Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a Suzanne Collins. Yo solo me base en los libros para crear esta historia.
Capitulo 23: Volver en el Tiempo.
Katniss Pov.
Convertirme en un Sinsajo. Podría yo hacer que los demás Distritos se levantaran contra el Capitolio, probablemente no, pero entonces porque los del Distrito Trece no han hecho su aparición, desde mucho antes, porque dejaron de lado los demás Distritos. Si había algo que sabía, era que no confió en ellos, no sabía quiénes eran, pero mucho menos me gusta el Capitolio, pero en quien puedo confiar si no es en mi misma, actuaria por instintos y ellos me dicen que me aleje.
-¿Puedo volver a mi Distrito? – pregunto a Coin.
-Adelante – hace un movimiento con su mano derecha en muestra de que puedo retirarme, doy media vuelta y ella vuelve hablar – Esperare su respuesta Soldado Everdeen.
Camino fuera de Comando lo más rápido que puedo, no quiero estar más tiempo ahí, estoy a punto de volver por donde viene, cuando alguien me sujeta del antebrazo y me voltea hacia él.
-¿A dónde vas? – pregunta Gale.
-A mi hogar. – respondo soltándome de su agarre.
-¿Ni siquiera lo consideraras?
-No tengo nada que considerar Gale.
-¿Ni porque ellos asesinaron a tu hermana, a Prim? – levanta la voz, pero yo no quiero escuchar, no quiero pensar en mi hermana, porque lo único que hace es traer este dolor a la superficie.
-No quiero hablar de eso. Intento volver a lo que era mi vida de antes. – digo respirando profundo pues las lagrimas amenazaban con salir.
-Tú no eres de esas Catnip.
-Según tú, ¿Quién soy? Porque yo ya no lo sé. – una parte de mi esta destrozándose cayendo en pedazos y haciéndose añicos al tocar el suelo.
-Eres una sobreviviente, una luchadora y no dejarías pasar lo que paso. – me quedo en silencio, ese silencio sepulcral en el que se formaba antes, cuando salíamos a cazar.
-¿Por qué no me lo dijiste antes Gale? – pregunto al fin después de varios minutos de silencio, viendo lo a la cara.
-¿El qué?
-Sabes de lo que hablo. – lo sabe, por eso ha desviado la mirada.
-No sabía cómo lo ibas a tomar – guarda silencio, saca el poco aire que contiene sus pulmones y prosigue. – Tenía miedo a tu reacción, miedo a que no supieras enfrentarlo.
-Sabes tenias razón no supe enfrentarlo, pero lo peor de todo que no estuviste ahí Gale. – levanta la mirada y la dirige a mis ojos, la voz se me empieza a quebrar. – Todos estos días han sido de lo más difíciles para mí, me convertí en el ser que odiaba, quería morirme, pero ver la preocupación en los ojos de Peeta todos los días tratando de que probara bocado, de hacer que estuviera bien, no solo yo también mi madre, hacia que me odiara todavía más, hizo que comprendiera, Prim me estaría odiando como yo odiaba a mi madre por abandonarnos. – dije rompiendo a llorar con lo que Gale respondió rodeándome con sus brazos.
-Lo sé y lo siento mucho Catnip.
En ese momento, en el que creí a ver perdido a mi mejor amigo, el volvió a mí, me hizo ver que él estaba allí conmigo.
-¿Piensas volver a estas horas? – pregunta Gale separándose de mí después de tranquilizarme.
-Sí, no quiero estar más tiempo aquí.
-Mm te propongo algo, quédate esta noche y por la mañana regresamos.
-¿Regresamos? ¿Eso quiere decir que vendrás conmigo?
-Sí, eh estado fuera por mucho tiempo y me gustaría ver a mi familia.
-Pero… ¿Qué pasa con Coin? – pregunto.
-Bueno fue ella la que me sugirió volver.
Era extraño como mi vida había cambiado tan drásticamente de la noche a la mañana, mi patito, nunca dejaría de pensar en ti, ni en tu cruel destino, aun tenia la duda sobre tu muerte, estando en esta situación lo más conveniente era no saber lo que te ocurrió. Esa noche como todas las demás, las pesadillas me atormentaron hasta el amanecer, lo sabía por la hora del reloj, me levante, me aliste y salí en busca de Gale. Al parecer nos llevarían en un aerodeslizador, no tardaríamos nada en regresar.
-¿Los has visto? – pregunta Gale un poco nervioso, a pocos minutos de llegar.
-¿A tu familia? – Asiente – No, escuche hablar a Peeta de tu mamá, pero no recuerdo lo que dijo.
-¿Crees que este enfadada?
-Se alegrara al verte Gale.
Al aterrizar en los bosques del Distrito 12, es como volver en el tiempo, como si nunca nos hubiéramos ido.
-Por los viejos tiempos. – dice Gale enseñando su arco, a lo que yo le respondo con una sonrisa.
-Pero yo no tengo el mío.
-Claro que si – Gale se acerca a la parte de atrás del aerodeslizador donde están unas cajas, destapa una y de ahí saca un carcaj con una docena de flechas y un arco. – ¿Y bien?
-Hagámoslo.
Salimos corriendo en busca de nuestro territorio de caza, dejando atrás el aerodeslizador, al Teniente Stone y al Soldado Knurt. Ellos se quedarían en el Distrito 12 por si me decidía a ser el Sinsajo. Lo cual por el momento lo tenía descartado. Después de una caza furtiva y una recolecta agradable, teníamos ya en nuestras bolsas tres ardillas, un conejo y tres grandes peces, junto con verduras frescas, y un montón de fresas. Llegamos al que era antes nuestro lugar de encuentro, un saliente rocoso con vista al valle.
-¿Qué hubieras hecho Catnip? – pregunta Gale al momento de sentarnos, pero vio la confusión en mi rostro ante su pregunta y aclaro – Ya sabes en la Cosecha.
-No la hubiera dejado ir. – este era el lugar, en el que había aceptado huir, en el que al no haber aceptado, mi hermana estaría viva y yo, bueno, no tendría idea. – Creo que deberíamos volver, antes de que se haga tarde. – trato de no tocar ese tema, pues de que servirá pensar en posibles soluciones, si Prim ya no está aquí.
De camino a casa, preferimos llegar primero al Quemador, recompensar a nuestras familias por nuestra huida, en mi caso por desaparecer sin más. Al momento de cruzar la puerta del mercado negro todos y cada uno de los comerciantes y vendedores fijaron la mirada en nosotros, como si lo que vieran sus ojos no fuese real y los murmullos no se hicieron esperar.
-¿Por qué todos nos miran? – me susurra Gale.
-Creen que el Capitolio nos arresto. – Gale suelta una risa disimulada.
Nos acercamos al puesto de Sae la Grasienta, la anciana huesuda que vende cuencos de sopa caliente, no nos caería nada mal, uno de esos cuencos.
-Sae ¿Quieres intercambiar? – pregunto tratando de alivianar la situación, varios pares de ojos se centran en nosotros y otros cuantos regresan a lo que hacían.
-¿Qué es lo que traen? – se que la curiosidad la mata, al igual que muchos, pero ella no preguntaría por nuestro regreso, no por el momento.
-Verduras y un poco de carne – dice Gale, decidimos guardar las fresas para nosotros. Gale quería un pescado y una ardilla, por lo que teníamos para intercambiar verduras, dos ardillas, un conejo y dos pescado.
Sae nos compra la mitad de las verduras y las dos ardillas a cambio de un par de trozos de parafina, jabón y para cada uno un cuenco de sopa. Al terminar nuestro cuenco, vamos con Bresht e intercambiamos los dos pescados por caramelos, seguro que a Rory, Vick y Posy les encantara. Por el momento nuestros negocios en el mercado negro estaban terminados, por lo que al salir cada par de ojos nos miraban de nuevo.
-Eso fue raro.
-Lo fue – afirme, empezando a reírme, seguidas de la risa de Gale. – Es hora de despedirnos.
-¿A dónde iras? – pregunta Gale.
-Iré a ver a Peeta.
-¿Quieres que te acompañe?
-Estaré bien… Nos vemos luego Gale.
Tomo el camino que se dirige a la Aldea de los Vencedores, ansiosa de volver a ver aquel chico del pan que me devolvió a la vida sin darse cuenta, decido que después de ir a ver a Peeta, iría a ver a mi madre. Todo es tan silencioso en esta parte del Distrito que hasta dan escalofríos, llego a la casa de Peeta toco la puerta y espero, pero nadie sale abrir, vuelvo a tocar, pero nada, seguro Peeta ha ido a la panadería de su familia, no tardaría mucho en volver, así que lo esperaría en el porche.
Pasaban los minutos, las horas, el sol se ocultaba cada vez más y Peeta Mellark no volvía, toco la puerta de Haymitch Abernathy, pero nada, este silencio que habita me pone nerviosa, ansiosa, con un mal presentimiento, esperaría un poco más, si Peeta no volvió, regresaría a la Veta e iría con mi madre.
Sentada en el escalón y recargada en el barandal del porche de la casa de Peeta estoy por quedarme dormida cuando lo escucho un revoloteo. Me levanto y voy hacia donde se escucha el alboroto, es cuando los veo, cuatro hombres y a Haymitch llevando en una especie de camilla a un Peeta todo herido sangrando sin parar de su espalda.
...
Hola!
Se que el capitulo no ha sido de los mejores, pero es como de relleno, es la parte de Katniss y Gale el día del azotamiento de Peeta, el porque estaba Gale en el Distrito y el como saco la ardilla.
"adriana2011" Hola adriana sera mi historia pero su opinión cuenta para mi ;D cualquier idea, sugerencia es bienvenida. Lamentablemente Katniss no pudo salvar a Peeta, pero si llego Haymitch. & Gracias me alegro que te guste la historia, y claro nos seguimos leyendo.
"Ires" Me dolio mucho escribir su azote, pero asi tenia que ser, aunque Peeta no tuviera la culpa. Tu deseo es concedido, puedes curar sus heridas, pero que Katniss no se entere porque luego se pone celosa shhh... Tus preguntas son resueltas con este capitulo. Haymitch llego un poquitin tarde, pero llego al rescate, & si habra una tercera mas adelante ;D
"anaprinces25" Si estuvo feo el azote, por lo que odio a Thread, pero bueno, & si aun sigo tomando en cuenta tu propuesta ;D no te preocupes :)
"LenaPrince" Si llego Haymitch a rescatarlo antes de que lo mataran, si no imaginate sin Peeta no hay historia, bueno si pero es Peeta :D
"andrea" Gracias y si la pienso seguir hasta el final, aunque últimamente me demoro un poquito mas en subir capitulo, puesto que no me llega la inspiración, pero me pondré las pilas ;D
"La chica sin pan" Peeta esta bien, lo estoy cuidando mientras Katniss llega. Si la Sra. Everdeen ya a sufrido bastante imagínate perder a su esposo en una explosión y luego a su hija verla morir y que la otra ande de parranda (bueno no, pero sonó padre XD) Gracias si me llego la tarta (aunque fuese tarta del día del padre, pero yo digo que fuiste tu ;D)
Nos seguimos leyendo, no olviden que toda opinión es bien aceptada, tanto sugerencias, como errores, ideas, frases, personajes, etc, etc.
Frase de Josh Hutcherson en una entrevista:
"La fama no cambia quien eres, solo lo magnifica"
