Nadie podía entender cómo se sentía en esos momentos; era una mezcla de asco, rencor, enojo; sostenía con mucha fuerza su varita, tenía ganas de en un momento de descuido podría mandarle una avada, si lo deseaba con toda su alma; desquitarse de una vez por todas, aquellas maldades que le hicieron cuando niño.

Estar ahí era contra su voluntad, y lo hacía solamente por Harry, bueno ni por él, por Lily; todo esto por ella: ser doble espía, mentir, estar en la casa de la persona más desagradable para él; pero por ella, valía la pena.

Aunque el sentimiento de molestia era mutuo, pues Sirius Black también le aborrecía con todo su ser desde los días en el colegio; y luego ese Lupin también amigo de Black y Potter, al igual que todos de ese grupo se creía demasiado cuando no era nada, el sabia la verdad Lupin era licántropo y no entendía porque le habían dado la oportunidad de estar en la escuela; les odiaba a todos, cada uno de esos Merodeadores le habían herido de algún modo; y ahora pasaba de nuevo.

Su ex alumna Nymphadora Tonks Black, metamorfómaga que acostumbraba llevar su cabello de un llamativo color rosa, estaba en la biblioteca hablando con él, mejor dicho discutiendo con él; lo hacían desde hace un par de meses, ella le quería y el la despreciaba y lo peor por cosas estúpidas, aunque estaba de acuerdo con él, era viejo para ella y peligroso y tampoco le podría ofrecer nada un bueno para nada como él; y se rio pensando que el sí podría hacerla feliz, tenía un buen trabajo y no poseía ninguna maldición más que ser un doble espía; Lupin tenía su misma edad, pero eso que importaba, con el era diferente.

La chica era bonita, no lo podía negar, torpe, mala en pociones, pero aun así inteligente y siempre tenía una sonrisa que regalar, " Como Lily" recordó de repente aquellos ojos verdes, sus cabellos pelirrojos y su sonrisa, la forma en que decía su nombre todo aun estaba ahí en su mente, dolorosamente guardado; cuando un golpe que le sacó le hizo volver a la tierra.

-Oh perdón profesor no fue mi intención no lo vi- sonrió una chica que llevaba ahora su cabello de un color café un poco opaco, odiaba ese nuevo color en ella porque sabía que era por ese Lupin; pero aun así era hermosa.

-Debería tener más cuidado Srita. Nymphadora-

-Es Tonks, solo Tonks-

-Ya no es un problema que se lastime usted sino que lastime a los demás Nymphadora- y le gustaba molestarla, por lo menos era la única forma de estar hablando con ella, ahora que ya no era su alumna no podía hablarle en cualquier momento.

-Cállate Quejicus, no puedes hablarle así a mi sobrina y menos en mi casa-

-Tu sobrina debería fijarse por dónde camina, pero al parecer la imprudencia es de familia, ¿No Black?-

-Quejicus- gruñó

-Sirius ya, por favor, vamos a cenar- le tomó del brazo y habló de manera cansada y triste.

No había otra forma de estar con ella, y era lo peor porque sabía que la hería con sus comentarios.

Tanto tiempo sin verla, 3 años cambian a las personas, tenia aun sus defectos de joven, pero todas sus cualidades se habían magnificado; y un nuevo obstáculo, siempre en su vida había complicaciones, pero ahora no sería un espectador mas, no podía perder a otra persona querida por él.

Pero ¿En qué momento había dejado de pensar en Nymphadora como compañera de la Orden y comenzó a pensar en ella como mujer?, esta pregunta invadía su mente cada vez que sus ojos iban a posar en ella.

Ahora estaba más dispuesto que nunca a hacer cualquier cosa porque ella estuviera con él, después de ver como ese le había vuelto a destrozar su corazón no podía más, aquel no merecía ni siquiera ser nombrado en los labios de la chica, y pronto ella solo diría su nombre.