La fiesta

LPOV

No me lo podía creer, él, el único chico que me había atraído en la vida, ¿un Potter? ¡Que era esto, una puta broma o que!

¿Y ahora que iba a hacer? Podía ignorarlo y fingir que no pasaba nada, algo no muy difícil ya que, teniendo en cuenta que había empezado a juntarse con Black y compañía, no querría acercarse a menos de cien pasos de mí.

También podía hablarle y olvidarme por un momento de quienes éramos, pensar en él sólo como en el joven que tanto me intrigaba.

O podía dejar de comerme tanto la cabeza y empezar a andar hacia clase porque ya llegaba cinco minutos tarde.

De momento elegía la tercera opción.

Aceleré el paso y estaba a punto de subir las escaleras a mi piso cuando choque contra algo y me resbalé, sólo que en vez de notar el frío suelo al caer, sentí algo igual de duro pero bastante más agradable.

" Jane, deberías tener cuidado, si no algún día acabarás haciéndote daño. No puedo estar siempre para salvarte." Sonrió dulcemente mientras hablaba, y pude sentir el calor de mis mejillas aumentar considerablemente. ¡Dios, era tan guapo! "Jane, ¿me estás escuchando?"

"Si, lo siento James, ahora soy yo la que no iba mirando por donde andaba" dije, intentando no darle importancia al hecho de que todavía seguía apretada a su pecho. "Llegaba tarde a clase y no prestaba atención"

" No importa, ya ves, estoy empezando a cogerle gusto a nuestros encontronazos"

"Si... yo también" No sabía cuanto... podía sentir todos sus músculos a través de la camisa que llevaba. Buff...

Me removí entre sus brazos y finalmente se dio cuenta de que seguía sujetándome.

"Eh... lo siento." Me soltó e inmediatamente sentí la ausencia de calor junto a mi cuerpo. "Deberías apresurarte, McGonagall ha entrado ya"

"¿Tu no vienes?" Pregunté intentando parecer desinteresada.

"No, tengo reunión con mi padre y..."

" Claro, tu padre." Parecía extrañado por haberlo interrumpido. "Lógico"

" Perdona, pero ¿qué es lógico?"

" Que te dejen salir para hablar con tu papá sin poner ningún reparo, seguro que es algo sumamente importante lo que tenéis que discutir..."

" ¿Estás siendo irónica?" preguntó, ahora completamente sorprendido, y no era raro ya que seguramente había sido la primera persona en atreverme a hablarle así. "¿Piensas que lo que vamos a hablar no merece la pena?"

" No estoy diciendo eso, es sólo que no todos tenemos el lujo de escabullirnos de las clases con ese tipo de excusas. Simplemente no me sorprende que al hijito del señor alcalde no le pongan ninguna pega. Me parece jodidamente lógico."

"No puedes comparar lo que vamos a discutir nosotros con lo que hagan los demás." contestó, el muy imbecil. "Algún día seré el alcalde y tengo que presenciar ciertas reuniones, es natural"

" Mira Potter, primero, estoy harta de que los niños ricos como tú penséis que vuestros problemas son los únicos que importan en el mundo. A ver si os enteráis, ¡no sois el centro del universo, lo creas o no! Y segundo, eso de que algún día serás alcalde está por verse, te recuerdo que legalmente esto es una democracia, por lo tanto tendrás que ganarte el apoyo del pueblo primero, y créeme, a la gente no le interesa que su futuro alcalde tenga reunión con su padre, le interesa que tenga la cabeza bien amueblada. Y para eso hay que ir a clase." Me giré con toda la intención de dejar al estúpido engreído ahí plantado, pero me agarró de la muñeca y me sujetó para que lo mirase.

"¿Me puedes contar que cojones te pasa? ¿A que viene todo este rollo de los ricos y los pobres? A mi no me importa nada lo que sean tus padres Jane, si son electricistas o abogados, me da igual. ¿Acaso crees que soy tan superficial?"

"Vamos, no me vengas con campaña publicitaría, llevó bastante tiempo en esta escuela como para saber como funcionáis los ricos. Mucha gala y cena solidaria pero luego vivís cómodamente en vuestras mansiones de lujo con vuestros coches último modelo mientras la gente se muere de hambre. Así que no me vengas con la basura de la igualdad porque no te la crees ni tú, Potter."

" ¡Joder Jane, no te pongas así!" protestó "¿Que ha pasado con lo de llamarnos por nuestros nombres? No creo que haya hecho nada para que me trates tan mal" y tenía toda la razón. No sabía porque estaba contestándole de esa manera, vale sí, era un egocéntrico mimado, pero también era el único chico que se había dignado a hablarme a parte de Frank. No se, quizás era la frustración por todo eso de que era un Potter, pero no lo podía evitar.

" Suéltame, ahora"dije, intentando aparentar firmeza.

" Vamos Jane..." me apretó más fuerte en contra suyo, y se acercó tanto que nuestros rostros estaban a milímetros de tocarse.

" He dicho que me sueltes, a diferencia que tú, yo sí me la cargo si llego tarde a clase" me miró intensamente a los ojos durante unos segundos, y te juro que estuve a punto de mandarlo todo a la mierda y besarlo ahí mismo, en medio del pasillo, pero me tragué las ganas y finalmente me soltó.

Salí corriendo de allí mientras intentaba pensar en una excusa coherente para McGonagall con la pequeña porción de cerebro que no tenía sus labios grabados a fuego. Por suerte el ser una empollona te ayuda a ganar credibilidad entre los profesores.

Entré al aula después de contar mi ingeniosa mentira y me senté al lado de Alice como siempre.

Quiso preguntar el verdadero motivo de mi tardanza, pero no me apetecía tener a mi amiga metiendo las narices entre Potter y yo, no, definitivamente las cosas no estaban como para tener a Alice todo el día pegada a la espalda ofreciéndome condones. No necesitaba otra mente adolescente cargada de hormonas para avivar mi calentura.

En fin, intenté distraerla con nuestro tema más reciente, mi cambio de actitud, y volvió a insistirme para que hiciera algo para celebrarlo:

"Vamos Jane, has cambiado tanto, ¡pero si incluso el otro día mandaste a la mierda a Malfoy! ¡Te lo juro tía, estaba tan impresionada que casi me desmayo!" dijo, mientras gesticulaba con las manos para aumentar su asombro. "Esto hay que celebrarlo cariño, no se, hacer algo para que todo el mundo sepa que ha llegado la nueva Jane Scott, más valiente y sexy que nunca."

"¡Alice!"

" Oh vamos, ¿no me dirás que no te has fijado como te miran? Siempre fuiste guapa Jane, pero ahora estás... just hot baby!" contestó, y empecé a ponerme roja de nuevo. " Sólo fíjate como te come con la mirada Potter, cada vez que te ve babea, en serio" dijo, girándose hacia la silla vacía del moreno y mis ojos siguieron el mismo camino aún sabiendo que él no estaba ahí. ¿De verdad? ¿Podía yo interesarle a alguien como James? "... te aseguro que le encantas, y el está tan bueno...¡dios, para comérselo!" Franc carraspeó delante nuestro. "No me mires así, es decir, sólo intento ser objetiva, el chico tiene su morbo, ¿o no? y haríais tan buena pareja..." te juro que dijo todo eso en apenas diez segundos y sin parar a respirar.

" Déjalo ya Alice"

"Bueno, pero hay que hacer algo en serio..."

" Que quieres que haga, sólo he decidido que ya era hora de empezar a defenderme, ¡no voy a dar una fiesta por eso!"

"¡Eso es! " dijo, y pude ver las estrellitas en sus ojos al más puro estilo anime "¡Una fiesta! Es perfecto. La nueva Jane Scott, ven y únete a ella"

¿Hablaba en serio?

" ¡Parece el anuncio de alguna desesperada pidiendo sexo, Alice!"

" Bueno..." se rió "la verdad no te vendría mal."

" ¿Quieres dejar de meterte en mi vida sexual..." Franc volvió a carraspear en la parte delantera "... mi nula vida sexual de una vez?

"¡Por favor Jane, sería tan divertido. Será una fiesta impresionante, el inicio de tu nueva viada, venga hazlo por mí, simplemente diremos que es por el inicio del curso. Eso es, y podemos hacerla en el bar de tu madre."

Siguió desvariando durante el resto de la clase, y al final decidió que sería una fiesta de disfraces (aunque creo que sólo era una excusa para obligarme a vestir con algún estúpido modelito que enseñaría mucho más de lo que yo quería mostrar), y empezó a organizar todo lo que necesitaríamos para el gran día.

Bueno, por lo menos prefería hablar de fiestas y no de Potter o sexo, mucho menos de la mezcla entre ambas ya que todavía seguíamos en medio de la clase y en serio, no era plan.

En fin, entre unos y otros, iban a conseguir volverme loca antes de acabar el curso.

···

JPOV

Te juro que no entendía nada. El primer día que la vi había sido tan dulce, sonrojándose continuamente...

¡Y ahora iba y le tenía que salir la vena de bruja!

¿Qué había hecho yo para que empezara a desvariar de semejante manera? Vale sí, tenía razón, ser el hijo del alcalde te da ciertos privilegios, pero no era algo que hubiera elegido yo. No era mi culpa si el director era gilipollas, y ¡mierda! ¿acaso creía ella que a mi me hacía alguna gracia ir a esas estúpidas reuniones donde todos los estúpidos banqueros y millonarios del pueblo discutían la forma de incrementar sus estúpidas fortunas? ¡Ni siquiera quería ser el alcalde! Yo quería jugar a fútbol, pero no tenía otra opción que escuchar lo que me ordenaba mi padre.

¡Ahg! Y desde ese día prácticamente ni me miraba. Cada vez que me cruzaba con ella en los pasillos me ignoraba como si ni siquiera me viese, y cuando intentaba acercarme a ella desaparecía. ¡Coño, parecía que tenía un radar o algo para adivinar siempre dónde estaba y poder esquivarme!

¡Me estaba volviendo loco!

Además, mis amigos no entendían nada, y la verdad estaban empezando hartarse. Remus decía que le pidiera perdón, daba igual que no hubiera hecho nada, que lo mejor siempre era pedir perdón. Sirius me aconsejaba ir tras ella, pillarla en medio del pasillo y comerle la boca para que se olvidara de todo. Y Petter... bueno, él decía que era una pobretona y que no merecía la pena el esfuerzo, pero tampoco es que escuchara mucho a Petter así que...

En fin, no sabía que hacer y estaba comenzando a amargarme, además, el hecho de que nos estuviéramos dirigiendo a una fiesta no ayudaba en absoluto. Por mucho que los chicos insistieran, en ese momento no tenía ganas de festejar por nada, menos vestido de payaso.

" Vamos Prongs, que a las tías les encanta el royo de principe, seguro que pillas tío." Dijo Padfoot, ya que no era él el que parecía gilipollas.

" Claro, como tu vas vestido de Batman, soy yo el que lleva este puto traje de mierda, además, ¿para que cojones tengo que llevar antifaz?"

" Se supone que es una fiesta de disfraces, no tienen que reconocerte." Contestó rodando los ojos " Y con respecto al traje, fue sorteo y te toco, así que te jodes, es lo que hay".

"O también puedo darme la vuelta e irme a casa"

" Ni de coña, no me hagas llevarte a rastras porque sabes que lo haré." miró a Monny pidiendo ayuda, y este asintió, así que supongo que no tenía otra opción.

Cruzamos la esquina y nos encontramos con la fuente de la música que se oía calle abajo, un pequeño bar de aspecto tranquilo, bueno, aunque en ese momento muy tranquilo no parecía. Había muchísima gente entrando y saliendo, todos disfrazados y con copas en la mano.

Bien, por lo menos tenía algo con lo que entretenerme, la siempre fiel botella de vodka.

Seguimos andando hasta la puerta, y tomé aire una última vez antes de adentrarnos en la espesa atmósfera de aquel lugar. El bar estaba completamente lleno de gente, todos bailando, bebiendo y algunos pocos afortunados disfrutando de compañía en la oscuridad de los rincones.

En fin, me separé de mis amigos para dirigirme a la única parte de la fiesta que me interesaba. La barra. Ni siquiera me fijé quien tenía delante, sólo me aseguré que entendiera lo que le pedía. Y parece que así fue, porque al poco rato me colocaron un vaso en frente.

" Empiezas fuerte, ¿no?" me dijo una voz suave y ligeramente conocida.

" Ya ves" di un largo trago e hice una mueca al notar el fuego quemarme la garganta. "No hay nada mejor que esto para olvidarse de todo" dije.

"¿Echas mano al alcohol en vez de afrontar tus problemas? ¡Que valiente!" contestó, con claro tono de reproche.

Finalmente decidí levantar la mirada, y me encontré con una mascara azul. Era una chica bastante alta, aunque yo le sacaría una cabeza, más o menos. Llevaba un vestido del mismo color que el antifaz, con falda larga y mangas que llegaban hasta el suelo, uno de esos trajes antiguos, estilo edad media. Tenía el pelo negro y rizado, recogido en un elaborado moño.

No se, aunque no pudiera verle la cara estaba claro que era una chica bastante guapa.

" Deberías intentar solucionar las cosas y no buscar el camino fácil." Me cogió la mano y pude sentir un escalofrió que recorrió todo mi cuerpo " Seguro que no es tan grave lo que te pasa..."

"¿Sabes lo que es sentirte atrapado?" pregunte "¿Sentir que no tienes el control de tu propia vida?"

"Si, créeme, puedo hacerme a la idea..."

" ¡Dios, voy a cumplir dieciocho años y no me he sentido verdaderamente vivo en ningún momento!" Volví a beber, esta vez prácticamente acabándome el vaso. "Mi padre a organizado toda mi vida desde que nací. Donde tengo que estudiar, el qué, con quienes me tengo que relacionar... incluso las chicas que me convienen las elige él. Siento que soy sólo su..."

"Marioneta" contestó. "Lo se, entiendo como te sientes. No ser capaz de guiar tus propios pasos, tus propias inquietudes. Sentir que tu destino está escrito y no puedes hacer nada para luchar contra él." Apretó más mi mano, y pude sentir que pese a lo pequeñas que eran las suyas, tenía mucha fuerza. "No debes rendirte nunca, siempre hay alguna salida, eso no lo dudes. Da igual que sea aquí, en Verona, o en la otra punta del universo."

"¿Entonces que debo hacer?" pregunté, acercándome más a ella, "¿Abandono a mi padre, mi casa, todo? ¡No puedo huir de aquí solo, no tendría donde ir!"

"¿No te das cuenta? No importa donde estés, lo importante es que escuches a tu corazón, que hagas lo que sientes y sobre todo que sientas lo que haces." Se acercó más a mí, tanto que apenas nos separaban unos centímetros, y me miró a los ojos. "Olvídate de todo" dijo "Cierra los ojos y piensa con el corazón, ¿qué sientes ahora, que es lo que de verdad quieres?"

No pensé lo que hacía, simplemente lo hice, la bese. Y vaya si lo sentí. Fue el beso más intenso que había dado en mi vida, no fue suave ni mucho menos considerado, no, estaba demasiado furioso por todo y comenzaba a notar el efecto del alcohol, así que la bese con fuerza, accediendo a su boca sin ni siquiera pedir permiso.

Ella al principio estaba sorprendida, pero luego empezó a responderme, y el beso poco a poco fue subiendo de intensidad.

Al final, me aparté para que pudiésemos respirar, pero inmediatamente seguí con mi cadena de besos por su cuello y hombros, todo lo que su vestido me permitiese. Fue entonces cuando lo vi, un pequeño tatuaje en la parte trasera de su cuello, un extraño dibujo, prácticamente escondido detrás de su cabello. Sabía que había visto ese dibujo antes, pero ahora era incapaz de acordarme donde.

No pudiendo aguantar más volví a agacharme para volver a probar sus labios de nuevo, pero se apartó antes de que pudiera profundizar el beso:

" Espera... yo no..." intentó alejarse pero la sujeté. "No puedo... yo, no está bien"

Sin escucharla, me acerqué e intenté besarla otra vez, pero volvió a separarse.

" Para... yo...no se ni como te llamas y..."

" James" contesté, mientras me quitaba el antifaz "Me llamo James Potter"

Pude notar como se tensó cuando me vio, y antes de que pudiera sujetarla salió corriendo. Intenté ir tras ella pero no estaba en ningún lado, ni en el bar ni en la calle, era como si se hubiese evaporado. Ni siquiera sabía cómo se llamaba, o dónde vivía, nada.

¡Joder, el mejor beso de mi vida y no sabía con quien me lo había dado!

Enfadado, salí del bar y me dirigí a casa, intentando olvidarme de la misteriosa morena de esta noche, de la que únicamente tenía el recuerdo y el sabor de sus labios que todavía me quemaba por dentro.

¿Quién demonios era ella?

···

Bueno, un capítulo más. Como veis estoy intentando actualizar más seguido, pero no prometo nada.

El próximo se llama "Lily Evans" (creo que os he dado una pista enorme de lo que va a pasar...) es más largo que este y sí, ya está terminado aunque no se cuando podré actualizar así que sólo os pido que tengáis un poquito de paciencia.

Nada más, gracias por leer y muchos muchísimos besos.

Chao

GWP