Disclaimer: como ya saben HP no me pertenece y nunca lo hará.
Pues no tengo mas que decir solo que disculpen la demora como saben no escribo la historia sola y no había tenido oportunidad de hablar con mi mejor amigo para este capitulo finalmente lo terminamos que lo disfruten n.n
Era alrededor de media noche, la sala común de Gryffindor se hallaba totalmente vacía, y Harry Potter —que se encontraba recostado en su dormitorio— no lograba conciliar el sueño, se hallaba dando vueltas sin control contra las almohadas, hasta que finalmente decidió ir a dar un paseo nocturno por los corredores del castillo.
Con cautela se levantó de la cama y avanzó lentamente por el dormitorio con mucho cuidado de no despertar a sus compañeros.
Cuando logró salir bajo apresuradamente las escaleras encontrándose con sala común de Gryffindor totalmente vacía y silenciosa —cosa muy extraña tratándose de la casa del león claro que debido a la hora no era tan extraño—, caminó a paso normal hacia la puerta, la abrió y simplemente salió con su varita y el mapa de merodeador en mano.
Deambuló tranquilamente por los pasillos, y al no ver a nadie que lo pudiera castigar reflejado en el mapa decidió guardarlo en su bolsillo, bajó las escaleras que extrañamente no se movían todo en ese lugar parecía estar dormido.
Llegó al tercer piso y entró a la primera puerta que consiguió perdiéndose por completo en la oscuridad del pasillo, avanzó dando pasos cansinos pero paró seco al escuchar un extraño ruido.
—Lumus —murmuró colocando la varita en alto, acto seguido se ilumino tenuemente el pasillo.
Fijó su vista en todo el lugar, paredes de piedra, pinturas moviéndose, Luna montada sobre Neville en un banquito besándose, la alfombra llena de pol… ¡LUNA MONTADA SOBRE NEVILLE EN UN BANQUITO BESÁNDOSE!.
Harry apagó la varita e intentó salir de allí lo más rápido posible, sin interrumpir la escena y mucho menos ser descubierto, claro que ya era tarde.
Luna se separó un poco de Neville y al instante notó que el niño que vivió estaba allí frente a ellos intentando escapar, la Ravenclaw se levantó apresuradamente.
—Hola Harry…. Pues nosotros bueno… nosotros estábamos —trató de decir apresuradamente la chica. Harry estaba con la cara de todos colores —claro que no superaba a Neville— aun sin dar crédito a lo que sus ojos recién le habían mostrado.
—Em bueno no chicos… tranquilos yo ya me iba —dijo Harry apenado.
—Lo siento Harry es que con Ron todo el tiempo con nosotros no tenemos tiempo para… tú sabes —dijo Neville rojo hasta las orejas. Luna tomo su mano en señal de apoyo.
—Si bueno yo… ya me voy —se despidió Harry, acto seguido se fue a toda prisa hacia las escaleras.
Suspiró con pesadez y siguió vagueando por los pasillos de Hogwarts definitivamente el destino no era muy bueno con Harry Potter, de repente algo hiso clic en su cabeza, claro como no se me ocurrió antes pensó mientras avanzaba a toda prisa, hacia el despacho de Dumbledore.
Una vez que estuvo frente a la imponente gárgola, tragó en seco y pronunció fuerte y claro:
—Pie de limón.
La gárgola se hizo a un lado y lentamente se fue deslizando dando paso a unas escaleras de caracol, Harry subió a una y dejó que estas hicieran el trabajo de subir por si solas, una vez arriba salió de las escaleras y se encontró con que la puerta del despacho de Dumbledore se hallaba entreabierta.
Tocó suavemente la puerta y no obtuvo respuesta alguna. Tocó nuevamente aplicando un poco mas de fuerza y nada.
—¿Profesor? —preguntó dudoso.
Se adentró en el lugar con cuidado y cautela, claro que no esperaba encontrar lo que encontró.
Ropa, mucha ropa esparcida en el piso. Aunque claro Harry no tardo mucho en reconocer algunas de las prendas.
¿Qué hace la ropa de Macgonagall en el despacho de Dumbledore?
Avanzó un poco más y tuvo que ahogar un grito de asombro al ver un sostén de encaje rojo.
Su cabeza echo humo al escuchar unos extraños… ruidos, por así decirlo, provenientes de la parte trasera del escritorio del director de Hogwarts, Harry salió como alma que lleva el diablo del lugar sonrojado hasta la coronilla. Bien hoy ha sido un día largo y muy, muy extraño se dijo a sí mismo. Pero bueno que más podría hacer solo corrió y corrió para regresar a la sala común. Mientras cierta castaña divagaba mentalmente sobre su más reciente descubrimiento.
Esta historia continuara…. xD siempre quise decir eso por algún extraño y muy psicópata motivo xD
Me gustaría agradecer a todos los que dejan reviews y agregan ya sea a favoritos u alertas de verdad los aprecio mucho n.n
Y si quieren seguir haciendo feliz a esta pobre escritora solo sigue la flechita por favor.
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