Disclaimer: Naruto, su mundo y personajes pertenecen a Masashi Kishimoto.

Advertencias: Au, Ooc, Hinata's POV.

Agradezco: De antemano sus R&R


Capitulo. 2- El chico y la perforación.


Esa mañana me levante de un mal humor indeseable, indescriptible, tanto así que decidí tomar mi desayuno sin esperar a nadie, salí de casa decidida a hacer alguna tontería que no haría en mi sano juicio, y allí estaba mi respuesta, justo frente a mi había una tienda de body art, no muy grande y al ser temprano nada concurrida, mejor para mi, así no sucedería nada embarazoso frente a gente que conociera.
Entre, aun de muy mal humor, y me encontré con unos ojos del color del mar que me observaban con algo de indiferencia.

-¿En que le puedo ayudar,señorita?-

Me pregunto, era obvio lo que buscaba pero aun así le conteste aparentando mas valor del que realmente tengo:

-Si, buenos días, quiero perforar mi ombligo.-

Pensé que de inmediato me pasaría para perforarme la piel, pero me equivoque:

-Si, bien, ¿trajo la pieza para ello o la va a adquirir aquí?-

Obvio, ¿como no lo había pensado antes? me sentí un poco tonta pero aun así no me acobarde, había tomado una decisión, y no me retractaría de ella.

-No, la voy a comprar aquí-

Me indico donde las podía encontrar y el se dirigió de nuevo tras el mostrador; me tarde un tiempo, quizás comenzaba a dudar, tenia una lucha interna, mi sentido común contra la rebeldía que jamas dejaba salir, por lo visto todos los años de represión habían fortalecido mucho mi rebeldía porque no quizo ceder.

-Disculpe... ¿cual es mas recomendable?-

Le pregunte para asustarme a mi misma mas que por asesoría, y el respondió de inmediato:

-Pues las piezas hipoalergénicas son las plásticas, aunque es recomendable usar las de acero quirúrgico, son mas durables e igual de hipoalergénicas.-

Volví a ver las curiosas varitas de metal levemente curvadas, con pequeñas esferas de colores en las puntas, plástico, metal, todas eran hermosas pero eso no era lo que me hacia retrasar el momento de la verdad, era mi cobardía y mi estúpido sentido común, ese que jamas me dejaba divertirme sin pensar en las consecuencias, pero mi rabieta pudo más que mi razón.
Finalmente tome una sencilla pieza de metal con las esferitas plásticas azul y transparentes, parecían de caramelo, y se la entregue a el chico pelirrojo que me observaba con curiosidad.
Lo vi colocarse los guantes y mis ojos se agrandaron al verle sacar la aguja, Dios , no esperaba que fuera tan grande; pellizco mi ombligo con las pinzas y marco por donde pasaría la aguja, rayos, la pinza estaba fría, al igual que sus dedos, esto me erizo toda la piel y no pude evitar sentirme tonta.
Su voz ronca interrumpió mis cavilaciones sobre mi terror:

-Quizás te duela un poco... si te vas a desmayar avisame, no es fácil atajar a alguien con una aguja en la mano.-

Asentí apenas, creo que me estaba acobardando, aunque en cierto grado era entretenido sentir tantos miedos a la vez, miedo de hacer algo nuevo, miedo de ser reprochada, miedo del dolor, miedo del contacto con un chico totalmente extraño, miedo a lo desconocido, desvié mis ojos, no por miedo, mas bien por evitar ver la aguja que me causaría dolor, observe los dibujos y en ese instante lo sentí, como violaba mi piel con la aguja, fue intenso, el dolor me atravesó en una fracción de segundo, recorrió todo mi cuerpo desde la cabeza hasta la punta de mis pies, me volví hacia el sorprendida, pero solo pude observar su cabello rojo, el kanji tatuado en su frente, que no pude leer, y sus manos veloces terminando de ajustar el arete en su lugar.
Se alejo de mi tan pronto termino y de inmediato y sin darme tiempo a reaccionar me recomendó:

-Listo, no te lo quites en por lo menos quince días, no vayas al mar, no lo limpies con alcohol ni agua oxigenada, eso mancharía tu piel, usa algún antiséptico alternativo o agua con sal, así cicatrizara mejor.¿Tienes alguna duda?-

Asentí y lo observe un tanto antes de preguntar con algo de preocupación:

-¿En cuanto tiempo cicatrizara por completo?-

-Depende, algunos tardan de un año a dos por la zona, si lo cuidas bien y si lo mueves para que no se pegue la pieza a tu piel, te ahorraras sangrados y dolor innecesarios, pero nada mas. ¿Algo mas que quieras saber?-

Me alarme.

-Si tengo algún problema con el, ¿puedo regresar aquí?-

Le pregunte casi timidamente y vi algo de confusión tocar sus ojos por un instante, me contesto que si y me fui... quizás algún otro día... otro día de mal humor venga a que el pinte sobre mi piel...


A.W.