Disclaimer: Naruto, su mundo y personajes pertenecen a Masashi Kishimoto.
Advertencias: Au, Ooc, Hinata's POV.
Agradezco: De antemano sus R&R
Capitulo. 4- El Chico y las Agujas.
Otra mañana de rutina... desayuno, almuerzo, indiferencia y súbitamente el reproche, personalidad en general era un problema en casa, no por estar siempre en discordia con mi familia, sino porque nunca lo estaba, era demasiado pasiva... hoy no pude resistir mas y antes de que mi padre completara sus reproches hui, frustración, depresión, ira... todo esto me hacia desear tomar venganza... ¡Oh, si! ¡Venganza!.
Comencé a reírme por lo bajo, casi como realizando una travesura, ya sabia que podría hacer.
Entre en la misma tienda en la que el chico me perforo el ombligo, la había estado frecuentando... me gustaban los dibujos, y en un par de ocasiones compre aretes para mi perforación, pero no llegaba a juntar el suficiente valor para hacer algo como marcar permanentemente mi piel.
Ya tenia el motivo y ni siquiera necesitaba pensarlo tanto, solo necesitaba ese pequeño empujón que me daban la ira y la frustración.
-Buenas tardes...-
Dije, tratando de no reír, se supone que me estaba vengando pero no podía evitar sentir que estaba haciendo una travesura.
Me atendió Temari-san, su rostro se veía confundido, asumo que noto que no era yo la misma de siempre... el chico pelirrojo estaba en un rincón, apenas si alzo sus ojos de mar desde que llegue... me pregunte que pasaba por su mente, hasta que Temari-san interrumpió mis cavilaciones:
-Buenas tardes, ¿en que te puedo ayudar, Hinata?-
Me sentí aliviada de que ella me atendiese... el chico pelirrojo me intimidaba.
-Temari-san... hoy he venido... -
La sensación de estar haciendo una travesura me invadió de nuevo y en esta ocasión no pude suprimir una pequeña risita nerviosa, respire profundo y conteste lo mas rápido que pude.
-¡He venido por un tatuaje!-
Temari-san se puso súbitamente colorada, parecía que estaba aguantando la risa, habría de pensar que yo jamás tendría el valor, no la culpo... yo pensaba igual, Kankurô-san alzo su ceja de forma incrédula mientras me veía.
De repente sucedió algo que realmente no esperaba que sucediera, el pelirrojo se puso de pie y se dirigió a Temari-san.
-Yo la atiendo Temari, no tengo citas el día de hoy, así que estará bien para variar-
¡Casi me da un paro cardiaco! Ese chico me intimidaba en extremo, Temari-san se aparto y Kankurô-san regreso a sus bocetos.
Me hablo, su tono era monótono, parecía seguir una rutina.
-¿Ya has decidido lo que quieres?-
-S-si, si, ya elegí-
-¿Y estas segura de lo que quieres? Recuerda que esto es algo que estará contigo el resto de tu vida... será parte de ti-
Su voz era suave, casi hipnótica, me quito el aliento... no supe que pensar hasta que note que me veía fijamente a los ojos como si quisiera que yo leyera entre líneas, pero solo esperaba por mi respuesta.
-¡S-si! ¡Quiero tatuar en mi tobillo el Espíritu del Fuego!-
No lo había pensado realmente pero era una creencia que había llevado siempre conmigo... era de gran significado y siempre estaría conmigo.
-¿Que representación has elegido?-
-El kanji del Fuego-
Algo sencillo... era lo mejor, nada muy elaborado que fuera bastante representativo.
-Bien, toma asiento mientras hago tu plantilla-
Me senté en una silla un tanto apartada del mostrador y lo vi dibujar, no me consulto sobre los colores que podría preferir ni nada, solo dibujo... no podía correr por mas que lo deseaba, me atrapaba la curiosidad... mi consciencia entro, me pedía que corriera, que me alejara, me hacia pensar en lo que diría mi padre, maldito sentido común... también pensé en el regaño de mi padre, solo eso basto para reafirmar mi decisión, le daría a mi padre un verdadero motivo para estar molesto conmigo.
El chico se alzo y se dirigió a la copiadora y regreso con una copia de su diseño.
-Ven-
Se dirigió a mi en su tono monótono e indiferente... lo seguí, decidida pero temerosa de el.
Me indico que me tendiera en una silla reclinable, le obedecí, y antes de poder tomar una posición cómoda me tomo de los tobillos, esto hizo que se me erizara la piel, me aturdió, ¿Que era esto que me hacia sentir? No era miedo... aunque me intimidaba... me hipnotizaba y me desconcentraba...
Su voz penetro mis oídos suavemente:
-¿Derecho o izquierdo?-
-E-el izquierdo-
-Bien-
Me soltó, malditos nervios, me hacían tartamudear... era odioso.
Sentí que sus ojos me veían como si fuese su cena... nervios... me invadían los nervios.
Lo vi preparar las tintas y sus instrumentos y rápidamente doble el ruedo de mi pantalón al tiempo que el se ponía los guantes de látex.
No pude evitar casi saltar en el instante en el que me mostro una aguja que parecía sacada de una película de terror, sus ojos brillaron divertidos pero la expresión de su rostro no cambio.
Me tomo del tobillo de nuevo, escalofríos, calor... nervios de nuevo, me coloco un gel frio y lo esparció cuidadosamente antes de colocar la plantilla, al retirarla quedo sobre mi piel una copia del dibujo, era hermoso, imponente y a la vez sencillo.
Me pregunto si me agradaba la ubicación.
-¡Si! ¡Es simplemente perfecto!-
De nuevo me indico que me acomodara sobre la silla y comenzó a darme advertencias sobre como se sentiría justo antes de iniciar.
-Vas a sentir un piquete, no será doloroso, pero quizás si molesto, va a tardar un rato así que no te vayas a mover-
Hizo zumbar la máquina un par de veces, me ayudo a calmar mis nervios y a acostumbrarme a su sonido... lo observe... lenta y suavemente bajo su mano con la máquina y comenzó a dibujar; el golpe de adrenalina borro cualquier rastro de dolor que podría haber sentido, su mano se deslizaba suavemente trazando las líneas sobre mi piel, no podía dejar de observarlo, lo hacia a un ritmo que me fascinaba, era casi... erótico.
Casi sin que me percatara termino, me sentí un tanto desilusionada, quería que durara un poco más.
Habían rastros de tinta aun sobre mi piel, lo vi buscar algo y darse cuenta de que estaba sobre mi cabeza... me distraje pensando que seria, súbitamente lo sentí casi sobre mi cuerpo, adrenalina de nuevo, vire mi rostro para verle, estaba alcanzando su objetivo, lo sentía respirar, comenzó a hacer calor de repente, el aliento me faltaba, el calor me sofocaba, entreabrí los labios para forzar un poco mas de oxigeno a mis pulmones...
-¿Q-qué estas haciendo?-
-Busco el papel, para limpiar los restos de tinta-
Me sentí tonta, era obvio lo que hacia, me vio directo a los ojos, sentí que se acercaba... no se si fue una ilusión o si fue realidad, pero sentí sus labios rozar suavemente los míos. ¡Que calor! Lo vi alejarse lentamente, casi deslizándose sobre mi cuerpo, sentí deseos de que regresara... ¿Pero que tonterías pasaban por mi cabeza? ¡El intimidaba tanto que ni siquiera le había preguntado su nombre!
Me sostuvo la mirada... sus ojos eran tan intensos que me llamaban...
Limpio suavemente los restos de tinta, se quito los guantes y se puso de pie... buscaba algo, intente ponerme de pie pero el me atajo con sus palabras:
-Quédate un momento allí-
Obedecí.
Regreso y acerco su mano desnuda a mi tobillo... lo acaricio, mando tantas señales a mi sistema nervioso que casi me enloquece.
Comenzó a darme indicaciones antes de que yo dijera algo.
-No tomes sol por quince días, no lo rasques, no lo laves con agua muy caliente y colócale esta crema antiséptica hasta que se caiga la piel, es normal, significa que esta cicatrizando bien, puedes venir, si quieres que le haga seguimiento, pero no es necesario, es todo ¿Alguna duda?-
Negué con un gesto mientras desviaba mi mirada de la suya y la dirigía al tatuaje en mi tobillo, por el rabillo del ojo lo vi fotografiar mi tobillo y me dijo que ya me podía retirar... no me dijo nada mas.
¿Que me pasaba? Tenia que estar enloqueciendo porque comenzaba a sentir gusto por la dominación muda que ejercía el sobre mi... o quizás estaba comenzando a tomarle gusto a sentir el dolor que causaba este tipo de arte corporal... no lo se... quizás me entere la próxima vez... si... quizás la próxima vez...
A.W.
