Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a Suzanne Collins. Yo solo me base en los libros para crear la historia.


Capitulo 8: Tratando de Sobrevivir.

Peeta Pov.

-Damas y caballeros ¡Que empiecen los Septuagésimo Cuartos Juegos del Hambre! – La voz del legendario presentador Claudius Templesmith se oía por todas partes.

Sesenta segundos…

Es el tiempo que tenemos que estar de pie en nuestros círculos metálicos antes de que el sonido de un gong nos libere.

Cincuenta y ocho…

Si das un paso al frente antes de que acabe el minuto, las minas te vuelan las piernas.

Cincuenta y seis…

Los segundos pasan tan rápido que lo único que puedes pensar, es cuando el reloj marque cero y la masacre de tributos comience.

Cincuenta y cuatro…

Observo el anillo de tributos, todos a la misma distancia de la Cornucopia.

Cincuenta y dos…

La Cornucopia es un gigantesco cuerno dorado con forma de cono, con el pico curvo y una abertura de al menos seis metros de alto, lleno de rebosar de las cosas que nos sustentaran aquí.

Cuarenta y ocho…

Comida, contenedores con agua, armas, medicina, ropa, material para hacer fuego, pero alrededor de la Cornucopia hay otros suministros, aunque su valor decrece cuanto más lejos están del cuerno.

Cuarenta y cinco…

A pocos pasos de mi hay un cuadro de plástico de un metro de largo. Sin duda sería útil en un chaparrón.

Cuarenta y tres…

Sin embargo, cerca de la abertura veo una tienda de campaña que me protegería de cualquier condición atmosférica.

Cuarenta y uno…

Si tan solo tuviera el valor suficiente para entrar y luchar por ella contra los otros tributos, pero no lo hare, porque eso solo significaría sacrificarme en vano.

Treinta y nueve…

Esta vez me dedico a observar a mi alrededor, estamos en un terreno despejado y llano, una llanura de tierra aplanada.

Treinta y siete…

Detrás de los tributos que tengo frente a mi no veo nada, lo que indica que hay una pendiente descendente o puede que un acantilado.

Treinta y cinco…

A mi derecha hay un lago…

Treinta y cuatro…

A la izquierda y detrás, unos ralos bosques de pinos.

Treinta y tres…

Esa es la dirección que Haymitch querría que tomase y de inmediato.

Treinta y uno…

Busco con la mirada a Prim, ella está a unos cinco tributos a mi derecha, a pesar de la distancia sé que me está mirando.

Veintiocho…

Tiene miedo, lo sé porque lo veo en sus ojos y lo siento también, paso saliva un poco nervioso.

Veintiséis…

Queda poco tiempo para pensar, si ir tras algo o no…

Veinticuatro…

Al parecer Prim se ha dado cuenta de mis intenciones y sacude la cabeza en forma de negación.

Veintidós…

Le doy vueltas al tema, necesitaremos provisiones para vivir y armas, por si acaso.

Diecinueve…

Pero estaría haciendo justo lo que Haymitch dijo que no hiciéramos, meternos al baño de sangre.

Quince…

Vamos Peeta piensa, no te dejes tentar, no sobrevivirás y tienes que ayudar a Prim.

Doce…

Tienes que ser fuerte, Prim no sobrevivirá si tú no la ayudas.

Diez…

Volteo en dirección a Prim y como si leyera mi mente voltea a verme y yo le susurro un "Corre"

Cinco…

Ella asiente con la cabeza y vuelve su mirada hacia el reloj.

Tres…

Es la hora, cierro los ojos y solo pienso en ella.

Dos…

Te quiero Katniss digo en mi mente y abro los ojos.

Uno…

Suena el Gong.

Muevo los pies de un lado a otro, sin saber la dirección que me indica el cerebro, me lanzo hacia delante, recojo el cuadro de plástico y una hogaza de pan. Y la veo una mochila de color naranja intenso que podría contener cualquier cosa, avanzo unos quince metros y la recojo, pero un chico creo que del Distrito 9 intenta coger la mochila a la vez que yo, los dos forcejeamos pero ninguno sede, entonces el tose y me llena la cara de sangre. Doy un tambaleante paso atrás, el chico cae al suelo y veo el cuchillo que le sobresale de la espalda.

Los demás tributos han llegado a la Cornucopia y están dispersándose para atacar. La chica del Distrito 2 corre hacia mí, está a unos diez metros y lleva media docena de chuchillos en la mano, la he visto lanzarlos en el entrenamiento y nunca falla. Y soy yo su siguiente objetivo.

Me echo la mochila al hombro y corro a toda velocidad hacia el bosque. Oigo la hoja del cuchillo que se dirige a mí y por acto reflejo, levanto la mochila para protegerme la cabeza, la hoja se clava en ella.

Con la mochila colgada a la espalda, sigo corriendo hacia los arboles, de algún modo, se que la chica no me seguirá, que volverá a la Cornucopia antes de que se lleven todo lo bueno. Sonrió y pienso un "Gracias por el cuchillo".

Durante las horas siguientes intento poner la mayor distancia de mis competidores. Sin embargo voy a necesitar agua y es ahí donde me encontrare con Prim, espero que este bien, la eh visto correr al bosque como le dije, se que a partir de ahora las cosas irán empeorando.

A última hora de la tarde empiezo a oír los cañones. Cada disparo representa a un tributo muerto. Por fin debe de haber acabado la lucha en la Cornucopia, ya que nunca recogen los cadáveres del baño de sangre hasta que se dispersan los asesinos.

El día de apertura ni siquiera disparan los cañones hasta que acaba la primera batalla, porque les resulta demasiado difícil llevar la cuenta de los fallecidos. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez, once. ONCE muerto en total, quedan trece para jugar. Sin duda el chico del Distrito 9 murió. ¿Sera Prim uno de esos once tributos caídos? Espero y no, pero lo sabré en pocas horas, cuando proyecten en el cielo las imágenes de los muertos para que las veamos los demás.

Me dejo caer junto a mi mochila, agotado. De todos modos necesito revisarla antes de que caiga la noche y ver que hay dentro. Saco el cuchillo enterrado en la mochila y veo que tiene una larga hoja afilada y con dientes cerca del mango, lo meto en el cinturón. Cuando desabrocho las correas, noto que es robusta, aunque tiene un color muy desafortunado. Este naranja casi brilla en la oscuridad; tomo nota que tengo que camuflarla en cuanto se haga de día.

Abro la solapa, en este momento lo que más deseo es agua, tendré que encontrar una manera de encontrarla, y no solo me refiero al agua. Saco con cuidado las provisiones: un fino saco de dormir negro que guarda el calor corporal; una botella de yodo, una caja de cerillas de madera, un pequeño rollo de alambre, unas gafas de sol y una botella de plástico de dos litros con tapón para llenarla de agua, aunque está vacía. Guardo las provisiones en la mochila.

Al cabo de una hora está claro que tengo que encontrar un sitio para dormir. Sin embargo, ahora mismo creo que mi prioridad son los otros tributos ya que estoy seguro seguirán cazando de noche.

Antes de acampar, busco algunas ramas y plantas que pueda utilizar para camuflajear mi escondite, y no ser presa fácil para los demás, el camuflaje es algo de lo cual se me ha dado muy bien aparte de que pude practicar en los entrenamientos con pintura de verdad y no solo utilizando el decorando para los pasteles en la panadería.

Justo al caer la noche oigo el himno que precede al recuento de bajas. A través de las ramas veo el sello del Capitolio, que parece flotar en el cielo. El himno termina y el cielo se oscurece un momento, respiro hondo conforme surgen los rostros de los once tributos muertos.

La primera es la chica del Distrito 3, lo que significa que los tributos profesionales de los distritos 1 y 2 han sobrevivido. No me sorprende. Después, el chico del 4. El chico del Distrito 5. Los dos tributos del 6 y el 7. El chico del 8. Los dos del 9. Y por último la chica del Distrito 10. Ya está. Prim no está muerta, eso me deja más tranquilo. Vuelven a poner el sello del Capitolio con una última fioritura musical.

Vuelvo a quedar a oscuras, en realidad no he dormido mucho en los dos últimos días, a lo que hay que sumar la larga jornada de viaje por el campo de batalla. Dejo que los músculos se relajen poco a poco. Se me cierran los ojos. Lo último que pienso es que es una suerte que no ronque como mis hermanos.

...

Hola, de nuevo. Ahora si los juegos comenzaron.

"La chica sin pan" Te mandare una bolsa entera de Pan con pases y nueces ¿Que te parece?. Peeta es así, porque llevando tanto tiempo enamorado de Katniss, conoce tanto su alrededor que lo hace parte de el. Prim es la única persona que Katniss realmente quiere, & Peeta sabe que si Prim muere Katniss no tendria una razón para sonreir. Teniendo en cuenta que es de las únicas personas que logran eso.

"adriana2011" Bienvenida, sobre que Katniss se entere rapido de que Prim y Peeta estan en los juegos, por el momento eso no pasara, pues estando en el Distrito 13 pasan muchas cosas, hasta después :/

Un Review es como la harina para un panadero, sin ella no hay para hacer Pan.

Espero sus comentarios.