PARTE DE MI

Disclaimer: Y por cierto los personajes no perteneces a mi si no a la grandiosa Rumiko Takahashi, yo solo me los tomo prestados un ratito sin ningún fin lucrativo (aunque ya quisiera XDXDXD)

Ahora si creo que voy a poner en práctica la técnica del tigre caído...Perdón, perdón perdón perdón, perdón, perdón y mil veces perdón. De verdad que no fue mi clara intención demorarme tanto...ya se que prometí no hacerlo y tampoco quiero que piensen que soy una chica de poca palabra...pero la verdad no tuve mucho tiempo...entre mil ocupaciones y esta musa ingrata que se reusa a darme un poco de su ayuda...se me pasó el tiempo ...Pero bueno aquí estoy otra vez con esta nueva entrega...No se como me salió pero de todos modos ahí les va...

Ya saben, sugerencias, comentarios, aplausos, porrazos ..todo lo que sea ...bienvenido XDXD

MaRce kid nicky's girl

- kkk..Diálogos

"kkk" Pensamientos y "" quotes

Kkk – Flash Back

Más agrio que dulce

-Qué COSAAAA?...Cómo se te ocurre que yo haga algo así…ni que estuviera loca…-gritaba azorada Akane mientras iba de un lado al otro tratando de mitigar su nerviosismo

La idea que le proponía su hermana le parecía un tanto descabellada, inaudita incluso. Cómo se supone que besaría a Ranma en semejante situación, después de haberle dicho que no lo quería y haberlo ignorando todo este tiempo para de repente asomarse así como si nada y plantarle un beso? Definitivamente no sabía quien estaba más loca: si ella o su hermana…

-Es la cosa más ridícula que jamás he escuchado Nabiki…- espetó ceñuda – Que hay de mi dignidad…? Hah…conociéndolo seguro pensará que soy una ofrecida más…

-Y quién dijo que lo harías directamente Akane…?...Solo fingirás…- explicó su hermana con total naturalidad

-Fingir? Akane no sabe fingir…- musitó Kasumi un poco asombrada

-Claro que no…!- aseguró la muchacha de cabello corto con seriedad

-Por favor… y que se supone que has estado haciendo todo este tiempo hermanita…? Quién mejor que tu y Ranma para ocultar emociones eh?- inquirió Nabiki sardónica

-No entiendo a que viene todo esto…

Ante la escépticidad de su hermana menor, Nabiki movió su cabeza en negativa e incorporándose del lecho para dirigirse hacia la ventana dándoles al mismo tiempo la espalda a sus interlocutoras sentenció muy segura de sí

-Mira Akane, ese cuento de que Ranma no te quiere no me lo trago del todo…Es verdad que siempre hace y dice que cosas que no tienen mucho sentido, pero la mayoría de veces lo hace porque tiene un interés oculto, y eso todo mundo lo nota…

-Como no… si eso ya lo sé…es un sucio convenenciero…- aprovechó Akane para dar su opinión en un tono ácido

-Pues sí…en fin…-continuó Nabiki- Yo estoy segura que un beso tuyo no le será nada indiferente, además esta a punto de irse y quedará muy afectado… y claro él no es el tipo de hombre que buscaría refugio en los brazos de otra chica para olvidar… es demasiado cobarde…- volteó clavando su mirada en Akane para asegurarse de que entendía

-Ranma no me quiere….además que con eso…?

-Ay Akane, a veces eres muy lenta hermana…- espetó aburrida- Si haces exactamente lo que yo te digo, no solo estarás matando dos pájaros de un tiro, sino que también obtendrás lo que siempre buscaste…y bueno por supuesto, Ranma será el único que sufra…eso te lo puedo asegurar…

-Lo que siempre busqué…? Pero de que rayos hablas…-preguntó la joven casi colérica

-Akane… a poco nunca has querido saber lo que se siente besar a Ranma? – se lo preguntó su hermana del medio mientras se acercaba hacia ella para ver su reacción más de cerca. Akane solo retrocedió sintiéndose invadida

-"Sa-saber lo que se siente…?"- pensaba Akane mientras un color carmín intenso se hacía posesión de sus mejillas. Notó como sus dos hermanas la mirabas atentamente, especialmente Nabiki que había enarcado una ceja ante notar su reacción, como afirmando lo que se sospecha.

Sacudió su cabeza ahuyentando los pensamientos que amenazaban con sacarla de quicio. Claro que no podía aceptar, jamás lo haría. Es verdad que hubo veces que estuvieron a punto de besarse, pero siempre hubo una interrupción inoportuna o alguno de los dos se acobardaba. A este punto de su vida, creía saber perfectamente lo que Ranma sentía por ella y precisamente no era amor. Ya había pasado por suficientes desplantes, como para empezar a humillarse así misma…

-No lo haré Nabiki...un beso no es cualquier cosa…No pienso jugar de esa manera, sabes que no va conmigo…- dictaminó la muchacha retomando la compostura

-Akane tiene razón Nabiki…-intervino Kasumi- Además es muy arriesgado…una cosa así no se puede actuar

-Claro que sí se puede…Tómalo de esta manera Akane… tu serás la primera en darle un beso real, como se debe…Ni siquiera la odiosa de Shampoo logrará eso….Yo tengo un plan y estoy segura que funcionará a la perfección, solo tienes qu…

-Ya te dije que no…- Akane le cortó su frase ya enfurecida- No lo pienso hacer y punto…no insistas.

-Está bien, como quieras…De todos modos la propuesta sigue en pie


El tiempo seguía pasando. Faltaban exactamente cinco días para que Ranma partiera con rumbo a China. El muchacho había decidido que buscaría la manera de terminar la escuela allá y después de eso tal vez se quedaría un tiempo entrenando o aplicaría para alguna Universidad. Después, volvería para hacerse cargo del Dojo Tendo, tal como lo había prometido.

Todo este tiempo de vacacione, le parecía interminable. Todo lo vivido en Jusenkyo, el malvado Saffron y sus secuaces, la abducción de Akane, todo lo que tuvo que pasar para conseguir el agua sagrada para volverla a la normalidad,, después de haber perdido todo el líquido de su cuerpo y quedar reducida a una muñeca; y todo eso solo por salvarlo a él…Haberla creído muerta, solo empeoró el panorama. No sabía que hubiese sido su vida sin ella. Gracias a Dios, toda había vuelto a la normalidad y Akane estaba a salvo. Pero como las cosas casi siempre fueron caóticas en su vida, no podía evitar cerrar con broche de oro. Ahora por su insensatez, la vida lo apartaba de ella...Tantas cosas en tan poco tiempo…

-"Akane…"- no podía evitar pensarla mientras permanecía recostado, observando desde su parte favorita del tejado como avanzaba la tarde

La había visto ir y venir de aquí para allá, con un montón de cajas que contenían artículos de fiestas para niños. Últimamente se habían dedicado a alquilar el Dojo para ofrecer ese tipo de eventos, ya que la enseñanza del arte no estaba dando muchos frutos, y un ingreso de ese tamaño les caía como anillo a dedo. Pronto ofrecerían una más que incluiría la despedida del muchacho, puesto que sería un día antes de su partida.

No podía evitar sentir un poco de nostalgia, más por el hecho de que las cosas no quedarían en buenos términos con Akane. Su madre le había aconsejado que tratara de hablar con ella, pero la oportunidad nunca se daba…A decir verdad, la joven estaba muy cambiada, y no solo en su actitud hacia él; ya no se ponía aquellos vestidos largos hasta la rodilla que la hacían lucir como una niña, incluso la vio un día salir con una gran funda negra que los contenía para botarlos. Ahora mostraba más su figura. Vestía faldas cortas o shorts con blusas ceñidas que marcaban más sus atributos, rara vez se ponía vestidos pero ya no como los de antes, los nuevos dejaban ver gran parte de su nívea piel con escotes sutilmente generosos que nunca caían en la vulgaridad. Y por supuesto, nadie podía negar que lucía hermosa. Pero para su desagrado, los cambios vinieron acompañados de más perseguidores molestosos. Algo que le irritaba de sobre manera, era el hecho que ahora eran peor que moscas rondando la miel, y la muchacha ni si quiera se inmutaba por espantarlos, parecía ya no incomodarle en lo más mínimo, incluso habían veces que les regalaba una sonrisa a ciertos de ellos y vaya que le molestaba. Le daba envidia, sentía celos…quería matarlos…Lástima que ahora no podía ni si quiera camuflar su sentimientos con un par de insultos como ya estaba acostumbrado a hacer. No podía decir ni reclamarle nada, era como si para Akane, él ya no existiera.

Le hubiese encanto seguir pensando en la muchacha y en la manera de arreglar las cosas antes de dejar aquel lugar, pero se percató de la presencia de un huésped un tanto desorientado que no veía hace algún tiempo.

Girando por la esquina, a unos cuantos metros de la casa de los Tendo, se encontraba Ryoga. Pudo deducir por la expresión aturdida del muchacho de la pañoleta, que como siempre se había dejado guiar por sus pies en lugar de su cabeza…

-Ryoga…. Gritó Ranma para llamar su atención desde el tejado a la vez que meneaba su mano en forma de saludo

-Huh? Ah eres tu Ranma…-lo divisó el muchacho desde su posición avanzando hacia la residencia

-Vaya, tiempo sin verte P-chan…no me digas, te perdiste de nuevo no es así…?- inquirió en tono burlón

-Cállate…vengo de visitar a Akari y sin querer vine a parar aquí…- explicó dando un salto al tejado para reunirse con Ranma- Pero dime Ranma…cómo está Akane…?

-No lo sé…por qué no aprovechas y bajas a buscarla…de seguro le alegrará verte…-murmuró en un tono un tanto áspero y distante a la vez evadiendo la mirada de Ryoga

-Cómo que no lo sabes?- preguntó extrañado- Acaso hay algo de lo que deba enterarme Saotome….Qué le hiciste a Akane…?- preguntó tomando de repente de la camisa a Ranma para que lo encarara

-Eso ya no tiene importancia…el hecho es que ahora el compromiso esta roto…y yo volveré a China…

Ryoga soltó de inmediato su agarre que ejercía sobre Ranma, al notar que este no luchaba por zafarse del mismo, y como ignorar aquel apenas perceptible deje de tristeza en su voz…Algo andaba muy mal

-Cómo que volverás a China…? Acaso no te bastó todo lo vivido…? Ranma…no habrás herido de nuevo los sentimientos de Akane con alguna de tus idioteces verdad?

-Pues sí…si lo hice….y ya no hay marcha atrás…..ahora déjame, quiero estar solo…

-Heh…ahora comprendo. Sigues siendo el mismo cobarde de siempre eh Ranma…?- indagó con cierto veneno y una mirada acusadora. Ranma permaneció en silencio

-Tu silencio no hace más que confirmarlo….Dime, ya te olvidaste todo lo que le dijiste en Jusenkyo?

-No, no lo he hecho…- musitó abatido

-Como me decepcionas Ranma Saotome…-espetó Ryoga con sarcasmo- Dime, cuando te demostrarás que sabes y puedes tratar a la mujer que amas? Supongo que nunca es suficiente para ti…No te basta con herir sus sentimientos, sino que siempre pones tus intereses en primer lugar antes que a ella…Realmente creí que habías renunciado a todo con tal de tener a Akane a tu lado…

-No es tu asunto lo que haga o deje de hacer… - habló el muchacho ya perdiendo la paciencia

-Tan cretino como siempre…Eres un egoísta, solo piensan en ti…

-Ryoga…más te vale no provocarme…Ya te dije que quiero estar SOLO... masculló colérico golpeando con sus puños el tejado

-Pues solo te vas a quedar por el resto de tu vida sin sigues así…- le dijo tomando su maleta para disponerse a buscar a Akane- Te deseo mucha suerte en China Ranma…Ojalá encuentres lo que estas buscando…

-Oye y tú qué…? No piensas venir…?- sorprendido preguntó antes de que el muchacho se marchara

-Heh…Claro que no Ranma…A pesar de que antes lo hubiese hecho sin dudarlo, ahora no…..Sabes que Akane significa mucho para mí, pero la presencia de Akari a trastornado completamente mi vida…- le explicaba a la vez que sus ojos adquirían un brillo especial- A ella no le importa si me convierto en un cerdito…me quiere tal y como soy y sinceramente no me molesta…Ella es feliz, por lo tanto yo también. No me importa lo demás….- regalándole una sonrisa llena de orgullo, saltó hacia el jardín dejando a Ranma estupefacto

-Hah…que estupidez…como si el amor lo fuera todo…-una vez que estuvo solo, murmuró para sí con amargura. La vida le demostraría después lo equivocado que estaba…


-Eh…Buenas Tardes…- una vez abajo, Ryoga se dio paso por la entrada que da al estanque, interrumpiendo a una Kasumi entretenida con la televisión

-Ah que tal Ryoga, hace tiempo que no venías por aquí…- le saludó Kasumi con una amable sonrisa característica de ella

-Je je…pues si Kasumi…disculpa y Akane…?- preguntó un tanto tímido

-Ryoga, que gusto verte…Dónde habías estado?- de repente, Akane hizo gala de su presencia por el pasillo saludando afablemente al chico de la pañoleta

-Hola Akane…

-Por qué no suben a tu habitación a conversar Akane…yo les llevaré unas bebidas heladas…

-Eh si…gracias Kasumi. Vamos Ryoga…- contestó Akane con una sonrisa, dirigiéndose junto con Ryoga hacia el segundo piso

Ya en la habitación, hablaron de muchas cosas. Los viajes de Ryoga, su relación con Akari…en fin, todo lo que había hecho durante todo el tiempo que no se habían visto. El joven trató de ser cuidadoso al tratar el tema de Ranma, por suerte para él, Akane siempre lo había visto como un buen amigo en el que se puede confiar y pedir consejos, así que no dudó en contárselo todo. Ryoga por su parte, a medida que escucha el relato, sentía más ganas de hacer de Ranma un costal de deshechos, para después lanzarlo por un acantilado. Quién rayos se creía para hacer sufrir de esa manera a aquella muchacha tan sublime que él tanto apreciaba? No podía creer los alcances de idiotez que tenía su querido y a la vez odiado amigo Ranma.

-Lo mataré…como se atreve a tratarte de esa manera…Infeliz y encima se atreve a cambiarte por esa Shampoo-replicó con sumo enojo e indignación parándose bruscamente del lecho de Akane

-Tranquilo de verdad, ya no tiene importancia…- dijo con una sonrisa nerviosa, tratando de tranquilizar al perturbado muchacho- Déjalo ser…tarde o temprano esta iba a pasar, solo era cuestión de tiempo…Descuida Ryoga, a mí no me afecta en lo más mínimo…de verás- continuó sin borrar la cálida sonrisa de rostro

Ryoga solo la escrutaba sorprendido. Sabía que mentía, y lo sabía porque en los ojos de la chica se disimulaba un opacado brillo de tristeza. El también la conocía muy bien, y por la misma razón nunca le llevaría la contraria. No le gustaba verla mal. En lugar de eso, le devolvió la sonrisa y prosiguió

-Está bien Akane….solo prométeme que vas a estar bien…

-Sip…Te lo prometo Ryoga

-Por cierto, se me había olvidado decirte que…te ves muy bien….Akane…- confesó adquiriendo un ligero tono rosa en sus mejillas a las ves que bajaba la mirada un tanto avergonzado

-Tu siempre tan amable Ryoga…muchas gracias…- la muchacha le regaló una sonrisa sincera

-Bueno es hora de que me vaya…- dijo a la vez que se encaminaba hacia la puerta

-Tan pronto?

-Si Akane…. Quedé en regresar pronto a la casa de Akari y de seguro ya me debe estar esperando… sonrío bobamente posando su brazo derecho detrás de su nuca

-Esta bien… déjame te acompaño a la salida…

-Disculpen la tardanza…aquí están las be….aahh…- en el momento que se dirigía a girar la manilla de la puerta, al abrirla no se fijó que detrás de esta se encontraba Kasumi, que venia a toda prisa para dejar las bebidas que les había ofrecido y sin querer chocaron, provocando que el líquido le cayera al chico de la pañoleta, transformándolo en el pequeño cerdito negro ante los ojos de una desconcertada Akane…

-Santo Cielo…- murmuró Kasumi asombrada al ver la escena colocando ambas manos al los lados de su cara

-P-p-p P-chan tu….R-Ryoga….pe-pero que… - tartamudeoAkane sin lograr entrar en razón con la mirada aún fija en el animalito casi sin pestañear. Ryoga en su forma porcina, se había quedado estático. Toda había sido tan repentino; nunca se imaginó que la muchacha descubriría su gran secreto de una forma tan poco coherente. Sintiendo el terror recorrer todo su pequeño cuerpo, intentó escapar de aquel lugar, pero Akane en un ataque repentino de lucidez ya lo había agarrado del pañuelo que rodeaba su cuello, y toda prisa se dirigía al cuarto de baño gritándole a su vez a su hermana, que no dijera nada de lo que había visto, a lo cual la misma asintió mudamente

Una vez ahí, puso seguro a la puerta para que nadie entrara y se dirigió hacia la bañera para llenarla con agua caliente y así después sumergir al animal dentro de esta. Se arrodilló a orillas de la bañera a esperar que el individuo diera la cara, pero Ryoga permanecía dentro del agua en clara señal de no querer salir…

-Qué esperas…sal de ahí… - musitó la muchacha en un tono seco, carente de emociones que hasta al más duro ser, pudo haber causado escalofríos

El muchacho tragó duro dentro del agua, y aún con miedo fue asomando su cabeza poco a poco sin atreverse a mirarla a los ojos, mucho menos a articular palabra alguna

-Explícalo…- entonó demandante Akane manteniendo su rostro inexpresivo – Cómo sucedió…?

-Fue culpa de Ranma….es por él que caí en uno de los estanques encantados de Jusenkyo…- se atrevió a declarar, dándole la mirada a Akane con un gesto arrepentido. Le contó todo lo que había pasado el día que fue detrás del chico de la trenza a China, para cobrar venganza, y como desafortunadamente había ido a parar a una de las posas…

-Desde ahí empezó mi desgracia…- murmuró apartando su mirada con dolor hacia otro punto

-Desgracia dices…? Te aprovechaste todo este tiempo de mi ignorancia… - le reclamó la muchacha manteniendo el tono neutro de su voz

-Perdóname Akane…mi intención nunca fue aprovecharme…Yo…estaba e-enamorado de ti…- alzó momentáneamente la mirada para observar la expresión la joven incomoda ante tal confesión…-Siempre traté de decírtelo…- continuó- Pero no encontraba la manera de hacerlo… de algún modo me aterraba la idea que lo descubrieras y me odiaras para siempre….algunas veces estuviste tan cerca de la verdad pero ahí estaba Ranma…siempre ayudándome a ocultarla…

Akane clavó su mirada intrigada en el muchacho después de escuchar el nombre de su ex prometido, tratando de procesar la información recién dada. Cambio su semblante inexpresivo a un de total inseguridad

-Qu-quieres decir que Ranma ya…ya lo sabía…?- espetó dudosa, esperando haber escuchado mal…

-S-si…él…. Él lo supo desde el principio…- contestó temeroso

-"Desde el principio"- meditó Akane en su interior-" Por qué? …Por qué siempre tiene que ser de esta manera…..es que acaso no habrá algo que deje de decepcionarme….Ma-maldito descerebrado…!"

Ryoga la observaba, extremadamente preocupado. La muchacha había empezado a acelerar el ritmo de su respiración manteniendo su mirada oculta bajo sus flequillos azulados. En un intento por asegurarse si se encontraba bien, acercó su mano a uno de sus hombros, a lo que Akane reaccionó enseguida, devolviéndole una mirada inyectada de veneno, pero que no estaba precisamente dedicada hacia él….

-A-Akane… te encuentras bien…?

-Olvídalo…- musitó suavizando su expresión- No toda la culpa es tuya…en parte también es mía, por haber sido tan boba y no haber caído en cuenta antes…- sonrío con tristeza

-Akane…- murmuró sorprendido viendo como la chica se levantaba y se dirigía hacia la puerta, no sin antes voltearse para dirigirle la palabra una vez más

-Ryoga….si llegas a ver a Ranma no le digas nada de esto por favor…-continuó en un tono serio pero sereno- Y no te preocupes…A ti no te puedo odiar…- le regaló una sonrisa llena de nostalgia antes de salir de aquel lugar, dejando al chico de la pañoleta estupefacto con su reacción

No podía sentirse más tonta. Después de un buen rato de haberlo meditado, concluyó que no podía sentir más desprecio hacia una persona como lo estaba sintiendo ahora por Ranma. Ese chico había logrado sacarla unas cuantas veces de sus casillas pero esto sobrepasaba sus límites. Se sentía engañada, le habían visto la cara de torpe una vez más.

-"Lo voy a hacer"- pensó decidida dirigiéndose hacia la habitación de Nabiki, y sin pedir permiso entró cerrando la puerta de un golpe detrás suyo

-Dime…. Qué es lo que se supone que tengo que hacer y qué ganaré con eso…. - preguntó viendo a su hermana muy seriamente

-Vaya, hasta que te decidiste Akane…- sonrío gustosa de saber que su propuesta sería aceptada- Pues verás, me supongo que recuerdas perfectamente la vez que Ranma te besó mientras se encontraba en el estado del Neko-ken y también recordarás que no se acordaba de haberlo hecho…

-Sí, como olvidarlo…- sonrió con amargura

-Pues bien… tu harás lo mismo Akane, solo que tu fingirás ser sonámbula… y por supuesto, pretenderás no recordar nada después…un buen golpe bajo, no crees…?


-'Recuerda, no puedes abrir los ojos en ningún momento, mucho menos puedes hablar… tu solo acércate a él y haz lo que tengas que hacer….No te preocupes yo me encargo que nadie quede en la casa ese día a excepción de nosotros 3…'-hacía memoria Akane con nerviosismo de lo que le había dicho su hermana hace cuatro días…

Cuatro días de torturarse así misma, preguntándose como diablos lo iba a hacer. La idea seguí teniendo poco juicio, pero ya se había convencido que después de todo era una buena forma de obtener su revancha. Y parece que todo estaba saliendo a pedir de boca; la idea de Nabiki se desarrollaba exitosamente. Para la fiesta le había aconsejado que se pusiera un vestido blanco de cuello de tortuga, ceñido al cuerpo que le llegaba un poco más arriba de medio muslo, con un escote amplio en la espalda y zapatos bajos. El objetivo era estimular a Ranma para que cediera de forma más fácil, al momento de "cobrárselas", y vaya que estaba dando frutos. Durante toda la fiesta, no para de observar a Akane y parece que no le importaba que Shampoo también se encontrara ahí. Aprovechaba que había algunos niños incitando a la amazona a jugar, para alejarse de ella por unos segundos y dedicarle su atención a la muchacha de cabellos a una distancia prudente.

-Ya lo notaste Akane…? No ha parado de verte en todo el día…- se acercó Nabiki a su hermana menor con una pícara sonrisa murmurando en su oído

-Sí…ya lo vi…Oye Nabiki como se supone que nos quedaremos solos esta noche?…la verdad tengo un poco de miedo….-comentó con preocupación

-Ya lo tengo todo arreglado…-respondió guiñándole un ojo- Hable con Kasumi para que convenciera a Papá y a los Saotome de ir a las aguas termales más cercanas esta noche después de la fiesta….Volverán mañana temprano para despedir a Ranma…No te preocupes Akane, todo saldrá bien…ya tengo la excusa perfecta…

-Eso espero… inquirió Akane no muy convencida. Solo le quedaba esperar


La fiesta ya había terminado exitosamente. Todos muy contentos se habían retirado ya a sus casas. Los niños no habían hecho tanto alboroto, por lo que no hubo que limpiar mucho. Los adultos que vivían en la casa Tendo, ya se habían marchado junto con Kasumi, el Doctor Tofú y un Happosai muy cansado, que había llegado a última hora de quién sabe donde. La casa estaba totalmente a oscuras, ya eran casi las diez de la noche. El único todavía en pie era Ranma, que estaba en la planta baja haciendo guardia, tal y como se lo había indicado la mediana de los Tendo…

Flashback

-'Ranma… hoy nos quedaremos vigilando la casa…mi papá me advirtió que últimamente hay un ladrón rondando la zona, así que hay que estar alerta….yo vendré a remplazarte en un par de horas….- había comunicado la chica astuta a la vez que subía las escaleras

-Está bien….Oye Nabiki…Y Akane…?- se atrevió a preguntar aún con timidez. La muchacha voltio y lo miró entrecerrando sus ojos

-Ella no bajará…Se sentía un poco indispuesta por que supongo ya estará durmiendo…Buenas noches Ranma…- sin decir más, se marchó dejando a Ranma atrás

Fin Flashback

-Vaya…que le habrá pasado….parecía sentirse muy bien durante la fiesta…- murmuraba para sí mientras yacía recostado con ambos brazos hacia atrás, apoyando su cabeza, a la vez que miraba las estrellas desde el pasillo del estanque. No pudo evitar sonrojarse al recordar lo bien que se veía Akane esa tarde con aquel vestido tan provocativo y juvenil a la vez. Ahora más que nunca lamentaba el hecho de ni siquiera poder acercarse a la muchacha, aunque sea para entablar una pequeña conversación entre los dos de esas que tanto extrañaba. La muchacha seguía tan recia, tan distante; no quería creer que no cedería aún así cuando ya se encontraba a vísperas de marcharse. Suspiró con pesadez ante tal pensamiento.

Apartando sus alusiones, se paró para dirigirse a la cocina, ya que una sed espantosa estaba amenazando con acabar con su garganta si no la mitigaba pronto. Se quedó ahí por unos minutos, pero un ruido extraño que provenía del pasillo de las escaleras, captó su atención de inmediato, poniendo sus cinco sentidos en alerta

-Quién está ahí…?- salió de la cocina y habló con un tono grave y demandante como queriendo asustar a aquel intruso que se había escabullido en la casa sin permiso alguno. Pero lo único que vio, fue una silueta femenina muy conocida, que era cubierta ligeramente por la oscuridad de la noche

-A-Akane…e-eres tú…- musitó nervioso ya que no se esperaba semejante presencia a esas hora, y menos de esa forma.

La muchacha había avanzado unos pequeños pasos, permitiendo a la luz de la luna iluminar su figura en toda su extensión. Traía puesto un ligero camisón de seda de tirantes que le llegaba a medio muslo, dejando apreciar en su mayoría su esbelto cuerpo. El muchacho tragó duro antes de articular palabra

-Akane, q-que haces aquí…? No deberías estar en tu habitación?- preguntó observando minuciosamente de pies a cabeza a la muchacha que seguía avanzando hacia él, manteniendo los ojos cerrados

-Qué…vas a seguir enojada y no me vas a hablar…? Ya me estoy hartando de esto Akane… Y por qué rayos no abres los ojos…?- espetó enojado pero aún así no obtuvo respuesta alguna. Akane yacía parada frente suyo, a tan solo 2 palmos de distancia, sin manifestar cualquier cambio de posición.

De repente, sintió como los brazos de la muchacha se enredaban alrededor de su cuello elevándose ligeramente sobre los dedos de sus pies, acortando la distancia entre sus rostros poco a poco

-A-Aka-Akane p-pero qu-que ha….- muy nervioso por la situación no pudo concluir su frase, porque la joven ya había capturado sus labios con una delicada caricia que amenazaba con intensificarse…

Al principio no supo como reaccionar…Su cara parecía haberse convertido de repente en un tomate viviente. Akane lo había tomado por sorpresa. No estaba muy seguro de lo que hacía, pero poco a poco fue rindiéndose ante las sensaciones que empezaron a emerger por todo su cuerpo; con movimientos lentos y un poco torpes, posicionó sus brazos alrededor de la pequeña cintura de la muchacha. Akane al sentir tal acción, no dudo ni un segundo en cambiar el nivel de aquel tímido beso. Con la punta de su lengua, rozó levemente los labios del muchacho, para así dar lugar a un movimiento más apasionado y atrevido. Ranma ya entrando en calor y desinhibiéndose completamente, correspondió aquel gesto con más vehemencia introduciendo su lengua y capturando la de su compañera acariciándola lentamente con fatigadora tortura, a la vez que apretaba a la muchacha contra su cuerpo, para hacer del acto algo más íntimo. El calor y la intensidad de los besos iban en aumento, Ranma ajeno a los pensamientos de Akane, no podía evitar sentirse entre nubes. Un acto tan deseado que se le presentaba como agua para el sediento. Nunca creyó que podía llegar a tener tan buen desempeño en una tarea en la que carecía de conocimientos y que lo convertía prácticamente en un novato. Akane por su parte, no hacía mas que tratar de controlarse, para no derramar lágrimas mientras se entregaba profundamente a los labios que tanto había añorado alguna vez…

-"Lo hecho, hecho esta… Ranma se irá…y de esto no quedará más que el recuerdo…debo parar ahora mismo…o sino… - pensaba con tristeza sin abrir los ojos a la vez que rompía con el contacto de a poco

Desde un rincón a escondidas, se encontraba Nabiki observando lo que acaba de pasar

-"Muy bien hermanita"- pensaba con una sonrisa en su rostro-"Supongo que ya obtuviste suficiente…es hora del paso final…"

-Ah, con que ahí estabas…-dijo sin más saliendo de su escondite, interrumpiendo por completo la privacidad de ambos muchachos

Ranma al ver a Nabiki, se separó por completo de la muchacha de cabello corto, asustado pero aún intrigado ante el mutismo de la chica. Todavía permanecía con los ojos cerrados…como si estuviera…dormida…?

-Nabiki que…que haces aquí…- preguntó aún encerrado en su asombro

-Vine a buscar a Akane…no la encontraba por ningún lado… hablaba mientras se acercaba a su hermana para tomarla por los hombros- Parece que de nuevo esta sufriendo de sonambulismo…

-So-sonambulismo…? De nuevo…? – preguntó aún fuera de si

-Así es Ranma…Cuando pequeña, Akane solía caminar dormida después de que falleció nuestra madre…haciendo cosas que ni loca haría despierta…- mintió descaradamente viendo de reojo al artista marcial- Al parecer, algo más se ha muerto por aquí para ella…- terminó de decir con cierto tinte de malicia y sarcasmo mientras dirigía a una aparente adormitada Akane a su habitación. El muchacho se quedó solo en aquel pasillo, tratando de asimilar lo acontecido

-Es-estaba….estaba dormida….!

Continuará….


Ahora si no prometo nada XDXD, solo espero no demorarme mucho en actualizar el proximo cap Gracias a todos por darse un tiempito y darle una oportunidad a esta historia... Sobre todo gracias por sus comentarios...de verdad sou muy alentadores...

Besos , Marce