Capítulo 2: Un sueño frio
Después de un rato de saltar y comer pastel Fluttershy se acercó a mí, al parecer quería hablar conmigo. – hola Fluttershy. ¿Pasa algo? Le dije. – uh em pues nada malo, ¿cómo la estás pasando Twiligth? – muy bien. Le dije – la fiesta está muy animada ¿no crees? - Jeje si, también la estoy pasando muy bien Twiligth yo... No pudo terminar la frase, volteo muy bruscamente hacia la ventana, la música se detuvo junto con su voz. – ¡algo pasa en el bosque! Grito Fluttershy, en ese mismo instante corrió hacia la puerta al salir se elevó con sus alas muy rápidamente hacia el bosque, no tenía idea de lo que estaba pasando, la seguí para saber lo que pasaba pero al momento que salí de la fiesta quede totalmente paralizada de lo que vi, no podía moverme, estaba conmocionada.
Una luz alumbraba la noche mucho más que las estrellas, era el castillo, estaba en llamas, no podía creer lo que estaba viendo, mil pensamientos diferentes me pasaban por mi mente mientras veía lo que pasaba, los demás ponies salieron de la fiesta para toparse con la misma expresión que la mía y algunos otros estaban llorando por la conmoción, todos se preguntaban que ocurría, -¡Tenemos que ayudar!- grito un pony a lo lejos.
Pero algo me tenía preocupada, ¿qué había ocurrido con Fluttershy y con las demás? yo me encontraba en medio de muchos ponies de la villa pero los que estaban más cerca del bosque estaban muy alborotados, no tenía idea de porque, de un momento a otro los ponies empezaron a correr contra la multitud, no tenía ni idea de lo que estaba pasando solo veía lo aterrados que estaban todos, pero no comprendía bien lo que ocurría, mire fijamente hacia el bosque y logre notar como los arboles caían de forma muy bruscamente, mire hacia lo obscuro del bosque y note un grupo de sombras que se aproximaban muy rápidamente hacia pony villa, deje a espaldas el bosque y comencé a correr junto con todos los demás, todos se empujaba mutuamente, otros caían al suelo lastimándose con los golpes de la multitud, volteé la mirada hacia atrás, mi corazón comenzó a latir con gran fuerza y un choque de adrenalina corrió por mi cuerpo, lo que venía tras de todos era un grupo de ponies muy altos y fornidos vistiendo armaduras plateadas, pude notar que eran ponies de tierra, pero se les había adaptado una lanza en su costado derecho apuntando hacia su frente, con el objetivo apuñalar a toda velocidad a sus enemigos y con un casco que además de proteger su cabeza poseía una cresta especial que ayudaba a destruir todo obstáculo que se le impusiera.
En ese momento el pánico invadió mi cuerpo, corrí lo más rápido que pude, debía hacerlo, estaba escapando de la muerte, en el camino veía ponies en el suelo lastimados por golpes causados por la multitud, que se asemejaba al ganado acorralado por los capataces, veía como los niños y algunos otros ponies que tenían problemas para moverse con libertad quedaban atrás del grupo, y eran arrollados por el grupo de soldados que nos acosaban, no quería ver el acto violento que ocurría detrás de mí, era simplemente una masacre, no podía ver como la potencia destructiva de los caballeros destruía la ciudad, junto con sus edificios como si fueran de papel, la fuerza era descomunal, con ayuda de sus cascos dejaban desastre y destrucción.
Todos los ponies corrían entre los bosques, entraban a sus casas creyendo que soportarían el golpe destructivo que se avecinaba, yo no podía dejar de pensar en mi amigo Spike, ¿seguiría durmiendo en la biblioteca? Sin pensarlo corrí hasta ese lugar, lo busque desesperadamente sin ningún resultado, fue el único momento que me sentí sola en toda mi vida.
Continúe buscándolo por cada rincón hasta que un golpe muy fuerte azoto el árbol, yo me encontraba en la segunda planta, y desde ese punto sentí como si movieran el suelo donde estaba parada, en ese mismo momento todo se empezó a derrumbar, intente aferrarme a cualquier cosa que me ayudara a sujetarme pero todo fue útil, hasta que las fuerzas se me terminaron y caí junto con la biblioteca, con un golpe muy fuerte, mi vista se tornó negra y no percibí nada más, estaba como en un sueño, un sueño obscuro, no era relajante, era frio….
