Capítulo 9: Temeraria...

Tic, tac, tic, tac, tic….

Todo estaba oscuro. Ni veía ni sentía nada, solo escuchaba aquel repetitivo sonido… el sonido de un reloj. Tic tac, tic tac.

Todo era confuso… ¿dónde estaba? ¿por qué no escuchaba a nadie ni veía nada? Me encontraba completamente fuera de lugar. Aquella aplastante losa de oscuridad y silencio que era lo único que recordaba antes de haber sido atrapada por la oscuridad estaba volviendo a apoderarse de mi cuerpo, a hacerse con el control… Intenté impedirlo. Intenté abrir los ojos, pero fue inútil. Algo presionaba mis párpados. Intenté hablar, pero tampoco lo logré… era inútil luchar contra el sopor que lo envolvía todo… La oscuridad quiso abrazarme de nuevo, y yo no puse impedimento. Lo último que sentí antes de caer nuevamente en sus temibles brazos fue un roce… un roce de labios. Pero eso probablemente era culpa de Morfeo…

-Tic, tac, tic tac.

El monótono sonido del reloj había vuelto, al igual que mi conciencia pero… no era eso lo único que lograba escuchar. El repetitivo sonido estaba siendo rápidamente sustituido por unas fuertes e irritadas voces…

Las voces estaban discutiendo Pero… ¿por qué?

Me costó un buen rato relacionarlas con sus respectivos dueños… y estos no eran otros que Lily y James, que para no perder costumbre, estaban como el perro y el gato.

Lo que no sabía era el motivo por el cual discutían de ese modo.

¿Qué había pasado? ¿dónde estaba? ¿cómo había llegado hasta allí?

- ¡ERES UN MOCO DE TROL JAMES! ¡YO NO TENGO LA CULPA DE NADA DE ESTO! ¡Y RECUERDA QUE ÉL LA HA SALVADO! SI POR TI FUERA, ROSE SE HABRÍA MATADO EN LA CAÍDA!- gritaba una histérica Lily

¿Caída? ¿qué caída?

-DEJA DE DECIR ESO NIÑATA REPELENTE, NO CREO QUE HAGA FALTA RECORDAR LO QUE TÚ ESTABAS HACIENDO MIENTRAS ROSE CAÍA AL VACÍO! YA VEO LO QUE TE IMPORTABA LO QUE LE PASARA A ROSE MIENTRAS TE OCUPABAS DE RECUPERAR LA SNITCH!

-SERÁS IMBÉCIL! ACASO PREFERIRÍAS HABER PERDIDO EL PARTIDO? ADEMÁS, ROSE YA ESTABA ATENDIDA!

-AH! SI! Y TE FIAS DE UNA SERPIENTE COMO ESA!

-CIERRA EL PICO! CLARO QUE NO! PERO AL MENOS HIZO MÁS QUE TÚ.

-ERES INSOPORTABLE

-Y TÚ UN CAPULLO QUE HA GOLPEADO A LA PERSONA QUE LE HA SALVADO LA VIDA A ROSE!

-CÁLLATE, LO ÚNICO QUE CONSIGUES ASÍ ES QUE SE BURLE DE NOSOTROS!

-CALLAOS LOS DOSSSSSSSSSSSSSS!- esta vez era la voz de Albus quien mediaba.

La discusión se estaba descontrolando… quería poner fin a ella de una vez, pero abrir los ojos me estaba costando un esfuerzo inhumano. Y no digamos incorporarme.

Ni siquiera lograba hablar…

Mmm?- fue lo único que fue capaz de salir de mi garganta tras muchos intentos.

Todas las voces se silenciaron de golpe. No pude verlo, pero sentí varios pares de ojos centrados en mí.

-A… ayuda

-¿Rosie? –el tacto de una cálida mano, tocando mis brazos, tomándome de la mano.

-Ayuda-dije con la garganta completamente seca.

-¿Estás bien?

-Ayuda

- No puedes moverte Rose, Madame Pompfrey…

Logré abrir los ojos. Gran error. Una mueca de dolor transformó mi cara. No había sido consciente anteriormente del gran golpe que llevaba en la cabeza. Inevitablemente, lo primero que hice fue llevarme la mano a la parte trasera de mi cráneo. Error de nuevo.

Todo me dio vueltas en cuanto me di cuenta del enorme chichón que adornaba mi cabeza, y que no podía siquiera rozar si no quería morir de palpitante y horripilante dolor…

Mi hermano estaba a los pies de mi cama con cara de profundo pánico. Estaba tan paralizado que ni siquiera se atrevía a abrir la boca. Me miraba como si temiera que me fuera a romper de un momento a otro.

-¿Qué… qué ha pasado?-dije logrando a duras penas incorporarme.

Nadie contestó.

-¿Lily?-interrogué a mi prima, la cual ofrecía un aspecto lamentable. Despeinada y llena de barro, tal y como el resto de mis visitantes.

-¿Qué ha pasado?

-El idiota de Malfoy…

-¡Cállate James, no fue Malfoy!-comenzó Lily

Puse los ojos en blanco, no tenía ganas escuchar más discusiones, ni de hablar, me dolía demasiado… solo quería una explicación racional. Por suerte, Albus me entendía mucho mejor. Se acercó a mí, y pude ver en sus ojos una grandiosa preocupación.

Me apretó la mano.

Te golpeó una bludger Rosie… te golpeó, nadie se dio cuenta de que esa pelota asesina iba por ti.

Una especie de flash-back en el cual veía cómo Malfoy me observaba desafiante mientras yo le daba instrucciones a Lily llenó mi mente de pronto.

Asentí con la cabeza como pude.

-Y caíste. Caíste en picado-continuó Albus con la voz rota. –Y ninguno sabíamos qué hacer o cómo frenarte…- mi primo casi lloraba.

-Pero Malfoy te salvó-terminó Lily con un deje de satisfacción en la voz.-Y ahora está en la enfermería porque el idiota de mi hermano le golpeó con la escoba en la cabeza.

James volvió a mirarla con rabia.

Pestañeé, incrédula.

Un momento… ¿Malfoy me había salvado? ¡Malfoy! ¡¿y ahora estaba aquí, en la enfermería, con nosotros? ¿Y mis primos no dejaban de hablar a voz en grito de él, estando presente?

Me incorporé de golpe, teniendo que agarrarme a los barrotes de la cama debido al enorme mareo que llevaba encima… moví la cabeza, buscándolo con la mirada, anhelante, preocupada…

No pude evitarlo, no pude disimular…mis primos y mi hermano notaron mi inquieto escrutinio visual.

Mi rostro no se relajó hasta que no logré ver al dueño de esos bellos ojos tristes en la cama de enfrente, profundamente dormido.

James y Al pusieron cara de asco, Hugo no era capaz de mudar su expresión de profunda conmoción, sin embargo, por el rostro de Lily asomó su típica sonrisa de petulancia.

-Te dije que no le haría ninguna gracia que lo golpearas Jamesie.

- Cállate enana…

-¡Basta!-dije ya un poquito harta de la situación.

- Rose, no me jodas! No me digas que te gusta ese cacho de m…

No quería recibir ninguna charlita, así que corté a James de inmediato cambiando de tema.

-¿Qué pasó con el partido? ¿quién ha ganado?-pregunté con ansiedad en mi voz.

Lily, muy emocionada y mostrándose visiblemente orgullosa se adelantó, mostrándome la snitch.

-La atrapé en el preciso momento en el que te golpearon…-soltó llena de orgullo- Les hemos dado una paliza a esos fanfarrones.

Sonreí, satisfecha.

El resto del día transcurrió entre besos, abrazos y palabras preocupadas de mis primos, hermano y amigos.

Me cuidaron como si fuera una princesita… me mimaron como si realmente estuviera enferma… era algo que no entendía del todo, pero de lo que tampoco me iba a quejar…

Aunque debía reconocer que al final del día empezaba a estar algo cansada de tantas atenciones… necesitaba un tiempo para mí sola, tiempo que Madame Pompfrey les obligó a concederme a las 7 de la tarde. Al parecer, yo no era la única aturdida con tanto jaleo…

Scorpius no despertó en todo el día, pero la tranquilidad de la señora Pompfrey me dejó claro que no estaba malherido…

Ya era noche cerrada cuando, tras una escueta cena y una rápida revisión la enfermera se retiró a dormir, dejándome muy claro que si la necesitaba sólo tenía que sacar chispas rojas de mi varita.

Sabía que debía descansar todo lo posible, pero no lograba dormir… la presencia de Scorpius Malfoy en la cama de enfrente me inquietaba… me atraía demasiado. Y el hecho de saber que lo tenía a mi merced, tan cerca de mí durante la noche me alteraba lo suficiente como para no pegar ojo… Sabía que tenía que aprovechar esta gran oportunidad…

Su silueta me pedía a gritos que me acercara a él. Sentía la imperiosa necesidad de comprobar que solo dormía, que en realidad se encontraba bien… Y además… nadie podía vernos. Estábamos solos. Mucho más de lo que podríamos llegar a estar nunca.

Me acerqué, con el mayor sigilo del que fue capaz, hasta llegar a su altura.

Aquellos no tan fríos ojos grises me estaban volviendo temeraria…

No pude evitar sonreír al ver su bello rostro levemente iluminado por la luz de la luna.

El resplandor plateado que ésta le otorgaba a su piel le concedía un brillo celestial que unido con sus bellos mechones dorados lo convertían en un adonis griego en persona.

Su simple visión me aturdía y dejaba la boca seca, sin embargo, sabía que no había motivo para ponerse nerviosa, pues nadie podía verme observándolo.

De buen gusto habría pasado la noche entera así… simplemente mirándolo.

Mis ojos se recreaban en cada perfecta facción de su cara.

No podía engañarme a mí misma, su perfección no engañaba a nadie… no quería encapricharme tan tontamente de alguien como él… tan prepotente, tan arrogante, tan clasista, tan… ufffff! Tan guapo, tan atrayente, tan estimulante, tan excitante…

No, no quería, y no iba a hacerlo. ¿O quizá fuera demasiado tarde para eso? Fuera lo que fuese, necesitaba tocarlo. Sentirlo. Sólo por esta noche. Solo la luna era testigo de mis gestos. No había ningún problema ello. Una vez… solo una y no más.

Sonreí. Necesitaba sentirlo.

Sin dejar de perderme en sus facciones, alcancé mi mano de finos dedos a su rostro. Me detuve a milímetros de su piel, sin atreverme a continuar.

Pero el dueño de esos ojos grises seguía tan quieto…

Rocé su barbilla, y allí estaba otra vez esa chispa… esa electricidad que recorría cada célula de su cuerpo cada vez que nos rozábamos.

Esa electricidad que era como la más adictiva de las drogas para mí.

Que me pedía más, y más y más cada momento…

-Scorpius-tuve la necesidad de susurrar su nombre, y me sentí plena por primera vez en mucho, mucho tiempo.

Bajé mi rostro hacia el suyo… estaba a unos pocos centímetros de sus labios. Esos labios que descansaban tan pacíficamente…

Sería tan genial poder besarlos… solo una vez más. Besarlos con dulzura y suavidad, no con ese fuego que me embargaba el día en el que él se atrevió a besarme por primera vez.

Mi aliento de mezcló con su respiración de nuevo. Qué dulce mezcla. La combinación perfecta.

Posé mis labios sobre los suyos… con suavidad. Dulzura. Con la delicadeza que merecía mi salvador, aunque se tratara del rudo Scorpius Malfoy. La sacudida eléctrica fue más fuerte que nunca, y de pronto mi corazón se paró. Todo mi mundo se detuvo en el preciso instante en el que los párpados de Scorpius Malfoy temblaron, queriendo abrirse…

Hola a todos!… no tengo perdón. Llevo… como cuánto? 8 meses sin actualizar? Sí. 8 meses, que se dice pronto. Qué vergüenza… Lo siento tanto… Y encima vuelvo con esta mierda. Porque está claro que el capítulo no ha sido nada especial… corto y soso, sin nada digno de ninguna espera. Pero bueno, es lo que hay…

Bueno, aquí va mi razón. Que quizá no sea de peso suficiente, pero es la realidad. Tengo un foro de Harry Potter, tercera generación, que administro. En el foro soy Rose Weasley, como imaginaréis :P. Lo cierto es que canalizo toda mi creatividad en los post del foro, dejando muy poquita para mis fics… cuando termino de postear en el foro siento que ya me he quedado seca de ideas, pero prometo intentar a partír de ahora retomar mis dos abandonadas historias :P Este ha sido mi primer intento, y espero volver pronto, con más y mejor :p

Para quien le apetezca echar un vistazo al foro, que me lo diga en un comentario y yo le informo de todo lo demás… Tenemos muchos personajes cannon libres (muchos Weasley y demás personajes importantes que os están esperando!:p)

Bueno gente hermosa! FELIZ NAVIDAD! Os quiero y… ESPERO COMENTARIOS! :P