Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a Suzanne Collins. Yo solo me base en los libros para crear esta historia.


N/A: Solo les pido un favor, casi al final del capitulo viene una canción por favor ténganla presente porque le da ese sentimiento del bueno, se llama:

L.A - Stop the Clocks.

También les dejo otras que me ayudaron a inspirarme mientras escribía.

Lana del Rey - Young and Beautiful

Florence and the Machine - Over the love

Adam Agin - Fragile Love

Ingrid Michaelson - End of the world

Ahora sí disfruten el último capítulo, las veo abajo :)


Epílogo.

Peeta Pov.

Soy retirado de la vista del Capitolio, alejado de su frio cuerpo y llevado a una solitaria y oscura habitación, soy encerrado sin ninguna consideración, perdido sin información, no veo, ni escucho nada, estoy solo, pagando mi condena por aniquilar al Sinsajo.

Recuesto mi cuerpo en la frigidez del suelo, extendiendo brazos y piernas.

"¿Vienes a matarme?" – suena mi voz en mi cabeza.

"¿Por qué iba a matarte?" – pregunta ella extrañada.

"¿Y porque no ibas hacerlo?" – una súplica se esconde entre mis palabras.

¿Por qué no lo hiciste Katniss? Tenías la oportunidad de acabar con todo y no lo hiciste, podrías haberte ahorrado tanto sufrimiento, yo acabe con tu vida, yo… Peeta Mellark o lo que queda de mí.

Ya no sé quién soy, por mucho tiempo creí que eras un muto…

Pero siempre fui yo quien se convirtió en uno, después de ser retenido por Snow…

Dejé de sentir… Dejé de querer… Dejé de quererte…

-¡YA BASTA! ¡AS QUE PARE! – mis ojos están cerrados fuertemente, mientras mis manos atadas a la camilla se cierran en puños.

-El dolor hace que sientas Peeta. Necesitas superar esa etapa para recuperarte.

-¡NO! ¡No puedo! No puedo hacerlo. – me digo sintiendo las punzadas de tortura en las sienes.

Muevo mi cabeza de un lado para otro, queriendo aliviar el calvario en mi cabeza, no puedo estar quieto, recordar aquel día, es como volver a vivirlo.

-Concéntrate Peeta, ¿Qué paso antes de que te encerraran?

Ella no tiene tiempo de prever mis intenciones…

Por lo que un estallido… y el impacto es instantáneo…

Todo pasa tan lento pero a la vez tan deprisa que quisiera borrar los últimos segundos de mi vida. Ella cae con la herida de bala en el pecho y sus ojos cerrados. A mi alrededor todo son gritos y estruendos, pero para mis oídos no hay otro ruido que el que no sea el arma cayendo de mis manos. No sé cómo he llegado hasta ella… me abro camino haciéndome un hueco entre las personas que la rodean.

-Katniss. – menciono su nombre con la única intención de que ella abra los ojos y me cuestione sobre todo lo que he hecho. – Katniss. – esta vez elevo un poco más la voz tocando su rostro frio. – Abre los ojos Katniss. – ella sigue tan quita, tan tranquila. – ¡Abre los ojos! – repito gritándole a la nada.

Siento el impulso de pegarle, y cuando estoy por hacerlo, unos fuertes brazos me alejan de su cuerpo, yo me libero esta vez aferrándome a ella.

-Lo siento preciosa. – le susurro sólo para que ella lo escuche. – lo siento. – las lágrimas no se hacen esperar en mi rostro, descendiendo una tras otra.

De nueva cuenta las siento mojando mi cara.

-¡Por favor! – le suplico.

-Está bien Peeta, quiero que despiertes a la cuenta de tres.

Uno…

Su cuerpo ensangrentado.

Dos…

Su rostro pálido.

Tres…

Ella no tiene pulso.

Abro los ojos de golpe, con la respiración agitada y los sentimientos a flor de piel.

-¿Cómo te encuentras? – pregunta el Dr. Aurelius.

No respondo.

Mientras más pequeñas gotas salen de mis lagrimales, siento el nudo en la garganta, pero solo concentro toda mi atención en la pared blanca de la habitación.

-Déjalo salir Peeta, tienes que liberar todas tus emociones.

Un grito ensordecedor sale de mi garganta, desgarrando parte de mi alma. Intento liberarme de las opresiones de mi cuerpo, pero no lo logro, mejor así, me digo. La última vez la pagaron muy caro mis nudillos. Gritar me hace sentir libre.

El Dr. Aurelius me deja desahogarme el tiempo que me es necesario para recuperarme, mientras él solo se limita a escribir en su cuadernillo toda mi terapia, desde inicio a fin. Cuando recupero la calma, es que él vuelve a prestarme atención.

-¿Cuál es el estado de Katniss Everdeen? – pregunta mirándome detenidamente.

-Muerta. – respondo de inmediato, sin preámbulo alguno.

Puedo notar un cambio en la mirada de Aurelius, como si hubiera querido que mi respuesta fuera otra, él vuelve a su cuadernillo garabateando no se qué cosa. Al terminar, me mira de nuevo, suspira pesadamente y sé que algo va mal.

-Esto no va a funcionar Peeta. – me dice con seriedad.

-¿Qué esta queriéndome decir? – pregunto.

-Has progresado mucho desde que iniciamos el tratamiento, pero hay algo exclusivamente en este recuerdo que te empeñas en no aceptar él que Katniss esté viva.

-No lo está. – le corrijo.

-Peeta él que Katniss esté en coma, no significa que esté muerta.

-Es lo mismo, ella no despertará. – respondo. – Yo no lo haría si fuera ella.

Aurelius no me contradice, ni si quiera se molesta en explicarme las condiciones en las que esta la chica en llamas, solo se queda mirando sus notas y tal vez procesando mis respuestas.

-Esto es lo que haremos, te tomaras unos días, regresaras a casa, realizaras actividades que hacías antes y después reanudaremos con el tratamiento.

-Dr. Aurelius, no puedo suspender el tratamiento en este momento.

-Peeta has estado apartado de todos más de seis meses, es tiempo que respires otros aires, te hará bien.

-¿Por qué? ¿Es que acaso no mejoraré? – cuestiono.

-Claro que sí, mira todo lo que hemos logrado en todo este tiempo.

-Entonces, ¿Por qué no quiere seguir tratándome?

-Porque hemos llegado a un punto donde no puedo ayudarte, necesitas perdonarte lo que le hiciste a Katniss Everdeen y eso no lo lograrás con regresiones.

.

Todas las noches me preguntaba que sentiría al volver a casa, y me recordaba que eso ya no existe. Ahora estoy aquí de regreso con los pies en la tierra, donde pase la mayor parte de mi vida, donde tenía una familia, una vida.

Tomo mis pertenencias y bajo del tren con el miedo presente a lo desconocido. Avanzo despacio, dándome mi tiempo para apreciar lo que en tan poco tiempo los hombres y mujeres del 12 se dieron a la tarea de reconstruir las ruinas de un Distrito minero. Gran parte de lo que fue destruido en el bombardeo, esta de nueva cuenta en su lugar. Sigo el camino que lleva al centro del Distrito, pero cada vez que doy un paso siento un par de ojos mirándome sorprendidos. Tal vez creyeron que nunca volvería, que me había vuelto loco, o incluso que me habría quitado la vida. Sentir a las personas tan atentas a mis movimientos, me hacen sentir nervioso, ansioso. Comienzo a perder los estribos, por lo que descanso en una pequeña banca en medio de las tiendas comerciantes. Inhalo y exhalo, primero una vez, después dos, así hasta conseguir que mi ritmo cardiaco vaya a un ritmo adecuado.

-Peeta Mellark. – la gracilidad con la que pronuncia mi nombre, me hace pensar en solo una persona.

-Delly Cartwright. – respondo a su saludo con una sonrisa. Ella recorre la distancia que nos separa, solo para rodearme con sus brazos.

-Creí que ya no volvería a verte. – dice con un dejo de tristeza.

-Yo también lo creí. – respondo.

-Peeta, ¿Qué haces aquí? No es que no quiera que estés en el 12, pero ¿Qué pasa con tu tratamiento?

-El Dr. Aurelius cree que lo más conveniente es que vuelva a recuperar mi vida de antes.

-Es una suerte que reconstruyeran la panadería de tu familia.

-¿De verdad? – pregunto esperanzado de recobrar una parte de ellos.

-¿Quieres ir a verla? – me pregunta, yo tomo mi equipaje y camino junto a ella. – Han cambiado muchas cosas. – me cuenta Delly camino a la panadería. – Los niños de la Veta ya no pasan hambre y muchas familias pueden conseguir dinero para sobrevivir de una manera más sencilla.

-Es bueno saber que al menos he hecho algo bien.

-No te reprendas Peeta, tú no eras capaz de distinguir lo que era real y lo que no.

-Esa no es just… – callo, al estar frente aquel edificio pequeño pero a la vez tan acogedor.

Entro sin preámbulo alguno, la campanilla de la puerta suena, haciéndome recordar a todos los clientes que entraban y hacían que la campana sonara. Veo a mi madre salir del cuarto de cocina para atenderles, me adentro a los hornos, ahí… amasando para amoldar, está mi padre y al verme una sonrisa se formula en sus labios. Mi hermano mayor está metiendo los panes en el horno, mientras el otro decora como puede las galletas, esas que siempre venía a ver Primrose junto con Katniss.

Tomo mi lugar y comienzo ayudarles, mi padre sale rumbo a la casa, seguido de mis hermanos, ellos le ayudaran a traer más harina, mientras yo termino de hornear los panes. Todo va bien, hasta que mamá grita. Salgo para ver de qué se trata, es que la veo, no tiene buen aspecto, ni creo que haya comido en semanas. Mamá le grita cosas horribles, por lo que regreso a mis labores, no lo pienso, solo actuó, dejó caer dos hogazas de pan en el fuego, dejándolos un momento para que pronto la negrura comience a opacarlos. Mamá no está feliz por mi descuido, pero dejó que su mano golpe mi mejilla, todo acto tiene un precio y yo eh pagado por ella. Mamá vuelve a gritar solo que está vez son insultos para mí. Salgo de nuevo, con las gotas de lluvia cayendo en el Distrito, con miedo y temor de que mamá vea lo que estoy por hacer, miro hacia adentro para asegurarme de que ha salido atender al cliente que acaba de hacer sonar la campanilla, y al hacerlo, tiro las dos hogazas de pan en su dirección, no me quedo a recibir un agradecimiento, ni tampoco para ver si los ha tomado.

-Peeta.

Vuelvo a la realidad, sólo para darme cuenta que estoy frente al manzano, donde casi muere de inanición Katniss Everdeen.

-¿Estás bien? – yo asiento con la cabeza. Doy vuelta para encararme y ver frente a mí aquel chico bronceado del cuatro.

-Finnick. – menciono su nombre tranquilamente. Mientras permanecía encerrado no tuve mucho contacto con nadie, excepto con Haymitch que venía haberme la mayor parte del tiempo, sólo que era yo quien rehuía a las personas. Mi antiguo mentor me comento del estado de Finnick y por primera vez me sentí aliviado. – ¿No deberías estar cuidando a tu esposa embarazada?

-Ya sabes. – dice Finnick encogiéndose de hombros. – Ocupaban a hombres guapos y fuertes ayudar a reconstruir el Distrito, así que me he ofrecido voluntario.

-No. – determino mirándolo con seriedad. – Estás aquí porque sabias que vendría, por lo que has dejado Annie en el 4 al cuidado de Johanna, ¿o me equivoco? – Finnick es sorprendido ante la rapidez de mi deducción. – La pregunta sería ¿Por qué? – interrogo.

-Katniss está en el Distrito. – contesta Finnick sin rodeos.

-Katniss Everdeen está muerta. – le contradigo.

-No Peeta, eso es lo que tú quieres creer, porque para ti es más fácil aceptar que está muerta, a saber que te odia por todo.

La ira se almacena en mis venas al verme tan expuesto y vulnerable, no pienso con claridad, por lo que al sentir la mandíbula de Finnick en mi mano sé que he perdido los estribos y que nada me hará parar. Finnick me regresa el golpe con la mayor fuerza, haciéndome sangrar el labio inferior.

-¿Es todo lo que tienes?… Anda Mellark saca tu ira. – me incita.

Dejó de lado mis pensamientos racionales, sólo para poder concentrarme en los impulsos irreversibles. Lanzo un derechazo a su cara, pero él es más rápido que lo detiene, aplicando más fuerza de la necesaria para hacerme retroceder, la furia me controla, por lo que llevo mi puño izquierdo a su estomago, Finnick cae al suelo, y yo tomo ventaja de eso, golpeándolo sin control alguno.

-¡Ya basta Peeta! – me grita Delly detrás de mí, haciéndome reaccionar.

Me quito de encima de Finnick, lo cual ni si quiera sé como he terminado ahí. Los temblores en mi cuerpo producidos por la ira, no disminuyen al ver la sangre brotando del labio y tabique de Odair. Camino en dirección opuesta a ellos, con la única intención de alejarme del daño que he hecho. Sabía que no era una buena idea parar con la terapia.

-¿Peeta ha dónde vas? – Delly me grita pero yo sigo mi camino.

-Déjale ir. – la detiene Finnick.

Camino sin rumbo fijo hasta llegar al límite del Distrito, donde una alambrada nos separa del bosque, me filtro por debajo, introduciéndome a un lugar desconocido para mí. El aire fresco me golpea, alborotando mis cabellos y haciéndome sentir relajado. Respiro hondo, eliminando de mi cabeza todos aquellos malos pensamientos. Pronto comienzo a sentirme mejor, doy vueltas y vueltas por el bosque, maravillándome de su ambiente. Los rayos del sol comienzan a disminuir su intensidad, mientras poco a poco van ocultándose entre los árboles, decido sentarme en la tierra, recargando mi peso en el tronco de un árbol, sólo para poder disfrutar del atardecer.

Antes de que el sol se oculte para traer consigo la noche, los rayos de luz iluminan a unos metros de donde estoy, unas pequeñas flores amarillas creciendo de la tierra, verlas provoca en mi cabeza un clic ante el reconocimiento de esas plantas como prímulas, aquellas que le dieron nombre a Primrose. Tenerlas tan cerca me hacen recordarla, su cabellera rubia, sus ojos azules, su sonrisa.

Tomo cuantas prímulas puedo y regreso al Distrito, pasando por la Veta y llegando a la aldea de los Vencedores. Afuera de la casa que se me fue asignada está Finnick con mi equipaje y con la cara amoratada.

-Pensaba que te habías arrepentido de venir. – dice Finnick.

-Nunca estuve de acuerdo con eso. – respondo desganado. Recorro el espacio que hay entre Finnick y yo, para alzar la mano en ofrenda de paz. – Siento lo de hace rato. – digo afligido por mi comportamiento.

-Sin resentimientos Mellark. – estrecha su mano con la mía. – Creo que en parte yo tuve mucho que ver.

-No importa. – respondo. – En fin, tienes razón… tengo miedo de que ella me odie.

-Eso significa, ¿Qué aun sientes algo por Katniss? – dice Finnick esperanzado.

-Significa… que nunca he dejado de sentir algo por ella.

.

Marco la serie de números en el teléfono del estudio, primero da un tono, y después él otro, para él tercero una voz conocida responda.

-¿Diga?

-Doc. Aurelius, habla Peeta.

-Oh Peeta que bueno que te comunicas. – dice Aurelius aliviado. – ¿Cómo te ha ido en el 12? – pregunta interesado.

-Apenas llevo un día. – le recuerdo. – Pero si se refiere, a que sí la he visto, os digo que no. – respondo reclamante.

-Siento no haberte dicho que Katniss estaba en el 12. – se disculpa. – Pero si lo hacía no ibas a querer ir.

-¿Por qué la trasladaron? – pregunto a Aurelius confuso ante el cambio de entorno.

-Bueno, la Sra. Everdeen creía que al cambiar de ambiente, Katniss se recuperaría más rápido.

-Se equivoco… no lo ha hecho.

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Han pasado dos semanas desde que llegue al Distrito 12, y desde mi llegada no he tenido otro percance como el que tuve con Finnick. Aunque claro él tenia que retirarse tarde o temprano, el deber de padre le llama y Annie comenzaba a tener algunas contracciones. Tampoco eh querido visitar a Katniss, temiendo encontrarme con su mismo estado inconsciente, porque sé que si la veo con los ojos cerrados, volveré a recaer y es algo que no me puedo permitir a estas alturas. Las prímulas que plante en mi jardín, cada vez se van poniendo más hermosas, con su distinguido color amarillo que ilumina la parte trasera del jardín.

Paso la mayor parte del día surtiendo y decorando los panes, galletas y pasteles que solían venderse en la panadería de mi familia. El Dr. Aurelius tenía razón, volver a ocupar mi mente en la rutinaria de las mañanas, me hace olvidarme de las alucinaciones. Al salir de la panadería retomo el viejo camino que tomaba antes para llegar a la aldea de los Vencedores, un poco agotado por todo el trabajo del día que sólo me tiro en la cama y cierro los ojos.

De nuevo, como todas las noches, en mis sueños rememoro en mi cabeza aquel día: Siendo apuñalado por Coin, envenenado para acabar con el Sinsajo, como al tomar el arma siento la pesadez en mi mano, camino fuera para ver como ella le dispara en la sien a Coin y siento como mi mano se levanta para ser yo su asesino.

Despierto sofocado por la falta de aire, y es ahí que me doy cuenta que no abrí las ventanas antes de caer profundamente dormido. Mi corazón late con rapidez, los nervios y los sentidos infiltran en mi cuerpo interactividad. Salgo de mi cuarto para ir a la planta baja, pero una pequeña puerta atrae mi atención. No he entrado al sótano hace mucho tiempo, los cuadro que alguna vez pinte me llaman para ser atendidos.

"No puedo continuar así" – me digo.

Entro al sótano, respirando pesadamente, con los ojos inyectados de temor, tomo todos los cuadros que puedo y los llevo al jardín tirándolos en el enorme cesto de basura hecho de metal. Llevo todos y cada uno de los cuadros, dejando el sótano sólo con los lienzos nuevos y el material a punto de terminar. Antes de salir me detengo en la cocina para tomar el bote de solvente y fósforos.

Tiro el solvente en los cuadros y cuando este se ha terminado, tiro un fosforo en el cesto, rápido las lenguas de fuego devoran todo a su paso, echando humo negro al destruir lo que por mucho tiempo realice en noches de vela.

-Me alegro que te hayas desecho de esos cuadros, eran repugnantes. – una voz detrás de mis espaldas me atemoriza.

Giro mi cabeza tan lento, sólo para toparme con aquellos ojos grises que por casi más de seis meses creí que nunca volvería a ver. No respondo ante su comentario, tampoco muevo ni un musculo, mis ojos se quedan fijos en ella, como si aquello fuera irreal.

-No te ofendas, eran extraordinarios a su manera. – dice. Ella está sentada en el portón de mi casa, estaba tan absorto en quemar los cuadros que no fui consciente de su presencia.

-¿Qué… – es todo lo que sale de mi boca, aclaro mi garganta para decir. – ¿Qué haces aquí?

-Vengo todas las noches para verlas. – dice señalando las prímulas. – Me recuerdan a Prim. – menciona con un dejo de tristeza.

-¿Todas las noches? – pregunto confuso, al estar enterado de que ella se encontraba en coma. – ¿Desde cuándo exactamente?

-Hace más de un mes. – responde ella. – Mucho antes de que las plantaras. – dice refiriéndose a las prímulas.

-¿Y porque no se me ha informado de tu recuperación? – le reprocho.

-Yo no quería. – dice ella.

-Oh… – callo, sintiéndome afligido por su respuesta y temiendo su aberración.

Camino el trecho que nos separa, sentándome a un lado de ella pero dejando una distancia considerable entre nosotros. Ella lleva sus rodillas a la altura de su pecho abrazándolas con fuerza.

-Me odias ¿Real? O ¿no real? – rompo el silencio que nos gobernaba utilizando mi antiguo método para diferenciar entre lo que era real y lo que no lo era.

-No te odio Peeta. – me responde, ella me mira y veo como sus ojos se vuelven cristalinos por las lágrimas que se avecinan. – Es sólo que no le encuentro un sentido a mi vida. – pequeñas gotas comienzan a salir de sus orbitas sin control alguno, verla llorar derrumba en mí la barrera que ponía para alejarla.

-No digas eso Katniss. – acuno su rostro entre mis manos y limpio con mis pulgares sus lágrimas. – Yo estoy contigo… Recuérdalo somos un equipo.

-¿Lo somos? – pregunta ella dudosa. Yo sólo asiento con la cabeza. – Te he extrañado tanto Peeta. – Katniss se abalanza a mi cuerpo aferrándose a él y oprimiéndome con sus brazos.

No digo nada, tal vez porque las palabras se quedan atoradas en mi garganta, o porque no es el momento adecuado para decirlas. Nos quedamos abrazados por un buen tiempo. Sentirla entre mis brazos me reconforta. Pronto siento la calidez de su aliento en mi cuello y por la tranquilidad de su respirar sé que se ha quedado dormida. Y me alegra saber que al menos uno de los dos puede dormir plácidamente en los brazos del otro.

Cargo el cuerpo de Katniss llevándola a la habitación de arriba, la dejo descansar en la suavidad de la cama, tomo una manta y la arropo con ella. Dejo prendida una luz neutra, y salgo del cuarto. Dejo que mis pies me lleven al sótano, con una imagen clara en mi mente, agarro el primer pincel y dibujo el contorno de su rostro, junto con todo lo demás, tomo un color, después otro y otro más hasta que al amanecer esté listo el cuadro del nuevo comienzo.

Escucho el sonido de la puerta siendo tocada, por lo que dejo secar el cuadro y subo los escalones para abrirle al invitado.

-Haymitch, ¿Qué estás haciendo aquí tan temprano? – lo saludo, extrañado por su visita tan prematura.

-¿Has visto a Katniss? – me cuestiona Haymitch, ignorando mi pregunta. Tiene un semblante serio y preocupado.

-Está arriba durmiendo. – respondo tranquilamente, al escucharme un suspiro de alivio sale de su boca. – ¿Por qué no me dijeron que había despertado?

-Ella no quería que nadie se enterara. – se justifica.

-¿Y no creías conveniente decirme que al menos no la había matado? – le recrimino. – Todas las noches tengo pesadillas sobre aquel día, me torturaba sabiendo que podía haber muerto si hubiera afinado mi puntería. – le grito.

-Quieres tranquilizarte. – me pide Haymitch. – No sé le dijo a nadie, porque cuando Katniss despertó, se mantenía en un estado caótico, no hacía otra cosa más que sentarse en el sillón de su casa junto con ese gato feo por horas, sin comer, sin dormir, no hacía nada, era como si estuviera esperando su muerte. – comenta, tomando un respiro. – Sabía que si tú regresabas ella volvería en sí… y así paso su semblante cambio.

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Cuando Haymitch se va, sus palabras siguen dándome vueltas en la cabeza. Tanto Katniss como yo lo hemos perdido todo, sí tal vez ella todavía tenga a su madre, pero de nada sirve tenerla a kilómetros, la muerte del Sr. Everdeen fue desastroso para las tres, pero la muerte de Prim, termino por destrozar a su familia. La Sra. Everdeen se ha mudado al Distrito 4, estar aquí en el 12 le afecta psicológicamente hablando, y tanto ella como Katniss tienen miedo de que tenga otra recaída como las anteriores. Haymitch junto con Sae se han hecho cargo de la supervivencia del Sinsajo y ahora es mi turno para recompensar todo el daño que le he ocasionado.

-¿Sin pesadillas? – las palabras salen por si solas de mis labios, al verla llegar a la cocina, donde he preparado bollos de queso junto con chocolate caliente para desayunar.

-Sin pesadillas. – me responde sonriente. – Huele muy bien.

-Es para usted señorita Everdeen. – bromeo.

-Lo siento Peeta, pero no tengo apetito. – me dice con seriedad, y es cuando tomo más enserio las palabras de Haymitch.

-Tienes que desayunar Katniss, no puedes pasarte la vida sin comer. – ella se congela al escucharme saber su trastorno. – Hazlo por mí. – menciono bajo, al no ser él indicado para pedir eso.

Ella toma las dos tazas de chocolate caliente y el plato de bollos de queso, llevándolos al centro de la mesa, donde coloca dos pequeños platos y una taza del lado izquierdo y la otra al lado derecho, para después tomar asiente del lado izquierdo.

-No pensarás que yo desayune sola ¿verdad? – dice ella incitándome a sentarme al otro lado de la mesa. Hago caso a sus insinuaciones y la acompaño a merendar.

Katniss Pov.

Peeta se retira para ir abrir la panadería, mientras yo vuelvo a casa, después de tener una noche y un despertar magnifico. Algo de lo que paso anoche me hizo reaccionar ante mi patético comportamiento. "Todo ha terminado" me digo, es tiempo de volver a comenzar, de volver a vivir, este es nuestro momento, aquellos que se sacrificaron para mejorar Panem, merecen que los honremos de la mejor manera.

Paso la mayor parte de la mañana reordenando la casa que se me asigno después de la rebelión, y que por poco llega a parecerse al basurero que tiene Haymitch como hogar. El timbrar del teléfono interrumpe mis actividades. Tomo el auricular y contesto.

-¿Diga?

-¿Katniss? – preguntan del otro lado de la línea.

-Sí, ¿Quién habla? – pregunto.

-Katniss, soy yo Finnick. – dice el susodicho demasiado alegre.

-¿Qué pasa Finnick? ¿Por qué tan contento?

-Katniss, Annie acaba de dar a luz… Ya soy papá.

-Me alegro por ti Finnick, y me gustaría estar ahora mismo contigo.

-¿Y porque no vienen?

-¿Lo crees conveniente?

-Por supuesto, ya me he enterado que has comenzado a comer.

-¿Así que has hablado con Mellark antes que conmigo?

-Un poco… ¿Entonces vendrán?

-Claro que sí Finnick.

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Al llegar al Distrito 4, somos recibidos por Johanna Mason, ella decidió seguir viviendo en el Distrito 7 al no soportar vivir en el Distrito donde hay más agua. Beetee se quedo en el Capitolio colaborando con Plutarch Heavensbee con nuevos programas televisivos para el entretenimiento de Panem.

-Descerebrada, creí que ya te habíamos perdido. – aunque sé que Johanna está bromeando, noto la incomodad de Peeta ante ese tema.

-¿Y cómo está el pequeño Finnick? – pregunta Haymitch cambiando de tema, mientras caminamos rumbo a la aldea de los Vencedores del Distrito 4.

-Es una lindura, tienen que verlo… Es igualito a Finnick, claro que él no es tan soberbio como él papá. – menciona Johanna entrando a la casa de Finnick & Annie.

-¿Te he escuchado decir soberbio? – dice Finnick llegando hasta nosotros.

-Has escuchado bien. – responde Johanna burlesca.

Pronto entre ellos comienza una guerra de insultos ingrávidos, sobre quien es mejor, las cosas que hacen e incluso sus defectos y virtudes, no puedo evitar reírme ante la imagen que nos dan, verlos juntos, olvidando nuestras penas, hacen verlo como si todo aquello que vivimos fuese solamente una pesadilla más en la lista.

Finnick nos lleva a la habitación donde se encuentra Annie junto con su hijo, y al entrar ver a Annie tan sonriente con su niño en brazos me hacen envidiarla. Tal y como no lo dijo Johanna el niño presenta fuertes características de Finnick con los ojos verde mar y el cabello color bronce. A un lado de Annie se encuentra la mujer que me dio la vida.

-Hola mamá.

-Me alegro que ya estés mejor. – dice, dándome un abrazo, yo sólo puedo corresponderle regalándole una media sonrisa, al no querer demostrarle la falta que me hace.

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Peeta tuvo que regresar al Distrito 12 al tener que mantener en pie la panadería de su familia, pues no podía permanecer cerrada por mucho tiempo, mientras Haymitch y yo nos quedamos a pasar unos días en el Distrito 4 junto con Johanna, Finnick y Annie.

Estar en el Distrito pesquero e ir todas las mañanas a la playa, me traía paz y tranquilidad a mi persona, por un momento creí que podía permanecer ahí, olvidándome de todo y todos, como si la rebelión nunca hubiera existido, ni si quiera los juegos, sentía a mi padre y a Prim tan cerca de mí, que cuando tuvimos que regresar al Distrito 12 decaí, al saber lo que me esperaba… la soledad.

Haymitch tuvo que cargarme hasta llevarme a la aldea de los Vencedores, y tuvo que pagarle alguien para traer consigo nuestro equipaje. No quiso preocupar a Peeta, por lo que él no se dio por enterado de mi depresión. No lo vi hasta dos días después de nuestra llegada al 12, pasaba mucho tiempo en la panadería, al éste no contar como antes con el apoyo de su familia. Era lamentable el poder sentirlos tan cerca, pero a la vez el estar tan lejos de nosotros.

Pase una semana en cama, Peeta venía todas las mañanas para desayunar juntos, y por las noches veíamos el programa de Caesar Flickerman alentando a los Distritos a participar en las trivias que realizaba.

(L.A – Stop The Clocks)

Pero una noche fue distinta, y sé que nunca podré olvidar lo que me hizo sentir…

-Tienes que cerrar los ojos. – me recordó.

-Pero si los cierro no podré ver por dónde voy. – deserto.

-¿Confías en mí? – me pregunta mirándome a los ojos.

-Sí. – respondo con total sinceridad, dándome por resultado una sonrisa de parte de él.

Cierro los ojos, desistiendo de hacer trampa, el toma mis manos y me conduce fuera de la casa, afuera el aire fresco me hace estremecer, es ahora que me arrepiento el haberme puesto un vestido descubierto de los hombros, Peeta nota mis temblores por lo que una leve sonrisa rompe el silencio que se empezaba a formar. Mi corazón late a prisa en el momento que Peeta se detiene y escucho el chirrido de una puerta abrirse. Damos unos cuantos pasos más para volver a detenernos esta vez definitivamente.

-Ya puedes abrirlos. – me susurra en el oído.

Y al hacerlos quedo maravillada por lo que veo…

Todo su jardín ha sido cambiado por otro muy distinto a los que suelen haber en las casas de la aldea de los Vencedores, éste está lleno de vida, con flores coloridas, me sorprendo a ver más prímulas amarillas, rosas, violetas, rojas, incluso hay algunas combinadas, me pongo de cuclillas solo para poder ver más de cerca los dientes de león que adornan el lugar, dándole ese toque primaveral al jardín, pero eso no es todo hay un camino hecho de piedras lisas que dirigen a un enorme manzano que se encuentra en la esquina inferior, camino hacia el, dándome cuenta que en medio alberga una corona de prímulas con una letra perfecta poniendo el nombre de Primrose Everdeen.

Las lágrimas brotan de mis ojos sin control alguno.

-¿Te gusta? – me pregunta Peeta por detrás de mi espalda, yo solo logro asentir. – Ella se merecía un lugar donde pudiéramos recordarla. – me encaro a él solo para poder rodearlo con mis brazos su cuerpo.

-Gracias Peeta. – él limpia delicadamente mi rostro, eliminando todo rastro de lágrimas, recargo mi cabeza en su hombro y así nos quedamos, abrazados, sintiendo el calor del otro, y nuestro ritmo cardíaco, acompasado de nuestras respiraciones.

-Katniss, tú me amas ¿Real? o ¿no real? – su pregunta parece mentira al escucharlo, después de todo lo que hemos pasado juntos, nos hemos salvado mutuamente, no podría decir que estamos sanos, porque tenemos secuelas de la rebelión, aquellas que no se borraran ni con el paso del tiempo, pero podemos sobrevivir a ellas, pasamos por los Juegos del Hambre, por la rebelión, podemos superar cualquier cosa, sólo si permanecemos juntos como un equipo, y el equipo no está completo sin Haymitch, nuestro mentor que ha estado con nosotros en todo momento.

-Real. – contesto mirando fijamente esos ojos azules que me complementan.

Nuestros rostros se acercan lentamente, hasta sentir el aliento cálido del otro, sus labios húmedos tocan los míos, dándose por fin aquella unión entre nosotros, movemos nuestros labios a un ritmo lento y pausado, dejándonos sentir y expresar toda la falta que nos hacíamos, llevo un brazo alrededor de su cuello, jugando con los mechones de su pelo, y la otra la dejo descansar en su pecho, sintiendo el golpetear de su corazón, mientras el lleva ambas manos a mis caderas. Nos seguimos besando hasta que la falta de aire nos hace separarnos, abro los ojos para encontrarme con los suyos azules, distinguiendo un brillo en ellos.

-Y tú me amas, ¿Real? o ¿no real? – le pregunto siguiendo su juego, aunque sé que su respuesta siempre será.

-Real.

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Sabes ahora que ya todo está tranquilo, quiero contarte que la vida se ha hecho muy distinta, aun recuerdo todos los momentos que pasamos juntas, sé que te has ido, pero te siento tan presente, a veces es como si pudiera verte, aunque hoy sólo queda tu recuerdo, no me importa el que te hayas ido, sé que vienes a visitarme, aquí en nuestro jardín secreto, sé que la vida no termina y me alegra saber que sólo se transforma en un lugar lleno de paz. No te miento ha sido muy difícil llegar a entender que estás aunque no estés. El dolor que antes me consumía, me secaba, se ha transformado en agua, que riega en silencio el lugar donde te encuentro hoy, pues cada día que sobrevivimos es una flor que llega a nuestro jardín secreto.

Te extraño Prim, pero siempre te llevo conmigo…

Porque a pesar de haberlo perdido todo ahora tengo un marido y dos niños que son mi adoración.

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FIN


Hola Preciosas :´)

Como dije hoy 13/05/2013 subiría el último capítulo, sé que es ya tardezon, pero debo admitir que no termine a tiempo el capítulo y que lo acabo de terminar a las 22:20 y ta tan ya hasta.

Espero de todo, todo, todo corazón que hayan puesto la canción y sobre todo que les haya más que gustado encantado el último capítulo, pues fue el más largo de toda la historia contando con una extensión de 5,433 palabras sí vaya a lo mejor no es mucho, pero para mí lo es, ya que cuando comecé la historia los capítulos eran demasiado cortos con 500 y cacho palabras.

Como dije ya un año desde que me anime a subir esta loca historia, todo paso tan rápido, y no sé porque decidí hacerlo, siempre leí algunos fics, pero comentaba, no tenia cuenta y de repente de un día para el otro la tuve, y decidí poner mis propias historias y así paso con esta, el nombre es un poco largo, bueno esta bien demasiado largo, no se porque lo complique tanto xD

Por cierto cuando estaba viendo que titulo ponerle al capitulo puse epílogo, pero al momento de pronunciarla se me hizo una palabra rara, ya la había escuchado antes pero al repetirla no se fue extraño, no la creen medía rara? o es mi imaginación?

Siguiendo con el capítulo, uff tuve que meter a todos los personajes, sé que no sale mucho Haymitch, ni la Sra. Everdeen pero no quería alargar más el capítulo, y aparte el tiempo me era insuficiente.

Woao no saben lo feliz y triste, no esperen... triste no porque sé que las seguiré viendo por aquí o en este caso leyendo, pero sí estoy muy contenta del recibimiento que le dieron a mi historia y siempre voy a estar agradecida con ustedes, aunque sé que las arto con tanto gracias, pero no hallo la manera de hacerles saber que ver que cada día iba aumentando los review me sentía en las nubes.

No quiero especificar, quien me apoyo más que la otra, porque eso no me gusta, yo amo todos los review que me dejan y las que no, no me importa, tal vez tengan sus razones al no hacerlo, todas lo hemos hecho alguna vez, y no tenemos porque sentirnos mal, yo estoy bien al saber que me leen, que tengo tantas personas que siguen la historia, de diferente manera y más al ser mi primera historia así digamos formalita. Pero si me gustaría darle las gracias así reconocida mundialmente porque bueno fue la primera que creyó en mí, que leyó mi historia desde el principio, que le dio una oportunidad, que leyó de que trataba y se animo a leer y pues creo que entenderán que la primera nunca se olvida y yo nunca te olvidaré "LA CHICA SIN PAN" ELLA MERECE QUE LE DEN PAN XD

Espero entiendan esa especificación y no se sientan mal yo a todas las quiero y las amo, aunque nunca se los haya dicho.

A las demás les agradeceré personalmente y hoy sólo pondré lo de siempre ;D

Y hasta el final sigo agradeciéndoles mucho por su apoyo, su cariño y todas las vibras buenas que me manda. A todos los que leen, dejan review, agregan a favoritos y/o alertas. Gracias :)

"runno159" "Marydc26" "erika. s. cartman" "smartmia"

"anaprinces25" hola, tiempo sin saber de ti, ¿como has estado? Lamento dejar ahí el capítulo, no...espera, la verdad no lo lamento xD me gusta hacerlas sufrir, bueno nada más un poquis, aunque esta claro que nunca mataría a Katniss, aunque sí se me paso por la mente :/ mm lo consideraré algún día, en alguna otra historia. Espero y si estés bien y que pronto pueda seguir leyendote ;D SALUDOS.

"Milet7393" Hola, ahora sí aquí esta el tan ansiado final, para cuando quieras publicar las historia adelante, sabes que no tengo ningún problema, como leíste si fue un final feliz, no quise entrar en detalle con el epilogo final del libro porque bueno eso todos lo sabemos, se me andaba olvidando explicar de donde saque la parte final, lo pondré al último para que te enteres ;D Te mando muchos besos y abrazos.

"Marlena Annie Prince" Yo te acompaño y sirve la bailamos la macarena "Dale a tu cuerpo alegría macarena que tu cuerpo es pa´darle alegría y cosa buena, dale a tu cuerpo alegría macarena, ehhh macarena" xD Bueno yo sólo decía, cierto se me paso por alto el cumpleaños de nuestra querida chica en llamas. A mi no me gustan las muertes de Sinsajo, Suzanne fue muy mala, pero aun así extraordinaria, porque al fin y al cabo no es realista si nadie muere. Sí de hecho cuando buscaba las descripciones físicas de Pollux y Castor leí que Suzanne se baso en unos hermanos griegos, de hecho también los juegos estaba basado en atenas, a mí también me gusta mucho la mitología griega, pero nunca me he puesto a investigar sus raíces y todo eso. Por cierto ya no tienes que esperar el último capítulo aquí esta chachan, espero te guste y lo disfrutes, que estes bien, te mando un fuerte abrazo y un beso.

"erika. s. cartman " deje tu review para contestarlo al final porque pues bueno por obvias razones xD jahaha ame tu biblia, no me importo que fuera tan largo lo leí una y otra vez. No tienes porque perderme aquí estaré y puedes contactarme por aquí, por youtube, twitter, por cierto lo del face te quedaré mal, lo elimine hace dos meses por que me hartaba de ver todos los comentarios "machistas" "feministas" "indirectas" "canciones llegadoras" y así me puedo ir a más, no sé llegue a un punto donde dije porque sigo aquí, aparte que no me metía mucho, solo para lo básico. Volviendo a tu review, como te digo a mí puedes contarme lo que sea, =) o sí escribiste bien review solo sin la d, a mí también se me dificultaba antes. A mí tampoco me dolió que lo matara, es que sigo diciendo que el fue quien tuvo que morir y no Finnick, ¿porque Suzanne? ¿PORQUEE? XD Yo pase por el efecto crepúsculo diría Fa porque ahora ya no me dan ganas de leerlos. Sí tu review es una sopa, no mejor pongamoslo como revoltura de panes sí, me gustan demasiado y eso fue antes de conocer a Peeta Mellark. Lastima que nos presentan hombres tan..ta.. tan irreales que luego por eso fracasamos en el amor, al menos es mi caso :$ Ya he visto Red Dawn dos veces una sola y la otra se las puse a mis papás y les gusto, odie cuando muere Chris Hemsworth hay lo amo 3 y sí Josh se veía demasiado bien, jahaha morí de risa cuando Josh y Chris le hicieron beber la sangre del venado wuack lo de subway también estuvo de infarto xD me encanto, son de esas de acción que yo amo. Cierto espero algun día de estos me cuentes sobre porque Erika. La historia acaba porque fueron demasiados capitulos que se recompensa al saber que los primeros eran demasiado cortos y sobretodo porque todo principio tiene su fin y ya era hora de esta historia un año supongo que fue justo y necesario. Y agradezco muchisimo el que te hayas decidido por leerla aunque sea el final :) sobre todo tambien el poder llegarte y hacer que te gustara mi historia, aunque claro la mayor parte del credito se lo lleva Suzanne Collins. Y no tenías que pedir que te contestara yo contesto todo review que me llega, así sea una biblia ;D Sobre buttercup am rayos solo lo menciono pero no sale, espero me perdones por eso :$ suelo complacerlas sobre todo pero ahora se me fue ese pequeño minino. Es que lo admito no me gustan los gatos prefiero los perros, soy amadora de ellos y mamá de una salchicha xD por cierto yo tambien odio a los que ponen team peeta o team gale, con ganas de gritarles "aqui no hay team hungers" jahaha pero no soy una persona pelionera, al menos no cuando no es necesario. Después de constestarte espero te encuentres super bien y que te guste el ultimo capitulo. te mando un abrazote y besote junto con panes quemados :) Ahh se me pasaba tu frase me encanto, va derechito a mi diario de frases, si es que no te molesta claro, :)

"La chica sin pan" Hola madrina, espero te guste el final, porque va dedicado especialmente para ti :) el final de los finales. Sí lo del día 13 le da cierto toque Hungrerístico (no me preguntas que significa porque ni yo tengo idea xD) Como ya viste no soy capaz de hacer más sufrir a nuestra parejita amada. Sí creo que Suzanne le jugo una muy mala a Peeta con eso de dejarle ser él mismo, una buena pregunta sería si lo tenía planeado. Yo creo que sí. No podía dejar atrás al equipo estrella de televisión, aunque en esta historia todos viven, felices y contestos awpi :3 Espero estés muy muy bien, te mando miles de panes quemados =)

"cOshi" Hola, gracias que linda, como viste no tarde tanto en actualizar, pero lo malo que fue el último capitulo, te dejo respirar al ya aclarar por todas que Katniss no murió aunque al principio si las hice sufrir un poquis con incertidumbre, pero me encanta el suspenso y el drama. Ojala y te guste el final y pueda seguir viendote más seguido. Un beso y un abrazo.

"CataD´Mellark" Holaaa, sí ya un año gracias tengo medía hora para terminar esto y subirlo ya, porque no quiero que se haga para el otro día, aunque sé que al subirlo a la media noche se pondrá la fecha de hoy XD 13, antes no me gustaba el trece pero ahora lo ame 3 Woao 6 meses? la mitad del año eh? jahhaa, nunca ha sido mi intención hacerlas llorar, pero si logro hacerlo estaría muy complacida :) y más si son lágrimas de cocodrilo, no espera esos no me gustan y de hecho iré el 30 a visitarlo y al tortugario :) pero bueno eso no importa, por poco y no alcanzo a ponerte aquí, pero mira todo por mis distracciones ya son 23:42 jahaha. Te mando miles de azucarillos y bollos de queso. =)

...

Por cierto se me andaba olvidando, la parte final es todo gracias a una canción que en el momento que la escuche supe que estaba destinada para mi historia y que así quería que acabara, se llama Jardín Secreto de Amitie, tal vez los conozcan mejor como Kudai y si no :$ escúchenla, Tomás y Barbara, estuve enamorada de Tomás cuando estaba más chica y desde entonces ame el nombre de Tomás, bueno, bueno volviendo al tema, ellos dos crearon la canción y se la dedicaron a sus abuelitas que ya fallecieron por eso quedo como anillo al dedo.

Y otra cosita, quería dejarles un video hecho por mí pero no me dio tiempo de terminarlo :$ Pero eso es aparte, espero me sigan en mi nueva historia todavía no subiré capítulos por razones que les daré cuando la suba, pero estense alertas por de mientras les pondré el nombre "Stay with me"

¿Review Final? :3