Capítulo 5: preludio a la guerra
Los días pasaron, logre conseguir un buen lugar en el grupo, ayudaba a los ponies a idear estrategias, también ayudaba a Rarity con su cargo de crear nuevas armaduras, pero a pesar de que utilizaba mi magia, mis habilidades crecían constantemente, para fines equivocados, ya no sabía discernir con facilidad, no sabía si lo que hacía era para bien o para mal, me llenaba de tristeza por dentro saber que eran armas para aniquilar mas ponies, debería ayudar a idear una manera de detener esta guerra, la cual estaba acabando con Equestria junto con la vida de muchos que había sido perdida, se rumorada entre los ponies exploradores que nuestro escondite muy pronto seria descubierto por los soldados lunares, seria simple cuestión de tiempo, pero estábamos preparados, había una villa que aun confiaba en la princesa Celestia, si algo ocurría ese sería el punto donde los ponies civiles estarían seguros .
Por otro lado veía como mis amigas se convertían en armas de guerra, especialmente Applejack y Rainbow Dash, que formaban parte crucial en la ofensiva del ejército de Celestia, después de cada batalla, observaba como todos regresaban muy lastimados y débiles, las bajas eran grandes, por supuesto Fluttershy acudía rápido a ellos para ayudarlos, pero no era suficiente, no era necesario recalcar, que estábamos perdiendo la batalla.
Era horrible, nada era como antes, la Equestria que recuerdo se había extinguido en las llamas de la guerra, dejando a su paso nada más que dolor y sufrimiento.
Una mañana, cuando se iniciaban los preparativos de otra batalla el día de nuestro mayor temor se hizo presente , uno de nuestros exploradores aéreos diviso un grupo de ponies que venían rápidamente hacia el campamento, no cabía duda, era el ejército lunar, nos habían descubierto, en ese mismo instante empezó una elaborada evacuación, todos los civiles comenzaron a ser llevados a la ciudadela, donde estarían a salvo, era una de las ultimas villas que no habían sido arrasadas por el ejército lunar, el pánico corrió entre los ponies, los soldados hacían lo posible para tranquilizar a todos, ayude en todo lo que pude, cuando los civiles estaban listos fuera del alcance enemigo, todos los ponies se prepararon tanto mental como físicamente para el desastre, el capitán me había ordenado retirarme junto con los civiles, sin embargo rechace sus palabras, sabía que de alguna forma podría ayudarlos, decidí quedarme, para ayudar a los demás a combatir lo que se avecinaba.
En un momento sombrío, el cielo se llenó de ponies enemigos, pegasos con uniforme obscuro, se preparaban para descender y bombardear al grupo de ponies que le darían tiempo a los civiles de escabullirse y lograr escapar, nuestros pegasos despegaron rápidamente y la primera línea de demoledores entro en contacto con el campamento, destruyendo una vez más todo lo que se les ponía en frente, Nuestros pocos demoledores se prepararon para el golpe y comenzaron a correr hacia ellos, solo podía observar como chocaban unos contra otros, causándose heridas fatales en los cuerpos de algunos, pude observar como Applejack y Rainbow Dash luchaban con valentía y mucha fuerza, a pesar de ser ponies más pequeños tenían habilidades muy grandes que las hacían indispensables en el grupo, Applejack se le había creado una armadura especial que aumentaba su peso y fuerza de este modo lograba ser más potente contra los ponies enormes del ejercito lunar, pero poseía una velocidad y agilidad que era imposible de superar fácilmente, Rainbow Dash poseía gran velocidad aérea, un enemigo ágil no era competencia para ella, la batalla continuo y ningún ganador parecía surgir, ponies y pegasos caían al suelo, lastimados o incluso muertos, por suerte nuestro grupo era mucho más organizado, logramos contener el grupo de ponies que amenazaban la villa, hasta el último enemigo, fue eliminado, pero nuestra victoria no duro mucho tiempo, un Pegaso advirtió a todos que un segundo grupo mucho más grande se acercaba rápidamente, lo que habíamos enfrentado solo era una pequeña carnada.
Rápidamente se ordenó la completa retirada, a lo lejos sonó una campana muy fuerte de una torre que estaba del otro lado del campamento, esta simbolizaba que todos debían replegarse e iniciar la completa retirada, al escuchar este sonido Rainbow Dash descendió con mucha velocidad y decidió darles tiempo a los demás, se dirigió sola muy rápidamente hacia el ejército enemigo, comprendí cuál es su plan, era demasiado rápida no lograrían tocarla y de este modo ganaría tiempo, en pocos segundos todos estaban replegándose hacia el bosque con el fin de evadir el ejército, a lo lejos se escuchó como un Sonic Rainbow despejaba el cielo, lo había logrado, eso nos daría tiempo suficiente de escapar.
Todos corrían hacia el bosque hacia donde se habían retirado todos los ponies civiles, por desgracia tome un camino distinto y un demoledor apareció entre los árboles para atacarme.
Este me perseguía con intención de golpearme fuertemente con su casco, entre en pánico, no encontraba lugar donde escapar, a donde fuera el me seguiría, mire a mi alrededor y solo vi árboles, estaba sola, en un movimiento rápido logre evitar su golpe devastador, era demasiado rápido, si lograba alcanzarme podría destrozar completamente mis huesos con un solo golpe, intento arrollarme de nuevo fallando por segunda vez, su cuerpo giro rápidamente con gran destreza dirigiendo su lanza hacia mí, después giro su cabeza y fijo sus ojos en mí, fue horrible, era como ver a la muerte a la cara, esos ojos que me indicaban el daño que quería causarme.
Numerosas veces intento envestirme, con mucha dificultad logre evitarlas, hasta que una logro golpearme un poco más debajo de mi costado, justo en el musculo que une mi pata con mi cuerpo, recuerdo como el dolor recorrió mi cuerpo, sentía como mi hueso se partía por el fuerte golpe que había recibido, caí bruscamente al suelo con un inmenso dolor en mi pierna, estaba perdida, quede totalmente inmovilizada y vulnerable, era inútil, estaba a merced del demoledor, rápidamente giro su cuerpo y con un gesto de victoria se preparó para dar el golpe final.
Estaba asustada, lo vi a los ojos, no encontré piedad alguna en ellos, estaba decidido a asesinarme, no cabía duda, el ardor en mi costado aumentaba con cada instante, sangraba con cada segundo que pasaba, no podía moverlo, en un pequeño instante el pony fornido comenzó a correr a muy alta velocidad hacia mí, cerré los ojos con fuerza y me prepare para el golpe, en ese momento recordé momentos fenomenales en pony villa, con mis amigas, las fiestas de Pinkie Pie, los pasteles de Applejack, fue un mar de recuerdos que cruzaron mi mente mientras aquel enorme pony se aproximaba hacia mí, perdí la noción del tiempo, una horrible agonía me torturaba mientras esperaba mi muerte, todo esto fue interrumpido por un gran estruendo, un ruido como el de un golpe seguido un gruñido de dolor, abrí los ojos, quería saber que había ocurrido y pude observar al capitán, estaba frente a mí, protegiéndome del demoledor, lo había envestido con su lanza, causándole heridas importantes en su abdomen, pero eso no lo detenía, pareciera como si hubiera recibido un pequeño empujón, se vieron fijamente por un tiempo y comenzaron a correr con el objetivo de eliminarse mutuamente, se golpearon muy fuertemente uno contra otro repetidas veces hasta quedar exhaustos, la batalla del demoledor era cada vez más difícil, su contrincante a pesar de no ser tan potente en fuerza, era mucho más rápido y ágil, no lograba causarle ningún daño, pero de un momento a otro una idea cruzo por su mente, giro su enorme cuerpo y su lanza hacia mí y comenzó a correr, nuevamente quería envestirme como una forma de distraer al capitán, al ver esto el comenzó a correr hacia mi agresor, para intentar evitar el golpe fatal que acabaría conmigo sin sospechar que era una trampa del demoledor, segundos antes de su llegada giro rápidamente hacia al capitán que venía hacia mí con mucha velocidad, el no pudo activar sus sentidos para evitar el rápido movimiento y fue atravesado en el pecho por la lanza, mucha sangre salpico por todo el campo, le había causado una herida muy profunda, esto causo que el capitán cayera al suelo.
No podía creer lo que mis ojos estaban presenciando, vi la enorme herida que yacía en su costado, mí mente se llenó de tristeza, mis ojos comenzaron a sacar pequeñas gotas, obstruían mi vista, el capitán, había muerto defendiendo mi vida.
Al ver como el demoledor festejaba su victoria, use toda mi magia como un último esfuerzo, para lastimar al soldado lunar, mi magia no le hizo mucho daño, solo logro empujarlo unos pocos metros lejos de mí, al abrir mis ojos logre notar que estaba perdiendo la conciencia por el ardor y la pérdida de sangre.
Podía ver como el demoledor recuperaba su concentración para atacarme de nuevo, pero algo en su mirada cambio, giro hacia el bosque e inicio la retirada, gire mi cabeza y logre divisar a soldados y médicos que venían hacia mí, seguramente esto fue lo que había causado la retirada del demoledor, todo había acabado.
Sin nada de fuerzas restantes, caí al suelo, vi como todos llegaban a socorrerme, pero no podía dejar de pensar en la heroica maniobra del capitán, había muerto por causa mía, la tristeza corrió mi mente una vez más, cerré los ojos y la misma obscuridad que había sentido tiempo atrás regreso a mí, sentí ese frio en mi cuerpo, esa sensación de soledad, había perdido la conciencia de nuevo.
Días después desperté en una pequeña camilla que se encontraba dentro de una carpa médica, tenía mi pierna vendada ya no sentía ese mismo dolor, pero aun no podía moverla, estaba observando mi alrededor cuando Fluttershy entro a la carpa y me pregunto cómo me sentía, sin contestarle le pregunte que había pasado. – te desmayaste Twiligth, no pudiste soportar y tu mente prefirió apagarse, has dormido un par de días, no pensé que te gustara tanto dormir. Me respondió con una pequeña risa. – ¿qué paso con el capitán? Le pregunte rápidamente. – murió. Me dijo con una mirada de desilusión. Pensé en lo valiente que había sido al salvarme, su muerte no sería en vano, había que detener este conflicto antes de que se convirtiera en una guerra imposible de detener.
