso. Llámame en cuanto puedas." La llamada terminó.

Naru llamándome, realmente era sorprendente. Tal vez debería llamarla ahora mismo. Siempre fue bueno hablar con ella. Tomé el teléfono y marqué su número. Contestó en el segundo timbre. "¿Moshi moshi?"

"¡Naru-chan!""¿Usagi? ¡Wow! ¡Me da gusto escucharte! ¿Cómo has estado?" Tal vez mi amiga no estaba tan molesta después de todo. Tal vez me extrañaba.

"He estado…bien. ¿Qué tal tu?"

"Muy bien, pero te he extrañado."

"¡Deberíamos vernos ahora mismo! ¿Qué dices?"

"¡Me encantaría! ¿Qué tal si nos vemos en el Crown's?"

"¡Claro! ¡Me encantaría! ¡Te veo allá!"

"¡Adiós!"


Colgamos. Una gran sonrisa apareció en mi rostro al pensar que por fin voy a ver a mi vieja amiga. Corrí directamente hacia el Crown's. Naru y yo nos encontramos en la entrada y nos dimos un fuerte abrazo.

"No has cambiado nada, Usagi." Eso era cierto, pero ella sí. Ya no usaba el listón en su pelo, aparte de que se lo había dejado crecer hasta la mitad de la espalda. Parecía que se lo había alisado.

"¡Qué bonita estas, Naru-chan!"

"Gracias." Sonrió. "¿Entramos?" entramos las dos al café abrazadas y nos dirigimos a una mesa. "¿Y qué has hecho últimamente, Usagi? Te has enfrentado…" Naru se detuvo a media palabra y cubrió su boca.

"¿Que quieres decir?" le pregunté.

"Na-nada. ¿Qué has hecho? Eso es todo."

"Bueno," pelear con malvados, juntarme con extraterrestres, perder mis poderes, lo usual. "ir a la escuela. Creo. ¿Y tú?"

"Qué bueno. Yo también voy a la escuela. Es más, estoy pensando en ir a la escuela de leyes." Le pregunté por qué. "Bueno, fui inspirada por una gran heroína. Me salvó muchas veces y ni aun así no podre hacer lo que ella hace, pero quiero hacer justicia en este mundo a mi manera." Supe que hablaba de Sailor Moon y no será la última vez que lo haga.

"¡Qué bien!"

Hablamos de todo lo que ha pasado desde la última vez que nos vimos. Claro, ella tenía más cosas que contar ya que yo no le podía revelar nada acerca de mi vida cono una Sailor.

"Usagi, te veo cono si tuvieras problemas, ¿qué pasa?" Me preguntó después de un rato. Naru me conocía muy bien, aun cuando teníamos mucho tiempo sin hablar.

"Bueno, tengo problemas de amorosos…" suspiré y puse mi barbilla sobre la mesa. Naru juntó sus manos y colocó su barbilla sobre ellas, indicándome que siguiera. "Como verás, tengo a Mamo-chan, ¿cierto? ¿Lo recuerdas? Ella asintió. "Bueno, siempre lo he amado. Siempre vamos a estar juntos. Y también esta Seiya…"

"¿Seiya?, ¿Seiya Kou? ¿El de los Three Lights?" Los ojos de Naru se abrieron al máximo. Obviamente ella era una fan. Asentí.

"Cuando se transfirieron a mi escuela, Seiya y yo nos acercamos mucho. Nos decíamos todo y siempre estábamos juntos. En ese tiempo, Mamo-chan se encontraba estudiando en Estados Unidos." O eso pensábamos, pero no podía hablar sobre eso para aclarar la duda. "Luego, al fin del año escolar, Seiya regresó a su ciudad y Mamo-chan regresó."

"Pero ahora que los Three Lights han regresado, he descubierto que Seiya también está enamorado de mi. Me preguntó si yo también lo quiero, pero la verdad es que no lo sé. Amo a Mamo-chan. Eso es obvio. Cuando se trata se Seiya, es como si hubiera una puerta bloqueando algo. Claro, lo quiero como a un amigo, pero si había algo más no lo sabía. Esa tonta pared estaba ahí."

"Usagi, realmente tienes un gran problema, y creo saber lo que tienes que hacer." Miré hacia ella y sonrió. "Necesitas romper esa pared y ver si realmente ese sentimiento hacia Seiya está detrás de ella. Y si está, y crees que es más fuerte que el amor hacia Mamoru, deberías quedarte con el."

Eso era lo que quería hacer, pero no podía. Si descubro que quiero más a Seiya que a Mamoru, tendré que dejar mi destino. Esa era la razón del porque esa pared, para bloquear mis verdaderos sentimientos y preservar el futuro que estoy supuesta a tener. Pero Naru no podía entender eso porque no sabía mi futuro.

"Naru-chan… es muy complicado explicar. No puedo dejar a Mamo-chan. Hay una razón muy importante de porque TENEMOS que estar juntos."

"¿Están comprometidos?"

"Algo así… pero es mucho más complicado que eso." Naru me miró con ojos sinceros.

"Usagi… ¿tiene que ver con que tú seas Sailor Moon?" Abrí la boca y mis ojos se pusieron blancos de sorpresa. ¿Cómo y cuándo se dio cuenta? ¿Me hago la tonta o le digo la verdad? "Sé que eres tú. Lo sé desde hace mucho tiempo. Siempre están en el mismo lugar a la misma hora, siempre estabas ocupada, además de que siempre desaparecías y ella llegaba. Además, ¿quién mas podría tener tu peinado?" Me atrapó con esa.

"Está bien, está bien. Soy Sailor Moon. Y si, mis problemas amorosos están relacionados con eso. Recuerdas a mi prima, Chibiusa? Bueno, pues ella es mi hija del futuro. Mamo-chan y yo nos casaremos y la tendremos. Y gobernaremos juntos, pero esa es otra historia. Lo importante aquí es que no puedo abandonar mi destino. Si lo hago, Chibiusa nunca nacerá y el futuro será terriblemente alterado."

"¿Seiya sabe que tu eres Sailor Moon?"

"Jejeje… Te vas a asustar cuando te diga esto. Los Three Lights son las Sailor Star Lights, ellos se pueden transformar en mujeres." Ahora fue el turno de Naru en sorprenderse. "Vinieron de otro planeta buscando a su princesa. Es por eso que se hicieron ídolos. Cuando la encontraron, y ya el mundo estaba en paz, se fueron de vuelta a su planeta. Regresaron a la Tierra porque querían estar con nosotros."

"Hay dios mío. Nunca los volveré a ver de la misma manera. ¿Y todas tus amigas?"

"Ellas también son Sailor senshi. "Le dije quien era quien y que Mamoru era Tuxedo Kamen. "Es una vida pesada, pero alguien tiene que hacerlo."

"Wow, Usagi, eso es sorpréndete. Así que quieres decir que si no te casas con Mamoru, el futuro se destruiría."


"Bueno, no destruirse. Más bien alterarse. No estoy segura si Seiya puede ser el Rey de la Tierra, y si Chibiusa no existirá. No le puedo hacer eso. Además, eso altera la línea del Tiempo actual. Después de todo, Chibiusa nos ayudó cuando más lo necesitábamos. Si nunca hubiera nacido, nunca hubiera venido al pasado y nunca se hubiera convertido en Sailor Chibi Moon. Todo lo que ella ha hecho desaparecería y tal vez no estaríamos ahorita aquí."

"Nunca me imaginé que tantas cosas dependían de esa pequeña niña. Es como el viejo refrán, si matas una mariposa en el pasado, podrá cambiar el futuro."

"Así que no puedo hacer nada."

"Sabes, Usagi, solo porque tú y Mamoru no tienen a Chibiusa no quiere decir que ella no vaya a existir. Ósea, tú y Seiya pueden tener una niña, llamarla Chibiusa, y enviarla al pasado. Nada cambiaría."

"Posiblemente, pero todavía no se. No estoy segura de mis sentimientos aun."

Naru vio su reloj. El reloj de la pared decía que ya habían pasado dos horas. "Usagi, me tengo que ir." Se levanto y camino hacia a mí. "Fue un gran gusto hablar contigo. Deberíamos vernos más seguido." Me levanté y le di un abrazo de despedida. Cuando nos separamos, colocó una mano en mi hombro. "Haz lo que tu corazón te diga. Parece ser que has estado atada a tu destino por mucho tiempo. Te veo después… Sailor Moon." Agregó suavemente. Me guiñó un ojo y corrió hacia fuera del restaurante.

La seguí pero ya se había ido cuando Salí. Comenzó a llover así que corrí hacia la casa tratando de cubrir mi cabeza. Luna me esperaba en la entrada.

"Usagi-chan, ¿en dónde has estado? Nuca me dijiste a qué horas regresabas de tu cita con Mamoru-san. Ya han pasado muchas horas. ¿Dónde estabas?" Le explique todo lo que había pasado ese día. La cara de Luna cambiaba periódicamente con mi historia. "dios… que día para ti."

"¿Luna, que hago?"

Abrió su boca para decir algo, pero la cerró. Cerró sus ojos y pensó por un momento. Parecía como si estaba tratando de buscar las palabras correctas.

"Usagi-chan," por fin dijo. "Tienes que hacer lo que Naru te dijo. Haz lo que tu corazón te diga." Mis ojos se abrieron a más no poder cuando escuché lo que ella me estaba sugeriendo. "Has hecho mucho desde que nos conocimos. En ese entonces, solo eras una pequeña niña, difícilmente te quedaba el papel de una senshi. Pero ahora, mírate! Haz madurado muchísimo. Te has ganado el derecho de obtener lo que realmente quieres. Si eso es ya no estar con Mamoru-san, bueno… creo que deberías dejarlo y correr a los brazos de Seiya-kun."

"Luna…"

"Usagi-chan, has trabajando muy duro para que los demás tengan lo que quieran. Ahora es tu turno."


"¡Oh Luna! ¡Gracias! ¿ Pero y las demás?" Recordé lo que paso cuando descubrimos que los Three Lights eran las Starligihts, especialmente las Outer senshi.

"Eso lo vamos a tener que ver cuando llegue el momento."

Esa noche, en el mismo sueño, cuando me descubrí frente a los espejos del destino, ya no estaban montados en piedra. Estaban tratando de mantenerse sin sus marcos, pero se mecían de un lado a otro. Cuando grité, una nueva puerta se abrió y una suave luz roja vino de adentro. Corrí hacia lo seguro.

Dije que me encontraría con Mamoru en el aeropuerto para despedirlo. Tenía planeado hacer algo; algo que sería doloroso para los dos. Solo deseaba que el entendiera.


NOTAS

PRIMERO QUE NADA, MIL DISCULPAS POR EL RETRASO. MAS DE MES SIN HACERLO, PERO PASE POR UNA DEPRESION BASTANTE DURA. YA SE ABRAN DADO CUENTA POR QUE. PERO AQUIE ESTOY DE REGRESO, CON NUEVA RECARGA. LE QUIERO AGRADECER A TODAS AQUELLAS QUE ME BRINDARON SU APOYO POR TODO ESTE TIEMPO, EN ESPECIAL A KATABRECTERI, PERLA, LUCY Y SOL. Y A TODAS USTEDES POR LEER ESTA HISTORIA Y AGREGARLA A SUS FAVORITOS. NOS VEREMOS EN EL PROXIMO CAPITULO.