Feliz Año Nuevo a todos!!! ^^

-Shizuru! ¿Con quién hablabas? - preguntó con curiosidad Natsuki, que estaba a su lado en el sofá.

Shizuru sonrió.- Ara ara, no sabía que mi Natsuki fuese tan curiosa.

Natsuki gruñó.

-Fu, fu, fu.- rió Shizuru.- Hablaba con Chikane, Natsuki. Van a venir esta noche a cenar....así que...nos toca ordenar nuestras cosas.

Natsuki asintió de mala gana, aunque algo le llamó la atención.- ¿Van?

Shizuru, que ya estaba de camino hacia la habitación que compartía con Natsuki, respondió.- Sí, y su compañera Kurusugawa-san.

Natsuki se sorprendió al escuchar aquello.- Tengo la sensación de que ya lo he oído antes- murmuró.


Nagisa y Shizuma pasearon un buen rato cerca del lago, agarradas de la mano y alejadas de las instalaciones de la academia.

- Mmm..Nagisa- dijo Shizuma mientras miraba de reojo a la pelirroja.- ¿Que te parece si nos sentamos cerca de aquí, llevamos un buen rato caminando..

Nagisa asintió y se agarró del brazo de Shizuma mientras iban hacia un árbol cercano.- Ne Shizuma...

Shizuma y ella se sentaron en la hierba observando las tranquilas aguas del lago, y al fondo entre los árboles se alzaba uno de los edificios.

Shizuma miró a Nagisa.- ¿mm?

-Bueno verás hay algo que quería decirte – dijo nerviosa mientras veía como Shizuma la miraba con curiosidad.- yo no estoy segura de como llevar lo nuestro, por eso dame tiempo. Aún tengo miedo y.. - se paró un momento viendo como Shizuma miraba hacia el suelo – esta Tamao-chan - dijo de una vez.

Shizuma apretó los puños con fuerza al escuchar aquel nombre. No soportaba aquella chica, por muy buena alumna que fuese, se notaba a más de cien metros que estaba enamorada de Nagisa, la cual se enteró el año pasado y la medio-aceptó. Algo que le causo muchos problemas.

Nagisa se quedó en silencio observando a Shizuma que miraba fijamente el lago ahora. No podía evitar observarla.- Shizuma...- intentó romper aquella incómoda atmósfera.

Shizuma miró a Nagisa un momento y se levantó.- Nagisa ya se esta haciendo tarde y tus amigas estarán esperándote para cenar. Además ya sabes como se pone Tamao-san..- añadió sarcásticamente.- Nos vemos mañana en clase no llegues tarde.- Y se dirigió hacia el edificio principal.

Nagisa se quedó sorprendida ante aquel cambio de Shizuma. No pudo decir nada ante aquellas palabras y esos ojos que parecían que le decían y le mostraban millones de cosas como...- ¿Celos?...


Era verano, Chikane se encontraba con sus padres caminando por la playa mientras miraban el mar y observaban el amanecer.

Chikane tan solo tenía siete años en ese momento. Era la pequeña princesa de aquella pareja.

La pareja se sentó en la arena para observar el amanecer y de paso hacer algunas fotos.

Chikane no se sentó ya que más adelante vio algo que le llamó la atención, inconscientemente se dirigió allá. No era un sitio muy alejado pero tan poco se podía ver muy claramente.

El joven la llamó.- Kaon! No te alejes mucho ¿de acuerdo? Recuerda que no podemos quedarnos mucho tiempo.

Chikane salió de su trance y miró a sus padres que estaban abrazados observando la salida de un nuevo día.

Entonces siguió hacia donde se dirigía desde un principio. Habían unas cuantas rocas donde chocaban las olas, aunque en ese momento el mar estaba muy calmado. En una de las rocas se encontró con una chica de su misma edad.

Tenía los cabellos dorados como el Sol.

-Hola.- saludó Chikane.

La chica se asustó de repente al escuchar su voz. Se dio la vuelta, dejando que Chikane se encontrase con unos ojos violetas.

-Hola..- dijo aquella chica tímidamente.

Chikane la observó un momento y se acercó.- ¿Que haces?.- preguntó con curiosidad.

La chica sonrió tímidamente.- Bueno..quería observar el mar.

-Yo también he venido a ver el mar y de paso el amanecer.

La chica la miró y sonrió.- ¿Es muy hermoso verdad?

-Sí...- Entonces Chikane empezó a escuchar a su madre llamándola.- Tengo que irme.- dijo pero en ese momento sintió como una punzada en el corazón al tener que dejar aquella niña sin saber porque.

La cara de la chica se volvió triste.- Oh..bueno.

-Sí...- miró aquellos ojos.- Adiós..- Chikane se dio la vuelta y bajo de aquellas rocas y empezó a andar hacia sus padres. Entonces oyó unos pasos detrás de ella que se acercaban deprisa.

-Espera!.- Era aquella chica.

Chikane se dio la vuelta sorprendida y la chica se paró enfrente de ella.

- Toma.- le extendió la mano y le mostró la mitad de una concha.

Chikane la cogió la observó confusa pero a la vez tuvo un sentimiento muy fuerte que le decía que no se separase de aquella concha nunca.

- Estoy segura de que algún día nos volveremos a ver.- dijo sonriendo.- Y cuando nos veamos nos reconoceremos por esto.- Le enseño la otra mitad.

Chikane también sonrió.- Sí.- dijo muy segura.- ¿Como te llamas?

Me llamo..- la chica movía sus labios pero Chikane no oía nada de pronto. No oía las olas, ni a sus padres, ni aquella chica de cabellos dorados.

Todo se volvió borroso y solo escuchaba una voz..

...-chan...

...ne-chan...

...Chikane-chan...

Chikane abrió los ojos, y su vista empezó a aclararse para encontrarse con unos ojos violetas.

-Son como los de aquella niña...- pensó mientras se levantaba de aquel sofá.

Himeko miró a Chikane y no pudo evitar que una pequeña sonrisa se formara en su rostro.- No sabía que Chikane-chan tuviera un sueño tan profundo, me ha costado despertarte.

Chikane al escuchar la voz de Himeko, se olvidó de todo y se concentró totalmente en ella.- Disculpame, Himeko. Normalmente no me cuesta levantarme.- explicó.

Himeko sonrió de nuevo.- Es normal, acabas de llegar después de un largo viaje, por no decir que ordenamos todas las cosas.- dijo mientras su cara se ponía de pronto triste.- Lo siento, Chikane-chan!.- dijo mientras se lanzaba encima de Chikane que ya estaba de pie.- No debí haberte dejado ordenar tus cosas nada más llegar.

Chikane miró un momento a Himeko, que estaba haciendo pucheros, y no pudo evitar reírse.

Himeko se sorprendió al escuchar la risa de Chikane, y no pudo evitar sonrojarse cosa que le pareció más adorable a Chikane.

- Bueno, creo que.- no pudo evitar sonreír al ver la cara de Himeko.- Himeko...eres preciosa – pensó.- Himeko. ¿Que hora es?

Himeko la miró.- Son las siete y media, intenté despertarte antes pero...- murmuro.- Estabas durmiendo tan tranquila...

Chikane la miró con curiosidad un momento hasta que de pronto se acordó de la cena.- Ah! La cena, habíamos quedado a las ocho, será mejor que me dé prisa.- Y fue al aseo a darse una ducha y prepararse.

Mientras, Himeko se dirigió a la habitación para cambiarse, ya que ella ya se había duchado antes.


-Nat-su-ki

Un escalofrío recorrió su espalda al escuchar aquella voz llamándola de aquella forma.

-¿Si, Shizuru? - preguntó alerta de cualquier cosa

-En menos de media hora, llegarán nuestros invitados.- paró un momento, mientras se ponía enfrente de Natsuki que estaba en el sofá tirada, rodeada de revistas de motocicletas y videojuegos tirados por el suelo y a saber que más.- espero que sepas las consecuencias que habrán si no ordenas todo...esto.

Natsuki gruñó.-¿ Y se puede saber que me vas hacer? - nada más pronunciar aquellas palabras se arrepintió.

Shizuru sonrió, maliciosamente.- Bueno.. digamos que mi Natsuki no verá más mayonesa en mucho tiempo.- miró a Natsuki, que estaba poniendo pucheros y parecía un cachorro abandonado.- Kawaii! Que mona es mi Natsuki!

Natsuki se levantó de un salto y empezó a ordenar todo aquel desastre.- ¡Sabia que ese tono significaba algo relacionado con mi mayonesa!- pensó. Entonces oyó a Shizuru, que estaba aún mirándola, reírse.-¡¿Y ahora que?! - ¡Shizuru! ¿Se puede saber de que te ríes?

-Ikezu, Natsuki! No es justo que tu te pongas tan kawaii y yo no pueda reírme!.- Inevitablemente Natsuki se ruborizó ante aquel comentario.

-¡¡Shizuru!! ¡Yo no soy mona! - discutió aún sonrojada, como un tomate.

-Ara ara, tranquila Natsuki.- sonrió para si misma. En cambio Natsuki la miró algo desconfiada.- Entonces quieres que te diga...- se acercó lentamente a Natsuki.- Que eres cool, y muy...- esta vez le susurró en el oído- sexy.

Entonces Natsuki se sonrojó.- ¿Ara? Parece que he descubierto nuevos colores en Natsuki.

- ¡¡Shizuru!!


Himeko estaba mirando un álbum de fotos, cuando Chikane la sorprendió por detrás.

-¿Estás lista? - susurró

Himeko un ruborizada asintió.- Pero aún faltan veinte minutos, Chikane-chan.

Chikane la miró.- Si tienes razón.- Además no se como me las voy arreglar con Shizuru. Yo se que puedo manejármelas con ella pero Himeko...- Observó a Himeko que le sonreía y le mostraba unas fotos con unas chicas.

¡¡Shizuru!!

Himeko se asustó al oír aquel grito y se abrazó a Chikane, que estaba muy seguro de quien había sido ese grito y sobretodo quien lo había provocado.- Shizuru..-suspiró.- Nunca cambiaras.

Himeko miró a Chikane ruborizada por haberse abrazado a Chikane.- Mmm..- En ese momento unos ojos azules la miraban con curiosidad.- lo sii-eento, Chikane-chan.- Intentó apartarse, pero Chikane la siguió agarrando.

Chikane sonrió.- No te preocupes, no es nada.- Se separo un poco, lo suficiente como para mirar a Himeko de arriba abajo.

Himeko sintió aquella mirada que la dejaba maravillada por todo su cuerpo.- ¿Chikane-chan?

Chikane miró a Himeko- Estás muy guapa, Himeko.- Cumplido que hizo sonrojar a Himeko. La cual tampoco podía evitar mirar a Chikane.- Tú también Chikane-chan.

Las dos iban vestida de ropa informal. Chikane con un pantalón vaquero, al igual que Himeko, converse negras y una camiseta. Himeko iba con unas converse rojas.

- Bueno creo que deberíamos irnos ya.- dijo Himeko

Chikane asintió y se dirigieron al apartamento de al lado.

Justo antes de que Himeko llamara al timbre Chikane cogió su mano y la miró.- No pienso dejar que se salga con la suya, Himeko.- Himeko, ten cuidado con Shizuru ¿si?.

Himeko la miró confusa y, después de unos segundos, un pequeño sonrojo advirtió a Chikane de que sabia perfectamente de que hablaba.

Bueno el proximo cap. intentaré subirlo pronto ^^ (Si hay algún error o algo lo siento xD no he tenido tiempo de repasarlo detenidamente)

Review !!