Capítulo 2
La música empezó a sonar muy alto, Hermione saltó en su cama y sin abrir los ojos aun se levantó y caminó hacia el reproductor. Tanteó los botones en busca del grandote redondo y lo presionó. Silencio nuevamente.
Refregándose los ojos, caminó hacia el baño y se lavó la cara. Luego fue hacia la cocina, puso la cafetera en modo lento.
-Buenos días- saludaron Kate y Beth que estaban mirando televisión en el sillón.
-Buenos días, Cómo han dormido?
-Pues- dudó Beth.
-Beth piensa que había alguien fuera de la habitación, mirando a través de la ventana- dijo Kate divertida.
-Eso es ridículo- dijo la castaña riendo- estamos en un séptimo piso, además, quien se molestaría en intentar ver a través de la ventana?
-Lo sé, lo se, estoy loca, eso no es nada nuevo!
-Quizás lo soñaste-añadió Kate, acomodándose uno mechón rubio detrás de su oreja.
-Eso creo. Hay café?
-Si, estoy haciendo un poco, me voy a duchar.
Abrió el grifo y dejó correr el agua para que se calentara.
Lunes, 8 de la mañana. El fin de semana se había pasado volando y hoy había que volver a trabajar. Odiaba esa oficina, pero no quería volver a trabajar en medio de la acción, luego de la muerte de su novio, le pidió a su jefe un tiempo fuera, no era la misma y no quería arriesgarse, así es como Hermione terminó trabajando allí. Kate trabajaba con ella, y Beth era parte de otra división.
Se dejó el pelo lacio con mas poción y se cambió para ir a desayunar.
-Quieres una tostada?
-Por favor- respondió Hermione agarrando una y llevándosela a la boca.
-Ahhh Lunes otra vez- suspiró Beth al llegar al vestíbulo- nos vemos chicas.
-Hasta luego.
-Adiós.
Subieron al ascensor y presionaron el botón de su piso. Antes de que se cerrara la puerta, Hermione vio como el hombre misterioso veía hacia donde estaba ella y esquivaba el ascensor, doblando hacia las escaleras.
-Ok, eso fue raro
-Que?
-No tiene importancia Nos vemos en un rato.
-De acuerdo- dijo Kate sonriendo- Hola Andrew, como estas?
Kate dobló en su puerta y Hermione la perdió de vista.
Su oficina no tenía mucho espacio pero contaba con un escritorio, un teléfono, computadora y una gran ventana por la que le encantaba ver la luna. Colgó su abrigo en el perchero cerca de unos estantes y se sentó mientras prendía la computadora.
-Granger.
-Hola, Robert. Puedes llamarme Hermione algún día?
-Pides demasiado- respondió bromeando- necesito que pases esta investigación a computadora.
-Por qué no lo haces directamente en computadora, Robert?
-No me llevo muy bien con esas maquinas.
-Ok, déjalo aquí. Algo mas?
Hermione salió a repartir unas carpetas que Robert le dejó antes de volver a trabajar a la computadora.
-No puedo ir a dejarle eso a Granger.
-Cómo que no? Qué dices? Claro que puedes! Ahora ve.
-Usted no entiende, no puedo, es en serio- Hermione escuchaba atenta, su nombre estaba en la conversación, así que le correspondía de alguna manera escuchar.
-Si, claro ahora, vete- dijo en tono de finalizar la conversación.
Hermione escuchó unos pasos y volvió la vista hacia su computadora, actuando normal. Escucho algo parecido a una inhalación y unos golpecitos en la puerta.
-Adelante- dijo aún sin levantar la vista.
-Disculpa- Hermione lo miró, tenía unos hermosos ojos grises con un tono medio verdoso, pero muy irritados, facciones delicadas como las de un angel y a la vez duras y pelo color chocolate oscuro- Debo dejarte -miró hacia la ventana, evitando la mirada de Hermione, la cual se preguntaba que estaba mal en ella o que había hecho para merecer ese trato- esto- levantó la mano y mostró unos papeles.
-Qué es?
-Permisos.
-Bueno, si quieres puedes dejarlos en el escritorio- dijo señalando con un movimiento la mesa.
-Si
-Estas bien? Estas un poco pálido...
-Si. Aquí tienes- dijo rápido el desconocido.
-Gracias- Hermione terminó de decirlo cuando ya salía a través de la puerta.
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-Daba la impresión que sostenía la respiración cerca de mí, fue muy muy extraño.
-Quizás piensa que hueles mal.
-Muy gracioso Ronald.
-Quizás tenía mal aliento y no quería hablarte encima, como la gente que come ajo y luego
-No importa, solo quería compartir que es alguien muy raro y creo que me odia.
-Siempre que quieras podemos patearle el-empezó Ron, como siempre.
-Graaacias, pero no sonrió Hermione- No tiene razón para odiarme, ya se le pasará. Además, esa no es la solución a todos los problemas y lo sabes.
-Pedimos la cuenta?
-Claro- dijo Hermione sacando su billetera.
-No no, yo te lo pago, no te preocupes.
-Y que hay de mí?- preguntó Ron.
-Tu eres una dama?
-No, solo soy tu mejor amigo.
-Eres además una dama?
-No.
-Caso cerrado. Herm, quieres algo más?
-No, gracias Harry- respondió riendo- yo te invito a ti si quieres Ron.
-No, esta bien, solo quería molestarlo- dijo sacando su billetera.
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-Ya sabes que vas a regalarle a Kate?
Hermione agarró rápido su celular y presionó el botón que llevaba al calendario, había un numero resaltado en negro a dos lugares del día que era.
-Lo has olvidado, no?
-Completamente- respondió apenada.
-No te entristezcas, aun hay tiempo!
-Si
-Tiempo para que?- preguntó Kate sentándose en la mesa.
-Para no perder la cabeza.
-Te tengo noticias, nunca la tuviste en su lugar- dijo la rubia bromeando y sonriendo.
-Yo también te quiero.
Veamos un regalo para Kate algun libro? Mmm, zapatos, supongo que ropa, es lo que mas le gusta. Si, ropa. Quizás un vestido. Debería preguntarle a Beth que le va a regalar, así no repito regalos pensó Hermione a la vez que llegaban a la cabina de teléfono.
-Granger, Granger, estas radiante hoy.
-Que se te ofrece, Nick?
-Solo quería ver tus ojos chocolate el día de hoy.
-Disculpa?
-Que tienes muy lindos ojos- dijo sonriendo y mirando alrededor, luego a ella.
-Claro No tienes nada mejor que hacer?
-Por qué eres asi conmigo?
-Porque no confío en ti.
-Por qué no arreglamos eso hablando en compaa de una humeante taza de té?
-Te agradezco la invitación, pero prefiero decir que no.
Nick era bastante apuesto, tenía el pelo color castaño claro y ojos celestes. Desde el día que Hermione trabajó cerca de él, empezó a invitarla a salir y decirle lo bella que estaba, lo cual incomodaba un poco a Hermione y le hacia desconfiar.
-Como quieras Hermione, no pienso lastimarte si eso es lo que piensas.
-Imposible saberlo.
-Bueno, me voy Que tengas un buen día.
-Hooolaaa!
-Hola Beth.
Hermione se levantó de la silla y se estiró.
-Qué hacía Nick aquí?
-Invitándome a tomar un té así aprendo a confiar en el.
-Y que le dijiste?
-Que no, claro.
-Por qué no?
-Porque no confío en su repentino interés en mi.
-He aprendido. Y no quiero salir lastimada, menos ahora.
-No creo que tenga ese tipo de intenciones. Creo que en verdad le gustas, solo que es un poco tonto en demostrarlo- dijo Beth riendo.
-Creo- continuó su amiga- que volveré a mi oficina, nos vemos luego.
-Me olvidé de preguntarte, Qué le regalarás a Kate?
-Un sweater y una camisa. Nos vemos.
-Adiós.
Hermione había pedido permiso a su jefe para salir antes y así comprarle un regalo a su amiga. Beth le había comprado ropa, pero ella le regalaría ropa para salir, Kate había dicho en algún momento que necesitaba un vestido.
Recorrió las vidrieras de las casas de ropa, buscando algo que le pudiera gustar a su amiga. Había un vestido corto, negro, con un escote que ya había visto en ella, ese podría ser, también le gustó uno rojo, sin tirantes, pero el que mas le llamó la atención a Hermione fue un vestido también rojo, corto, de satén, de corte princesa y a la cintura.
"Ese va perfecto creo yo, de todas maneras, lo puede cambiar" pensó Hermione.
Estaba un poco por encima del precio que Hermione esperaba pagar, pero Kate se lo merecía. Pagó en la caja y volvió al departamento deprisa ya que las chicas no iban a tardar en salir del trabajo.
1, 2, los números que mostraba la pantalla del ascensor cambiaban, 3, lo que Hermione no sabía es que había cierto joven dentro de su departamento, 4, cierto muchacho de ojos grises y verdes, con pelo marrón chocolate, 5, el cual miraba curioso los detalles, observando como vivía la gente de ese departamento.
El ascensor marcaba el 6 mientras el hombre sostenía cuidadosamente un portarretratos entre sus manos. Las puertas del ascensor se abrieron al marcar el 7.
Hermione iba sacando sus llaves mientras el intruso dejaba la foto en su lugar e iba rápido hacia la habitación de Kate, la cual tenia una ventana que podría servir. Sabía que era ella, lo sentía.
Hermione sintió un ruido proveniente del pasillo que llevaba a las habitaciones.
-Chicas?
No, no eran las chicas, si fueran ellas ya habrían contestado, era algo más, o alguien más
Luego de atravesar la habitación con cuidado de no tirar nada, llegó a la ventana, la cual estaba dura, debía de estar cerrada hace un tiempo.
Hermione dejó la bolsa en su cuarto rápido y en silencio, sacó la varita y con su mano libre iba a abrir la puerta.
Estaba muy débil, levantar esta ventana no le hubiera hecho problema en otras condiciones, la podría levantar con el meñique si así quisiera, pero no era este el caso, debía levantar la ventana rápido, de lo contrario estaría arruinado, ya estaba al otro lado de la puerta.
Hermione abrió la puerta con cuidado, con la varita en alto y estiró la otra mano buscando la perilla de la luz.
La ventana cedió al momento que la puerta se abrió y el se deslizó rápidamente por la abertura, y saltó.
La luz iluminó la habitación desordenada de Kate, Hermione centró su atención en la ventana, la cual estaba abierta totalmente.
La caída fue limpia y suave, quedó agazapado en el suelo, como un gato que aterriza de pie. Miró hacia arriba y vio la luz encendida. Sin pensarlo más hecho a correr.
Hermione se acercó como pudo a la ventana y miró hacia abajo, no había nada, mas que el jardín del vecino. Metió la cabeza al tiempo que escuchaba entrar a Kate y cerró la ventana con magia, ya que cuando intentó cerrarla a mano no pudo. Estaba loca, paranoica mejor dicho.
- Hermione, eres tu?
-Si, me podrías decir en que estabas pensando al dejar la ventana abierta así? Pensé que había entrado alguien.
-Hermione, no me retes sin saber! desde que me mudé aquí, esa ventana no se abre- respondió seria Kate.
-Entonces alguien a estado aqu
Kate la miró preocupada y ambas miraron en dirección a su habitación.
