Capítulo 3: La sangre de los inocentes

Después de un tiempo, recupere mi conciencia, desperté con increíble dolor en mi cabeza, al menos la buena noticia era que aún seguía con vida, Salí como pude del árbol que se encontraba totalmente destruido, me sentí un poco derrumbada cuando mire a mi alrededor y lo único que podía observar era destrucción y muerte, los ponies que no lograron escapar de la furia destructiva de los soldados, yacían muertos en el suelo aplastados, aboyados y otros cercenados por los golpes directos que habían recibido.

Mire por toda la villa buscando señales de vida, no encontré el cadáver de ninguna de mis amigas eso me tranquilizaba de alguna forma, a lo lejos creí ver un pony vivo, corrí hasta el para saber lo que había pasado, al llegar con él logre notar que sangre goteaba de su ala izquierda ya que había perdido gran parte de ella, pareciera como si se la hubieran rebanado, era seguro que no lograría volar nunca más.

- No creí encontrar a alguien más con vida en esta villa- me dijo el pegaso lastimado. – ni yo. Le dije –

- ¿Tienes un poco de agua? He perdido mucha sangre, me siento muy débil.

- hare lo que pueda. Replique – regresare lo más rápido que pueda para ayudarte pero antes dime ¿cuál es tu nombre? no sabría cuando encontraría a otro pony, sería mejor no quedarme sola.

- Cleydy. Me dijo con una voz muy débil. – un gusto Cleydy, yo soy Twiligth, espera un momento bucare el agua que necesitas.

Busque por toda la villa un poco de agua, poco a poco la tarea se tornó difícil, todas las casas estaban destruidas, la única que aún conservaba su forma era la biblioteca, a pesar que estaba derrumbada, los soldados no le prestaron mucha atención, así que entre de nuevo, por suerte logre encontrar mi mochila, una venda y algunas otras cosas que me podrían ayudar pero nada de agua, salí por una ventana y continúe mi búsqueda de alguna señal de vida pero fue inútil, tuve que internarme un poco en el bosque para buscar el agua que Cleydy necesitaba, en mi camino me topé con mucha destrucción, pude visualizar los escombros de la casa de Zecora que se encontraba derrumbada junto con los árboles que la rodeaban, me topé con un pequeño charco de agua que solía ser un rio pero con la destrucción se había reducido, tome un recipiente y lo llene de agua, corrí hacia donde había dejado a Cleydy.

Cuando iba de regreso a la villa vi algo que no había notado al ir al bosque, era una especie de asta muy alta, colocada donde solía estar la entrada de pony villa, me acerque para ver más de cerca, tenía un especie de pergamino extendido colocado con clavos sobre él, que tenía algo escrito así que me acerque para poder leer.

Esta tierra ha sido confiscada por la reina de la Luna, por tener alta influencia con la reina del sol. El castigo impuesto: La muerte y a los sobrevivientes el exilio.

La nueva república de Equestria se aproxima junto con la guerra entre el sol y la luna. Orgullosamente: el General Tyrus, líder de las fuerzas demoledoras Lunares.

Gloria infinita a la reina de Equestria

Al terminar de leer, observe la bandera que estaba en el hasta, al prestar atención vi una figura negra, parecía ser un unicornio con cabello celeste y debajo de esa silueta se encontraba un especie de escudo, era una luna con una estrella en el medio y alas en los costados y en la parte inferior tenía una descripción que decía: "Nueva Republica Lunar"

Me quede varada viendo el asta por un momento, nunca pensé que algo así pasaría, era definitivo, la princesa Luna se había revelado en contra de su hermana y convertiría a Equestria en republica sumergiéndola en la obscuridad eterna, continúe mi camino, debía llevarle agua a Cleydy, necesitaba mi ayuda.

Tanto trabajo y esfuerzo construyendo pony villa para ser destruida en cuestión de segundos, mientras corría hacia Cleydy escuche que alguien me gritaba, volteé la mirada, eran exploradores lunares que venían tras de mí, sin pensarlo más comencé a correr con todas mis fuerzas, lo más lejos que pudiera de ellos, busque con desesperación un lugar donde esconderme, la oportunidad apareció en una pequeña casa que yacía derrumbada, me oculte en los escombros y espere el paso de los exploradores, pocos minutos de silencio pasaron y la agonía invadía mi mente, era como esconderse de la muerte, a lo lejos escuche un grito y recordé que Cleydy estaba lastimada e indefensa, Salí rápidamente de mi escondite y corrí hacia ella, por desgracia ellos ya la habían encontrado, la estaban golpeando fuertemente, era sorprendente el desprecio que tenían los soldados hacia los ponies civiles más pequeños y débiles, corrí hacia ellos e intente llamar su atención como un método de distracción, al momento de llamar su atención comencé a correr de ellos, a decir verdad no eran muy listos, fue muy fácil perderlos, al regresar con Cleydy para intentar ayudarla ya era demasiado tarde, había muerto por la gran cantidad de sangre que había perdido su cuerpo, ver morir a un pony es lo más triste que había visto en toda mi vida.