hola, hola.

ya despues de hace mucho tiempo que no he subido, y si se preguntaban: "¿por que este tipo no ha subido?" la única excusa que les diré es que "NO tenía Internet", y la verdad, no tenía Internet para acualizar.

Pero sin más que agregar, he aquí el capítulo...


Viernes 12 de febrero del 2016

Día de Ikari Shinji 6:12 a.m.

El tan aclamado Shinji Ikari se estaba despertando de su reconfortante letargo. Se encontraba somnoliento y cansado por el día pasado, cómo ya se había vuelto costumbre, hoy iría tras la pelirroja y se enfrentaría a ella para invitarla al baile, lo único que esperaba era que no interfiriesen los demás en esto.

Se levantó de la cama y se dirigió al baño para tomar una ducha y después, con la pulcritud de su ser, haría el desayuno para las dos personas que vivían con el y para el importante miembro de la familia el cual escucha a todos sin objetar nada, tal vez objeta pero como nadie habla pingüinez, no le entienden.

Cómo se dijo esa mañana, este día sería el más importante de su joven vida, así que tomó el perfume más caro que tenía y se colocó una considerable cantidad sobre el para hacer que la persona que estuviera cerca de él lo notara.

"Por si me besa…". Dijo Shinji mientras se ponía perfume alrededor del cuello y en las mejillas. Obvio era para que la chica pudiera olerlo. "Por si me abraza…". Se puso más perfume en el pecho y formaba una cruz. "Por si se pasa…". Estiró el elástico de sus pantalones y roció parte del perfume en sus trusas. "Uno nunca sabe que pasará", pensó.

Se puso su uniforme y fue directo a la cocina, tenía que hacer algo sumamente especial, para un día especial, aunque ese día especial, fuera tan normal como cualquier otro día… ¿qué dije?, bueno no importa. Era un día especial, ¿que no? Eso quedó claro.

Puso manos a la obra y terminó demasiado rápido. Haaaaa, olía tan bien.

Escuchó una puerta abrirse, sólo era cuestión de tiempo para espera a que ella llegara, pero no fue así, en vez de la persona esperada apareció Misato bajo el umbral de la puerta. Shinji se decepcionó un poco, pero eso no lo desanimaría, todavía tenía un gran y largo día por delante.

"¡Que bien, soy la primera!". Dijo Misato alegremente. "Oye Shinji, ya invitaste a Asuka". Susurró para no levantar sospechas.

"Nop, aún no.". Susurró Shinji. "Tienes alguna idea de cómo acercarme y decírselo."

"Yo te diría que buscaras el momento preciso para hacerlo". Dijo Misato mientras se acercaba a la mesa para tomar asiento. "Es como cazar a una presa, el depredador tiene que esperar a que su víctima no sospeche de lo mas mínimo de él, lo que tiene que hacer el acercarse, cerciorarse de que esté sola y no pueda escapar". La mujer simuló ser un depredador mientras miraba un plato de arroz y fingía estar acechándolo como lo decía. "Y cuando menos se lo espere… ¡pamm…!", dejó caer la palma sobre la mesa y tomó el plato de arroz, "estarán bailando el día de mañana uno pegado del otro, y después… y después…".

La mayor sacó una figura de una barbie y un prototipo EVA (Unidad-01) del tamaño de la muñeca.

"Esta figura es Asuka". Dijo la Major mientras meneaba la figura como estrujándola levemente. "Y esta otra eres tú.".

"Misato, no me digas que eso lo robaste de NERV". Pensó el chico.

La oficial Katsuragi comenzó a juguetear con las figuras haciendo parecer que bailaban y después se besaban.

Shinji comenzó a sentirse avergonzado y un poco enojado.

"Oye, Shinji, no tienes salsa o algo así".

"Claro, Misato, aquí tienes". Dijo el muchacho mientras le acercaba un plato con salsa de tomate. "¿Qué harás con…? ¡Uhg!"

No pudo preguntar lo que tenía en mente puesto a que Misato comenzó a meter la cabeza rubia de la muñeca y sacándola al instante en que se volvió rojiza, casi como…

"No es obvio, hijo mío, si esto tiene que salir bien por lo menos también los personajes tienen que parecerse un poco, no lo crees."

Mientras Misato seguía jugando con sus monigotes, una voz la interrumpió al instante. Y ella, más que por inercia que por recapacitación, escondió a las marionetas bajo la mesa.

"Asuka", dijo Misato, "no te oí llegar, ¿Cómo has estado?"

"Mejor que tú… creo.". Respondió la pelirroja.

Asuka se sentó y comenzó a probar los alimentos que, el joven Shinji Ikari, había preparado para todos. Incluso Pen2 los disfrutaba alegremente engullendo y luego tomando de su plato y otra vez engullendo.

»»»

Después de comer la pareja —Shinji y Asuka— se dirigía a la escuela para tomar las clases del último día antes de la ceremonia del día de San Valentín.

Se dirigían hacia la escuela caminando por las mismas calles de siempre. Asuka había tomado la delantera mientras que Shinji se había quedado atrás pensando en cómo poder invitar a la chica que estaba frente a ella. Tenía que hacer algo y rápido, puesto a que, según los rumores de Kensuke y Touji, había un chico llamado Teki Hiretsu que quería invitarla a ese baile, y eso jamás se lo permitiría, ni a él, ni a nadie.

Inhaló una razonable cantidad de aire y se acercó a la chica en cuestión. Se colocó a su lado y para evitar quedarse sin aire tomó más.

"Este… Asuka", intentó decir el chico pero sus nervios pudieron más, " A-Asuka".

"¿Qué te pasa, bobo?".

"Este, yo… yo, sabes…".

"No hables así que me estás poniendo nerviosa, habla de una vez, sin trabas." Desdeñó la chica.

"Este, yo… quería saber sí…"

"¡Shinji! ¡¿Hola, como te ha ido?". Espetó Touji desde la lejanía. Junto a él estaba su mejor amigo, Kensuke.

"¿Shinji, Asuka, que los trae por estos rumbos?". Musitó Kensuke mientras se acomodaba las gafas echándoselas para atrás con su dedo índice.

"La escuela". Respondió la chica.

"Vaya, pensamos igual, por que no nos vamos juntos". Dijo touji mientras pasaba una mano por detrás del cuello de Shinji. "¿No estamos importunando?".

"No", dijo shinji con sorna "como crees que importunas."

"¡Que bueno!, por que creí que lo estaba haciendo, y si me hubieras dicho que sí, me hubiera ido en un santiamén.".

"Bien, vayamos a la escuela". Mustió Kensuke.

"Tontos", susurró Asuka para sí.

Todo el grupito emprendió el viaje a lo desconocido, aquel mítico lugar de extraordinarios sucesos que sólo en Japón ocurren, y con frecuencia, estoy hablando de las míticas escuelas de Japón. Ese maravilloso lugar donde la fantasía se mezcla con la realidad y crea situaciones que —en México, Estados Unidos, Canadá, Ecuador, Panamá, Italia, Inglaterra y Alemania— no ocurren tan a menudo.

Santas escuelas japonesas.

Subieron las escaleras para dirigirse al salón de clases y continuar con la conversación con más calma. Justo antes de llegar al segundo piso, por fin salió en tema de conversación con el cual Shinji quería iniciar desde esa mañana, el único problema era que no estaba sólo, tenía a dos personas que estorbaban.

"¡Oye!, Shinji, ¿ya tienes pareja para ir al baile?". Cuestionó Touji como incitándolo a hablar del tema que tantas ganas quería decir.

"Sí, Shinji, ya tienes a tu enamorada esperando a que llegue el baile, ¿no?". Concordó Kensuke.

"¿Pero que estás diciendo?". Se defendió Shinji. "No, aún no lo hago".

"¡NO!". Gritaron al unísono Kensuke y Touji.

Touji arrastró a Shinji hasta un lugar en el cual Asuka no pudiera oírles con claridad. El plan consistió en alejar al chico de la pelirroja y hablar con él mientras Kensuke discutía con la chica.

"Shinji," susurró el deportista, "dijiste que para este día ya le habrías dicho".

"Si, pero…", susurró también. "Sí mal no lo recuerdo ustedes intervinieron esta mañana justo cuando le iba a decir sobre eso". Mustió medio enojado.

Una mano puesta en le hombro del deportista lo sorprendió demasiado e hizo que saltara hacia atrás por inercia al susto.

No era Kensuke quien puso esa mano en su hombro sino la chica. Ésta le miró desafiante.

"¿Y tú con quien irás?". Le dijo Asuka. "He escuchado que tú irás Hikari, ¿no es cierto?".

"Quien te lo dijo…". Espetó Touji. "Quero decir, que estás diciendo, eso no se debe decir mientras… mientras…".

"Mientras, ¿Qué?". Inquirió Asuka. "Estás negando a tu novia, ¡Qué, ya no la quieres!".

Estaban muy cerca del salón y abrieron la puerta para ingresar a dicho salón e iniciar las clases. El salón se inundó de la discusión entre Asuka y Touji y la calma del salón se vio interrumpida abruptamente.

"¡Cállate, deja de molestarme!". Espetó Touji sonrojado por el tema.

"¿Qué?". Dijo con desdén la pelirroja. "No te gusta, ya acéptalo, ¡Te gusta Hikari!".

"¡Asuka!". Una tercera voz ingresó a la conversación, su locutora tenía la cara muy roja. "¡Touji! Dejen de pelear".

Shinji se sintió abrumado y fue directo a su asiento para pasar las clases para intentar escapar de aquel barullo de sus amigos.

Las siguientes dos clases, para Shinji, pasaron volando, sin darse cuenta había llegado el momento del descanso. Salió al patio para comer y pasar el tiempo relajándose para pensar en cómo invitar a la chica.

Cruzaba por uno de los pasillos cuando se topó con Touji.

"Shinji, ¿dónde está Kensuke?". Preguntó Touji.

"Dijo que tenía que preguntarle algo a Rei. Después de eso deje el salón y… mira ahí está Rei".

"¡Ah!," Touji volteó lentamente. "Será cierto que Kensuke se animó a decirle a Ayanami que la acompañe al baile".

"Lo dices en serio. No me los puedo imaginar juntos, tengo que preguntarle a ella si eso fue posible. ¡Adiós!". Se despidió Shinji mientras corría tras Rei.

»»»

Había perdido de vista a la chica, pero antes de eso había visto que dio vuelta en el siguiente pasillo, y eso quería decir una cosa… estaba en la biblioteca.

Shinji Ikari ingresó a tierras vírgenes nunca antes exploradas, puesto a que la biblioteca no era frecuentemente usada por los alumnos de la institución.

Empezó a buscar a la chica albina entre los pasillos. El edificio era muy grande.

"Cualquiera se puede perder". Pensó. "Ahora que lo pienso. Ésta es la primera vez que estoy aquí. Y lo mismo me pasó en NERV cuando vagué por primera vez; ¿Dónde estoy? ¡Me he perdido!".

El chico comenzó a correr de un lado a otro como gallina sin cabeza, aunque no sé si las gallinas corran sin cabeza, pero creo que si corrieran correría igual, creo yo.

Sin darse cuenta llegó a un extraño lugar. Olía a "libro viejo". Un letrero se erigía en lo alto colgando desde el techo, el cual rezaba "Sección prohibida" con letras rojas en un formato semejante a letras sangrando.

"Me pregunto que habrá dentro". Se dijo pasa sí, después entró entre los pasillos y dirigió su mirada a un libro enorme con portada parecida a las piedras.

Leyó el titulo: "Manuscritos del mar Rojo".

"Wow, parece interesante". Dijo Ikari. "Le daré una ojeada."

Comenzó a ver las páginas y como cinco minutos, o menos, después.

"Es gracioso, este libro dice que me convertiré en un Dios". Musitó Shinji mientras cerraba el libro. "¡Puf! Patrañas. ¡Cierto, vine a buscar a Ayanami!"

El muchacho se levantó y volvió a correr para buscar a la chica, sin darse cuenta, la había encontrado, ella estaba más adelante en el pasillo. Corrió rápidamente hacia ella.

"Ayanami… ¿Qué haces aquí?". Sentenció el joven.

"Lo mismo te preguntaría a ti". Se juntó un poco más al chico. "Ikari, ¿podrías traducirme esto al español?".

"Pero si hablamos japonés, ¿por qué lo quieres en español?". Ayanami se quedó pensando…

"No lo sé…". Dijo Ayanami confusa. La chica ladeó la cabeza como un pollito confundido.

"Bueno, no importa, bien, pásame el libro."

Ikari y la chica permanecieron un tiempo sentados en el suelo. El chico leía mientras daba una pequeña reseña o resumen de lo que entendía y se lo decía a Rei con palabras que pudiera entender para una fácil acepción de la información.

El joven le explicaba a la chica con cuidado para no meterse de lleno a los conceptos sino que más bien a dar explicaciones y situaciones hipotéticas.

De repente Shinji detuvo la clase cuando se percató que alguien estaba cerca. Buscó con la mirada pero no pudo observar a alguien, tal vez todo era producto de su imaginación, sí eso debía ser.

"¿Qué pasa Ikari?". Cuestiono la chica de ojos rojos, y no es porque se haya desvelado o estuviese drogada, sino por que sus ojos eran rojos, aunque eso ya lo sepan de antemano.

"No, no es nada", se apresuró a decir Shinji con tal aplomo cándido, "es sólo que creí ver algo".

El tiempo del almuerzo pasó, literalmente, volando. Cuando el chico pregunto la hora a una de las encargadas de la biblioteca, se llevó un gran susto al descubrir que estaba apunto de empezar la clase de deportes, la favorita de Touji, pues era en lo único en lo que se podía destacar bien.

Cerró el libro e invitó a Ayanami a retirarse para acudir a la siguiente clase. Rei aceptó gustosa y ambos fueron a sus respectivos vestidores para cambiarse por sus tradicionales atuendos deportivos.

Cuando el chico entró a los vestidores notó que estaban vacíos, tal vez era porque la clase estaba a punto de empezar, dio un suspiro al ver su vestimenta deportiva dentro de su bolso y pensó "¿Esta ropa me hace ver gordo?", mientras procedía a cambiarse.

Salió del cuarto y se topó con que Rei lo estaba esperando justo afuera del vestidor, rápidamente se apresuró a ir con ella para ir al patio del Instituto.

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Los demás chicos estaban haciendo abdominales cuando llegaron. Shinji se acercó a uno de sus compañeros y preguntó cual era la rutina de calentamiento que el profesor les había dicho, éste respondió que primero tenían que dar 5 vueltas al circuito de carreras, después 20 sentadillas, 20 lagartijas y por último 30 abdominales.

Rei y Shinji hicieron lo que marcaba el plan y cuando estaban haciendo las abdominales, Kensuke y Touji les importunaron en el momento, Kensuke tenía aquel cráneo en sus manos mientras hacía su monólogo de lo que actuaría, después Rei se fue y los chicos quedaron sólos.

"¿Kensuke, es cierto que invitaste a Ayanami?". Cuestionó Ikari.

"¿Quién te lo dijo?". Respondió con otra pregunta en tono de sorpresa.

"Eh… un pajarito blanco". Dijo Shinji.

"Dejemos eso para otro día". Musitó Touji mientras miraba hacia donde estaban las demás chicas. "¿Cuándo irás a por Asuka?". Cuando Touji miró hacia Asuka pudo notar que un balón, a velocidad exageradamente rápida, se acercaba a ellos y…

[N/A: Imaginen esto como si fuera en cámara lenta. Y además como si tuvieran las voces alteradas en tono grave, muy grave].

"C..o..r..r..a..n". Espetó Touji mientras daba unos pasos hacia atrás y trataba de alejarse de la trayectoria del balón.

Kensuke miró también el balón acercándose a considerable velocidad. Él, por su lado, soltó el cráneo y se lanzó pecho tierra mientras cubría su nuca. "N..o.. M..a..m..", no pudo completar su frase por que un cúmulo de tierra entro en su boca cuando calló.

Shinji fue el más desafortunado de la escena, puesto a que estaba en el suelo —y a que fue el último en notar el balón—, no pudo esquivar el balón que se dirigía exactamente a su cara.

De repente…

Vio todo negro…

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El ambiente lentamente fue llenándose de un aroma; era tierra mezclada con aire que entraba por la ventana.

Una brisa veraniega, tal vez era otoñal… ¿eh, quien sabe en que estación está Japón cuando es 12 de febrero? ¡Dah!, eso no importa. Tal vez me equivoque ¡Ya sé; creo es primaveral. ¡Ejem!, como decía esa brisa entraba por la ventana que estaba abierta. Shinji Ikari sintió aquella frescura que te hace sentir bien.

Lentamente fue abriendo sus ojos —pero los dejó entreabiertos— para darse cuenta que estaba en la enfermería de la escuela. Miró a la ventana. No se había dado cuenta que alguien le miraba.

Otra brisa entró y pudo notar que algo no estaba bien. Ciertamente tenía más frío que antes y giró su cabeza hacia su pelvis y notó que… bueno… este… sí.

En ese momento se dio cuenta que, una silueta muy conocida por él, estaba de su lado derecho. Pudo observar una falda verdosa pero no tanto. Intuyó de quién se trataba intentó levantar su vista y, justo antes de llegar al pecho de la figura, repentinamente todo volvió a ser…

Toda obscuridad…

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Again, he opened his eyes…

Ésta vez el chico se levantó de golpe y dirigió su vista hacia donde —antes de desmayarse—, una persona estaba parada, con uniforme de secundaria, junto a él. Pero no había nadie. Miró hacia la ventana y notó que ya era de noche. ¿Qué había pasado? ¿Por qué estaba en la cama del la enfermería de la escuela? ¿Por qué ya era tarde?, se preguntó el chico una infinidad de veces antes de percatarse que, la puerta, se había abierto y había aparecido Misato con su característica chaquetilla roja y su falda que hacía juego.

"¿Misato?". Dijo el chico en cuanto la vio. "¿Qué haces aquí?"

"¡Cómo que qué hago aquí!, he venido a llevarte a casa; y que bueno que ya te despertaste que no quería llevarte a cuestas hasta la bicicleta."

Shinji golpeó su frente con la palma de su mano mientras decía: "Aún no has devuelto la bici, Misato ya ponle llantas nuevas a tu auto, esto te está perjudicando a ti y a mí, sobre todo a mí."

"No, Shinji, esto me ha beneficiado, mira mis piernas, ahora puedo correr un maratón, sin mencionar que podré retomar mi titulo como Miss NERV el siguiente año que viene."

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Los dos se encontraban sobre la bicicleta. Misato estaba pedaleando con más soltura que las previas. Dieron vuelta en una de las intersecciones de las calles y vieron que, el desastre del hace poco aún no estaba resuelto, los trozos de concreto yacían en el piso sin mencionar que los autos seguían en las mismas condiciones de la vez pasada; y no puedo irme de ahí sin relatar que, los acianos que tenían aquel puesto de verduras, no se habían recuperado y tuvieron que cerrar el negoció puesto a que tuvieron que invertir todo para llevar a su nieto al hospital, según ellos dicen lo encontraron justo en el lugar donde habían atacado a aquel niño maléfico que había causado toda esa reacción en cadena por aquella pelota que usó, ah, y por su puesto se niegan a que los reporteros entrevisten al niño en cuestión. No quieren que se sepa la verdad del asunto.

Pero déjenme decir algo; lo que ellos no saben es que los adorables ancianos golpearon a su nieto en incontables veces y todo eso ocurrió por la miopía, y las nubes que impiden la vista. Po~bre niño, grita en innumerables ocasiones: no abuela, abuelo, dejen de golpearme, no me lastimen, yo no fui, no soy el culpable, fue la pelirroja. Pero nadie le creyó.

Eso me recuerda a la historia en que… ¡qué estoy contándoles, ya me salí del tema!

"¿En serio crees que un chico pudiera hacer todo esto?". Cuestionó Misato mientras aceleraba.

"No lo sé, pero no quiero quedarme aquí para averiguarlo."

»»»

Aproximadamente llegaron al departamento a las once de la noche, y Shinji, como de costumbre, se resignó a la idea de encontrarse con Asuka para pedirle que fuera con el al baile de San Valentín con él.

Suspiró en parte por derrota y en parte por abatido.

Fue directo al baño para ducharse, mientras Katsuragi se acercaba al refrigerador para tomar aquel brebaje mágico que la hacía poner bien y de la cual tenía una dotación entera como emergencia para un "T. I." o Tercer… ya saben lo que sigue, Impacto.

Ikari salió del baño y se fue directo a su habitación para conciliar el sueño, mañana era el último día para intentar dirigirse a su compañera y gritarle la invitación al baile.

Pero antes de entrar a su habitación, pudo notar que de la puerta de la pelirroja emanaba una tenue luz amarillenta por debajo de la puerta que al instante desapareció. Pensó en que fue su imaginación así que no le presto cuidado y continuó su camino.

Una voz irrumpió el silencio.

"Esfuérzate, Shinji, esto no se acaba hasta que la rubia cante".

"¿Qué no es; 'hasta que la gorda cante'?", rezongó Ikari.

"Shinji, ¿has visto a alguna gorda en ésta serie?" replicó Misato.

"Misato, ¿has visto a una rubia (natural) en ésta serie?"

La Major se quedo pensando mientras Shinji abría la puerta de su cuarto, para entrar, y después la azotó como si se tratase de… una puerta.

»»»

Shinji dormía plácidamente mientas la Misato aún seguía en la cocina meditando sobre lo que había acontecido en el día. Estaba tan ensimismada en que incluso parecía estar en un trance que parecía asemejarse a la muerte misma.

Un ligero balanceo logró moverla un poco e hizo que su codo se resbalara por el filo de la mesa y cayera precipitadamente hacia abajo. En eso…

…se despertó.

Abrio los ojos instintivamente y los posó sobre el refrigerador. Ahora que lo miraba con detenimiento, pudo observar que algo estaba mal.

Abrió sus ojos de par en par y musito.

"Shinji… espero que despiertes temprano y te apresures a decírselo."


Bueno, ahora sólo falta terminar este día, con Asuka, para iniciar el capítulo final que tanto he venido soñando desde hace mucho tiempo y que aún no he escrito nada en lo más mínimo.

Lo único que espero es no tener otro maldito bloqueo de escritor que tanto me ha matado por no saber como seguir una historia.

Pero que Va; hasta la próxima...

Chao...