Bueno aqui esta otro cap. ^^ comenten por favoooor ^^ (cuantos más, antes actualizo xDxD)

Y muchas gracias a los que me firman como fierainquieta y Xeonice ^^ (Viva el NanoFate xD)


Era muy temprano cuando Chikane se levantó de su cama y antes de irse a la ducha echo un rápido vistazo a Himeko, que dormía profundamente.

-Chikane-chan...- susurró en sueño la joven.

Chikane no pudo evitar que un pequeño sonrojo le apareciese.- Himeko..- miró dulcemente a su princesa y se fue a la ducha.- Creo que iré a ver la zona deportiva, no creo que Himeko se despierte temprano.. Luego podríamos desayunar juntas.- pensó mientras entraba al baño.


Nagisa milagrosamente se despertó antes que sus compañeras, en especial de Mako-chan.- Mmm.. esto si que.. es nuevo.- Intentó volver a dormirse, pero viendo como esa tarea era imposible, se levantó y se fue al baño a darse una ducha rápida.- Bueno.. creo que hoy me tocará prepararles el desayuno.


Eran ya las seis de la mañana, y algunos alumnos estaban corriendo por la pista de atletismo o por los alrededores. La mayoría de ellos se paraban al ver como Himemiya Chikane pasaba por su lado.

- Buenos días Himemiya-sama.- saludaban todos una y otra vez. Dirigiéndole a Chikane miradas de admiración.

- Buenos días.- contestaba impasible Chikane mientras se dirigía a una de las pistas de tenis más cercana a ella.

Souma estaba estirando y calentando antes de empezar a entrenar sus golpes con la raqueta. Parecía bastante concentrado, a pesar de tener a varias chicas observándole desde fuera. Aunque algo enseguida lo descolocó.

- Chicas!! Mirad!! Es Himemiya-sama!!- gritó una chica mientras señalaba hacia una dirección.

- Kyaaaaaaaaaaa!!!!- gritaron aquellas alumnas, que inexplicablemente habían aumentado en número.

Souma que estaba confuso, miró hacia donde se había dirigido aquellas... fans. Se acercó un momento haber quien había logrado llamar tanta atención y perplejo vio como Chikane entraba en la pista.

-Buenos días, Oogami.- saludó como si nada Chikane.

- Himemiya-san...? ¿Desde cuando...? Etto...

Los dos parecían no darse cuenta de las miles de miradas que estaban clavadas en ellos.

- Hace unos días mis padres me pidieron que terminara mis estudios aquí.- explicó mientras cogía una raqueta.- ¿Te importa, Oogami?.

Souma negó con la cabeza y sacó una pelota.- Desde que te fuiste, no he encontrado a ningún rival de mi talla, Himemiya.

Chikane solo fijó sus penetrantes ojos azules en un punto lejano.

Y empezaron a jugar.


Himeko miró por la ventanilla del autobús.- Mako-chan!, Souma-kun! Mirad el mar!!.- dijo emocionada mientras sus amigos se asomaban también por la ventana.

-Hey!! Ma-chan! No me dejas ver!!.- se quejó Souma.

Mako solo le sacó la lengua lo que provoco que empezasen a pelearse. Aunque Himeko seguía tan maravillada por el mar que no les prestó atención, hasta que un profesor le dijo que pararan a Souma y Mako.

Estaban de excursión, y por lo tanto debían comportarse bien. Eso era lo que siempre les decían los profesores. Y más si la excursión era de dos días.

Himeko y Mako, después de un día agotador se fueron a dormir junto a los demás. Aunque Himeko no podía conciliar el sueño.

Y así estuvo, despierta toda la noche, hasta que de pronto sintió un sentimiento extraño.

- Mako-chan.- susurró intentando despertar a su compañera.

- ¿Mmm..?

- Voy a ir a la playa ¿de acuerdo?

- Mmm... pero..- llamó la atención de Himeko.- ten... cuidado..

Himeko sonrió y con ese sentimiento de decisión, salió por la puerta camino a la playa.

Y justo allí, nada más sentir la arena bajo sus pies, miró como si una fuerza la atrapara y la obligase a mirar el cielo.

Era de noche, y al estar alejados de la ciudad la estrellas se podían ver en todo su esplendor.

Pero lo que maravillaba a Himeko era aquella hermosa Luna...

Se sentó en unas piedras, y pasó toda la noche adorando a la Luna. El tiempo parecía pararse para aquella niña de cabellos dorados..

Aunque al final la Luna se despidió dando la bienvenida a un nuevo día y con ello al Sol.

Himeko se levantó al ver como ya se estaba haciendo de día y preocupada de que tal vez la estén buscando, intentó bajar de aquellas rocas. Pero algo le llamó inevitablemente la atención, olvidando todo lo demás.

Se agachó un poco y alargó la mano hasta coger una concha. Himeko la observó detenidamente..

-Hola.- se sobresaltó al escuchar una voz detrás suya. Automáticamente Himeko se dio la vuelta y se encontró con unos ojos azules que la miraban con curiosidad.

Himeko, que era de personalidad tímida, respondió al saludo.- Hola..

La chica de cabello azulado se acercó.- ¿Que haces?

Himeko sonrió.- Bueno.. quería observar el mar

-Yo también he venido a ver el mar y de paso el amanecer.

Himeko la miró y sonrió.- ¿Es muy hermoso verdad?

-Sí...- Entonces desvió la mirada hacia un lado de la playa.- Tengo que irme.- dijo, aunque su expresión demostraba que quería quedarse.

Himeko se sintió de pronto muy triste.- Oh.. bueno

-Sí...- se miraron.- Adiós..- la chica se dio la vuelta y bajó de donde se encontraban y empezó a alejarse. Himeko sintió de pronto ansiedad al ver como se iba aquella niña que debía tener más o menos su edad.

Y sin saber el por qué, Himeko la persiguió corriendo.- Espera!

Se dio la vuelta, observándola sorprendida, mientras Himeko se acercaba a ella, extendiéndole la mano.- Toma.

Era la mitad de la concha.

La chica parecía confusa, pero Himeko tenía un presentimiento de que aquella niña no se separaría de aquella concha, al igual que ella.- Estoy segura de que algún día nos volveremos a ver. Y nos reconoceremos por esto.- Le enseñó su otra mitad.

La chica también sonrió.- Sí.- dijo muy segura.

Ring Ring

Himeko abrió lentamente los ojos, y torpemente apagó el despertador.

-Mmm.. Hoy empiezan las clases..- dijo y se echó de nuevo a dormir.


Chikane se dirigió a la cocina a preparar el desayuno, después de haberse duchado de nuevo.- Parece que Oogami sigue igual, pero aun le falta nivel.-pensó.

Cuando terminó, miró el reloj. Ya eran las ocho menos cuarto y las clases no empezaban hasta las nueve y media, aunque es por ser el primer día ya que en realidad las clases empiezan a las ocho.- Será mejor que vaya a despertar a Himeko, si quiero que desayune conmigo.

Himeko seguía dormida cuando Chikane entro en la habitación. Se acercó sigilosamente y poco a poco, fue llamando a su pequeño ángel.

-Himeko..- susurró. Pero lo único que consiguió fue que Himeko sonriera. Dormida.

Chikane no pudo evitar quedarse fascinada observando su tranquilo e inocente rostro mientras dormía.

Algo que ya le había sucedido anoche, cuando después de aquella cena con Shizuru y Natsuki, habían dormido por primera vez en aquel apartamento. Unas horas después, Chikane había despertado de madrugada y se había levantado a beber un vaso de agua y al volver Himeko había dicho su nombre mientras dormía. Curiosa se había acercado un poco e inevitablemente cayó bajo aquel hechizo de su princesa.

Chikane suspiró y se acercó más a Himeko.- Himeko.- dijo esta vez más alto.- Himeko.- repitió al ver como empezaba a responder la joven.

Pero no como ella esperaba.

Himeko la abrazó sorprendiendo a Chikane y haciendo que esta perdiese el equilibrio, cayendo encima de Himeko.

Chikane abrió los ojos y intentó levantarse, a pesar de sentirse muy cómoda, pero Himeko no la soltaba.

Entonces sus ojos se encontraron con aquellos amatistas, medio dormidos.

Himeko estaba confusa.- ¿Que hago abrazando a Chikane-chan en mi cama.....?- al darse cuenta de la situación Himeko saltó haciendo que Chikane tuviera que agarrarla para que no se cayesen.- Chikane-chan!

- Buenos días, dormilona.- Esbozó una de esas sonrisas que dejaban a cualquiera sin aire, y provocaba más de un sonrojo.- Al fin despertaste.

Himeko abrió la boca, pero no le salían palabras. Miró el reloj.- Oh no! Voy a llegar tarde!.

Chikane vio como Himeko en tiempo récord entraba al aseo y salía en menos de un cuarto de hora duchada y vestida para salir.- Himeko, ¿acaso no recuerdas que hoy las clases empiezan a las nueve y media?.

Himeko se paró y miró a Chikane.- Se me había olvidado!.- dijo poniendo pucheros.

-Tranquila, Himeko. No pasa nada.- de pronto el estómago de Himeko sonó.- Y pensar que ibas a salir sin desayunar.- rió un poco ante la expresión de Himeko.- Vamos, hoy me he levantado pronto y me apetecía desayunar contigo, así que he preparado el desayuno.- Y se fue a la cocina seguida de una curiosa, y hambrienta Himeko.

Himeko y Chikane se sentaron y empezaron a desayunar.

- Vaya Chikane-chan, esto esta muy bueno.- comentó Himeko mientras cogía una tostada.

Chikane la miró y sin decir nada continuo comiendo.

- ¿Y has ido a algún sitio, Chikane-chan?

Chikane sonrió.- Si, he ido a ver la zona deportiva.

- Etto... ¿no te han molestado tus fans?.- comentó tímidamente.

- No, es como siempre. Me saludan, me siguen pero siempre a cierta distancia. Por cierto mientras estaba allí, he jugado con Oogami. El me ha hablado de ti. ¿Os conocéis de algo?.- inquirió. Chikane no podía olvidar como Oogami le había dicho que Himeko y él eran amigos de la infancia.

Y ahora eran mejores amigos.

Himeko juraría haber visto detrás de aquel tono desinteresado, celos.- Seguro que es mi imaginación.- pensó triste.- Souma-kun es como mi hermano mayor. Su padre, el reverendo Oogami nos proporcionó ayuda a mi abuela y a mi hace unos años.- su ojos se oscurecieron.- El se encarga de mis gastos, aunque yo siempre intento no ocasionarle problemas.

Chikane se dio cuenta que lo mejor sería cambiar de tema pero fue Himeko quien lo hizo.

- Además Souma-kun es el novio de Mako-chan.- su resplandeciente sonrisa volvió.

Al escuchar la palabra novio, Chikane sintió como si la angustia que sentía desde que había hablado con Souma desapareciera.- ¿En serio?.- preguntó animada.

- Si, creo que llevan ya más de...¿ocho meses?.- se pregunto a si misma

- Vaya eso es mucho.- comentó Chikane que ya no estaba interesada en hablar sobre Oogami, solo en aquella chica de cabellos dorados.- Hey, Himeko. Que te parece si comemos juntas hoy ne ?

Al escuchar aquella propuesta los ojos de Himeko brillaron ilusionados.- Claro que si, Chikane-chan!.- pero después de un momento de silencio habló.- Mmm.. pero Chikane-chan..

- ¿Que es Himeko?

- ¿Te importa que vengan mis amigas?- ante la expresión que puso Chikane se apresuró en añadir.- No-no son como tus fans, Chikane-chan. Puede que te pregunten alguna cosa.. pero te aseguro que enseguida verán que tu eres como cualquier otra chica de 18 años.- aunque no tan hermosa, inteligente y.... Himeko! ¿Se puede saber en que estas pensando?

Chikane entonces rió.- Oh no! No me digas que ahora se puede leer en mi cara lo que estoy pensando...

- Esta bien, Himeko.- por ti lo que sea.- Solo una cosa.

- Lo que sea Chikane-chan.

- Yo no tengo 18 años.- Himeko le dirigió una mirada confusa.- En realidad tengo la misma edad que tu.

- Pero... ¿Tu no estás en un curso mayor que yo?.

- Yo ahora mismo no estoy en ninguna clase apuntada.- rió un poco ante la cara aun más confusa que puso Himeko.- Tengo completa libertad. Puedo asistir a cualquier clase, o incluso no asistir. Lo único que me exigen es que asista a los exámenes y que mantenga cierto nivel en ellos.

Himeko seguía sin entender.- Entonces.. ¿por que dicen que este año acabaras tus estudios?

- Desde que era pequeña he venido a esta escuela a estudiar. Pero por los negocios de mi familia, tuve que irme fuera del país. Durante años estuve con profesores particulares, que empezaron a enseñarme temas más avanzados de lo que enseñaban a mi edad. Asi conseguí adelantar un año.

Y entonces Himeko lo entendió.- Sugoi! Chikane-chan debe ser muy inteligente como para haber logrado eso.- comentó.


Pues ya estaaaaa ^^ Nos vemos