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UN MUNDO NUEVO
Capitulo: ¡Milagro! (twilight)
Edward comenzó a despertar mientras colocaba una mano en su tabique nasal, le dolia la cabeza y sentía que todo le daba vueltas, su cuerpo no estaba frío y se sentía más ligero. Trato de levantarse pero su cuerpo no le respondió, hizo otro intento pero el dolor que sentía en la cabeza se volvía cada vez más fuerte.
-Hay dios mío me duele la cabeza- habló casi con una voz inaudible ''Espera un momento. ¿Me duele la cabeza?'' Pensó confundido. Suspiro mientras apretaba fuertemente los ojos.
-Todo está oscuro y demasiado silencioso- ''Hay que idiota…Tengo los ojos cerrados. Mmm mi voz se escucha rara'' Pensó maldiciéndose mentalmente por la estupidez que acababa de decir. Abrió los ojos lentamente y miro al techo ''¿Qué no el techo era blanco?'' miraba el techo de un color perla ''Creo que me eh vuelto daltónico, pero qué demonios no puede ser que me duela la cabeza, que no vea bien y menos que tenga sueño…'' parpadeo varias veces y después quitó el brazo de algo o alguien. Volteó a ver que era y se llevo una gran sorpresa…
-¡Pero qué demonios es esa cosa rosa!- Grito espantado. Tal vez pensaba que le haría algo esa cosa desconocida, comenzó a hacerse para atrás hasta que cayó de la cama. Edward gruño mientras se sobaba la cabeza, le dolía demasiado y después del golpe aún más.
-¡Por qué me duele la cabeza! Y lo más importante ¿Dónde rayos estoy?- Dijo mientras observaba todo el cuarto. Estaba pintado con varias tonalidades de cafés y toques de color perla, una televisión de pantalla plana muy grande igual que la habitación que era demasiado amplia. Había un armario y diferentes muebles, todos con respectivos adornos. Un escritorio con computadora y una cama matrimonial con fundas cafés, varios adornos en las paredes y una lámpara con cristales. Todo estaba sorprendentemente hermoso.
''Definitivamente esta no es mi recamara'' Pensó el Cullen. La cosa que estaba en la cama comenzó a moverse.
''¡Ay no! se está moviendo esa cosa rosa…'' Pensó Edward mientras sudaba frío. Vio como la muchacha o lo que fuera eso se sentaba en la orilla de la gran cama, al parecer se acomodaba el cabello. Edward dejo de respirar y unos segundos después comenzó a toser muy despacio.
''¿Se me fue el aire? ¡Por qué no puedo dejar de respirar!'' Pensó con una cara de horror mientras se alejaba a paso lento de la cama.
Bella acababa de despertar, sintió como su cuerpo era más ligero, toco su cabello y había algo raro; estaba muy suave y liso, sus ojos estaban cerrados y lentamente los empezó a abrir pero con lo descuidada que es no se dio cuenta de lo que le sucedia.
''Mmm mi cabello no esta tan cuidado, aparte es liso y normalmente lo tengo ondulado'' Pensó la Swan algo sorprendida pero decidió no darle importancia a eso, se levanto y no se cayó como de costumbre.
''Esto sí es extraño. Yo y la gravedad no somos amigas'' Pensó horrorizada. Abrió los ojos como plato al darse cuenta que no estaba en su habitación, inmediatamente volteó y se encontró con un joven de ojos negros como la noche mas oscura de invierno, eran afilados, con un aire frío y misterioso. Su rostro era perfecto y su cuerpo era aún mejor. Su piel era blanca casi transparente y a simple vista muy suave. El cabello era rebelde y al igual que sus ojso era negro pero con reflejos azules.
''Es…Perfecto. Debe ser un vampiro'' Pensó ella mientras se alejaba cautelosamente y un sonrojo cubría sus mejillas.
''Por qué…Siento calor en mis mejillas'' Pensó Bella.
Edward vio por fin el rostro de esa persona, viéndola bien era muy linda, sus ojos eran verdes y su gracioso cabello rosa hacía juego con ellos, tenía una figura sorprendente, parecía una muñeca de porcelana.
''Es muy hermosa…Debe ser un vampiro'' Pensó él mientras se ponía a la defensiva.
Por su parte Bella no soportaba el silencio así que ya a punto de entrar en una crisis de nervios cortó él silencio.
-Quien eres tú- Dijo nerviosa ''¡Ah por dios que le pasó a mi voz!'' Pensó Bella tapándose la boca con sus dos manos
-Eso es lo mismo que debó de preguntarte- Respondió
-Donde estoy ¡Me secuestraste!- Se quito las manos de la boca y le grito mientras lo miraba ahora no con miedo si no con furia
-¡¿Qué?!- Grito Edward molesto –yo no te secuestre cosa-
-no me digas cosa ¡emo!- Contestó Bella
-¡No soy emo!- Grito Edward perdiendo la paciencia
-Si claro, nomás mírate-
-No necesito verme para saber que no soy y no visto como emo- Dijo él furioso
-Hm si claro- contestó ella
-Bueno y eso a ti que te importa pelo de chicle- Dijo Edward fríamente
-¡Yo no tengo pelo de chicle!- Se defendió ella
-Si claro, solo mírate aún espejo- Contestó Edward
-Igualmente emo- Le grito ella
-Ya guarda silencio, una dama no hace estás escenitas-
-Sonaste como Edward- Dijo alzando una ceja
-¿eh?- La miro sorprendido ''¿Me conoce?'' Pensó el
-Donde estará Edward…Cuando el sepa que me secuestraste te matará- Dijo suspirando al decir su nombre
-Aquí estoy, no seas ridícula yo soy Edward, ¿De dónde me conoces?- ''Por qué demonios habla igual que Bella'' Pensó él
-Jaja si claro. Tú no seas ridículo- Dijo ella divertida -No eres Edward, ya quisieras- ''Aunque no está nada mal'' Pensó ella de nuevo sonrojándose.
-¿Mmm? Claro que lo soy- Dijo el empezando a perder la paciencia -Pero no discutiré por algo que es obvio como mi persona. Mejor dime quién demonios eres tú-
-Mmm eso no te importa- le respondió ella
''No, no puede ser ella…Habla igual, grita igual y usa sus mismas palabras pero no puede ser ella. Oh tal vez…''
-¿Isabella?- Dijo Edward esperando la respuesta impaciente
-¡No me digas Isabella! Como sabes que me llamo así, ¡No me gusta!- Grito la joven mientras apretaba los dientes
-Si eres Bella- Dijo Edward con la boca abierta
-Sí, si me llamo Bella ¿Y tu quien eres, te conozco?- Dijo ella mientras trataba de calmarse
-Edward Cullen… ¿Bella enserio eres tú?- Preguntó el acercándosele
-No digas tonterías. Tú no eres Edward y no te me acerques ¡Responde y dime como es que sabes mi nombre!-
-Si soy Edward- Seguía acercándosele hasta que quedo enfrente de ella –Se tu nombre por que soy tu esposo, padre de tu hija Renesmeé Carlie Cullen Swan. Vivimos en la mansión Cullen junto con un duende, un emo, Carlise, Esme, una barbie de plástico y el estúpido de su esposo-
-E-Edward ¿Eres tú?- Dijo Bella confundida
-Claro que soy yo- Dijo el molesto mientras cruzaba sus dos brazos a la altura de su pecho
-Pero que te pasó…Estás diferente-
-¿Cómo que estoy diferente?- Preguntó confundido -Pues déjame decirte que tú no estás muy igual- Dijo el irónicamente
-¿Qué?- Dijo la Swan confundida. Los dos se miraron y voltearon hacía un espejo que estaba enfrente de ellos.
-¡¡QUE LE PASO A MI CUERPO!!- grito Bella asustada
-¡¡NO SE VE MI REFLEJO!!- Grito Edward histérico
-No seas baboso Edward…El que esta hay eres tú y yo…yo soy esa cosa con cabello rosa- Dijo Bella mientras apuntaba al espejo asustada.
-No, no puede ser ¡Que me paso!- Dijo Edward tocándose el rostro –Madre santa si parezco emo- Grito asustado
-Te lo dije- Dijo Bella comenzando a reírse
-Pues yo te dije que eras una cosa rosada- Dijo Edward mirándola feo
-¡Edward!- Bella le pegó un golpe en el hombro, Edward salió volando y se estrello en la pared la cual se agrieto por el impacto.
-Argh Bella por qué hiciste eso. Creo que me rompiste el hombro- Reprochó Edward mientras se tocaba el hombro el cual estaba completamente rojo, el dolor era casi insoportable haciendo que se retorciera de dolor. Al parecer tendría varios moretes dentro de unas horas -¿Desde cuándo tienes tanta fuerza?- Preguntó el enojado
-Desde que me convertí en vampiro amor- Dijo ella encogiéndose de hombros
-Pero nunca habías tenido tanta, es monstruosa la fuerza que tienes- Dijo él tratando de aguantar el dolor
-Pero, pero ¿Te dolió?- dijo Bella entre sorprendida y confundida
-Si- Dijo igual de confundido
-Pero no debería de dolerte-
-Algo extraño está pasando aquí Bella…Mi piel no está fría, no puedo dejar de respirar y siento dolor-
-Si yo tampoco estoy fría, no puedo dejar de respirar y me puedo sonrojar…-
-Pero hay algo mucho más extraño- Dijo con un tono serio
-¿Qué otra cosa Edward?- Preguntó Bella alarmada
-Escucho…Escucho mi corazón latir- Bella abrió sus ojos como platos y guardo silencio. De repente escucho el de ella.
-¡Edward yo también lo escucho!- Grito con miedo en su voz
-Estamos en otros cuerpos, en otra mansión y al parecer estamos vivos- Dijo Edward atando cabos
-Pero es que es imposible Edward-
-Tal vez…- Dijo él mientras iba hacía una ventana, hizo a un lado las cortinas y miro el paisaje. Había una gran torre en medio de toda esa aldea, alrededor de ella había muchas casas, niños corriendo, hombres con chalecos verdes. Todos con una extraña placa, volteó a ver a Bella y noto que ella también traía esa misma banda amarrada a su cabeza aparentando una diadema, alzo su mano derecha y comenzó a tocarse la cabeza, bajo un poco y sintió esa misma banda pero en su frente -Creo que tal vez-
-¿Tal vez qué? termina de hablar Edward- Dijo Bella impaciente
-Me cumplió el milagro…- Dijo el poniéndose un poco pálido
-¿Milagro? ¿De qué milagro hablas Edward?- Dijo ella confundida, de repente recordó todo y abrió sus ojos -Eso es imposible-
-Ya ves que no…Nada es imposible para él- Dijo aún impactado, sonrió de medio lado -Gracias- Dijo Edward volteando hacía arriba con las manos levantadas.
-¡Gracias de que!- Dijo Bella enojada
-A ti no te digo Bella- Dijo Edward divertido
-Edward estás completamente loco si piensas que estamos en otro mundo-
-¿Loco?- Preguntó Edward
-Sí, loco. Completamente loco- contestó Bella
-Entonces dame una mejor explicación-
-Pues tal vez…Es una broma de Emmett-
-Bella, mi querida Bella. Emmett no puede recordar la tabla del 2 ¿Crees que podría hacernos una broma así?- Dijo con sarcasmo
-Pues tal vez- dijo ella levantando las cejas
-Bella…-
-Está bien, no podría. Pero debe haber una explicación lógica-
-No estoy seguro que estemos en otro mundo, pero no hay otra explicación-
-Pues tendremos que averiguarlo- dijo ella
-¿Y cómo supones que lo averiguaremos?- le preguntó
-Estamos en dos cuerpos los cuales tiene la apariencia de dos jóvenes de unos 18 años aproximadamente. ¿Alguien los debe de conocer no crees?-
-En eso tienes razón- Respondió el -Pero cuando nos encontremos a esa persona ¿Qué haremos?-
-Pues actuar como ellos-
-¿Y cómo son ellos?- Dijo el sarcásticamente
-Pues…Emm no lo sé- dijo ella sonriendo tontamente
-Hay Bella- Dijo el cerrando los ojos con frustración
-Emm pero tal vez funcione si somos nosotros mismos-
-Pero la verdad no entiendo que conseguiremos con eso, ¿Qué ganaremos con investigar de quienes son estos cuerpos?- preguntó el abriendo los ojos
-No lo sé, tal vez saber por qué nos encontramos precisamente en estos- dijo ella con un tono arrogante
-Hm…Bien tú ganas. Pero después de jugar a que somos mini espías ¿Podremos seguir con nuestras vidas?- Preguntó el ilusionado
-Edward no puedo creer que odies tanto nuestra vida que quieras comenzar de nuevo- habló con un tono de tristeza, sus ojos ahora verdes comenzaron a cristalizarse, parpadeo y dos gotitas transparentes resbalaron por sus mejillas.
-Oh Bella no llores por favor- Se acerco rápido hacia ella –Entiéndeme, la vida que teníamos era horrible. Todo el día Emmett hacía tonterías, Alice gritaba, Jasper controlaba nuestras malditas emociones, Rosalie peleaba hasta de que zapatos combinaban mejor con lo que se pondría al otro día y Nessie…Ella me odia-
-Amor nuestra hija no te odia- Coloco una mano en la mejilla en la mejilla de Edward, la piel era suave y un poco fría más no tanto como la piel del cuerpo de Edward. La acaricio y sonrió mientras dejaba de llorar -Solo está en una etapa muy difícil-
-Entiende una cosa Bella- Guardó silencio por unos segundos -Si yo volvía a escuchar una sola discusión, critica, pelea o insultó hacía mi persona…Te juró que hubiera matado a todos- bajo la mirada y un mechón negro callo hacía su rostro -No los quiero volver a ver nunca en mi vida. Ni siquiera a mi propia hija por qué yo...Yo la odio Bella- cuando dijo esto los ojos ahora negros de Edward comenzaron a brillar, de repente una lágrima callo por su mejilla hasta llegar a su cuello. Era la primera vez que lloraba, no sabía que se sentía ya que hace siglos que no lo hacía. Esa lágrima fue amarga, sintió un peso de encima quitársele pero su respiración se hizo irregular haciendo que le faltara el aire.
''La odio, odio a mi propia hija…A mí misma sangre'' Pensó Edward mientras abrazaba a Bella fuertemente, después de esa amarga lágrima le siguieron unas cuantas más, estaba destrozado, sentía tanto rencor por todos ellos, el sabía que a los únicos que probablemente extrañaría sería a Carlise y a Esme. Bella en cambio estaba totalmente impactada, sentía mucha tristeza, nunca se imagino estar en esa situación. Ella solo se limito a consolarlo mientras el descargaba todo ese resentimiento que tenía acumulado por dentro, se le partía el corazón de verlo así. Era la primera vez que lo había visto tan frágil, tan débil, tan vulnerable. Edward se separó de ella y limpio sus lágrimas, después de unos segundos camino hacia la gran cama, se sentó en la orilla y puso sus codos en las rodillas, recargo su cabeza en sus manos y se quedo en esa posición por unos minutos mientras ella lo miraba atentamente. Bella camino hacia él y se sentó aún lado dispuesta a hablar pero el comenzó primero.
-Si esto es un sueño y no estamos en otro mundo…No quiero despertar- Dijo él con una voz sería -Ya no me importa nada, solo quiero quedarme en este sitio, sea donde sea…Pero lejos de ellos-
-Pero Edward- Bella no pudo terminar ya que Edward la interrumpió
-Déjame terminar Bella- Ella solo asintió -Pero si estamos en un mundo nuevo me quedaré aquí-
-Pero Edward…- Trato de decir pero paro de hablar al momento de ver el rostro de Edward
-Yo seré muy feliz si te quedas a mí lado, pero si tú quieres y decides irte otra vez con ellos…tendrás que irte sola, yo me quedaré aquí- dijo el mirándola, sus ojos estaban opacos, sin brillo.
''Nunca había visto unos ojos tan negros como esos, tan profundos y fríos. Ni siquiera cuando Edward tiene deseo de sangre'' Pensó la joven mientras bajaba la mirada, no quería separarse de Edward, él era el amor de su vida, el único que la podía hacer feliz, pero su hija, sus padres…Sus amigos. No quería separarse de ninguno de ellos. Más la vida sin Edward era imposible, totalmente imposible.
-Edward yo…- Bella lo miro con tristeza -Yo no quiero separarme de mi hija, tampoco de mis padres y de mis amigos-
-Bien- dijo fríamente Edward mientras se levantaba de la cama -Entonces vete, es más yo te ayudaré a encontrar como volver para que te vayas lo antes posible-
-Espera, déjame terminar por favor- suplicó acercándose a él, Edward solo la miro atentamente -Hagamos un trato-
-¿Qué clase de trato?- contestó el interesado
-Trataré de hacerte cambiar de opinión y que veas que allá en nuestro mundo las cosas no son tan malas…Si no cambias de opinión en 1 semana yo me quedaré contigo sin reprocharte nada-
-Me parece bien aunque creo que pierdes totalmente tú tiempo Bella, yo no cambiaré de opinión-
-Eso ya lo veremos- dijo sonriendo
-Bueno…Mejor veamos la que ahora será nuestra casa- Dicho esto se dirigió a una puerta. La abrió pero se dio cuenta que era la puerta de baño, camino hacia la otra puerta y la abrió. Salió de la recamara y vio un gran pasillo, Bella se levanto y corrió hacia donde estaba él sin tropezarse.
''Así que así se siente tener equilibrio'' Pensó Bella
Edward comenzó a caminar por todo el oscuro pasillo tomando delicadamente la mano de su acompañante, después de unos segundos pararon al encontrar unas escaleras las cuales bajaron sin dificultad. Edward miro hacia los lados y había una enorme sala, en ella había 5 sillones de color crema con toques dorados, una mesa tamaño medio. Las paredes eran color blanco y en algunas partes había piso color madera. Una enorme lámpara de cristal y al fondo se encontraba un comedor de madera con 10 sillas al lado de esto había un gran espejo y un mini bar con diferentes licores acomodados en una barra. Debajo de esa barra se alcanzaba a ver un estante con varias copas de diferentes tamaños y figuras dejándose ver por un cristal. Todo perfectamente acomodado.
-Wow- Dijo sorprendida Bella -Quiero decir...Que feo, nuestra sala se ve más bonita, con mucho color y los hermosos decorados de Esme- Comentó ella rectificándose, estaba decidida a que Edward cambiara de opinión y quisiera regresar otra vez con su familia.
-La verdad no- respondió Edward muy convencido -Esta sala es mucho más elegante y mira esos toques de madera que tienen las paredes...Es sorprendente, si Alice viera esto moriría de felicidad. Pero gracias a dios no está- Dejo de mirar a su esposa y comenzó a caminar hacia adentro de la sala. Se sentó en un sillón haciendo aún lado los cojines –Aparte son muy cómodos, mira siéntate- Bella gruño bajito mientras se sentaba aún lado de él.
-Sí que son cómodos- Se pegó mentalmente y reflexiono -Digo...Los de Esme tienen un decorado único, algo que te ase acordarte de ella. Además son de antigüedad. Quedan perfectos con todo, la comodidad no es todo amor-
-Te equivocas de nuevo. Esas cosas que teníamos por sillones no eran como estos. Estaban duros y aparte de un color muy feo. Y esa antigüedad que dices se hacía notar ya que en cuanto nos sentábamos en ellos aventaban polvo- La miro y levanto una ceja muy divertido
-¿Decoraciones? ¿Te refieres a la mancha de sangre que dejo Esme y Emmett cuando tomaban un aperitivo? no vaya...Que decoración- comentó sarcásticamente; volteó hacia otro lugar y sus ojos se abrieron como platos -¡No puede ser! mira el comedor, está hermoso- Se levanto rápidamente y se dirigió hacia el
''Diablos...esto será mas difícil de lo que imagine, Edward esta fascinado con todo esto'' Pensó Bella irritada
-Mira Bella- dijo Edward saltando de emoción mientras señalaba el comedor
-El de nuestra casa se veía más decorado y aunque no lo usamos, se veía muy lindo...- dijo esto no muy convencida
-Por dios, era una cochina barra con un frutero. Que por cierto...Las frutas no eran artificiales. ¿Por qué no eran artificiales? Ni siquiera podíamos comer. Esto sí es un comedor, grande, con vidrio, velas grises decorando el centro y un florero con rosas blancas...Perfecto- sonrió viendo el comedor, volteo y se encontró con el mini bar -Vaya mira nomas esto-
-B-bueno pero no creo que necesitemos eso, ya que no podemos tomar-
-Bella estamos en cuerpos de humanos, sentimos dolor, tristeza y eso significa que podemos beber- Le dijo sonriendo –Esto es más de lo que esperaba-
-Pero Edward…Yo no tomo. Aparte el frutero no estaba tan mal- comentó nerviosa
-Mi querida Bella, allá no necesitábamos fruta fresca, pero como siempre el estúpido de Emmett tuvo la gran idea de poner fruta comestible. Aparte esa fruta se veía como podrida-
-Pero tal vez esos licores estén echados a perder- le dijo mientras tomaba uno entre sus manos –Por dios mira eso ¡Son de hace 100 años! Vez…Están podridos Edward- sonrió victoriosa, Edward solo comenzó a carcajearse.
-Bella- dijo aún riendo -Mientras más añejados estén los vinos, más deliciosos son- soltó otra carcajada
-Argh…- bufó ella muy enojada. De repente se escuchan unos pasos veloces, al parecer se dirigían hacia donde ellos se encontraban. Los dos se voltearon a ver y unos segundos después vieron como entrababa a la sala un rubio con ojos azul celeste, este venía corriendo hacía ellos. Edward al ver que corría en dirección a Bella se coloco enfrente de ella y cuando este joven estaba apuntó de aventarse arriba de él apretó el puño y le pegó un puñetazo en el estomago, Bella empujo a Edward y agarro de la camisa al pobre rubio mientras lo tiraba al suelo de una cachetada con una fuerza increíble.
-¡Joder Sakura!- alcanzó a decir -¡Sasuke por qué me pegan!- Grito el rubio mientras se ponía una mano en el estomago y otra en el cachete afectado. De sus ojos se formo una cascadita de llanto -¿Están locos o qué?- Bella y Edward estaban confundidos. Voltearon a ver al joven que estaba tirado delante de ellos y abrieron los ojos como platos.
¿Por qué les había dicho de esa forma? ¿Sera que las personas que antes estaban en esos cuerpos se llamaban así? Oh tal vez era un ladrón. Fuera lo que fuera ellos lo descubrirían.
-¿Sasuke…Sakura…?- dijeron al mismo tiempo los dos esposos mirando amenazantemente al chico.
