Disclaimer… Los personajes pertenecen a JKR Para gran alegría suya, yo solo juego un poco con los personajes. :P
Hola gente bonita!!! =D mmm... yo quería actualizar antes, pero estuvo tres días sin computadora, había muerto u_u; afortunadamente no era nada del disco duro que requiriera formateada. uf! me salve u_u (:
subo para que sepan que no me he olvidado de mi promesa, apenas ayer me regresaron la compu y no tengo todos los cap por completo editados. y ahora ya voy de salida. les dejo tres cap y por la noche sabran de mi de nuevo :) o si no mañana temprano, no se a qué hora regrese, voy a una fiesta. ea! ea! ea! xD
Disfruten!
Capítulo 6 – Ginny y una no muy formal manera de conocerla.
El jueves llegó congelando el ambiente hasta ese momento agradable. La clase de historia se impartía mientras todos tiritaban; el frío se colaba por entre los muros y llegaba a calar hasta los huesos, excepto para aquellos que habían logrado encontrar una posición perfecta en la cual poder dormir y no sentir nada, como era el caso de Ron, quien ni se inmutaba. Para aquellos que escribían, aunque eso solo la abarcaba a ella, el temblor de la mano no permitía hacer una letra legible, ya se tendría que encargar mas tarde de descifrarla.
Dejó de escribir y se llevó la pluma a la boca; volteó a ver a Ron y rodó los ojos, estaba profundamente dormido, tal vez incluso roncando.
No había hablado con él desde su primer día de clases y la verdad no le importaba demasiado, no había por qué. El primer día anduvieron juntos por el mandato que hizo la profesora McGonagall pero solo eso. Además que Ron generaba mas problemas que nadie.
El día anterior, miércoles, conoció al profesor Snape como su profesor de química, y gracias al cielo Ron se había puesto las medicinas que le dio y desapareció todo rastro de pelea de su ojo; pero eso no evitó que el profesor Snape hiciera insinuaciones sobre la pelea, sobre los malos alumnos, sobre las irresponsabilidades y Ron con eso no pudo evitar explotar. Le contestó algunas cosas de mala manera lo que lo llevó a tener tarea extra durante toda una semana.
El sonido del timbre dio por finalizada la clase, cerró su cuaderno tras apuntar las últimas palabras del profesor que se le habían pasado, esperó a que todos salieran mientras se frotaba las manos para aguantar el aire glacial que encontraría tras esa puerta de metal.
Estaba en la puerta cuando un sonido atrajo su atención, era un sonido extraño como un rechinido de metal moviéndose sobre el piso. No le prestó atención y tomó la manija de la puerta. De nuevo escuchó el mismo sonido y decidió darse la vuelta. El tonto de Ron seguía profundamente dormido y mientras trataba de acomodarse en el incomodo banco para seguir durmiendo lo movía insistentemente sobre el piso.
Hermione no podía entender como con las bajas temperaturas que predominaban, él podía estar así de campante. Alguien debería haberlo despertado, ¿Tendría que hacerlo ella? No es que le interesara mucho, pero, pero… Pero había que ayudar al profesor a desalojar el salón.
Regresó sobre sus pasos hasta el rincón donde Ron estaba en las alas de Morfeo.
No sabía exactamente cómo hacerlo despertar, se acercó lentamente cerca de su cara, le habló al oído y le dio algunos golpecitos en el hombro, no funcionó.
Volvió a intentar despertarlo, esta vez Ron solo se removió un poco por la cabellera de Hermione rozaba con su cara y le provocó un cosquilleo. Le habló despacio nuevamente y de nuevo no funcionó, ya empezaba a hartarse, tenía frío, tenía hambre y quería irse de ahí ya.
De improviso frunció la boca y con la palma de su mano dio un golpe seco que pegó en el banco.
– ¡RONALD! –Gritó logrando que el chico saltara de la impresión y casi cayera del pupitre.
– ¡Presente profesor! –Dijo el muy atolondrado dormilón, reaccionando segundos después dándose cuenta de que no había nadie en el salón.
Cumplido su cometido, Hermione abrió la puerta siendo recibida por un viento helado, un escalofrío recorrió su cuerpo obligándola a cubrirse lo mejor que pudo con el suéter que llevaba puesto, se acomodó la bufanda con los colores de su casa y empezó a caminar.
– Oye, ¿Qué te sucede? –Le preguntó Ron al llegar corriendo junto a ella.
– ¿Qué me sucede de qué? –Siguió su camino sin detenerse mientras se frotaba las manos y los brazos tratando de eludir el gélido clima que la rodeaba.
– ¿Por qué me gritaste? –Preguntó Ron molesto.
Hermione alcanzó a ver como un vapor blanquecino salía de su boca y se desvanecía unos segundos después.
– Porque la clase había acabado y tú estabas completa y totalmente dormido –Un viento infernal los atravesó y la hizo titiritar.
– Que horrible forma tienes de despertar a las personas –Se puso frente a ella y comenzó a caminar de espaldas.
– Que tengas un sueño tan pesado no es mi culpa –Doblaron la esquina, Ron luciéndose siguió caminando de espaldas– Te vas a caer –Advirtió Hermione.
– Claro que no, conozco esta escuela como la palma de la mano. Te lo demostré el lunes. Quince pasos más y doblaremos a la izquierda –Anunció. Era verdad–. Volviendo a lo de antes… ¿Por qué me gritaste? Me recordaste a mi madre –Inquirió algo molesto– Aún me retumban los oídos –Se frotó los oídos en señal de molestia y después guardó sus manos en la chaqueta, definitivamente, aunque trataba de hacerse el muy macho, tenía frío, y mucho.
– Creo que tu madre me cae bien –Mencionó Hermione con una risita burlona.
Siguieron discutiendo hasta llegar al centro del colegio, hasta llegar a la fuente. Ahí el viento se sentía mucho más fuerte.
– ¿Seguro que conoces todo el colegio? –Volvió a preguntar para asegurarse de que no tendría algo que recoger.
– Ya te dije que si, lo conozco como… –No pudo terminar la oración, sus piernas tropezaron con la orilla de la fuerte y una fuerte caída lo llevó de espaldas dentro de la fuente dejando que sus pies quedaran volando sobre la estructura de material que lo llevó al agua.
– ¿Cómo la palma de tu mano? Si, ya noté lo mucho que lo conoces –Sus carcajadas se hicieron presentes, junto con las de todos los que se encontraban cerca, que era aproximadamente media escuela. Estaban en descanso.
Su risa logró algo positivo, creó un poco de calor para su cuerpo.
– Ja ja ja –Rió irónicamente Ron. Estaba empapado en gran parte, y aunque no estaba tan profunda el agua, algunos treinta centímetros, eran suficientes para hacerlo enojar y titiritar con las temperaturas congeladoras del ambiente– ¡Es tu culpa! –Exclamó Ron enojado haciendo berrinche y pegando en el agua logrando salpicar a todos lados, si que estaba realmente helada.
– No, no lo es, tú fuiste el que iba caminando sin cuidado. –Hermione sonrió de medio lado con una mano en su cintura; Ron la observaba con los labios contraídos y unos ojos que incendiaban el alma. Estaba furioso, muy furioso– Cálmate –Pidió y extendió una mano hacia él– Deja te ayudo, te vas a resfriar –La mueca de Ron de repente cambió, sonrió.
Hermione tan solo llevaba cuatro días en ese instituto, no sabía que una sonrisa de Ron Weasley podía ser peor que el semblante furioso que podía mostrar. Una sonrisa presagiaba venganza.
– ¡Claro que me vas a ayudar! –Tomó su mano– ¡Pero desde acá abajo!
Hermione tan solo pudo sentir el jaloneo que sufrió todo su cuerpo antes de ver el agua que salpicaba a los lados.
– ¡Eres un…! –Empezó a gritar cuando sintió el jalón, pero reprimió el grito cuando cayó y sintió por completo el cuerpo de Ron bajo ella. Seguramente la idea de Ron era que ella cayera al agua, pero eso no pasó.
Hermione fijó su mirada sobre la de Ron y se olvidó de todo. Su voz se extinguió repentinamente, al igual que su enojo hacia él. Su mirada viajaba entre los ojos de Ron, no lo había notado con anterioridad, pero sus pupilas eran de un azul cielo que la electrizaban, su mirada parecía un torbellino y sentía el subir y bajar del pecho de Ron al aumentar la velocidad con la cual respiraba, ¿O era la de ella? No estaba muy segura, de lo que si se percataba era que la posición no le incomodaba demasiado, su cuerpo se había moldeado perfectamente al de Ron, con alguien mas tal vez estaría de lo más incómoda demandando un inmediato alejamiento. Pero con él… Con él era diferente, se sentía diferente.
El brazo que Ron había ocupado para jalarla ahora se había posicionado sobre la cintura de Hermione donde se juntó con su otra mano. A causa de la caída su blusa se había levantado unos cuantos centímetros dejando descubierta parte de su espalda baja, exactamente en el punto donde él tenía sus manos. Sintió el contacto logrando que se estremeciera y un escalofrío la recorrió, él tenía las manos mojadas y sintió unas cuantas gotas caer sobre ese lugar y recorrer en torno a su cintura. Se mordió el labio inferior nerviosa.
Era la primera vez que se sentía así con un chico y no saber lo que significaba la ponía aun más nerviosa de lo que estaba. Sin darse cuenta realmente de lo que hacía guió su vista a los labios de Ron, eran tan lindos, tan carnosos, tan gruesos, tan…. ¡No debería pensar en eso! mucho menos verlo en el preciso momento en el que humedecía sus labios provocando que ella deseara, con todas sus fuerzas, acercarse…
¡Pero diablos! No lo conocía, ¿Qué rayos le pasaba a su cabeza? ¿Se estaba volviendo loca? Si, eso debía de ser, definitivamente debería volver al psicólogo, unas sesiones más no le caerían nada mal. Ron estaba… Sus orejas estaban… ¿Sus… sus orejas se habían puesto rojas? El ambiente estaba realmente frío, el agua ni que decir, pero por alguna razón ella no lo sentía, lo único que percibía era el calor que recorría se cuerpo y que se complementaba con el calor que emanaba del cuerpo de Ron.
De pronto su mente decidió volver a trabajar juiciosamente y se desaprisionó de él, de sus brazos que por segundos no la dejaban. Se tiró a un lado, no le importaba dónde, ni cómo caería, lo que deseaba era cambiar de posición.
La mirada que él le lanzó fue de incredulidad, seguramente estaba pensando lo peor de ella por sus reacciones, pero ¡Al diablo!, lo que quería esa zafarse de ahí. Mejor olvidaba esos escasos segundos y se concentraba en que tenía frío, el aire se sentía gélido, el agua realmente helada, estaba en la fuente del colegio, en medio del descanso, ¡Con la mitad de escuela viéndolos! Eso si que empezaba a quitar cualquier pensamiento vergonzoso y se concentraba en el causante de esa situación y una represalia era lo que cruzó por su mente.
Tentó la mariposa de su pecho para cerciorarse de algo, sus dedos la encontraron enseguida o tal vez fue la leve vibración que empezaba a emitir quien le ayudó en su búsqueda. Hizo una mueca furiosa y preocupada. Sus suposiciones fueron ciertas, el tener tan cerca a Ron le habían provocado levemente una crisis.
Su furia era mayor que su preocupación, así que empezó a enviar unos golpes a Ron junto con el agua que arrojaba a él, tomándolo por sorpresa totalmente. Aún sintiéndola de lo más helada no se inmutó en arrojarle toda la posible.
– ¡Eres un idiota, Ronald! –Exclamó Hermione– ¡Mira lo que provocaste!
– ¡No fui yo! ¡Fuiste tú!
– ¡No, fuiste tú por no ver por donde ibas!
– ¡No, tú por despertarme!
– ¡Tú por quedarte dormido!
– ¡Tú… tú… –Ron se quedaba sin opciones para refutarla– tú… y mil veces tú!
– ¡Tú, tú, tú y un millón de veces tú!
– Cuando terminen de discutir como niños, ¿Podrían salir del agua que se van a resfriar? –Preguntó una recién llegada muy bonita, pelirroja, pecosa, de media estatura y que los veía totalmente divertida por el espectáculo que daban– Todos los están viendo, ni siquiera los de primero hacen este ridículo –Agregó muy risueña.
– ¡Él tuvo la culpa! –Exclamó Hermione poniéndose de pie apenada al ver que en realidad todo mundo si los veía a ellos.
– ¡Claro que no! –Ron se puso de pie y una mirada de desprecio fue lo que le otorgó a la pelirroja– Tú no te metas enana.
– No le digas así, Ronald, ella no tiene la culpa de tus estupideces –Mencionó Hermione tratando de eliminar el exceso de agua de su falda y agitando los últimos mechones de su cabeza, prácticamente empapados. Sintió un oleaje del viento frío y todo su cuerpo empezó a temblar.
– Yo le digo a mi hermana como se me pegue la regalada gana.
Dejó su falda enseguida, ¿Había escuchado bien? ¿O el agua estaba dentro de su canal auditivo?
– ¿Es tu hermano? –Le preguntó a la pelirroja quien sin demasiado gusto asintió– Mi más sentido pésame.
La pequeña adolescente soltó una pequeña risita por la verdad de las palabras que utilizó.
– Yo solo lo aguanto unos meses al año, él comparte clases contigo, el pésame te lo doy yo a ti –Respondió, vaya que parecía agradable. Hermione sonrió, no quiso aclarar que solo llevaba unos cuantos días de conocerlo, porque la verdad sí recibía el pésame.
– Ginny… –La voz de advertencia de su hermano no se hizo esperar.
– Me llamo Ginevra Weasley, pero todos me dicen Ginny, mucho gusto –Extendió su mano la cual Hermione tomó complacida.
– Ginny… –De nuevo su molesto hermano.
– Hola Ginny, me llamo Hermione Granger –Respondió contenta.
– De acuerdo, Hermione.
– Ginny…
Mostraba una linda sonrisa, sus rasgos físicos no eran muy parecidos a los de su hermano, como seguramente su carácter también discrepaba, o eso parecía tras los pocos segundos que llevaba de conocerla.
– ¿Qué rayos quieres Ron? Ya conozco mi nombre, no veo por qué debas gastarlo tanto –Demasiado pronto había considerado las cosas, si que su carácter podía parecerse al de su hermano.
– Que dejes de hablar con ella –Su voz cada vez se hacía más gruesa y ruidosa.
– ¿Por qué? Me cae muy bien, es mas, presiento que será mi mejor amiga –Hermione sonrió, había muchas posibilidades de lograrlo, a ella también le empezaba a caer bien, de hecho muy bien.
– ¡GINEVRA!
– ¡QUE NO ME GUSTA GINEVRA Y DEJA DE GASTAR MI NOMBRE! ―Le espetó a su hermano.
Ron no tardaba en responder a ese grito, era muy notorio en su mirada.
– ¡Achu! –Un estornudo estrepitoso por parte de Ron y Hermione los hicieron acallar cualquier pelea.
– Ya ven, ahora se van a enfermar los dos –Tomó a Hermione del brazo– Vamos, te acompaño a que te cambies antes de que puedas enfermarte por completo.
Hermione no dijo nada, el hecho de haber estornudado le preocupaba, no podía permitirse enfermarse, si se resfriaba por una tontería, como caer al agua, podía arruinar todo el tratamiento.
Ya encaminadas, Ginny le gritó a su hermano que se fuera a cambiar enseguida o lo acusaría con su madre de andar molestando y enfermando a mujeres indefensas. Hermione sonrió ante las amenazas de Ginny. Empezando a caminar juntas logró oír a lo lejos unas feas maldiciones, obviamente de él, pero no volteó. Claro que no voltearía, él era el causante de todo, de todo… Estaba toda empapada, su salud se vería afectada si no hacía algo pronto y sus apuntes estuvieron en peligro de ser arruinados. Aun estaba considerando regresar para darle una bofetada por descuidado, ahora por su culpa tenía que ir a cambiarse quitándole tiempo para almorzar y con el hambre que se cargaba…
Para su gracia, Ginny la llevó a la cafetería para pasar por algunos alimentos antes de irse a cambiar. El hombrecillo que las atendió era bajito, rechoncho y llevaba una gorra con la cual intentaba por todos los medios cubrir su cara. Hermione lo vio detenidamente, había algo en él que le decía que lo había visto alguna otra vez antes.
No pudo indagar mas, en cuanto recibieron su orden Ginny la jaló del brazo para irse de inmediato a la estancia de su casa. En cuanto llegaron Hermione se cambió, para luego instalarse junto al fuego de la chimenea.
"Nos quedaremos aquí para evitar que te enfermes" había dicho la pelirroja. Hermione sonrió agradecida por el gesto y empezó a devorar su almuerzo. Mientras ella comía, una parlanchina compañía no dejaba pasar ninguna oportunidad para contarle toda su vida durante el poco tiempo de descanso que les quedaba.
Habló de sus cinco hermanos, a parte de Ron, de sus padres, que eran los mas increíbles del mundo, pero si sus hermanos gemelos, Fred y George, hacían una travesura su madre se volvía una asesina en potencia. También le habló de la Madriguera (su casa) y que le llamaban así porque vivían demasiadas personas en un lugar algo pequeño, pero ella nunca se molestaba en decir que en su casa no tenían mucho dinero, al contrario, se sentía orgullosa de su familia, incluso del terco de Ron.
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El día había sido agotador. Un dolor de espaldas la molestaba un poco. Aunque también habían pasado cosas agradables, se hizo de una muy buena amiga. Ginny definitivamente era increíble. Pero una fuerte gripe amenazaba con iniciar, el dolor de cabeza, el cuerpo cortado y algo de cansancio, daban signos de ello, pero iba preparada para cortarla en seguida con una bolsa llena de todo tipo de medicamentos para cualquier malestar.
Se sirvió un vaso con agua de la jarra que tenía en su habitación y tomó dos pastillas de un botecito morado con la leyenda "gripa, cuerpo cortado" tomó otra mas de un botecito café para el resfriado, y una cucharada para la tos. Todos proporcionados por su madre, hechos especialmente para ella. Pero es que era muy necesario que su salud estuviera en excelente condiciones y los medicamentos tenían que ser especiales para no intervenir con los otros.
Era horrible toda esa situación que la separó de sus padres tan abruptamente, pero dejando un lado la separación de sus padres, estaba cansada de huir, huir por un estúpido silencio, un estúpido comentario, una estúpida carta que siempre arruinaban todo y los obligaba a emprender la mudanza en segundos, tomando únicamente lo necesario y reiniciar una vida. Aunque esa última vez no fue por algo tan simple su huida.
Se conectó a la red de Internet de su cuarto, en verdad alababa que tuviera una propia conexión en su cuarto, sería un fastidio que no fuera así.
En segundos entró a su correo y empezó a redactar, tenía que cumplir la promesa que le había hecho a su padre.
Queridos mamá y papá:
Ya llevo algunos días aquí y debo decir que me está yendo relativamente bien. La escuela es fenomenal, las clases son… ¿Qué les puedo decir? Ma-ra-vi-llo-sas y los maestros fenomenales, las clases con la profesora McGonagall (la subdirectora) me parecieron de lo mas encantadoras y botánica o numerología o…, o… En verdad que es fascinante, fue muy cierto lo que nos dijo Tonks, esta escuela tiene un alto grado de eficacia, la disciplina es inigualable y aquí en verdad que se puede llegar a aprender infinidad de cosas.
Fui a la biblioteca del colegio el primer día, ¿no creyeron que iba tardar mucho en ir, cierto? Estoy casi segura que ese santuario de sabiduría es mas grande que la Biblioteca de Austin, donde estuvimos hace unos años, no se si recuerden.
¿Qué más les puedo decir?
Los extraño mucho… Me gustaría no habernos separado, pero si piensan que es lo mejor pues… lo reconozco, la seguridad de aquí es muchísima, aunque en las instalaciones del SIS también podríamos haber estado bien.
Y por supuesto miles de besos para ustedes.
Hoy conocí a una chica un grado menor al mío, es de lo más genial, se llama Ginny, presiento que me llevaré muy bien con ella, fue muy agradable su compañía. Es hermana de un compañero de mi salón que uf, es un verdadero tormento y es…, es…. Bueno simplemente es, se llama Ron Weasley.
Ya es tarde y necesito ir a dormir, ya sabrán de mí.
Hasta la próxima vez.
Les mando muchos besos, los quiero mucho, cuídense.
Con cariño…
Hermione
PD: ¿Cómo va el asunto?, ¿Se calmaron las cosas?, ¿Ya se recuperó Tonks? Denle muchos besos de mi parte, díganle que la extraño muchísimo y que se debe recuperar pronto..... mas besos para ustedes, los quiero, adiós.
Terminó su carta, la envió lo más rápido que pudo y cerró su laptop. Si que era muy difícil formar parte de una familia que tenía que huir y esconderse constantemente, y después de lo último que había pasado… Lo mejor era no recordarlo.
Dejó su laptop en la mesita de noche y se recostó.
Sus uñas empezaron a ser atacadas por sus dientes. Había un asunto que la tenía realmente consternada.
El asunto Ron y la fuente la tenían bastante confundida, decir que le incomodó, que ojalá nunca se repitiera y que fue desagradable sería una total, completa y enorme mentira.
Sencillamente fue la primera ocasión que se sintió como una típica adolescente con problemas comunes, aunque bueno, caer en la fuente con un chico no sería algo común de una vida adolescente, pero en su caso, sabía perfectamente que adolescente sin problemas o no, común jamás sería.
Era difícil estar pasando por algo así sin tener alguien a quien contarle, era extraño sentir que el corazón se detiene y que al mismo tiempo empieza a latir frenéticamente, era extraño dejar de respirar y que no doliera, era extraño sentir el temblor en todo el cuerpo y que no molestara, realmente era extraño sentir todo eso y no saber lo que significaba.
Dejó de morder sus uñas y se recostó de lado, odiaba sentirse confundida y con preguntas, ya demasiado tenía con los pensamientos acerca de una vida o muerte que definirían su futuro.
Continuará…
Gracias por los lindos reviews que me dieron y por su comprensión que los desistio de lanzarme piedras xD
ya saben, para lanzar insultos, golpes, recordadas de... (uds saben) o para decirme que a pesar de rehacer todo esto me mandan un chocolatito o un beso, o ya de perdis un ron para mi solita xD siempre pueden hacerlo a través de un review, lo harán¿?
creo que alguien me dijo que iba a extrañar el modo en que Ginny salía a escena, claro que no cambiaria eso! era demasiado genial xD, bueno, eso creo yo.
Cuidense, nos vemos.
XOXO
rosa . chocolate
