Advertencia: Para este me he basado un poquitín en principio del libro de Kitiara Uth Matar, pero tampoco se puede decir que haya unos spoilers tremebundos. Todo se puede suponer con haber leído los libros generales.
SESGADA
II. MEDICINA
Tocaba a menudo la frente al pequeño, la cara, los labios, y sólo se tranquilizaba al notar la débil respiración sobre sus dedos.
Kitiara apartó la mirada del bebé para dirigirla a su madre, que aún dormía después del difícil parto. Rosamun no había abierto los ojos desde entonces. Frunció el ceño, apretando los labios, desechando la leve punzada de culpabilidad que la asaltó. Su madre necesitaba cuidados, y ella, en cambio, centraba toda su atención en ese niño que necesitaría un milagro para sobrevivir.
Llevó la tetina a la diminuta boca, que la rechazó. Con una paciencia impropia de ella, volvió a insistir, tantas veces fue necesario hasta que Raistlin la cogió y empezó a chupar la leche de cabra. Despacio, tan condenadamente despacio que la chiquilla se aseguraba cada pocos minutos que no estuviera atascada.
-Venga -le animó con suavidad, acomodándolo bien en sus brazos de niña. Los rizos negros le rozaron la mejilla en la oscuridad cuando ladeó la cabeza al sonreír un poco. Ella no creía en milagros. Pensaba sacarlo adelante por pura testarudez.
