Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a Suzanne Collins. Yo solo me base en los libros para crear esta historia.
Capitulo 40: El Árbol de la Ejecución.
Katniss Pov.
Escuchar la voz del Presidente Snow dirigiéndose a mí, hace que la piel se me erice y las ganas de devolver el estomago lleguen sin previo aviso.
-Ya que esta aquí nuestra invitada especial, sentémonos y comamos. – dice alegremente Snow, señalando con su mano derecha la mesa de enfrente. Yo trago en seco. Me quedo de pie sin saber exactamente qué hacer. Y siento como alguien me empuja suavemente hacia una de las sillas junto a Snow, que está sentado en la punta de la mesa y enfrente mío Plutarch Heavensbee.
Y de nuevo sus ojos se encuentran con los míos, hay tanto que quiero preguntarle, pero estando aquí se me hace imposible. Todos comienzan a comer de sus platillos, menos yo, se que la comida del Capitolio es muy buena, pero aunque tuviera hambre no probaría bocado en este momento, ni si quiera me molesto en tomar mis utensilios. Pasa un minuto, después cinco y al final se hace media hora. Snow se da cuenta de mi negativa a comer y habla.
-¿Algún problema con la comida Srta. Everdeen? – pregunta, con un tono burlón que me hace cabrear.
-A demás, de que toda esta comida es obtenida de los Distritos, ninguna. – respondo con el mismo tono que él.
-Veo que sigue estando sin humor. – dice Snow, ahora un poco más serio.
-¿Y cómo podría estarlo? – le reto. – ¿Quiero saber que es todo este rollo de "una cena amigable con un tributo" – exijo.
-Pensamos en guardarlo para el postre, pero ya que usted esta tan ansiosa por averiguarlo, lo haremos a su manera. – responde.
Mi corazón empieza a palpitar rápidamente, no sé lo que me espera, pero sé que no será nada bueno. Ha llegado mi hora, pienso.
-De verdad Srta. Everdeen, ¿qué tanto confía en aquellas personas que le dijeron que podrían darle libertad? – me pregunta Snow. No confió en el Distrito 13 y mi silencio le da la respuesta deseada al Presidente. – Bien, veo que sabe exactamente donde moverse. – continua Snow. – Por lo tanto, no ha de conocer las intenciones de la persona Alma Coin, ni lo que ha hecho. – una sonrisa triunfa se dibuja en sus labios carnosos al no obtener de nuevo una respuesta. – ¿A qué precio está dispuesta a llegar por verme derrotado Srta. Everdeen?
-¿De qué está hablando? – pregunto al fin, al no poder entender sus palabras.
-Todos aquellos rebeldes, fueron abandonados en la causa, y llevados a la muerte, por una sola persona responsable de guiarlos y prometerles libertad como a usted le hicieron creer, pero que han conseguido a fin de cuentas. Solo muertes y más muertes. ¿Qué ha conseguido usted? Matar al chico del cual está enamorada. Llevar a su Distrito a las cenizas ¿quiere ir más lejos todavía? ¿Quiere llegar a ver como las personas van cayendo una por una? No por supuesto que no quiere eso, sabe exactamente lo que hace y las consecuencias que traerán.
Me quedo helada y sin poder al menos pestañear, sus palabras siguen retumbándome los oídos, su aliento sigue mareándome y revolviéndome el estomago, pero lo peor es, que tiene razón. No hemos hecho otra cosa más que llevarnos a la destrucción misma. Y todo esto empezó desde que decidí huir de mi Distrito, intentando buscar un mejor lugar, pero me equivoque, nunca hay un mejor lugar que donde está tu familia. Tal vez los sucesos hubieran sido diferentes, Prim estaría viva, ordeñando a Lady y cuidando de Buttercurp. Yo me encontraría en el bosque cazando junto con Gale. Todo seguiría su curso ordinario si no estuvieran los Juegos del Hambre. Si mi patito, no hubiera sido seleccionada, si yo no me hubiera ido. Pero eso no paso, están todos muertos y yo sigo en el Capitolio con toda esta gente repugnante, teniendo una "agradable cena."
-¡Ya basta! – digo levantándome de mi lugar. – ¡Usted lo único que quiere es tener el control de todo Panem! ¡Lo que nosotros queremos es ser libres de los Juegos del Hambre! ¡De su gobierno! ¡Es que acaso no podemos vivir en paz! – estoy desesperada, mi furia comienza hacerse presente de nuevo en mi venas. No soy capaz de controlar mis acciones, ni si quiera me di cuenta en el momento en el que comencé a tirar todo lo que había en la mesa, a las personas presente o a las paredes, algunas rompiéndose en mil pedazos, junto con algunas ventanas de cristal. Estoy gritando cosas repugnantes al Presidente y sé que esta vez no me perdonara la vida.
Siento como varios brazos intentan controlarme, como la vez de mi inminente huida, inyectan algo en mi brazo, pero esta vez solo dejándome fuera de combate por un momento, pues sigo medio consciente de lo que pasa a mi alrededor. Soy dirigida fuera de la habitación hacia un elevador que nos dirige a los pisos de abajo, comienzo a ver y oír con dificultad, sea lo que me hayan inyectado va apagando mis sentidos conforme los minutos pasan.
Se le podía llamar a eso "Desastre" si, por supuesto que sí. Pero lo que lo definiría más seria "Catástrofe." Soy un ser despreciable para muchos del Capitolio, para los Distritos un ejemplo a seguir. ¿Cuántas veces calle lo que realmente pensaba por miedo a que mi hermana Prim repitiera mis palabras y fuera castigada? Muchas. Soy la misma destrucción en persona, lo que hago es condenar a los que están a mi alrededor. ¿Por qué sigo viva? Ni yo lo sé.
Soy arrastrada por los largos y oscuros pasillos, no recuerdo a ver estado nunca en uno de estos. Puerta, tras puerta, voy pasando pero mi vista capta una en particular, donde veo salir dos señores con bata blanca y quirúrgicamente modificados. Pero ellos no son quienes captan mi atención si no lo que está detrás de ellos, otra puerta pero diferente a todas las que eh visto, una puerta de reja, como el alambrado que separa el bosque del Distrito 12. Y gritos, los gritos más terribles que alguna vez haya podido escuchar, alzo mis manos hasta mis odios, tratando de no escuchar más esos horripilantes gritos. No puedo ver que hay después de la reja, porque sigo siendo arrastrada a una habitación, pero los gritos siguen retumbándome los oídos, me recuestan en la cama, toman mis muñecas y las amarran a los costados de la camilla, luego siento como me pinchan de nuevo en uno de mis brazos dejando colgado un tubo transparente, los parpados los siento cada vez más pesados, cierro mis ojos al no poder seguir teniéndolos abiertos, me siento cansada y mareada. Pero antes de caer en la inconsciencia susurro su nombre en la oscuridad. "Peeta."
Muchos dicen que me eh vuelto loca, o "mentalmente desorientada" como se lee en mi pulsera que esta alrededor de mi muñeca. La muerte de Peeta me ha afectado más de lo que quería admitir, le necesito, nunca podre perdonarme el abandonarlo, incluso a Prim la abandone mucho antes de los Juegos. Todavía sigo teniendo pesadillas en la noche, ahora son más duraderas y frecuentes, siempre las acompañan esos gritos que escuche aquella noche. No los eh vuelto a oír, seguro que de quien hayan sido estará muerto ya.
Pocas son las veces en que me dejan salir e ir al jardín de Snow, cuando estoy lo más sedada o como yo lo llamo drogada. Me tienen así la mayor parte del tiempo, por miedo a lo que podría hacer cuando esté consciente de las cosas, pero ya nada me importa, me sumerjo en mi mundo de perfección, donde tengo a Peeta a mi lado, junto a mis padres y a Prim. Imaginar es menos doloroso que aceptar la realidad. Me siento en una banca, cerca de un arbusto de rosas blancas. Después del pequeño accidente en la cena eh dejado de hablar y de controlar mis propios pasos, siempre tengo alguien alrededor mío, vigilándome. El aire fresco me golpea suavemente alborotando mi cabello. Estando aquí me recuerda una historia, una canción que mi padre me cantaba de niña y que ahora entiendo un poco lo que trata. No he cantado "El árbol de la ejecución" en voz alta por años, porque está prohibida, pero recuerdo cada palabra. Por alguna razón, comienzo a reproducirla en mi cabeza y comienzo suavemente, dulcemente, como mi padre lo hacía.
Tú estás, tú estás,
Llegando al árbol,
Donde colgaron a un hombre que dicen que asesino a tres.
Cosas extrañas han ocurrido aquí.
No sería extraño,
Si nos encontráramos a la medianoche en el árbol de la ejecución.
Al principio mi voz es ronca, por ser la primera vez en volver hablar después de algunos días. Tomo entre mis manos una rosa blanca del arbusto y la corto. Voy desgarrando pétalo por pétalo, hasta llegar al tallo, es así como me siento, indefensa y sola, sin nadie a mi alrededor que me dé ánimos, que aun puedo seguir luchando.
Tú estás, tú estás,
Llegando al árbol,
Donde el hombre muerto gritó a su amor que huyera.
Cosas extrañas han ocurrido aquí,
No sería extraño,
Si nos encontráramos a la medianoche en el árbol de la ejecución.
Recuerdo ese día en el bosque con mi padre, sentada en el suelo con Prim, que era apenas una niña cantando. Haciéndonos collares con viejos trozos de cuerda como él decía en la canción, si saber el verdadero significado de las palabras. De repente mi madre nos quitó los collares de cuerda y le gritó a mi padre, empecé a llorar al igual que Prim, mi madre nunca le había gritado a mi padre, así que salí corriendo a esconderme.
Tú estás, tú estás,
Llegando al árbol,
Donde te dije que corrieras, para que ambos fuéramos libres.
Cosas extrañas han ocurrido aquí,
No sería extraño,
Si nos encontráramos a la medianoche en el árbol de la ejecución.
Mi padre me encontró de inmediato, él me tranquilizo y me dijo que todo estaba bien, solo que era mejor no cantar esa canción más. Mi madre quería que yo la olvidara, pero nunca pude, cada palabra estuvo de manera irrevocable, marcada en mi cerebro. Supongo que mi madre pensó que todo eso era demasiado retorcido para una niña de siete años. Especialmente, una que se hizo su propio collar de cuerda.
Tú estás, tú estás,
Llegando al árbol,
Usando un collar de soga, a mi lado.
Cosas extrañas han ocurrido aquí,
No sería extraño,
Si nos encontráramos a la medianoche en el árbol de la ejecución.
Al terminar de cantar el último verso, escucho como alguien aplaude detrás de mí, para luego acercarse con una sonrisa en su rostro de serpiente.
-Así que el Sinsajo ha vuelto a cantar. – dice el Presidente Snow, viéndome con precaución.
Guardo silencio, como eh venido haciendo durante mucho tiempo. Snow se acerca dubitativo y se sienta a mi lado. Al ver mi negativa a tener una conversación con él prosigue.
-A sé mucho tiempo que no te escuchaba cantar. – volteo rápidamente mi rostro al suyo, viéndolo con expresión de confusión y frunciendo el ceño. – Creías que no vigilaría a las hijas del rebelde que mayor problemas me dio – dice con voz de superioridad, de aquel que no se le escapa nada y tenía razón. – Sé que todos los días ibas al bosque a cazar, acompañada de un muchacho, como se llamaba. – hace como si tuviera amnesia, para después agregar. – ah sí, Gale Hawthorne. – Su sonrisa es más escalofriante esta vez.
-Lo siento Presidente Snow – interrumpe Lucilda, una de mis vigilantes y quien me suministra la droga. – pero es hora de su medicación. – dice señalándome.
-Adelante. – dice. – Nos vemos después Srta. Everdeen. – Un escalofrió me recorre toda la columna vertebral con el simple hecho de tener que volver a verlo. Los brazos de Lucilda me sostienen y me llevan dentro.
Abre la puerta donde toda mi cordura se va en esa habitación, me sienta en una camilla y rebusca entre sus cosas. Mi mirada se pasea por toda la habitación, y termina justo donde unas jeringas preparadas para mí me aguardan, tomo una sin que Lucilda se dé cuenta y la pongo debajo de mi muslo. Ella se acerca a mí con un vasito con pastillas de todo tipo de colores y un vaso de agua. Sin previo aviso saco la jeringa de entre mi muslo y la clavo justo en su yugular derramando todo el liquido en su interior. Lucilda cae derramando el vaso de agua y las pastillas por todo el suelo. La arrastro y la coloca en la camilla, me cuesta un poco de trabajo levantarla, pues eh perdido peso y fuerza. Me cercioro de que no despierte por un buen rato. Me asomo por la ventanilla de la puerta, asegurándome de que no haya nadie por estos rumbos, y efectivamente no hay nadie. Salgo por la puerta, camino con cuidado de no encontrarme con una de esas personas que me lleva a la inconsciencia.
Mi corazón late ferozmente, es como si estuviera huyendo de un castigo impuesto por mi padre, rio en mi interior ante tal locura, solo quiero reencontrarme con él, en aquel árbol, como habíamos quedado. Pero a mí me retuvieron y no sé nada de mi amado. Sigo caminando sigilosamente, hasta ahora no me eh topado con nadie. Falta media hora para le medianoche, seguro ya se encontrara ahí, esperándome tan guapo como siempre, con su cautivadora sonrisa, sus risos rubios y sus ojos azules tan penetrantes. Una sonrisa se forma en mis labios al imaginármelo allí en aquel árbol, donde ejecutaron a un hombre. Es ahí donde caigo en cuenta.
Tú estás, tú estás
Llegando al árbol,
Donde el hombre muerto grito a su amor que huyera.
Una parte de esa canción tiene razón, estoy por llegar a mi perdición, Peeta está muerto, justo el día que fui más feliz, el día en el que por fin pude decirle cuanto lo quiero, donde sus sentimientos y los míos fueron correspondidos, pero ahora solo quedan los míos fríos, sin el contacto de aquel que me juro que nunca se iría de mi lado. Empiezo a temblar de miedo, estoy asustada porque no se qué hago aquí. Corro por los oscuros pasillos hasta abrir una puerta y refugiarme detrás de ella, en la esquina de la habitación, me siento aferrándome a mis piernas como si fuesen a desaparecer.
-¿Katniss? – escucho a la lejanía que me llaman.
-¿Peeta? – respondo al pensar que mi amado al fin viene por mí.
-No, soy yo, Haymitch. – responde aquella voz. Giro mi cabeza en todas direcciones buscándolo con la mirada, hasta que lo encuentro en la punta de la otra esquina, mirándome. Su ropa esta desgastada y manchada de sangre, tiene varios moretones en su rostro, cuello y brazos. Ha sido torturado.
-Hay… Haymitch. – digo más como un susurro para mí. Recordando a mi viejo mentor.
-Sí, soy yo, ¿Que ha pasado? ¿Qué te han hecho? – pregunta histérico, levantándose con dificultad y llegando hasta mi. Alzo mi mano temblorosa a su rostro y dulcemente lo toco, sin intención de lastimarlo.
-¿Qué te han hecho? – pregunto.
-Ah, no es nada. Estoy bien. – dice sin prestarle atención a sus moretones. Por un momento me dejo llevar a la oscuridad.
-Katniss, ¿te encuentras bien? – me pregunta mi mentor, trayéndome de vuelta a la realidad.
-No lo sé. – respondo, ahora con lágrimas en los ojos. – No lo sé. – vuelvo a repetir, aumentando mi llanto y abalanzándome a los brazos de Haymitch. – Lo extraño Haymitch, lo necesito a mi lado. – digo al fin, después de tranquilizarme un poco. Haymitch me ve con lastima, pero yo no quiero que me vea con esos ojos.
-Lo siento Katniss, debí a verte dicho lo que harían los demás. Nunca imagine que eso iba a ocurrir.
-¿Tú lo sabías? – pregunto furiosa.
-Sí, pero no se les dijo nada a Peeta y a ti, porque serian los primeros a quienes tratarían de capturar.
-¡Peeta está muerto! – le grito con rencor y lágrimas.
-Lo sé, Preciosa y lo lamento mucho. – dice.
Silencio. Lo único que se escucha en aquella habitación gris son mis sollozos.
-¿Podrás perdonarme algún día? – dice Haymitch rompiendo mi llanto.
-Algún día… eres la única persona que me queda. – susurro. – El Distrito 12 fue bombardeado, todos aquellos que conocemos están muertos. – digo.
-¿Qué? ¿Cómo sabes eso? – dice un Haymitch sorprendido.
-El Presidente Snow me lo mostro. Lo único que queda del Distrito 12 son cenizas.
Haymitch no dice nada, tal vez se lo esperaba o tal vez no, pero sabe que tanto él como yo no tenemos a nadie. La puerta se abre mostrando a uno de mis vigilantes.
-¡Está aquí! – grita fuera de la puerta seguro trayendo refuerzos para sedarme de nuevo. Comienzo a temblar y esta vez me aferro a Haymitch.
-No dejes que me lleven, por favor, no dejes que me lleven. – le digo, con lágrimas en el rostro, cuatro hombres entran e intentan acercarse a mí, pero Haymitch no los deja.
-¡DÉJENLA EN PAZ! – grita.
-No es asunto suyo Abernathy. – dice uno de los hombres.
Ellos comienzan a discutir y yo cada vez estoy más asustada que antes.
-Ven cariño vamos a llevarte a tu habitación. – dice una mujer regordeta con el pelo violeta y la piel azulada.
-¡No! Ya no quiero, ya no quiero. – les grito.
Conforme los minutos pasan, y los cuatro hombres y la mujer no pueden sacarme, traen agentes de la paz que me llevan con ellos, no sin antes golpear a Haymitch.
-¡No! ¡Déjenlo en paz! – grito, tengo miedo, de no volverlo a ver.
Me dejan en mi habitación, y escucho como entre ellos dicen en aumentar la dosis. Estoy pérdida de nuevo, no puedo hacer nada, este es mi castigo, estar viva en cuerpo, pero mi alma ira muriendo poco a poco. Es así como moriré, "mentalmente desorientada."
...
Hola, chicas guapas.
Bueno la verdad no se si hay un chico leyendo por aquí, ya que no se ha hecho notar. Pero bueno a lo que iba. Muchas gracias por la espera, la verdad es que la semana que paso fue muy estresante, no tenia tiempo de nada y luego sumándole de que fue el cumple de una amiga menos xD
Pero aquí estoy con un nuevo capitulo que espero les haya gustado. También espero y hayan notado ese cachito del árbol del la ejecución como protagonistas Katniss y Peeta. No se si lo hice bien, ya que nunca eh sentido ese dolor de perdida. Si eh tenido familiares que han muerto pero eso paso hace muchos años cuando yo era pequeña y no entendía del todo bien lo que pasaba. Tampoco eh tenido un trastorno mental, pero si eh visto películas de eso.
En fin, comenzare a escribir el siguiente capitulo, que les adelanto es del Punto de vista de Gale Hawthorne, muchas seguro le echaran el fushi, (yo tambien xD) pero como nuestra Sinsajo fue capturada, no se sabe lo que paso en el Trece. Espero esta vez no tardar tanto en actualizar, ya que tengo otro libro que leer un poco mas extenso que los anteriores para el miércoles.
Agradecimientos por Favoritos y Alertas a:
Cassiecisneros / Katniss luz / Ale Jonas / ur2grt2b4go10
Ahora los review:
"Miss Sugar Cubes" Ups creo que yo sola me eche la soga al cuello xD ¡Oh! cualquier duda que tengas puedes preguntarme con confianza (como dirían los maestros) jeheh, pero enserio ya yo sabre si podre sacarte de dudas. La verdad este fic iba hacer corto, nunca tuve la intención de que fuera tan largo, ya 40 capítulos, uff ¡quien lo diría! Tengo previsto lo que vendrá en el final, no si si abra epilogo todavía, no veo el fin tan cerca por el momento, así que no te preocupes por eso. Solo uno o dos capítulos mas y ya sabrás de Peeta, solo paciencia xD No falta mucho ;D
"monogotas2" No, no, tranquila, ya falta poco para que sepas de Peeta, de nuestros queridos vencedores, en el siguiente capitulo se explica de Plutarch del porque sigue vivo y en el Capitolio y de los vencedores (eso sonó como los vengadores xD) Si Twitter ya lo estoy actualizando mas seguido, porque lo tenia abandonadillo, pobre. jhehe. Por cierto me gusta tu nueva foto de perfil de FF. ;D
"LenaPrince" Si, lo siento u_u pero no estoy enfadada :D Pero veras que algún día, no importa si sean 25, 50, 100 pero llegaras a encontrar tu forma de escribir y que cuando lo leas podrás decir que es lo mejor del mundo, no importa cuantas personas te digan que no sirves para eso, con que tú sepas que lo hiciste bien y a ti te guste, lo demás no importara. (Es como uno de los capítulos The Victorious, si lo veo de vez en cuando xD Cuando a Tori le dejan presentar una obra de un pajarillo, no recuerdo bien como se llama, y no se si lo has visto, pero a mi me gusto, de que para pasar la prueba ella tenia que confiar en lo que hizo y no tener que preguntar si lo había hecho bien) Bueno lo siento si te regañe feo, u_u Ahora a la historia, como viste Snow no le hizo lo mismo que a Peeta así que puedes estar tranquila. ;D
"Ada" Hola Ada, que bueno que lo hayas visto, me alegro mucho de que te haya gustado mi historia :3 Espero te siga gustando como ira el transcurso de las cosas. Lo siento por el pre-infarto xD pero pronto se sabrá de Peeta, tú no te preocupes. Gracias, en verdad, se que el summary no dice nada, pero no sabia que poner xD Finnick es uno de mis personajes favoritos por lo tanto no podía quitarle una parte de él. Debo reconocer que al principio pensé que Katniss se quedaría con Gale, pero me alegro de que eso no pasara. Tu retorcida cabeza no esta tan retorcida, pues no harían mal pareja Finnick & Katniss, pero con sus respectivas parejas están bien así. ;D Es de admirar eso de Finnick no dejar a Annie por estar enferma. Seria un gran hombre si existiera. :(
"msailucalvo" No, no, no tranquila, inhala exhala, solo uno o dos capítulos más y se sabrá de Peeta. No falta mucho. ;D
"minafan" Lose estoy que no me la creo :O de la emoción :D Muchas gracias. Pues ya leíste lo que le están haciendo a Katniss la tienen drogada, pero a Peeta, solo dos o tres capítulos mas y ya se sabrá de él. Esta vez no, la muerte de Finnick fue la que peor me callo, pienso intercambiar su vida por la de alguien mas. Huy me sentí como El Presidente Snow o Coin. Aunque acá entre nos, eres la que mas se le acerca. Si todo se tornara a Brutus Chaff Peeta y otra personita. Es todo lo que te diré D
"Ires" Si para mala leche de Katniss, se quedo con Snow, algo de lo que dices pasara, si te refieres al hombre que hablo es el Presidente Snow, solo que no sabia como terminar el otro capitulo xD Coin andará merodeando por ahí, pero no con presencia. Si como dices su equipo esta con ella, pero todavía no hay ese lazo que los une al final. Gracias, ya las termine y me fue bien :D pero ahora tengo otra que leer xD Y no gracias a ti por leer y comentar. :)
"Guest" Hola, me alegro que hasta el momento te haya gustado mi historia, si te digo que se me andaba olvidando responderte xD jahaha bueno, no me molesta para nada, al contrario lo agradesco, porque asi puedo mejorar. Intente ya no tener esos errores, pero si los vuelvo a cometer, una disculpa, y si no es mucho pedir, avisarme. ;D
"La chica sin pan" Si lamentablemente fue capturada al igual que Haymitch, los demás vencedores se sabrá en el próximo capitulo (sigo diciendo que los vencedores suena como los vengadores xD) Bueno te perdono, porque te fuiste a leerme y por dejar la comida, que si por mi fuera que hiciera la comida, estaría toda quemada, mal hecha o comeríamos cosas engordantes xD Porque la cocina no es lo mio, con decirte que un día queme el cable de la chocomilera jahaha Siw algún día llegara, yo lo se. Pues hasta ahora nadie ha enviado cañonazos uff lo bueno :S porque pobre el que se cruce con Kreacher, pero no te preocupes para eso tengo a Dobby conmigo ;D Ok, pero primero pasaremos al estilista para que nos pinte el cabello nos haga unos peinados locochones, nos pinte las uñas y nos maquille con colores fosforescentes. Para ahora si tomar el aerodeslizador y que nos lleve directas al Capitolio. xD De Diego no se, pero si un poco mas del libro de Bree, no se al menos cuando los Volturis van con Victoria y Riley. La verdad lastima que no pusieran nada de eso. A mi me gusta el Gato de Alicia (así le decía hasta que supe como se llamaba por ti :D) Chesire porque siento que mi mejor amiga tiene la misma sonrisa que el gato xD.
"katniss luz" No no, yo no lo mate, soy inocente :S xD pero solo dos o tres capítulos más y podrás saber de Peeta, ten paciencia ;D
Bueno chicas muchas gracias a todas ya llegue a los 200 Review y no saben lo feliz que me siento. También aquellas personitas anónimas que leen. GRACIAS.
Hoy no hay frase, pero les dejo un GIF que hice ayer de nuestra querida Primrose Everdeen como tributo, de un vídeo que vi de CNN que me dejo con dudas. De si se tratara de una escena eliminada :/
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No olviden quitar los _ (guion bajo) y que me pueden seguir en Twitter Butterflymoonn ;D
¿Review? :3
