Memories. Zoro
Pueblo de Kokoyashi. Nami.
―Nami casi me parte la mandíbula con su vara― rememoró Usopp apretando los dientes―, y luego hizo como si me hubiera apuñalado hasta matarme. ¡Y sí, llevaba una blusa idéntica a la que llevas puesta! O demasiado parecida.
Robin se quedó en silencio meditando en lo que le había explicado Usopp.
―¿Entonces debería apuñalarte en serio?
―¡NOOOOOO!
Dejando a su asustado nakama tratar con sus traumas, Robin volvió su atención a los alrededores.
―Probablemente esto fuese una residencia privada… hace algún tiempo…― llegó a la conclusión viendo el tipo de construcción que podía encontrarse por todas partes―. Algún tipo de institución del gobierno…
―Entonces, este exagerado bloqueo, ¿fue puesto por el fuego?― le propuso Zoro a Robin puesto que era la única que se molestaba en pensar en estos temas―. O puede que por la naturaleza de la misma institución.
A Robin le encantaba estos momentos en los que hablaba con Zoro puesto que normalmente ellos no tenían mucho trato, principalmente porque no sabían cómo iniciar una conversación, y usaban estos para poder saciar su sed de conversación mutua.
―El "Log Pose" no apuntaba a la isla…― le recordó con una maliciosa sonrisa―. Es sospechoso.
Claro que, hablando de algo sospechoso…
―¿Ocurre algo, Zoro?― le preguntó Robin captando la intensidad de la mirada de Zoro sobre su figura―. ¿O debería preguntar mejor si me ocurre algo a mí?
Zoro apartó la mirada desoyendo su propio instinto.
―No, no es nada.
―Oh, de acuerdo― asintió Robin conforme antes de añadir algo más mirando de reojo por la reacción de Zoro―. Pensaba que se trataba de algo relacionado con mi blusa.
Esa blusa. Blusa verde con un estampado de flores verdes oscuras.
―¿Por qué iba a ser por eso?― le preguntó Zoro con gesto controlado sin dejar entrever ningún tipo de reacción ante el nombramiento de esa blusa.
―Usopp tuvo cierta reacción al vérmela antes y me preguntaba si no sería que tú también pudieras haber tenido alguna desagradable experiencia relacionada con una blusa semejante a la que llevo puesta. ¿Me equivoco entonces, Zoro?
Eso sí que habría sido una novedad por su parte.
―No fue ninguna experiencia desagradable sino, simplemente, Nami comportándose como la majo que siempre ha sido― le explicó Zoro.
Nami, la bruja de Kokoyashi. Como no podía ser de otra manera, lo dicho por Zoro captó el interés de Robin.
―¿Podrías entrar en detalle, Zoro?
Bueno, ¿y por qué no?
―Yo me encontraba recién salido de mi combate contra Taka no me― la mirada de Robin cayó en la cicatriz que cruzaba el pecho del kenshi y lo cruzó con ella― y cuando llegamos a Kokoyashi ese baka de Usopp y Johnny me ataron al mástil de nuestra embarcación por lo que aquellos gyojin pudieron atraparme sin dificultad― debía ser cierto que con el paso del tiempo todo tiene más gracia porque Zoro lo estaba explicando con una media sonrisa en sus labios―. Entonces me llevaron hasta esos jodidos medio peces para que apareciese Nami mostrándose como una oficial de Arlong― la sonrisa de Zoro se hizo más afilada, diabólica―, pero su reacción al nombrar la muerte de su madre me mostró su realidad. Me tiré al agua atado de pies y manos para probar mi teoría y ella me sacó, aunque a punto estuve de acabar ahogado porque se lo pensó y todo. Cuando le hice ver que cómo era ella realmente aprovechó el que me encontraba inmovilizado de pies y manos para destrozarme la espalda a patadas y luego clavarme un directo en el estómago― diabólicamente divertida―. Por poco no me abre la cicatriz.
Robin no pudo evitar llevarse una mano al pecho, tanto por tener contacto con la blusa como por comprobar la manera en que le latía su corazón. En verdad había elegido una blusa bastante curiosa y particular.
―Entonces, ¿debería abrirte la cicatriz, Zoro?
Aquello le hizo tanta gracia a su nakama que rió abiertamente.
―Eso me gustaría verlo― le respondió Zoro con una sonrisa que rivalizaba con la maliciosa que mostraba Robin.
¿Era un reto?
Sí, eso me gustaría verlo a mí también, Zoro.
― ― ― ― ― ― ― ― ― ―
ENDorFin
― ― ― ― ― ― ― ― ― ―
