Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a Suzanne Collins. Yo solo me base en los libros para crear la historia.


Capitulo 7: Consejos

Peeta Pov.

Al acabar el himno de la entrevista, los tributos nos ponemos en fila para volver al vestíbulo del Centro de Entrenamiento y sus ascensores. Nos dispusimos a cenar tranquilamente, no pude ver mucho de la entrevista de Prim pero según me cuentan se robo al público con su encanto, de eso no tengo duda, pues todos en el distrito 12 la adoran.

Después de la cena vemos la repetición de las entrevistas en el salón. Prim esta reluciente con su vestido rojo brilloso que pareciese que se estuviera incendiando, su entrevista consto acerca de cómo se sentía en la capital, de cómo se sentía al ser una de los tributos más pequeños, su vida en el distrito, etc.

Y ahí estaba yo un chico enamorado de una chica moribunda, al parecer si se veía creíble mi historia de que Katniss estuviera enferma hasta la muerte, lo que Caesar nunca me dijo era que si moría en la arena, podía verla en el mas allá no?, supongo porque sería insensible darte ya por muerto antes de tiempo. Pero no me importaba, después de todo mandan a 24 jóvenes a matarse entre ellos, solo por diversión propia.

Cuando termina el himno y la pantalla se oscurece, la habitación guarda silencio. Mañana al alba nos levantaran y nos prepararan para el estadio. Los juegos en si no empiezan hasta las diez, porque muchos de los habitantes del Capitolio se levantan tarde, pero Prim y yo tenemos que empezar temprano. No se sabe lo lejos que estará el campo de batalla elegido para este año.

Sé que Haymitch y Effie no irán con nosotros. En cuanto salgamos de aquí, ellos se desplazaran a la sede central de los juegos, donde esperemos, reclutaran patrocinadores sin parar y trabajaran en una estrategia para decidir cómo y cuándo entregarnos los regalos. Cinna y Portia nuestros estilistas viajaran con nosotros hasta el punto en el que nos lanzaran a la batalla. A pesar de todo, es el momento de despedirse.

-¿Es cierto lo de la chica? – me pregunta Cinna apenado.

-Una parte si – le digo con una media sonrisa.

-Es una tragedia – dice Effie un tanto lagrimosa. Todos la volteamos a ver, pero sé que Prim me volteo a ver a mi, intentando descifrar algo en mi mirada que le dijera o le confirmara sus sospechas.

Effie nos coge a los dos de la mano, con lágrimas de verdad en los ojos y nos desea buena suerte. Nos da las gracias por ser los mejores tributos que ha tenido el privilegio de patrocinar, después, como es Effie y parece obligada por ley a decir siempre algo horrible añade:

-No me sorprendería nada que el año que viene me promocionasen por fin un distrito decente.

Después nos besa en la mejilla y se aleja rápidamente, no sé si abrumada por la sentimental despedida o por la posible mejora de su fortuna.

Haymitch cruza los brazos y nos examina.

-¿Un último consejo? – le pregunto

-Cuando suene el gong, salid echando leches. Ninguno de los dos sois lo bastante buenos para meteros en el baño de sangre de la Cornucopia. Salid corriendo, poned toda la distancia posible de por medio y encontrad una fuente de agua. ¿Entendido?

-¿Y después? – pregunta Prim

-Seguid vivos – responde Haymitch

Es el mismo consejo que nos dio en el tren, pero ahora no está borracho y riéndose. Asentimos. Prim se fue hacia su cuarto con Cinna hablando de no sé qué. Y yo me quede con Haymitch que no dude en repetirle las palabras que él ya sabía.

-Tienes que ayudarme a traerla de vuelta a casa. – dije en el tono más serio que podía tener.

-Lo sé chico, lo sé, pero no será fácil. Solo seguid vivos hasta que pasen 24 horas.

-¿Y los patrocinadores?

-No será difícil conseguirles patrocinadores, al público les gustan.

Las palabras de Haymitch me tranquilizan un poco, pero no del todo, pues no puedo conciliar el sueño, no puedo dejar de pensar en lo que pasara mañana. Me levanto de la cama y salgo del cuarto, dirigiéndome al tejado. Cuando llego, me doy cuenta que no está vacío, que una pequeña niña esta hay observado el relajo que tienen los del Capitolio allá abajo.

-¿No puedes dormir? – Prim se sobresalta y sacude la cabeza.

-No quería perderme la fiesta. – me dijo bromeando.

-¿Están disfrazados?

-¿Quién sabe? Teniendo en cuenta la locura de ropa que llevan aquí. ¿Tú tampoco podías dormir?

-No podía dejar de pensar, no dejo de preguntarme que pasara mañana, aunque no sirve de nada, claro. – respondo

-Siento mucho lo de la chica – me dice Prim un tanto tímida.

-Yo también. – le contesto.

-¿Puedo preguntarte algo?

-Claro.

-La chica a la que te referías, ¿Es mi hermana?

¿Qué? Acaso he oído bien, Prim sabe que en la entrevista me refería a su hermana? Tardo unos minutos en meditar mi respuesta, que caso tenía mentirle a Prim, si al final yo podre al menos confesarle mi amor por medio de su hermana, tomo una bocanada de aire y respondo.

-¿Cómo lo sabes?

-Bueno, ya te lo había dicho antes, eh visto como la miras. La miras igual como mi papá miraba a mi mamá – Ahora lo entendía, así que Prim arrastraba a Katniss hacia la panadería para ver como la miraba.

-¿Entonces estas enamorado de mi hermana? – Asiento con la cabeza algo avergonzado.

-No tienes por qué estar avergonzado Peeta, Katniss es muy guapa. – dice mirándome a la cara, pero noto en ella más preocupación por su hermana que por los juegos.

-Sigues preocupada por ella, ¿No es así? – le pregunto intentando no empeorar las cosas.

-Lo estoy, a veces quisiera salir corriendo de aquí, eh ir a buscarla, saber que está bien.

-Lo está, tenlo por seguro – intento darle a Prim la seguridad que ella necesita. Pero no puedo.

-Prim mírame – le digo tomando sus pequeñas manos – te prometo que no estarás sola en la arena, que volverás a casa sana y salva.

-¿Pero que pasara contigo? – me pregunta, sin comprender del todo mis palabras.

-No te preocupes por mí, yo estaré bien. – Prim abre los ojos comprendiendo al fin lo que quiero decirle, solo uno regresa con vida.

-No puedes hacerlo Peeta, no dejare que lo hagas.

-Escucha Prim, si alguien debe ir a casa, esa eres tú. – Prim quiere interrumpirme pero no la dejo. – Ya has oído a Haymitch, cuando suene el gong tienes que salir corriendo de la Cornucopia, no quiero que te detengas, busca agua y ahí te encontrare yo, ¿me lo prometes?

-Te lo prometo – me dice, sin tener otra opción que prometer no poner en riesgo su vida.

El resto de la noche me la pase dando cabezadas, sin poder conciliar el sueño, mañana por la mañana seria la hora, solo esperaba tener toda la suerte del mundo para sacar a Prim viva de ahí.

...

Hola, aquí les traigo un nuevo capitulo.

Sobre la entrevista de Prim, no tenia pensado ponerla, pero si gustan puedo pensarme algo & ponerla mas adelante.

"La chica sin pan" Claro que si tu pan puede ser con pasas y nueces. Y echo por Peeta para que veas :)

"Minafan" Tus respuestas a las preguntas la sabrás conforme vayan pasando los capítulos XD

"andrea" Gracias, espero y sigas leyendo. Y lo de Prim, pues que te puedo decir.

Lo descubrirán pronto.

No se olviden de dejar Reviews, me gustaría saber su opinión a los que entran y leen esta historia.