DISCLAIMER: D. grey man no es mio, soy una fan escribiendo para fans
(12 días después)
"Allen" – Llamó la brisa entrando por la ventana de la habitación de piedra, el joven exorcista se revolvió en sus sueños pasando una mano por su abultado estomago que no le permitía encontrar una posición cómoda para dormir por mas tiempo que un par de minutos. Allen pudo escuchar su nombre nuevamente, como si Kanda estuviera a su lado observándolo mientras dormía como solía hacer en sus noches de insomnio.
Un estallido de luz lo hizo abrir los ojos de golpe, con dificultad de incorporó en la cama, totalmente desconcertado.
"¿Qué diablos?" – Se preguntó a si mismo cubriendo sus ojos con una de sus delicadas manos para protegerse de la luz hasta que está fue desvaneciendo, Allen pestañeó un par de veces para acostumbrar sus ojos de plata que instintivamente buscaban la fuente del brillo, lo que vio no fue lo que esperaba.
La flor de loto bailaba como mecida por una suave brisa, dos de sus tres pétalos flotaban hacia abajo con delicadeza hasta caer en la pila con los demás.
Por largo rato el chico no pudo procesar la información, no pudo hacer más que mirar con ojos perdidos como la vida de Kanda se acortaba sin saber adonde se encontraba el chico de 25 años.
"Komui" – Susurró levantándose de la cama con inmensa dificultad, sin darle un segundo pensamiento se envolvió en una de las capas que Kanda había dejado para él, corrió lo mas rápido que su enorme estomago lo dejaba hasta llegar al departamento de ciencias, sus manos tocaron frenéticamente la puerta de metal sin prestarle atención a las voces que escuchaba dentro. "Komui abre la puerta" – Pidió escondiendo el sollozo que quería escapar de su garganta.
"Allen ¿Qué diablos sucede?" – Preguntó la voz del mayor, cargada con el sueño rezagado de toda una semana, Allen entró en la pequeña oficina, apartando a Komui de un solo empujón por fin dándose cuenta que Lenalee estaba dentro con una taza de chocolate caliente entre sus manos.
"K-Kanda… devuélvemelo" – Sollozó el chico con fuerza estampando sus puños en el escritorio de madera; los papeles que se encontraban encima salieron volando por la fuerza del golpe, la inocencia del chico resplandeció por unos momentos como queriendo despertar de su largo sueño.
"¿A que te refieres?" – Preguntó Lenalee saltando de su puesto para abrazar al menor en un gesto que debía calmarlo pero Allen se soltó de sus brazos como si estos le quemaran la piel.
"Dos de los pétalos cayeron, Kanda está herido" – Una fuerte patada en su estomago lo hizo gemir de dolor, su mano se posó sobre la mesa tratando de encontrar equilibrio.
"Allen debes calmarte, esto no es bueno para el bebé" – Pidió Komui ayudando al exorcista a sentarse en el sofá que ocupaba su hermana menor. "Voy a tratar de comunicarme con Lavi, Lenalee quédate con Allen por favor" – Komui salió rápidamente llevándose consigo un golem negro, Lenalee suspiró sonriendo a su mejor amigo atrayendo su cabeza hasta su regazo para que pudiera descansar.
"Kanda es un completo tonto y es un testarudo así que regresara a casa, porque alguien está esperando su llegada"
"Arigatou Lenalee" – Susurró Allen cerrando sus ojos pero sin poder dormir.
Las largas horas de espera ganaron la batalla contre el cansancio de Allen, Lenalee se limitaba a limpiar las lagrimas que caían inconscientemente por las pálidas mejillas.
Komui entró con cuidado a la oficina cuando el sol ya estaba alto en el cielo, su adorada hermana estaba dormida con Allen apoyado en su regazo.
"Lenalee chan, Allen kun" – Llamó Komui, la chica abrió los ojos lentamente tratando de despejar su mente adormecida, Allen tardó un poco mas en reaccionar, aun cansado y asustado por los eventos de la noche pasada
"¿Niisan?" – Preguntó Lenalee esperando las noticias tanto como Allen.
"Al parecer el reporte era real, un Noah apareció en Alemania, Lavi y Kanda pudieron asesinarlo… pero Kanda tuvo que pagar un alto precio" – Explicó Komui estudiando el rostro del menor de los tres, Allen bajó la mirada con tristeza dejando que las lagrimas reanudaran su camino. "Ambos vienen en camino, con ayuda del arca no tardaran mas de tres horas en regresar, no quiero que te preocupes mas de lo necesario, no quiero que le pase algo malo a tu hijo"
"Lo se Komui, no te preocupes por mi"
Esas tres horas fueron la mas largas que había vivido desde la guerra final con el conde, al final de esta dolorosa cuenta regresiva Allen observaba al grupo de médicos y exorcistas desde una distancia segura, Lavi había entrado hace unos cuantos minutos vendado del torso y el brazo derecho pero aun asi estaba a salvo.
"¿Adonde está?" – Preguntó el peli plateado dejando ver su desesperación.
"Los médicos están tratando de estabilizarlo, ya viene" – Indicó Komui regresando su atención hacia adelante.
Allen se prometió a si mismo comportarse como el exorcista que era al ver a su aliado, ser el destructor del tiempo del que todos hablaban pero al ver a Kanda ingresar a la habitación todo se derrumbó en mil pedazos, el cuerpo del samurai estaba cubierto de heridas abiertas, su piel blanquecina manchada de sangre seca, parecía estar muerto.
"Kanda" – Llamó a gritos acercándose a los médicos que se llevaban al japonés, Lenalee lo detuvo antes de que pudieran golpearlo por error. Los sollozos llenaron el salón inmediatamente por sobre los gritos de las demás personas, el pequeño cuerpo de Allen temblaba sin control y si no fuera por la fuerza de Lenalee su cuerpo hubiera caído al piso.
"Quiero verlo, déjenme verlo" – Suplicó tratando de soltarse.
"Allen, no puedo llevarte aun, vamos a tu habitación a descansar"
"No quiero descansar, ¿es que no entienden?"
"Voy a llevarte un té y vas a dormir que no van a dejarte entrar por mas que quieras, obedéceme" – Gruñó la chica moviendo el cuerpo del peli plateado de regreso a su habitación para volver luego con una caliente taza de té.
"Siento mucho lo que pasó, perdí el control" – Se disculpó el menor acostándose contra un mar de almohadas moviéndose de izquierda a derecha mientras trataba de encontrar una posición menos incomoda.
"Yo hubiera reaccionado igual, voy a dejarte solo por unos momentos mientras ayudo en la enfermería y cuando todo sea seguro y tu estés mas relajado vendré por ti pero tienes que prometerme que vas a descansar"
"Lo que quieras Lenalee" – Refunfuñó quedándose dormido al segundo que sus ojos se cerraron.
Allen despertó cuando tocaron la puerta de su habitación, el chico se sentó sintiendo una punzada de dolor en su abdomen, su amiga de China abrió la puerta con cuidado sonriendo cuando encontró a Allen ya sin bolsas moradas bajo sus ojos infantiles.
"Kanda esta mucho mejor, la recuperación es lenta por culpa de la flor pero está fuera de peligro"
"¿Puedo verle?"
"Claro, ven conmigo" – Ambos salieron de la habitación la chica bajando la velocidad de sus pasos para ir lado a lado con el muy embarazado exorcista.
La habitación de Kanda ya estaba vacía, las decenas de personas que habían revoloteado a su alrededor se habían dispersado una vez que se aseguraron que el japonés estaba fuera de la línea de peligro.
Allen se acercó a su lado inmediatamente sosteniendo la mano helada de su amante, el menor pudo observar las heridas sanando poco a poco sin necesidad de ninguna medicina, las que estaban bajo los vendajes seguro estaban en el mismo estado.
"Necesita dormir por un par de días para recuperar fuerzas"
"¿Cómo está Lavi?"
"Se encuentra bien, nos dijo que Kanda lo protegió de un ataque por imposible que suene eso"
"BaKanda protegiendo a Lavi, eso si que suena como algo imposible" – Rieron los dos
P.D
hola de nuevo, aaah como amo mis vacaciones! pero solo me quedan alrededor de 2 semanas, asi que voy a tratar de escribir lo mas que pueda
tengo mucho mucho que actualizar, pero he tenido algo asi como un bloque mental, tengo miles de ideas en la cabeza y documentos de word que no termino porque no se como!
pero bueno, gracias por los reviews y nos vemos en el proximo cap
