Ninguno de los personajes de Naruto me pertenece. Lo único que sé de Naruto parte del capítulo uno al 39 del anime y del tomo 1 al 12 del manga. El único beneficio que obtengo de escribir esto son sus valiosos comentarios y la satisfacción que produce el saber que les brindé un momento de lectura agradable e intrigante. ¿Que no les gusta el nejihina? Ni modo, nadie les manda leer esto.

La misión. Capítulo uno: La doble cara del Destino.

Ninguno de sus conocidos fue a despedirlo o desearle éxito en su misión. Tratándose de asuntos privados, y con lo que conocían a Neji, lo mejor que podían hacer era continuar con sus rutinas, misiones y entrenamientos, y enterarlo, a su regreso, de las novedades sucedidas a lo largo de su ausencia.

Volteó para ver por última vez, en un buen periodo de tiempo, la aldea. Sabía muy bien, mejor que nadie, que a partir de ese momento quedaría maldito, por correctas o erróneas que fuesen las razones de su proceder. El único pensamiento estable en su cabeza, ajeno a cualquier aspecto de su "misión", era la inminente amenaza de ataque a la aldea de la hoja; pero lo cierto es que no le preocupaba del todo; cada uno de los shinobis activos, e incluso aquellos "retirados" eran lo bastante fuertes, tanto en aspectos físicos como intelectuales, para resistir cualquier agravio. Fuera de eso, el pensamiento que más ocupaba su mente era Hinata, tanto por la misión que le encomendaron el día de su partida, así como el peso de su deber como guardia personal de ella.

Sin necesidad de activar su linaje de sangre, observó a lo lejos a los Hyûga pertenecientes a la familia secundaria, siempre atentos a las palabras y acciones de la familia principal, más de lo que Neji jamás esperó.

-Neji. –Habló así Hiashi a su sobrino pocas horas después de la partida de Hinata.- Sé muy bien las verdaderas razones por las cuales Hinata ha decidido formar parte del equipo de búsqueda de Uchiha Sasuke, pues no me tragaré el cuento de la necesidad del byakugan para garantizar el "éxito" de esa misión absurda. Lo consulté con el consejo principal, y, ante todo, la seguridad de la heredera del clan es una de tus funciones más importante. Por unanimidad, has sido seleccionado, junto a dos elementos prometedores de ambas ramas de la familia, para la protección y apoyo de Hinata.

Neji no necesitaba ser un genio para entender las razones por las cuales no solo fuera seleccionado "por unanimidad" para proteger a Hinata, ni por qué un Hyûga de cada rama le acompañaría; de ser el consejo el encargado de asignarle dicha "misión", no lo harían de esa forma tan "alentadora", ni mucho menos le darían explicaciones del por qué de la misión. Solamente se portarían como unos bastardos arrogantes –como él alguna vez se portó-, le restarían importancia a su lugar como shinobi, miembro de la familia y persona para satisfacer sus egos y recordarle el miserable destino de su existencia por ser nacido en la rama del bouke; por otra parte, el consejo de la familia secundaria querían asegurar que Neji cumpliera con lo encomendado.

-Hinata-sama estará segura en mis manos, Hiashi-sama. Lo juro por mi vida.

El cabecilla de los Hyûga no pudo estar más satisfecho con esa respuesta.

Antes de partir, y sin necesidad de mediar palabra, Hiashi se adelantó al resto de sus familiares, y en un gesto fraternal y por completo inusual, dio un abrazo como despedida a su sobrino. Los miembros más cercanos a Hiashi no pudieron sino esbozar una ligera mueca que se podía interpretar como una sonrisa de sincera conformidad ante el acto del líder del clan, pero Neji distinguió en los ojos del consejo del bouke un brillo de asco y desprecio, por esa y muchas otras actitudes de la familia principal; en palabras de ellos, para limpiar el nombre y destino del clan Hyûga, iba a ser necesario realizar diversos sacrificios, siendo el primero de ellos el destino de Hinata.

-.-.-.-.-

Despertó completamente agitada, sintiendo una gran irritación en su pecho y una sensación de pesar y angustia que en mucho tiempo no sentía. Se incorporó de su improvisado refugio y, antes de exponerse a cometer una imprudencia, activó de forma breve su byakugan para alertarse en caso de haber intrusos o atacantes, pero no había ni un alma a los alrededores, salvo los compañeros de equipo y sensei's responsables de dirigir la misión.

Al notar movimiento, Kakashi abandonó el sitio que ocupara como guardia para asegurarse que todo se encontrara en orden.

-Kakashi-sensei, me asustó. –Le confesó con honestidad Hinata, pero el jounin no le dijo nada, solamente le puso una mano en la cabeza a modo de gesto tierno, y le sonrió.

-No te preocupes. –Le dijo para traquilizarla.- Estaremos de vuelta en Konoha mucho antes de lo que te puedas imaginar.

El jounin regresó a su guardia, pero eso no detuvo el malestar emocional que sintiera la chunin; había algo que estaba mal, desde antes de dejar la aldea, y nada tenía que ver con la búsqueda de Sasuke. Tenía ese presentimiento en la punta de su lengua, pero se negaba a salir. Tampoco podía pensar con claridad, menos al cerrar los ojos y recordar, el día de su partida, la extraña intromisión de su primo al cuarto, y como recordar eso aumentaba la intensidad de esos sentimientos que se expandieran en su conciencia. ¿Acaso…?

-Mmm… Sasuke…

La voz de Naruto la regresó a Tierra. Sacudió ligeramente su cabeza, procurando recordar el lugar en el que se encontraban y el por qué de su partida, pero nuevos pensamientos la atacaron.

Entre ellos, la insana obsesión con la que Naruto persiguiera al Uchiha.

-Uchiha-san tiene mucha suerte… -Se dijo a si misma mientras regresaba al improvisado refugio y trataba, inútilmente, de conciliar el sueño.

Cerró sus ojos, pensando en lo que sería de ella si Uchiha Sasuke regresaba a la aldea. Todo volvería a una paz selectiva. Junto a Haruno y Naruto se volverían chunin's, progresivamente jounin's, realizarían misiones, algunas sencillas y otras que los llevaran al filo de la muerte, y en poco tiempo, uno de ellos –posiblemente por su terquedad Naruto- llegaría al puesto de Hokage; pero ella presenciaría todo eso de lejos, al lado de su familia, del esposo que el clan le asigne para asegurar una buena descendencia, haciendo lo que para el clan y posteriormente la aldea fuese necesario, renunciando a ella misma para ello. ¿Qué diferencia tenía el no encontrar a Sasuke? El sueño la fue envolviendo mientras pensaba eso, pero una voz más que conocida le dijo, como si se tratara de un mantra, que era imposible escapar de las manos del destino…

-Neji-niisan…

Continuará.

Posdata: Habrá SasuNaru. Al que no le guste, lo siento, pero eso surgió en el proceso de creación de la trama del fanfic aquí presentado. Gracias por leer.