Los personajes usados en este fanfiction no son míos sino propiedad de GAINAX. Esto lo hice sólo por diversión, sin ninguna intención de lucro.
Bueno, la historia donde la empecé, se quedó en el capítulo pasado y ya terminé éste. Espero que sea de su agrado y que aún tengan ganas de seguir leyéndolo después de de tantos años, creo, la verdad no me acuerdo que empecé este historia, que pronto llegará a su fin.
Jajaja, mucho rollo aquí, pero bueno.
¡Disfrútenlo!
San Valentín (Parte III)
~After class~
Shinji aún tenía una oportunidad, una última oportunidad que no debía dejar pasar. Se había dado el lujo de escaparse de sus amigos y regresar al colegio. A decir verdad, aún no regresaba al colegio, se encontraba en el tren que lo llevaría lo más cerca posible de su destino.
Sentado, mirando a través de la ventana, el joven, contemplaba a lo lejos el sol que intentaba inútilmente escaparse de las tercas nubes que seguían intentado en múltiples ocasiones ocultarlo. Su único pensamiento eres un tono rojizo, sí, uno rojo Asuka.
El tren se mecía de un lado a otro en un vaivén interminable. La sensación de estar molesto le abordó una vez, justo cuando no pudo decirle lo que pensaba del baile, es decir, su molestia total se debía a ese baile del cual ya tenía pensamiento donde no iría con la chica pelirroja. Esbozó una sonrisa de melancolía.
Sus ojos se cerraron por completo cuando el sol se asomó a través de un hueco en las nubes y le dio justo en la cara, tal luz le cegó y no pudo ver por un tiempo con claridad. Un montón de manchas fastidiaron durante buen tramo de viaje.
"¡Ojalá estés libre cuando te lo pregunte". Susurró.
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La señorita Misato se acababa de poner su vestido favorito, uno rojo carmesí similar a los ojos de Rei. Mirándose al espejo, la mujer sonrió para sí para probarse algo… aún era joven.
"¡Yei! cuántos pollitos atraparé hoy". Rió tontamente, pensó por un momento regresar a su época moza donde ella era la envidia de todas y la admirada por los hombres. "Necesito un hombre". Dijo con desdén para sí.
"Creo que necesitas un Kaji".
"¿Un Ka, qué?". Cuestionó. Giró sobre si y vio a al joven Kaji.
"Lo que oíste, toda mujer necesita un Kaji".
Misato rió con fuerza incapaz de controlarse por lo hilarante que la situación resultaba para ella. Enjugándose las lágrimas con un pañuelo que tenía a la mano la mayor prosiguió con una serie de respiraciones entrecortas por la risa provocada.
"Gracias por hacerme reír, pero algo aquí no cuadra", sentenció Misato, calmándose del ataque de risa. "¿Me podrías decir cómo entraste? ¿Dejé la puerta abierta?"
"La ventana querrás decir, ni Spiderman lo hubiese hecho mejor que yo". Comentó el hombre de la cola de caballo.
La mujer esbozó una sonrisa y con sorna prosiguió: "Ya que insistes; ven, vamos a un baile".
Kaji sonrió y asintió. Una oportunidad así no la dejaría ir tan fácilmente.
Sin lugar a dudas si mundo se estaba reconstruyendo sobre las antiguas ruinas de su pasado. Le tendió la mano de manera cortes. "Me permite esta pieza, Madeimoselle". Ella permitió que tomara su mano y fue llevada al centro de la sala. Fingieron escuchar música, y comenzaron a bailar de manera lenta y agradable. Misato se acercó a Kaji y recargó su cabeza en el pecho de su pareja. El vaivén de la pareja fue rítmico y lento.
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Pasaban de las cuatro de la tarde. Kensuke y Touji regresaban hacia la escuela. Intuían que Shinji estaba en aquel lugar. Kensuke fue el primero que salió del tren y se dirigió a la salida de la estación. Touji llegó severos segundos detrás de él. Le miró.
"¿Crees que hicimos bien al raptar a Shinji?", cuestionó el chico de lentes.
"No le digas raptar… si Horaki se llegara se llegara a enterar de esto me mata". El deportista soltó el cuello de su amigo después de la amenaza.
"¿Porqué te matará?"
"Ella quiere ver a Shinji y Asuka salir. ¡Quiere que sean una pareja!"
"¿Y tú no quieres eso?"
"¿Por qué dices eso?"
"Porqué raptamos a Shinji para que no se declarara".
"¡Que no le digas raptar!". Touji suspiró. "Yo no dije que no quisiese… es solo que…"
Kensuke miró por encima del hombro de su compañero y distinguió algo que no le pareció. Tomó de la camisa a su colega y lo arrastró hasta detrás de un puesto de perros calientes. Este se dejó llevar y no opuso resistencia hasta que Kensuke lo soltó.
"¡¿Qué tienes?!". Espetó.
"Allá, a las tres en punto, las chicas".
"Las tres… ¡Santo Dios! ¿Tus tres o mis tres?"
Kensuke tomó la cabeza de Touji y la apuntó hacia aquella dirección. "No importa", dijo. "Si nos ven nos preguntarán porque no fuimos a clases y nos preguntarán por Shinji, también".
"Esto está mal". Sentenció el deportista y se estiró del cabello. "Y vienen para acá".
"Toma". Le tendió algo Kensuke. "Es un Mostacho, póntelo".
"¿Y de donde los sacaste?"
"De Mister Mostacho. Ahora no importa".
Las tres chicas se estaban acercando.
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Asuka, Rei y Hikari después de haber terminado las clases salieron a dar un paseo. A decir verdad, el verdadero motivo era comprarle un vestido a Rei que desafortunadamente no disponía de alguno en su casa. La pelirroja se tocó el corazón y en un intento de altruismo se ofreció a llevar a la chica a buscar algo para ella. Habían estado en varias tiendas, pero ninguna les había ofrecido lo que querían.
Horaki estaba cansada y pidió un descanso. Todas aceptaron y fueron a tomar en alguno de los establecimientos que había en el lugar.
Ayanami miró como resbalaba una gota de agua por la superficie externa de su bebida. Parecía, en cierta manera, abrumada, pero lo que en realidad sentía era que, por primera vez, pasaba un tiempo con personas. Ella no sabía cómo comportase en una situación de esa magnitud.
"Deberíamos probar en las tiendas cercanas a la estación del tren" sugirió Hikari, una vez descansada. "Aún nos falta ahí. No te desanimes, Ayanami, aún falta tiempo".
Rei asintió. Sus mejillas se enrojecieron más después de las palabras de Horaki. Asuka las miró y reparó en el color que tomó Rei.
La pelirroja tomó la iniciativa de seguir buscando. Se levantó de su asiento y caminó hasta que en un momento se dio la vuelta y les dijo: "Ya es hora". Sus acompañantes asintieron y se pusieron en marcha.
Estaban caminando hacia la estación para ver las últimas tiendas de ropa.
Horaki notó que unos jóvenes con mostacho estaban cerca de un puesterillo ambulante de perros calientes, pero no le dio importancia alguna. No era correcto para ella criticar a las personas por su apariencia. Aun y cuando ese mostacho les hiciera ver ridículo. Aquellos jóvenes parecían asustados, eso sí le llamó la atención. Pensó que posiblemente estaban extraviados y cuando estuvieron cerca, ella se paró frente a ellos a ofrecer su ayuda.
"Hola, ¿están perdidos?", dijo la delegada.
Los jóvenes se asustaron más.
"Err… NO". Dijo el Joven de mostacho con chaqueta deportiva y falso acento Inglés. "No, no ai not perdido; ai am fain".
La delegada sintió más curiosidad. Las otras chicas se detuvieron detrás de ella.
"¿Seguro, que no están perdidos?"
"Nai-nai". Dijo su acompañante con acento alemán, luego pasó al francés "Ye suis non, arrivederchi, orbuá".
La cara de la delegada se desencajó en confusión. El del acento francés luego pasó a usar español y dijo:
"Nosoturos… shi, noso-turos… no… esutamous perudidosu." Parecía que se esforzaba en hablar el idioma pero su acento japonés delataba que su español era de muy mala calidad. "Aburaremos masu tarude… nenasu"
"Yea, ui jav no taim for dis. Ui aru weiringu for a furiend"
Rei les miró perpleja. Observe que el "falso español" de gafas, le miraba con detenimiento. Como si para él, ella fuera atractiva y no pudo esconder un escozor en sus mejillas cuando supo que estaba sonrojada. Asuka por otro lado supo de antemano de que trataba todo esto. No estaba segura del todo, pero ellos no estaban perdidos.
"Guracias, pero esutamos bien". Sonrió.
"Vámonos Hikari, tengo miego". Sentenció la albina.
Asuka le miró con inverosimilidad. Era Rei actuando de aquella manera, el juntarse con ellas le había hecho despertar una Rei que nunca había conocido, la más baja Rei de las más bajas conocidas o la más alta, no sé. No sé juzgar. No pudo evitar su repulsión.
"Esos idiotas", susurró para sí.
Las chicas se fueron de ahí.
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Shinji regresó al colegio con la esperanza de toparse con Asuka. Entró a la institución y se dirigió a los lugares frecuentados por ella. De arriba abajo se adentró en todas las aulas y pasillos y se quedó pensativo en el patio central.
Ella no estaba por ningún lado. Se habrá ido y eso era lo más probable para él. Se resignó y se sentó en una banca bajo la sombra de un árbol. Suspiró.
Sin un rescoldo de ánimo permaneció viendo el horizonte hasta que una mano que tocó su hombro lo sobresaltó y Shinji dio un respingo.
Una voz familiar lo saludó a su espalda y le sopló en el oído. Gritó.
"Kaworu, ¿qué te pasa?". Sentenció incómodo.
"Shinji, que te trae por estos lares, es poco común verte aquí después de clases, y lo más extraño que puedo añadir es que hoy es sábado". Explicó el joven de la mirada rojiza. "Pareces preocupado… ¿qué te aflige, amigo mío?"
"No es nada, Kaworu. Es sólo que en este momento estoy pensando en cómo invitar a Asuka al baile de hoy".
"Aaah". Sacudió la cabeza como si estuviese interesado. "No quiero decirte esto, pero al parecer la pelirroja ya tiene pareja".
"¿Qué?"
"Ya sabes, ya encontró galán".
"¿Qué?"
"Que ya no está disponible, ya tiene quien le piche sus chicles, ¿me comprendes?"
"No esa clase de que's te estoy diciendo". Espetó. "¿Cuándo pasó?".
"No te quiero romper el corazón, pero todo sucedió así…". Una pausa larga hizo.
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Kensuke y Touji se sintieron mejor una vez que las chicas se fueron. Exhalaron aire de alivio cuando ya no las vieron. Su alivió fue premeditado. Kesuke se quitó de la cara el mostacho y lo guardó dentro de una cajita por si en alguna otra ocasión lo llegaba a usar. Le pidió a su amigo el otro que aún estaba pegado en su cara. El deportista no hizo otra cosa más que despedirse de su amigo, era la primera vez que tenía vello facial, no pudo ocultar su tristeza cuando lentamente lo desprendió de su cara y lo pusieron dentro de su estuche.
"Pero algún día", se digo para sí mismo.
Kensuke lo miró con desconfianza. Se apartó de él y fue a pedir un perro caliente para comer algo antes de regresar a su casa y preparase para el baile. Aparte del regalo que tenía para su acompañante. "No puedo esperar", dijo y le dio una mordida a su alimento.
Touji lo imitó y compró uno igual. Se sentaron cerca y disfrutaron juntos la comida.
"Creo que deberíamos decirle a Shinji que Asuka está acá". Sentenció Touji una vez que termino de comer.
"Eso deberíamos de hacer", concordó su amigo "después de todo nosotros lo raptamos".
"¡QUE NO LE DIGAS RAPTO"
"¿Rapto?". Una voz femenina se escuchó a sus espaldas.
"¡QUE NO LE DIG..!"
Al girar sus cabezas observaron a una joven. Las facciones de sus caras se deformaron en una mueca de terror y angustia cuando estuvieron frente a frente con Asuka.
Kensuke, chilló. Touji, gritó. Kensuke, lloró. Y Touji…
"¿Orinaste tus pantalones?". Inquirió la alemana, con inédito asombro, al ver una macha obscura crecer en el pantalón que llevaba el deportista puesto.
"Asuka, yo solo... nosotros solo…", tartamudeó. Intentó sonreír pero su boca parecía una carretera con muchas curvas. Kensuke se apresuró a decir:
"¡Jajaja!, no es gracioso… estábamos hablando de unos tipos que estaban perdidos y que hablaban Español e Inglés. Eso es todo".
"A mí no me traten de engañar, era obvio que eran ustedes con mostacho".
La chica parecía enojada y en sus ojos, una flama llena de ira, confirmaba que lo estaba. Los jóvenes tragaron saliva. Sus piernas flaquearon y comenzaron a temblar de miedo.
"Pero no vine a hablar de esto". Dijo con su típico acento alemán. Al oír las palabras, ambos se relajaron. "¿Dónde está Shinji?"
"No sé". Respondieron lacónicamente al unísono con miedo.
La pelirroja chasqueó los dientes. Se giró y comenzó a retirarse.
"Espera", espetó Touji. "¿Por qué le buscas? Danos el mensaje y nosotros le diremos"
La chica volvió a verlos por encima del hombro dirigiéndoles una mirada de odio que ambos sintieron como un cubo, lleno de agua fría, que los bañaba.
"Pues le dirán algo entonces". Imperó la alemana.
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"¿Has visto como los pájaros hacen extraños performances para conquistar a una hembra, como en el documental de ayer?". Dijo Kaworu. Su compañero asintió en señal de afirmación.
"Quieres decirme…". Una pausa. Luego susurró "¿que bailaron y aletearon?"
Kaworu puso una cara incertidumbre. "Mhm". Se apresuró a decir con ingenuidad. "Pues la verdad no sé, solo quería saber si habías visto el documental necesito ayuda con la tarea, recuerda que me quedé dormido. De lo de Asuka yo sólo me enteré… por ahí".
"¡Kaworu, deja de joderme!"…
"¡AY!, dilo más fuerte…". Vociferó afeminadamente. "Yo si te quiero joder".
Shinji se heló. Abrió sus ojos de par en par. Tuvo ganas de huir, y huir y huir lejos. Kaworu lo abrazó…
"¡Aléjate de él, esperpento del demonio!". Alguien gritó a lo lejos. Era Touji que se acercaba e iría al rescate de su amigo. A grandes zancadas se posó frente a ellos seguido por el joven de gafas que se limitó a observar la escena desde su postura cohibida.
"¡Oh! Touji". Soltó a Shinji. "Solo le estaba diciendo que había pasado durante su ausencia. Asuka ya tiene pareja… y no es Shinji".
"Cállate". Le sugirió el deportista. "Shinji tengo algo importante que decirte".
"Touji". Le habló su compañero de gafas.
"Ahora no, Kensuke. Tengo algo sumamente importante que tengo que decirle a Shinji". Miró al aludido. "Shinji, Asuka ya tiene pa… Espera, ¿Qué le habías dicho, Kaworu?"
"En efecto, lo mismo que tú le dirás, pero de una manera más directa… y creo que lo dejé en shock".
Shinji estaba, como habían dicho sus compañeros, en un completo shock que le imposibilitó seguir el hilo a lo sucedido. De un momento a otro su entorno se nubló y todo cambio de súbito obligándolo a contraerse en cavilaciones.
Shinji se desmayó.
Otra entrega de esta historia ha concluido. Espero y les haya agradado. Y también espero no tardarme con el siguiente capítulo. Lo único que les pido es paciencia y le pido a alguna fuerza Divina que me ayude a concentrarme y encontrar tiempo para seguir narrando esta historia que me ha gustado desde que la pensé por primera vez. No ha cambiado en nada, sigue tal y cual la pensé aquel día.
Yo, hable y hable y no sé si leen estas partes también. ¡Ojalá y sí!
Bueno, espero pronto leer su reviews, si me dan alguno.
Se despide de ustedes:
Zahakieri.
