Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a Suzanne Collins. Yo solo me base en los libros para crear la historia.


Capitulo 4: No llorare.

Peeta Pov.

Es sorprendente cómo pasa el tiempo tan deprisa en el Capitolio, apenas despiertas y ya tienes miles de asuntos pendientes que realizar en todo el día, aunque todos ellos te conduzcan a la muerte. Extrañaba mi hogar, a mi familia, ayudar a mi padre a hornear pan, la vida del Capitolio era muy distinta a la que tenía en el distrito.

Ya habían pasado 6 días desde que mi nombre había salido de los labios de Effie Trinket, al finalizar la ceremonia a Prim y a mí nos custodiaron hasta la puerta principal del Edificio de Justicia.

Donde una vez dentro, me condujeron a una sala, era lujosa, puesto que nunca había estado antes en un lugar como este, tenia gruesas alfombras y sillones de terciopelo. Me senté en el sillón, intente analizar a lo que me estaba por enfrentar, lo que estaría por hacer, cuando la puerta de la sala se abrió y apareció mi padre, quien sin pensarlo me rodeo con sus grandes brazos.

-Todo estará bien – me repetía una y otra vez mi padre, tanto él como yo sabía que eso no era cierto, pero era una manera de tranquilizar tanto a uno como al otro.

-Gracias papá, gracias por todo lo que has hecho por mí – intentaba reprimir esas ganas de llorar que tenia, porque sabía que si derramaba una sola lagrima, vendrían mil más, y no quería llorar en este momento.

-No volverás ¿verdad? ¿Te has dado por vencido si ni siquiera internarlo? – Me interrumpe mi padre, no puedo verlo a la cara y decirle que no lo volveré a ver nunca más, que esto es una despedida.

-Lo siento – es todo lo que sale de mis labios.

-Lo entiendo, piensas ayudarla a regresar, ¿no es cierto?

-Si – Dije en apenas un susurro. Respire hondo y continúe – Tienes que ayudarme papá, no sé donde esta Katniss, tienes que averiguar si le ha pasado algo malo. – Mi padre respira frustrado y me dice:

-Se rumora que ha huido del distrito junto con Gale.

-¿Qué? – es todo lo que puedo decir, ha huido, ha dejado que su hermana salga elegida como tributo, mientras ella como una cobarde huye del distrito sin importarle nada más.

Porque estaba tan frustrado con ella, ni si quiera me había atrevido hablarle antes, porque estaba tan enojado, acaso debería importarme, si me importa, porque una parte de mi tenia celos de Gale, que hubiera huido con él, pero otra era que ah pesar de que voy a morir, me hubiera gustado verla por última vez, ya que nunca pude confesarle lo que sentía por ella, creo que todo quedara en el olvido.

Después de que los agentes de la paz se llevaran a mi padre, entraron mi madre y mis hermanos, con ellos no tuve mucha conversación, pues nadie se atrevía a pronunciar las palabras "nos volveremos a ver". Era muy triste ver a mis dos hermanos despidiéndose de mí, ellos salieron y me dejaron solo con mi madre. Mi madre era una mujer odiosa para muchos de la Veta, para mí era solo una mujer que me decía que hacer y que no, aunque claro todo lo que hacía mal me ganaba una paliza, puesto que nunca había tenido afecto así mi o mis hermanos, nunca había sido la madre mas cariñosa del mundo y no creía que una situación como esta fuera a sacarlo. Lo único que me dijo antes de que los agentes de la paz se la llevaran fue:

-Espero que tengas una muerte digna. – ¿Era todo lo que iba a decirme? Por supuesto que sí, porque ya había salido de la sala. No voy a llorar, no debo llorar, me dolía si, pero no llorare.

La estación de tren esta cerca del Edificio de Justicia, aunque nunca antes había viajado en coche, pues en la Veta nos desplazamos a pie. He hecho bien en no llorar, porque la estación está a rebosar de periodistas con cámaras apuntándonos en la cara, como insectos. Miro a Prim y veo que ella sí que ha llorado, quiero decirle que todo estará bien, pero sigue sin ser el momento.

Tenemos que quedarnos unos minutos en la puerta del tren, mientras las cámaras engullen nuestras imágenes; después nos dejan entrar al vagón y las puertas se cierran piadosamente detrás de nosotros.

El tren empieza a moverse de inmediato, es aun más elegante que la habitación del Edificio de Justicia, cada uno tenemos nuestro propio alojamiento compuesto por un dormitorio, un vestidor y un baño privado con agua caliente y fría. Salgo de mi pieza y me dirijo al comedor, sé que es temprano pero no quiero estar solo, siento que si me quedo solo empezare a llorar y eso no quiero.

Me quedo observando todo a mi alrededor, de verdad que era elegante todo aquello, había una mensa en la que todos los platos eran muy frágiles, me servir un poco de ese liquido marrón espumoso, en el instante que lo probé me gusto, era la cosa más deliciosa que había probado en mi corta vida.

Le pregunte a uno de los servidores del tren que era ese líquido marrón. A lo que me contesto que era chocolate caliente. Estaba por servirme una segunda taza, cuando la puerta del comedor se abrió, dando paso a una muy insegura y asustadiza Prim.

Prim este era el momento para hablar con ella.

-Hola – me dice tímidamente.

-Hola – le respondo.

-¿Puedo sentarme? – me pregunta.

-Claro, ¿Quieres un poco de chocolate caliente?

-¿Qué es eso? – me pregunto Prim.

-Pruébalo te va a gustar. – le dije mientras servía un vaso para ella de chocolate caliente. Le pase la taza a Prim.

-Gracias. – espero un momento antes de darle un sorbo a su tasa. – Está muy rico. – me dijo con una sonrisa en su cara.

-Prim – dije en un susurro, pero ella me voltio a ver para ver si el que había hablado había sido yo.

-Si quieres saber si Katniss fue a verme al Edificio de Justicia, la respuesta es no, no sé nada de ella y lo único que quiero es que ella se encuentre bien. – Como había sabido que le iba a preguntar sobre Katniss, cuando iba a cuestionarla, Prim se me adelanta y me dice – eh visto como la miras.

La conversación queda estancada hay, puesto que luego llega Effie y Haymitch nuestro mentor para los juegos, era a él, a quien tenía que recurrir para que me ayudara a salvar a Prim.

Era la hora del desayuno, si no me apuraba, Effie mandaría a buscarme y no tenía razón darle un motivo para que diera un sermón sobre la puntualidad. Hoy en la noche era el día de las entrevistas a los tributos con Caesar Flickerman, todo el día me la pasaría con mi equipo de preparación.

...

Hola de nuevo :) Ahora si el capitulo esta mas largito que los otros.

Gracias a los Reviews de

"La chica sin pan" Que gracias a sus reviews me motiva a seguirla continuando.

"minifan" A mi tampoco me gusta Gale, pero es importante por el momento.

"Micro-stars" Y si apenas voy iniciando es mi primer fanfic, & espero seguir contando con tu opinión.

Y el de todos los que leen esta historia.