Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a Suzanne Collins. Yo solo me base en los libros para crear esta historia.
Capitulo 26: Recuperación.
Katniss Pov.
Estoy de pie frente a lo que alguna vez fue el Quemador, el mercado negro donde Gale y yo hacíamos nuestros trueques. Pienso en Sae la Grasienta, Ripper, todos los amigos míos que hacen allí su vida, ahora ya no queda nada más que puras cenizas.
Las calles están casi desiertas, lo que no sería raro en este momento del día si la gente estuviera en las minas, los niños en el colegio. Pero no lo están. Veo caras mirándome desde las puertas, a través de grietas en persianas. Preguntándose cómo es que sigo viva, o ¿Dónde estuve todo este tiempo? Nadie ah querido hacer chismorreo estando como estamos, prefieren evitarse problemas.
Thread es un trabajador rápido en tan solo medio día ya ha transformado la plaza. En el centro hay un poste oficial de azotamiento, varias empalizadas y una horca. Una inmensa bandera con el sello de Panem cuelga del techo del Edificio de Justicia. Agentes de la paz, en prístinos uniformes blancos marchan sobre adoquines limpiamente barridos. A lo largo de los tejados, más de ellos ocupan emplazamientos de pistolas automáticas.
Todo esto es totalmente escalofriante, no puedo evitar un cierto rencor contra el Capitolio, no entiendo que es lo que quieren lograr con esto. Si nunca antes lo habían hecho porque ahora vienen a intentar aterrorizarnos. Si cada año lo hacen llevándose a un chico y una chica para verlos morir de la peor manera. Uno de los tributos fue mi hermana Prim y nunca se los perdonare, no tendré piedad contra Snow.
Ese día no tuve el valor para ir a ver a Peeta, pero sabía que no podía estar evitándolo todo el tiempo, tenía que hacer frente a lo que paso, pero no puedo actuar como si no hubiera pasado nada aquel día.
-¿No deberías estar recostado? – pregunto al momento de verlo a él abriendo la puerta de su casa.
-Mi padre se acaba de ir. – veo como al caminar cojea un poco, por lo que lo ayudo a llegar al sillón.
-¿Te sientes bien? – le digo.
-He estado mejor. – Peeta me sonríe y yo oculto mi sonrojo agachando la cabeza.
-¿Tienes hambre? Mi padre ah dejado un poco de pan.
-Gracias, pero eh venido a revisar tus heridas.
-Está bien. – hago sentar a Peeta en la mesa, con cuidado quito los vendajes que mi madre le puso. Veo cada herida de su espalda, la forma del látigo que lo golpeo, me hace sentir culpable.
-Mi madre me ha dado esto – digo enseñándole una crema para heridas – la encontró en tu botiquín, dice que servirá para adelantar la curación. También les agradece a Haymitch a ti, por donarle sus botiquines.
-Bueno, es lo menos que podía hacer, después de revivirme.
-Tú nos has ayudado ya mucho Peeta.
-Lo hago con gusto. – con la yema de mis dedos aplico ligera y cuidadosamente la crema en las heridas de la ancha espalda de Peeta. Estoy tan concentrada en lo que hago que el sonido de la televisión me sobresalta.
-¿Iba a ver una programación especial? – pregunto.
-No lo sé, ¿Quieres ir a ver?
-Espera – digo al ver que Peeta está por bajarse de la mesa – Primero deja que vuelva a poner los vendajes.
Al terminar de poner las vendas en su lugar, ayudo a bajar a Peeta de la mesa, nos encaminamos rumbo a la sala donde está el televisor, pero me quedo helada al ver Prim y a Peeta en el televisor, no soy la única que se quedo paralizada al ver las imágenes que trasmitían desde el Capitolio, al parecer habían puesto el nombre de "Los mejores momentos de los Septuagésimos Cuartos Juegos del Hambre"
Veo como Peeta le dice a Prim que corra, mientras que él se queda enfrentándose a uno de los tributos, dividen la pantalla, del otro lado esta Prim corriendo por el bosque, para después ser perseguida por un tributo femenino, mi corazón late a más no poder, la chica quiere torturar a Prim por lo que le hizo por unas Rastrevíspulas, también se burla de cómo mataron a su aliada, mi hermana intenta zafarse de su agarre. La chica se distrae con algo que escucha, por lo que sin pensárselo dos veces clava su cuchillo en mi hermana, no puedo evitar soltar un grito, eso hace que Peeta reaccione e intente moverme, pero no puedo todo mi mundo se vino abajo, mis ojos no dejan de ver la pantalla, por lo que Peeta intenta apagarla, pero lo detengo, si no es ahora nunca podre volver a ver cómo murió mi hermana.
Aparece otro tributo masculino de gran tamaño y de piel oscura, toma sin piedad a la chica que torturo a Prim, ella empieza a gritar llamando a Cato, el chico con el que Peeta está peleando, él se distrae con los gritos y Peeta le hace un gran corte en el brazo. El chico moreno le reclama la muerte de la que se burlaba con anterioridad, ella niega el a verla matado y sigue gritando el nombre de Cato, desesperado clava su espada en la pierna de Peeta y sale corriendo. ¿Fue a si como Peeta perdió su pierna? ¿Defendiendo a mí hermana? El chico moreno le destroza el cráneo a la chica con una piedra, Cato lo ve y sale corriendo del lugar perseguido por él. Un cañonazo es lo que le da fortalece Peeta para ir como puede con Prim.
-Peeta – dice Prim.
-Prim, estarás bien, estarás bien. – repetía una y otra vez Peeta.
-Estas herido.
-Estoy bien… Tú también estás herida.
-Yo no tengo remedio.
-No dejare que mueras. – Peeta toma su mano, los dos están sangrando, pero parece no importarles.
-Peeta, tú debes ganar.
-No, Prim, no puedes morir. – le recrimino Peeta, mientras lloraba.
-¿Crees que veré a mi papá? – Una y mil lagrimas mas empezaron a caer por mi rostro, sin control alguno.
-Prim… Si, lo volverás a ver.
-Sabes no tengo miedo… Quiero que me prometas algo.
-Lo que quieras.
-Quiero que ganes por los dos… Quiero que seas feliz Peeta… Que la busques y le digas lo que sientes. ¿Me lo prometes? – Después de todo Peeta gano los Juegos, pero ¿buscarla y declararle su amor? ¿Peeta está enamorado? Eso me hacía sentir un poco culpable por lo que pasó el otro día, pero me hace dudar si Peeta se acuerda o no quiere tocar ese tema para no hacerme sentir mal.
-Te lo prometo.
-Trágico final para la pequeña Primrose Everdeen. – No puedo soportarlo más, salgo de la casa para no tener que seguir escuchando lo que Caesar Flickerman dice.
-Katniss – me llama Peeta. Pero yo solo lloro, lloro como nunca lo había hecho, por eso no quería ver la muerte de mi hermana, no quería, ahora ese recuerdo me atormentara para toda la vida, no podre superarlo, esta vez no. Siento como los brazo de Peeta me rodean, queriendo protegerme de mi misma, con su mano levanta mi mentón y puedo ver sus ojos azules, cristalinos por las lagrimas que se avecinan, pero no llegan, retira cuidadosamente el pelo de mi cara y seca de una en una mis lagrimas.
-Llora todo lo que quieras Preciosa, pero por favor no te derrumbes otra vez. – sus palabras calaron muy profundo en mi mente. No lo haría, solo que ver a mi hermana allí, sin poder defenderse, hacia agrandar mi coraje, conmigo misma y con el Capitolio, si yo no la hubiera abandonado, ella estaría viva. Paso mis brazos alrededor del cuello de Peeta por miedo a lastimar su espalda y le susurro un "Gracias"
Hoy es el día, no daré marcha atrás, la situación en el Doce no ha mejorado, las minas permanecen cerradas durante dos semanas y para entonces la mitad del Distrito 12 se está muriendo de hambre. El número de niños apuntándose para las teselas sube como la espuma. Si puedo lograr hacer un cambio en los Distritos ir contra el Capitolio, vengar la muerte de mi hermana, luchar, eso haría.
Toco dos veces esa puerta donde se que estarán ellos, ocultándose de la vista de los Agentes de la Paz, de personas que puedan delatarlos, al momento el Soldado Knurt me abre la puerta.
-Katniss Everdeen. ¿A que tenemos el honor? – dice.
-¿Puedo pasar? – pregunto.
-Adelante – Se hace a un lado de la puerta para poder pasar, al entrar a la pequeña casa, se siente como si estuviera visitando a un vecino, solo que ellos no son mis vecinos.
-¿En qué podemos ayudarle Srta. Everdeen? – dice el Teniente Stone.
-Lo hare, seré el Sinsajo. – digo firme y claro.
-¿Está segura de lo que dice?
-Lo estoy.
-Bien, se le informara a la Presidenta Alma Coin.
Tengo que aceptar que me sobresalto cada vez que llaman a la puerta, espero una tropa de agentes de la paz arrestándome por estar conspirando contra el Capitolio. Tal vez haya tortura, mutilación, una bala en mi cerebro en la plaza de la ciudad. ¿Y si ellos no saben nada? No tendrían porque saberlo, todo este asunto del Sinsajo solo se mantiene en el Distrito 13. Y el Capitolio ha dejado al Trece en paz por mucho tiempo. Pero ¿Habré hecho bien en aceptar? Por supuesto que sí, necesito vengar la muerte de mi hermana, se lo debo. Aunque no hay agentes de la paz que vengan a arrestarme, así que poco a poco empiezo a relajarme.
Las heridas de Peeta van mejorando, algunas de ellas se han convertido en solo marcas en su espalda, otras tardaran mas en curarse, puede andar por ahí sin necesidad de ayuda, pues con su pierna mala le costaba un poco equilibrarse, en parte me siento culpable de que haya perdido su pierna por intentar salvar a Prim, el padre de Peeta lo visita con mayor frecuencia, claro está, que antes no era consciente de lo mal que la pasaba su hijo en este lugar.
Estoy en casa con mi madre, después de un día un poco ajetreado para ella, aunque claro desde que Thread impuso orden en el Distrito, la casa siempre está llena de heridos y enfermos que mi madre atiende. Esta noche el Presidente Snow dará lectura de la tarjeta de los septuagésimos quintos Juegos del Hambre, eso significa nuestro tercer Quarter Quell.
Suena el himno y en mi garganta se forma un nudo de revulsión cuando el Presidente Snow sube al escenario, seguido de un niño pequeño vestido en un traje blanco y sosteniendo una sencilla caja de madera. El himno termina y el Presidente Snow empieza hablar, para recordarnos a todos los Días Oscuros de los cuales nacieron los Juegos del Hambre. Prosigue contándonos lo que sucedió en los previos Quarter Quells.
-En el vigésimo quinto aniversario, como recordatorio a los rebeldes de que sus hijos morían por su decisión de iniciar la violencia, cada distrito fue obligado a celebrar unas elecciones y votar a los tributos que lo representarían.
Me pregunto cómo debió de sentirse eso. Elegir a los chicos que tenían que ir. Es peor, pienso, que te entreguen tus propios vecinos en vez de que tu nombre salga de la bolsa de cosecha.
-En el quincuagésimo aniversario – continua el Presidente – como recordatorio de que dos rebeldes murieron por cada ciudadano del Capitolio, se le requirió a cada distrito que enviara el doble de tributos.
Me imagino enfrentarme a un campo de cuarenta y ocho en vez de veinticuatro. Peores probabilidades, menos esperanza y en última instancia más chicos muertos. Ese fue el año en que ganó Haymitch.
-Y ahora le hacemos el honor a nuestro tercer Quarter Quell. – dice el Presidente, el niño de blanco se adelanta un paso, alzando la caja a la vez que levanta la tapa. Se puede ver las ordenadas filas en vertical de sobres amarilleados. Quien sea que concibió el sistema del Quarter Quell se había preparado para siglos de Juegos del Hambre. El presidente saca un sobre claramente marcado con un 75. Pasa el dedo por la solapa y saca un pequeño cuadrado de papel. Sin vacilación, lee. – En el septuagésimo quinto aniversario, como recordatorio a los rebeldes de que incluso los más fuertes de entre ellos no pueden superar el poder del Capitolio, los tributos masculino y femenino serán cosechados de entre su existente colección de vencedores. Los Distritos que no tengan tributos masculino o femenino, serán sorteados de la urna.
¿Qué significa eso? ¿Existe colección de vencedores? Después capto lo que eso significa. El Distrito 12 solo tiene dos vencedores existentes entre los que elegir. Dos hombres, ninguna mujer. Haymitch y Peeta. Uno de los dos tendrá que volver a la arena y el tributo femenino será sorteado. Es que no hay un alto para la crueldad de Snow.
-¿A dónde vas? – me pregunta mi madre, al momento de verme abrir la puerta.
-Tengo que ir a ver a Peeta. – mis acciones y palabas se hacen y dicen por si solas, ya no tengo control de mi cuerpo y mente, solo sé que tengo un rumbo fijo.
Llego a la Aldea de los Vencedores, esta tan silenciosa como siempre, Haymitch estará atiborrado de alcohol. ¿Peeta? No tengo idea. Toco una, dos, tres veces, parase ser que no hay nadie, pero yo se que está ahí. Saco la llave de respaldo que tiene Peeta en una maceta y abro. La casa esta tan silenciosa, camino a la cocina, a su cuarto, al baño y no hay rastro del chico del pan, solo podría estar en un lugar, el sótano, me prometí a mí misma, no volver a ir allí, pero sé que Peeta me necesita, respiro hondo y voy al sótano, allí esta él, manchado de pintura, concentrado pintando un cuadro.
-Peeta – lo llamo, pero parece que no me escucha. Me acerco a él y puedo ver lo que está pintando, la cornucopia, le quito pincel y paleta de las manos y hago que me mire, ha estado llorando.
– Todo va a estar bien, Peeta – le susurro, pero él niega con la cabeza.
-Nada va a estar bien Katniss, voy a volver a la arena. – me dice, volviendo a llorar.
-¿Por qué no dejas que valla Haymitch? – pregunto.
-No, no puedo. – se que no podre hacerlo cambiar de idea, por lo que lo llevo a su habitación, tratando de que por un momento olvide las palabras de Snow.
-No te vayas por favor. – me suplica y yo me doy cuenta que no puedo dejarlo así.
-No me iré a ningún lado. – Peeta abre sus brazos y sin dudarlo me acurruco a su lado. Fue la primera noche que dormimos abrazados, olvidándonos de los problemas, olvidándonos del mundo, protegiéndonos de cualquier cosa, solo estando él y yo.
...
Hola gente bonita :)
Ahora si Katniss ya sabe como murió Prim, acepto ser el Sinsajo, se quedo confusa con lo que escucho y lo peor que los Juegos del Hambre se acercan. Espero que les guste este capitulo.
"Ires" Gracias, me alegro de que te gustase, hay ese Haymitch de metiche, pero es un amor, me encanta su forma de ser. Si Katniss esta teniendo un momento de confusión, como todo mundo ha tenido. Claro yo te apunto no te preocues, no, no sabia eso de sarna, pero le queda como anillo al dedo ;D
"monogotas2" De ahora en adelante, tratare de poner los dos puntos de vista del mismo momento, pero no todo el capitulo ;D La charla entre Peeta y Katniss sucederá mas adelante, cuando Katniss tenga mas presente sus sentimientos. De Peeta ni se diga. Ah por cierto si eh considerado el hecho de que Gale muera, pero ya veremos después.
"La chica sin pan" No te preocupes chica sin pan, y si por fin beso, ya era hora XD, Y si un Club-antiGale, ya estas anotada ;D Tratare de dejar mas recomendaciones de canciones, yo tampoco la había escuchado hasta que la vi en un video, la descargue y fue mi inspiración para ese beso. :$
"magui9999" Me alegro que te gustase, trate de retrasar los Juegos pero no pude, no se me ocurria otra cosa que poner. Lo siento, sobre que Haymitch aconseje a Peeta y Katniss, si me pudieras ayudar o dar algo que se te ocurra, te lo agradecería mucho, porque no se como a que tipo de consejo te refieres. :D
"Nymphaea´s" Siempre eh dicho que nunca terminas de conocer a una persona hasta que te encuentras en una situación relativa, es hay cuando se conoce el tipo de persona que es. Me alegra saber que te agrado el capitulo =)
"LenaPrince" Si el tan esperado beso que deseabas ya se lo dieron y Haymitch metiéndose donde no lo llaman XD pero un secretito no sera el único D
"anaprinces25" Si pensó en ser distante, pero fue lista, así que no creo que se aleje hasta que recuerde que Peeta esta enamorado. :O
La felicidad llega cuando menos lo esperas, una sonrisa, una palabra, un gesto, te puede hacer el día mas hermoso de todos ellos. Solo tienes que poner atención a las cosas y veras lo hermoso que es todo cuando lo ves determinadamente y te das cuenta de su belleza aun cuando es por dentro.
Review :3
