Chikane bajo del coche tranquilamente, mientras observaba todo a su alrededor.

-Vaya parece que después de tanto tiempo, esto sigue igual.- Sonrió para si misma.

Se despidió del Chófer, y se dirigió hacia el edificio principal. Al entrar un millón de miradas se posaron en ella. Chikane le sonrió amablemente e hizo su camino hasta la recepción.

-Muy buenas, soy Himemiya Chikane, tengo que reunirme con la directora Rokujou, ¿podría indicarme donde se encuentra su despacho?- pidió amablemente.

La recepcionista que la miraba asombrada, sin creerse con quien estaba hablando solo asintió y señaló una escalera, a su izquierda.

Chikane, entendiendo que no iba a conseguir más indicaciones, le agradeció su atención y subió por las escaleras. Al llegar al segundo piso, observó un cartel que indicaba donde se encontraba cada oficina, de cada profesor o el despacho de la principal.

Llegó a un ancho pasillo donde al final había una puerta donde indicaba Despacho de la Principal Rokujou. Llamó a la puerta.

-Adelante.

Chikane sin pensarlo abrió la puerta para encontrarse con una chica de más o menos su edad.

Era algo menos alta que ella, pero era rubia y con los ojos violetas. Delgada y con una apariencia inocente. - Es hermosa....-pensó Chikane que no dejaba de mirar aquellos ojos violetas.

-Ejem.- Tosió inesperadamente la directora que se encontraba a solo unos metros de aquella hermosa chica.

Chikane enseguida recobró su postura y se dirigió hacia la directora. Aunque no podía dejar de pensar en ella.- Mis disculpas, Rokujou-san. Estoy algo cansada por el viaje y no me había dado cuenta de que estaba aquí.-dijo sin dejar de mirar de reojo a aquella chica, que miraba al suelo algo sonrojada.- Ruborizada incluso me parece más mona...-sonrió sin darse cuenta, algo que no pasó desapercibido por Miyuki.

-Chikane-san, no hace falta esas formalidades.- dijo sonriendo.- Después de todo, nos conocemos desde hace años. Hablando de formalidades, ella es Kurusawa Himeko....

Himeko al oír su nombre levantó su mirada y se encontró de nuevo con aquellos ojos azules

- Tu compañera de apartamento.

Chikane y Himeko se miraron otra vez y se sonrieron inconscientemente. Después de unos segundos, Himeko habló.

-Mmm..- dijo cortada y bastante ruborizada.- En..encantada de conocerte, Himemiya-sama, espero que seamos...- entonces se dio cuenta de algo.- ¿Compañeras de apartamento?.- Y miró a Miyuki, que las miraba muy divertida.

-Si, a partir de hoy, estaréis en la parte norte de los dormitorios. Vuestras cosas ya deben de estar allí, y Himeko no te preocupes por tus compañeras, a ellas las hemos trasladado a otro piso, más grande, donde estarán con otras dos compañeras.

Himeko, miró a Chikane, que seguía con una pequeña sonrisa.- Bueno...pero..mm..etto...

-Si, a Kurusawa-san no le parece bien el tener que trasladarse le pediría que no se

molestasen...

-No,no!- dijo de pronto Himeko, que enseguida se ruborizó.- No es ninguna molestia...Himemiya-sama, es solo...que a lo mejor....yo no soy la adecuada...

-Kurusawa-san, Fujino-san y yo hemos decidido que tu eres la más indicada. ¿Acaso dudas de ella?- preguntó

Himeko se quedó sorprendida.- ¿Fujino-san? Vaya...eso es todo..un honor.- Y sonrió.

Chikane miró confusa a Himeko y después a Miyuki.

-Fujino Shizuru, es la presidenta del consejo estudiantil, Chikane-san. Estoy segura de que habrás trabajado con ella en algún momento, al igual que con Hanazono Shizuma.- Aclaró.

-Oh, si claro que se quien es. Lo único que no sabía es que estudiase aquí.

-Si, bueno llegó hace cinco años, justo cuando tú te fuiste de aquí. Tendréis que compartir las fans.- rió un poco.- Al igual que con Shizuma.


Minutos antes...

Nagisa estaba sentada en un sillón, mientras Shizuma le servía un poco de agua.

-Parece que tu amiga Himeko, ha tenido mucha suerte, Nagisa-chan.- dijo, esto ultimo muy dulcemente.

Nagisa se sonrojó.- Shizuma-sensei, ¿cuando va a dejarme tranquila? Yo no soy como una de sus fans...- susurró, aunque Shizuma la oyó.

-Nagisa, yo no puedo hacer como si una chica tan mona y dulce no estuviese cerca mía.- dijo acercándose a Nagisa cada vez más.- Además, yo no te veo como a una fan...- le susurró en el oído.

Se miraron a los ojos, la distancia entre ellas se iba acortando. Y sus labios se rozaron, pero en ese momento Nagisa se separó bruscamente.- No...- dijo aguantando las lágrimas.

Shizuma la miró dolida.- Nadie me ha rechazado hasta ahora...

Nagisa se levantó y se antes de irse le dijo sin mirarla a la cara.- Sensei, por favor tenga en cuenta que yo no soy como una de esas chicas a las que puedes seducir en cualquier momento y hacer con ellas lo que quieras. Yo no soy así, por muchas ganas que tenga de besarla.- Y con eso se fue, dejando a Shizuma muy confundida y cabreada.