Será lento, hazlo a mi manera, mantén tu vista en mí
Que impotencia sentía al saber que él estaba sufriendo y que yo no podía hacer nada, para mejorar la situación, por el contrario parecía que yo la empeoraba.
No pude evitar sentirme mal cuando Snape explicó a la Orden que ese de Fenrir no dejaría salir a ningún miembro, incluido Remus; pero el colmo fue escuchar las tonterías del Profeta y a esa estúpida del Ministerio: Dolores Umbridge, era por personas tan intolerantes como ella, que Remus se sentía ajeno, por decirlo de manera bonita.
Si la hubiese tenido frente a mí, y si yo hubiera estado en mejor condición sin duda habría terminado en Azkaban, pero no era el caso y en un segundo mis parpados eran demasiado pesados como para mantenerlos abiertos, y mis piernas perdían su fuerza, un ligero temblor me llevo en instantes al suelo, sin embargo alguien me sujetó por atrás.
Con la mente aun nublada desperté en una de las habitaciones de Grimmauld Place.
-¿Qué me pasó?- pero que pregunta más inteligente había hecho, creí yo a la nada, pero estaba acompañada y no de la mejor persona.
-Se desmayó- contestó con su tono serio y amargado.
-Me duele la cabeza- aparentemente mi boca no estaba conectada con mi cerebro.
-Si sigue moviéndose le dolerá Nymphadora, ¿puede quedarse quieta?- iba vomitar por escuchar mi horrible nombre.
- No me diga así, y si tanto le molesta puede dejarme- y por mi podría largarse hasta el otro lado del mundo.
-Si no lo hago por usted, , así que callase y descanse- recordé, para mi mala suerte, mis días en Hogwarts cuando él era mi profesor, cada vez que estropeaba con mi torpeza alguna poción y me miraba con ojos asesinos, de esa manera me miraba ahora, y lo más prudente que podía hacer era cerrar la boca y tomar el contenido del vaso que me había entregado, pero ¿Y si tenía veneno?, como me sentía, el envenenarme no sonaba tan mal, su rostro apareció en mi mente nuevamente - No sea insensata Nymphadora, sería una tontería y un desperdicio gastar unos buenos ingredientes en un veneno para usted- volteé hacia él, ¿Cómo lo sabía? ¿Había usado Legeremens conmigo? ¿Tan mal estaba que ya ni siquiera sabia cuando entraban en mi mente? Mejor era tomar esa poción y de un solo trago mejor.
-¡Que porquería!- era peor que los remedios de Pomfrey.
-¿Esperaba ponche?- Esas palabras rasposas y sarcásticas salieron de su boca, burlarse de mí, en mis narices, ¡Como lo detestaba!; para consuelo mío a los pocos minutos el se fue; en mis pensamientos repetí este último encuentro con él, "el Profesor Dumbledore me dejo a cargo de usted" es decir que estaría conmigo ¿Cuánto tiempo?
No era bueno que él estuviera tanto en Grimmauld Place, tan cerca de Harry; en un tiempo él había sido Mortifago y ese tipo de cosas no se olvidan fácilmente; al menos yo no las olvidaría; fijaría ahora toda mi atención en él, parecía que de esta convivencia desagradable podría sacar algo de provecho y quien sabe tal vez lograría distraerme un poco de los que por el momento eran los pensamientos más abundantes en mis recuerdos.
