Disclaimer: Naruto, su mundo y personajes pertenecen a Masashi Kishimoto.
Advertencias: Au, Ooc, Hinata's POV, Lime.
Agradezco: De antemano sus R&R
Capitulo. 6- El Chico y la Piel
Había estado llorando por tres días, debía seguir, no podía seguir llorando por lo perdido, no me querían mas allí así que debía seguir adelante con mi vida.
Tome mi mochila y salí silenciosamente de la casa y sin pensarlo me dirigí a la tienda de tatuajes, mis pies me guiaron hasta allí... bien, un ultimo capricho y me despediría; no sabia que rumbo tomaría pero seria un buen comienzo.
Entre en la tienda y me dirigí lentamente al mostrador y con la poca fuerza que pude reunir para hablar sin llorar me dirigí a Temari-san:
-T-Temari-san... he venido por otro tatuaje...-
Rayos... soné totalmente derrotada, odiaba fallar tan colosalmente al tratar de fingir algún sentimiento... procure mantener mis ojos fijos en un punto del mostrador para que nadie notara que había llorado o que algo me sucedía aunque de todas maneras intente fingir una sonrisa cortes; rayos, a veces sentía que mi cara era una mascara. ¿Por que siempre tenía que usar una mascara?
-¡Claro, Hinata! ¿Gaara es tu tatuador verdad? ¿O prefieres que alguien mas te atienda hoy?-
Gaara... al fin escuche su nombre... curioso, yo no se lo pregunte jamás... me intimidaba demasiado y el no me lo había dicho voluntariamente.
Me extraño la pregunta de Temari-san. ¿Por que querría yo ser tatuada por alguien más? ¿Acaso su trabajo no era de los mejores por no decir el mejor?
A pesar del deseo que sentí de alzar mi vista y buscar esos ojos del color del mar que tanto me intimidaban mantuve mis ojos fijos en el mismo punto que me había propuesto ver y con toda la convicción que logre conseguir en mi conteste a la pregunta de Temari-san.
-Gaara-san esta bien... me dejo muy satisfecha con mi tatuaje anterior-
Temari-san se retiro suavemente del mostrador sin decir palabra para que Gaara-san me atendiera, mantuve mis ojos bajos aunque al oír su voz mi cuerpo comenzó a temblar suavemente, mi corazón se acelero ¿Que me estaba pasando?
-Bien, ¿Ya decidiste que quieres esta vez?-
-S-sí... Esta vez quiero un ave...-
Hubo un silencio un tanto incomodo hasta que comprendí que esperaba que le indicara que clase de ave quería para el tatuaje.
-U-una golondrina...-
Cerré mis ojos con fuerza, aunque nadie lo noto ya que mi cabello cubría la mitad de mi rostro; esperaba que no considerara que era algo cursi o que todas las niñas se hacen cuando quieren algo que sencillamente se vea bonito en su cuerpo... francamente nunca fui de las que se dejan ver...
Para mi tenia tanto significado lo que pedía... esperaba que el no lo rebajara solo para hacerme sentir mal... ¡Demonios, esa maldita inseguridad!
Su voz me regreso a la realidad.
-¿En que área?-
Casi no lo pensé antes de contestar.
-En esta parte del vientre-
Le dije mientras con los dedos indicaba donde lo querría... casi me sonrojo...
De inmediato me indico que esperara...
-Toma asiento-
Obedecí en silencio, no quería llamar la atención así que trate de permanecer inmóvil.
Levante la vista apenas para observarlo dibujar... se veía tan concentrado en su trabajo, era... fascinante... me absorbía el simple hecho de verlo trabajar en silencio con tanta concentración.
Al terminar de dibujar y de hacer la copia para la plantilla me llamo para que lo siguiera hasta el salón de tatuado, mi cuerpo me traiciono, me quede de pie en un punto y alce el rostro; ¡rayos lo había notado!
Mis ojos hinchados y aun vidriosos, me quise ocultar pero no tuve oportunidad; se acerco a mi, invadiendo mi espacio personal, casi pegando su cuerpo al mío, no pude aparatar mis ojos de los suyos por un instante hasta que sentí su mano que suavemente desabrochaba mi pantalón, la sorpresa se hizo obvia en mis ojos, pero pronto volví a la realidad... el solo estaba haciendo el espacio para colocar la plantilla y mi pantalón le estorbaba... suavemente me aplico el gel y coloco la plantilla, la retiro y se dirigió a mi.
-Obsérvate en ese espejo y dime si allí esta bien, o si lo prefieres de otro tamaño para cambiarlo-
Con los sentidos extrañamente nublados reaccione, me acerque al espejo y lo vi... era sencillamente perfecto, las suaves líneas, sus alas extendidas, mis ojos casi se llenan de lagrimas mientras observaba el trabajo de Gaara-san.
-E-es perfecto Gaara-san-
Me indico entonces que tomara asiento, igual que la vez anterior... aunque esta vez no tomo mis tobillos; la sorpresa esta vez llego cuando reclino completamente la silla dejándome tendida y vulnerable ante el... sus ojos encontraron los míos y esta vez no pude evitar el sonrojo que tiño mis mejillas... ¡Que apuesto era!... de haber tenido el valor lo hubiese besado...
¿Pero que rayos estaba pensando? ¡Si apenas nos conocíamos! ¡Y prácticamente no habíamos cruzado palabras!
Su voz de nuevo me devolvió de golpe a la realidad.
-¿Que sucede?-
Me confundió su pregunta... ¿Acaso habían sido obvios mis pensamientos?
Luego reaccione, había visto mi rostro, quería saber que me había sucedido... sin pensar le conteste.
-P-pues no creo que a Gaara-san le interese pero mi padre ha decidido que ya no me quiere en su casa así que me ha echado... no tengo a donde ir...-
-Mmn... Bien... te quedaras aquí hasta que consigas lugar propio-
La sorpresa me invadió.
¿Había escuchado bien? Trate de buscar la respuesta en sus ojos...
-Trabajaras como pago por el hospedaje y la comida-
El shock no me permitía reaccionar...
-No compartirás habitación con nadie, así que quita esa expresión, hay una habitación extra, ahora permanece quieta-
Lo observe aun impactada por la sorpresa de su súbita oferta... ¡No podía aceptar! ¡Apenas lo conocía!... en un impulso irracional trate de replicar.
-N-no puedo permitirle, Gaara-san, que me admita en su hogar de esa manera, ¿que pensaran sus hermanos?, además no quiero causarle inconvenientes-
-No es inconveniente y no discutas, es una decisión, ahora no te muevas mientras trabajo-
No pude replicar mas, su voz me sometía y su mirada me intimidaba... bueno... al menos tendría un techo sobre mi cabeza y un lugar para dormir, eso sin contar la oportunidad de empleo que me ofrecía mientras tomaba las riendas de mi vida... mi mente corría a mil por hora recorriendo los sucesos recientes y hacia que mis sentidos estuviesen nublados... casi no comprendí el significado del zumbido de la maquina hasta que Gaara-san la apoyo contra mi piel y sentí la vibración antes de sentir la aguja inyectando tinta en mi piel; mi mente de inmediato regreso a el, mis ojos lo veían trabajar, su rostro cerca de mi vientre, observando las líneas que suavemente dibujaba.
Esta vez si sentí la molestia de la aguja hiriendo mi piel... claro, no había nerviosismo, la adrenalina brillaba por su ausencia en esta ocasión... eso me gusto... eso me perturbaba, comenzaba a disfrutar de ese pequeño dolor, casi... me excitaba...
Sentí su respiración sobre mi... mi piel se erizo por completo y casi se me escapa un gemido, la expectativa de algo que era poco probable me incitaba... me tentaba... de pronto note la realidad: el... me gustaba...
La impresión de mi reciente epifanía me dejo muda... no reaccione cuando el acabo de tatuarme, ni cuando limpio los restos de tinta, ni cuando tomo la fotografía de la obra de arte que había dejado en mi piel... no sabia como reaccionar... intente ponerme de pie tan pronto recupere algo de movimiento pero sus manos me hicieron regresar a mi posición... por un momento no comprendí que quería de mi...
Suavemente sus manos comenzaron a acariciar la piel irritada al rededor de mi tatuaje recién adquirido, cerré los ojos... me tentaba... me hacia desearlo; sentí sus labios besando mi vientre y siguiendo hacia arriba el camino que le indicaban sus manos... al llegar a mi ombligo sentí su lengua húmeda, caliente e inquieta jugueteando con mi arete... no lo pude soportar mas...
-¡Ah!-
Gemí suavemente... el placer me enloquecería, ya no pensaba... sus manos se deslizaron suavemente hacia mis costillas y mis manos reaccionaron solas dirigiéndose hacia su cabello... ¡se sentía tan bien!... subió un poco mas, besándome... sus labios quemaban mi piel... me tentaban cada vez mas; lentamente llego a mi cuello y allí se detuvo... se separo de mi... ¡que tortura!
Al verlo a los ojos no pude resistir mas y mis labios buscaron hambrientos los suyos, parecía otra persona... yo jamás me habría atrevido a hacer algo así conscientemente... pero no podía controlarme, sus labios me incitaban a continuar y su cuerpo me decía que deseaba mas; otra ola de atrevimiento... lo mordí suavemente... lamí sus labios y lentamente me aparte de el... sus ojos me hipnotizaban... me atraían cada vez mas... un susurro... era solo para mi... o quizás era solo para el...
-Ochenta por ciento ángel, veinte por ciento demonio-
Esta vez me beso el; se sentía simplemente... perfecto...pero de repente se detuvo...
¿Habría hecho algo mal? El temor hizo presa de mí, ¿Que debía hacer? ¿En que me había equivocado?
-Toma tus cosas, te indicare donde te quedaras-
No replique a su orden, tome mis cosas, obedecí en silencio y lo seguí hasta una pequeña habitación con una cama y un par de gavetas, era mas de lo que necesitaba... se retiro... quizás no quería mi compañía, quizás solo quería que me acostumbrara al lugar, no lo supe... me tomo un momento reaccionar y hacerme a la idea de que este lugar seria el que habitaría por un tiempo...
Comencé a quitarme la ropa... no había notado que la puerta estaba entreabierta hasta que sentí que sus manos me aprisionaban y sus labios reclamaban los míos con deseo, acaricio toda la piel expuesta... yo también quería sentirlo... mis manos se atrevieron antes de permitirme pensarlo, lo comencé a acariciar deseosa... poco a poco me deshice de la playera que me estorbaba...
Se aparto de mí y me miro a los ojos... que hermosos ojos... tan profundos... los sentía míos...
Comencé a acariciar suavemente su piel, se erizaba al contacto con mis dedos... me detuve en su pecho... justo sobre su corazón había una golondrina, hermosa, roja como la sangre e idéntica a la mía; acaricie mi vientre al mismo tiempo que acariciaba su pecho... teníamos un lazo sin siquiera saberlo. La curiosidad me gano y subí mi mano para apartar el cabello de su rostro para leer ese tatuaje que me intrigaba y que no había podido reconocer antes... Amor... mis dedos lo delinearon con suavidad, deseando conocer la historia tras el.
Antes de darme la oportunidad de preguntar se levanto, recogió su playera del suelo, me dio la espalda... se fue... dejándome pensar acerca de cada uno de los tatuajes en su cuerpo... incluso el que solo pude ver cuando me dio la espalda para retirarse... en su omoplato izquierdo estaba el kanji del Viento...
Quede con el deseo de saber mas y el sabor agridulce de sus labios... quería ser suya pero al mismo tiempo tenia miedo... que debía hacer...
Acaricie mis labios pensando en el y así como estaba deje que el sueño llegara a mi... un ultimo pensamiento rondaba mi mente... el era para mi...
A.W.
