Capítulo 4: El capitán

En ese momento deje pony villa y continúe mi camino hacia el bosque, en mi camino me tope una vez más con los exploradores así que me apresure a esconderme, al verlos pasar decidí seguirlos, quería observar a donde llevaban a los ponies rehenes de las villas, era sorprendente como la princesa Luna podía tener seguidores, no era una república era una dictadura, pero aparentemente solo algunas villas poseían una alta influencia con Celestia, más seguro no todas las villas eran visitadas por los grupos demoledores.

Seguí a los exploradores hasta unas Barracas de reconocimiento que estaban muy bien escondidas en lo profundo del bosque, al observar de cerca logre notar que no solo entrenaban ponies scouts sino que llevaban a los capturados por traición a Luna, pude observar que los llevaba en grandes carruajes negros tirados por ponies esclavos.

Mientras observaba como ingresaban los carruajes note algo que me altero los nervios, Pinkie Pie formaba parte de los ponies cautivos, no lo podía creer, debía salvarla, pero pasar esa defensa parecía un poco imposible, rodee las barracas buscando forma de entrar cuando vi una pequeña puerta que se encontraba cerrada por un candado, espere la distracción de los guardias y utilice mi magia para romper el candado y colarme por la puerta sin hacer ningún ruido, encontré un pequeño escondite detrás de una carreta y observe lo que ocurría en el campo, me sorprendió ver cómo eran ejecutados los ponies, atados al cuello por una soga morían de estrangulamiento, no había muchas así que la muerte se presentaba por turnos, logre ver en la fila a Pinkie Pie, me dio mucha tristeza verla, con su pelo liso, era seguro que se encontraba en un pésimo estado de ánimo, debía ayudarla pero una simple unicornio no podía hacer nada contra todos los guardias, era imposible, solo podía esperar ver morir a Pinkie Pie, me sentí tan impotente, incapaz de ayudar a mi amiga.

Observe por un momento el cielo, debía despejar mi mente, de esa manera seria más fácil en pensar en un plan para salvarla, no quedaba mucho tiempo, casi era el turno de Pinkie Pie cuando logro alcanzar ver mi escondite, creo que eso la puso aún más destrozada moralmente de lo que ya estaba, pensé en correr hacia ella y sacarla pero era un plan muy ridículo, era imposible escapar, solo un milagro salvaría a Pinkie Pie.

Mientras veía el cielo, el milagro apareció por sí solo, un gran destello muy luminoso y de arcoíris lleno el cielo de color, colores muy hermosos atrajo la atención de todos los guardias, en cuestión de segundos supe que era ese destello y sin pensarlo tape muy fuertemente mis oídos, logre notar que Pinkie Pie hacia lo mismo, las dos sabíamos lo que pasaría, nos agachamos y cerramos los ojos con fuerza, no era un arco iris, era un Sonic Rainboom, en ese momento sentí un poco de felicidad, la única en toda Equestria que podría hacer ese tipo de maniobra tan potente era Rainbow Dash, estaba bien.

Espere el momento indicado, cuando sentí la onda sónica del Sonic Rainbow en seguida abrí mis ojos y comencé a correr hacia Pinkie Pie, era mi única oportunidad, todos los ponies estaban completamente distraídos, perdieron la razón de todo por un momento, menos nosotras dos, al llegar con ella le grite que me siguiera y corriera con todas sus fuerzas, ella afirmo con la cabeza y nos dirigimos rápidamente hacia la puerta, al momento de salir de esas barracas logramos notar que el lugar se ponía en completa alerta, no creíamos que eran por nosotras, no éramos unos ponies tan importantes como para causar ese alboroto, pero en realidad no sabía lo que ocurría.

Vi hacia el cielo y vi un grupo muy elevado de pegasos, vestían de blanco con franjas celestes, eran diferentes a los soldados, que vestían armadura plateada y trajes azules con negro, no cabía duda, eran los Wonderbolts, en una maniobra muy audaz, descendieron con gran velocidad dejando caer una seria de bombas de humo y flash con el objetivo de distraer a los guardias fornidos que se encontraban dentro, en un instante a otro una explosión destrozo una de las paredes, que dieron paso a un grupo de ponies armados con distintos tipos de armas de fuego colocados a sus costados, eran diseños muy extraños, jamás había visto algo así antes, parecían enviados del futuro, Pinkie Pie y yo continuamos corriendo, sentíamos temor por ese fuego cruzado que ocurría dentro de las barracas, en nuestro camino nos topamos por desgracia con los exploradores, esta vez estábamos en problemas, tenían el objetivo de eliminarnos, pero a una velocidad descomunal un pony muy grande apareció del bosque embistiendo muy fuertemente a los exploradores, su fisionomía era parecida a los demoledores lunares pero este tenía una armadura diferente y no era tan fornido como los otros, después de envestirlos con fuerza estos cayeron al suelo, degollados o atravesados por la fuerte lanza que llevaba el pony a un costado.

Después de esta Azaña nos miró fijamente, recuerdo que era alto, usaba un traje muy parecido al de los Wonderbolts pero este era azul obscuro, con visores negros en vez de azules como los demás miembros, franjas blancas en su pelo me indicaron que no era un pony joven, también logre ver que no era un pony de tierra, era un pegaso, se nos acercó y pregunto muy seriamente. – ¿Eres Twiligth Sparkle? Lo mire con un poco de miedo, pero sin dejarme repitió. – He dicho. ¿Eres Twiligth Sparkle? - sí, así es, la misma. Le conteste en un tono inseguro, el pony era intimidante pero al momento de escuchar mi respuesta se inclinó ante mí y me llamo princesa. – La hemos buscado desde hace mucho tiempo, la Princesa Celestia está preocupada por usted, la creía muerta. Me dijo. Recuerdo haberme alegrado muchísimo, la Princesa estaba bien, después de todo también estaba preocupada. - ¿en dónde está? Le pregunte. – síganme, las llevare a ella. Respondió y sin decir más nos encamino hacia el bosque, continuamos caminando cuando en un momento, un grupo más de ponies se nos unió en la caminada, eran los mismos que habían enfrentado la batalla en las barracas, pero note que algunos estaban heridos, a otros los llevaban cargados o necesitaban ayuda para poder andar, le pregunte al soldado que nos guiaba si sabía que había ocurrido.

- asaltamos una de las barracas y cárceles de la Republica Lunar. Dijo en un tono serio. – pero ¿Qué ha pasado? ¿Por qué está pasando esto? ¿Por qué la guerra? Le conteste. – SI, están muriendo muchos ponies, eso no es nada divertido. Replico Pinkie Pie. – La princesa les explicara todo con detalles, por ahora continúen el caminando, casi llegamos. Y no dijo nada más. Después de un rato de caminar observe el cielo, logre notar que los Wonderbolts regresaban con nosotros de la batalla, pero a diferencia de los ponies de tierra no estaban tan heridos, a lo lejos escuche una voz familiar que gritaba nuestros nombres, observe el cielo y vi a lo lejos a Rainbow Dash, que volaba hacia nosotras, portaba el mismo uniforme que el pony que nos ayudó, parecido al de los Wonderbolts pero mucho más obscuro, al llegar nos recibió con un fuerte abrazo. – amigas! Están con vida, casi no puedo creerlo, pensé que estaban muertas. Nos dijo con los ojos sollozos. – también pensaba que estabas muerta hasta que vi tu Sonic Rainbow, por cierto, ¿porque lo utilizaste? Le pregunte. – muy fácil Twiligth, al momento de la rebelión de Luna me encontré con la princesa Celestia tiempo después, estaba organizándose con tropas y me pidió que fuera parte de las fuerzas especiales de los Wonderbolts, es por eso que visto este uniforme, por cierto, el que las ayudo en el bosque es mi capitán. – ya quiero ver a Celestia, quiero que me aclare muchas dudas. Conteste con emoción. Continuamos nuestro camino, hasta llegar a un terreno muy amplio muy dentro del bosque, estaba lleno de ponies de todos tamaños, reunidos entrenando y preparándose, me llamaron mucho la atención.

Después de caminar mucho llegue hasta Celestia, corrí hacia ella y le di también un abrazo. –Princesa, estas bien, que alegría me da verte aquí. Le dije con emoción – a mi igual que a ti mi joven estudiante. Replico. – dime Princesa ¿qué ha pasado? ¿Por qué sufrimos de una guerra? Todo fue tan rápido, estoy confundida. La Princesa suspiro un poco, luego levanto la cabeza con un gesto algo triste. – le di a mi hermana el control total de las fuerzas del castillo, fue un total error, ya tenía mucha influencia en el reino, tenía muchos seguidores, luego una noche interrumpió en el castillo, asesino a todos con los soldados, logre escapar gracias a mis guardias reales, ellos dieron la vida por mí, luego me refugie aquí, todos los ponies que ves son mis pocos seguidores, mi hermana tiene un ejército mucho mayor, quiere convertir a Equestria una república, ahora todos piensan que soy una dictadora por culpa de ella. – no puedo creerlo. Le dije rápidamente. – debo recuperar el reino, y devolverle a Equestria las esperanzas y su fe en mí, sino lo logramos, Luna sumergirá Equestria en la noche eterna, las necesito a todas, para utilizar una vez más los elementos de la armonía.

- Te comprendo princesa pero no sé cómo ayudarte, solo estamos Pinkie Pie, Rainbow Dash y yo, no sé dónde están mis amigas. Le dije en un tono de preocupación. – oh! Eso es simple mi estudiante, tus amigas forman parte también del ejército, Fluttershy es jefa médica, gracias a su habilidad con los heridos, Applejack es muy valiente y fuerte, forma parte de las líneas demoledoras y Rarity es una ingeniera gracias a su magia crea armas para el ejército. – ¿en serio? Le dije muy emocionada, -Discúlpame. Y sin preguntar corrí hacia donde estaban todas ellas, una por una todas fueron apareciendo, finalmente las seis estábamos juntas una vez más, fue un momento muy feliz para mí. – no puedo creer que estén todas bien, ahora solo falta Spike. Les dije. –eso es muy fácil de contestar Twiligth. Me dijo Rarity, -está conmigo, no puede despegarse de mi lo sabes, está ayudándome con unas cosas. – oh, entonces está bien, todas están aquí con vida es lo que importa.